Denuncia de Abelardo de la Espriella sobre presunta compra de votos agita segunda vuelta colombiana

La denuncia del candidato presidencial de ultraderecha Abelardo de la Espriella sobre una presunta red de compra de votos para favorecer a su rival de izquierda, Iván Cepeda, agita este martes la campaña para la segunda vuelta de las elecciones en Colombia, después de que varios señalados rechazaran las acusaciones y las calificaran de falsas e irresponsables.

Durante una transmisión en redes sociales realizada la noche del lunes, De la Espriella aseguró que más de una veintena de políticos, congresistas y empresarios estarían involucrados en la supuesta estructura operando principalmente en la región Caribe de Colombia.

Entre los señalados por el candidato figuran el exgobernador del departamento de Magdalena, Carlos Caicedo; el exdirector de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman; así como los congresistas Agmeth Escaf y Pedro Flórez, además de otros dirigentes vinculados al oficialista Pacto Histórico.

Según De la Espriella, la información fue trasladada al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau. Asimismo, solicitó que las autoridades estadounidenses den seguimiento a los datos presentados y evalúen posibles medidas contra los implicados.

El aspirante presidencial también pidió que, de encontrarse evidencias suficientes, se les retire la visa estadounidense y sean incorporados a la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida popularmente como lista Clinton.

Las acusaciones provocaron una rápida reacción de varios de los mencionados. Carlos Caicedo rechazó categóricamente los señalamientos y los calificó como una «acusación miserable y mentirosa».

«Esto de dar nuestro nombre propio es una instrucción a las organizaciones criminales para instigar nuestro asesinato», afirmó Caicedo, quien además sostuvo que las prácticas clientelistas estarían vinculadas a sectores cercanos a su adversario político.

Por su parte, Felipe Harman, coordinador electoral de la campaña de Cepeda, negó cualquier participación en actividades ilegales y aseguró que el respaldo popular que recibe el proyecto político de izquierda hace innecesaria cualquier práctica de compra de votos.

«Nosotros no necesitamos comprar un solo voto», afirmó Harman. Además, defendió los recursos utilizados por la campaña y explicó que los montos mencionados en un vídeo difundido recientemente corresponden a gastos logísticos relacionados con la movilización de activistas y la alimentación de los equipos de trabajo.

«Aquí lo que se está diciendo es que una campaña implica unos equipos en calle y los equipos en calle van a tener que tener las garantías mínimas de hidratación para hacer su ejercicio de activismo», manifestó.

La polémica surge a menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial prevista para el 21 de junio. En la primera ronda electoral, De la Espriella obtuvo 10.3 millones de votos, equivalentes al 43.74 %, mientras que Cepeda alcanzó 9.7 millones de sufragios, un 40.90 %.

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