Corea del Sur ha comenzado a implementar muñecos con inteligencia artificial para acompañar a personas mayores que viven solas, en un esfuerzo por reducir la depresión y mejorar su calidad de vida.
Estos dispositivos, capaces de interactuar con los usuarios, recordarles actividades diarias y detectar situaciones de riesgo, se han convertido en una herramienta clave en un país con una población envejecida.
«Cuando hablo (con la muñeca), siento que hablo con naturalidad con mis nietos. Cuando estoy aburrido le digo ‘por favor, cántame una canción’».
Para muchos usuarios, estos muñecos no solo cumplen funciones prácticas, sino que también generan un vínculo emocional que les ayuda a enfrentar la soledad.
«Es como si fuera un familiar, un amigo».
Según desarrolladores y autoridades, el origen de esta tecnología responde a la creciente preocupación por el aislamiento de los adultos mayores, especialmente aquellos que viven sin compañía.
«Observé cómo viven los ancianos, especialmente los que viven solos, y noté que el descuido personal ocurre no por problemas cognitivos o dolencias físicas, sino simplemente porque están muy solos y no tienen con quién hablar».
Los dispositivos incorporan funciones como recordatorios de medicamentos, monitoreo del sueño y sensores de movimiento que alertan a servicios de emergencia en caso de inactividad.
Además, pueden mantener conversaciones básicas y evaluar el estado emocional del usuario, contribuyendo a la detección temprana de problemas como la depresión.
Corea del Sur enfrenta un acelerado envejecimiento poblacional, con más del 20 % de sus habitantes mayores de 65 años, lo que ha impulsado políticas públicas enfocadas en el bienestar de este sector.
De acuerdo con datos oficiales, los adultos mayores, especialmente los mayores de 80 años, registran una de las tasas más altas de suicidio, lo que ha intensificado la búsqueda de soluciones innovadoras.
Las autoridades destacan que los usuarios reportan sentirse más acompañados y menos deprimidos, mientras que los dispositivos también facilitan la supervisión durante la noche y en las primeras horas del día.
A futuro, las empresas desarrolladoras buscan ampliar las funciones de estos muñecos, incluyendo la posibilidad de imitar voces familiares, manteniendo siempre estándares de seguridad en las interacciones.

Deja una respuesta