Crisis energética mundial deterioraría en 1.26 puntos del PIB la balanza comercial de El Salvador

Un conflicto armado a más de 13,000 kilómetros de distancia amenaza con pasarle una millonaria factura a la economía salvadoreña. Aunque el estrecho de Ormuz parezca lejano, cualquier interrupción en esta ruta marítima tiene un efecto directo sobre los bolsillos de los consumidores y la balanza comercial de El Salvador.

Un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que un choque en los precios internacionales de la energía restaría 1.26 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB) a la balanza comercial de El Salvador, debido a la dependencia del país de las importaciones de hidrocarburos.

La estimación parte de un escenario elaborado por la agencia de Naciones Unidas, en el que se considera que el barril de petróleo promedie $86 en 2026, un 25 % por encima del valor registrado en 2025.

Según el reporte, el mayor deterioro se concentraría en los derivados refinados del petróleo —como gasolinas y diésel—, cuyo impacto equivaldría a 1.12 puntos porcentuales del PIB, seguido del gas natural, con un efecto de 0.14 puntos.

La CEPAL recuerda la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para la economía mundial. Por esta vía circula alrededor del 50 % del azufre que se comercia por vía marítima, así como el 34 % del petróleo crudo, el 29 % del gas licuado de petróleo, el 19 % del gas natural licuado, el 19 % de los productos refinados y el 13 % de productos químicos, entre ellos fertilizantes. Además, los países del Golfo concentran el 8 % de la producción mundial de aluminio.

El reporte señala que el impacto estimado para El Salvador es superior al promedio previsto para Centroamérica, Haití y República Dominicana, de 0.90 puntos porcentuales del PIB.

Además, supera las estimaciones para Costa Rica (0.60 puntos porcentuales), Panamá (0.72) y Guatemala (0.88). Sin embargo, sería inferior al deterioro previsto para Nicaragua, de 1.69 puntos porcentuales del PIB, y Honduras, de 1.67 puntos.

Impacto en la agricultura

El encarecimiento de la energía y de los fletes también tendría efectos sobre la agricultura.

La CEPAL recuerda que los países del Golfo concentran una parte importante de las exportaciones mundiales de fertilizantes, como la urea, cuya producción depende en gran medida del gas natural.

Al igual que ocurre con los combustibles, El Salvador registra un déficit en su balanza comercial de fertilizantes equivalente al 0.2 % del PIB, según el estudio.

El encarecimiento de estos insumos amenaza con elevar los costos de producción agrícola. Según la CEPAL, este fenómeno suele reflejarse entre seis y doce meses después en menores rendimientos de las cosechas y mayores precios de los alimentos para los consumidores.

Las advertencias de la CEPAL coinciden con los señalamientos de empresarios y productores salvadoreños sobre el aumento de los costos derivado del alza internacional del petróleo.

La Asociación Salvadoreña de la Industria del Plástico (Asiplastic) confirmó esta semana que continúa comprando la resina —principal materia prima del sector— un 60 % más cara que antes del inicio del conflicto en Medio Oriente. Además, reportó que el costo de los fletes desde Asia pasó de alrededor de $1,800 a cerca de $9,000 por contenedor.

Asimismo, la Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal) y la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo) han advertido sobre mayores costos en los insumos agrícolas en un momento crítico para el sector, debido al desarrollo del fenómeno climático de El Niño.

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