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  • Terremoto deja ansiedad e insomnio entre miles de colombianos

    Terremoto deja ansiedad e insomnio entre miles de colombianos

    Ansiedad, insomnio, temor a nuevos movimientos sísmicos y dificultades para recuperar las actividades cotidianas permanecen entre las consecuencias emocionales del terremoto que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, una situación que llevó a miles de afectados a buscar acompañamiento psicológico.

    «Mucha gente solamente quiere ser escuchada», explica a EFE Nubia Villescas, decana del programa de Psicología de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz.

    La institución activó después del terremoto una red gratuita de atención y contención emocional que movilizó a más de 1,100 profesionales, egresados y practicantes y recibió solicitudes de unas 1,400 personas.

    El terremoto de magnitud 7.4 dejó 331 fallecidos, cerca de 400,000 afectados y daños calculados en $9,500 millones. Más de un mes después, los especialistas continúan atendiendo personas afectadas emocionalmente.

    «Tras más de un mes del terremoto, uno espera que con el tiempo bajen los casos, pero hay muchas personas que se siguen sintiendo afectadas», narra a EFE el coordinador de la brigada psicológica, Diego Sánchez, quien asegura que la atención ha cambiado con el paso de las semanas, tras el «shock inicial».

    La cantidad de voluntarios permitió distribuir las atenciones para evitar la sobrecarga, con entre cuatro y cinco pacientes asignados a cada brigadista desde que comenzó la emergencia. El proyecto también proporcionó apoyo a los propios profesionales.

    «El psicólogo no deja de ser persona. Tener todo el conocimiento que tiene no hace que no le afecte lo que está escuchando», explica el psicólogo.

    En algunos casos son familiares, amigos o vecinos quienes buscan orientación al detectar que una persona no duerme, permanece constantemente alerta o tiene dificultades para retomar su rutina. Otros afectados todavía priorizan necesidades como localizar familiares, conseguir alimentos o encontrar un lugar para dormir.

    «Hay personas que necesitaban primero prestarle atención a otras cosas de su sobrevivencia y supervivencia física antes de poder ir a la contención emocional», señala la decana.

    El temor a otro terremoto se mantiene ante la actividad sísmica posterior. El Servicio Geológico Colombiano identificó 297 réplicas del movimiento principal y otros 1,232 eventos correspondientes a un enjambre sísmico registrado a menor profundidad, situación que dificulta para algunos sobrevivientes recuperar la sensación de seguridad.

    La organización española Ayuda en Acción también detectó afectaciones emocionales desde las primeras etapas de la emergencia y habilitó una línea de orientación y escucha activa.

    «Las principales reacciones emocionales que hemos podido verificar son temas de ansiedad y temor por repetición», explica a EFE el psicólogo de Ayuda en Acción Luis Miguel Pérez, quien trabaja especialmente con menores afectados.

    Los especialistas utilizan herramientas como el juego para ayudar a niños y adolescentes a reconocer sus emociones y reforzar sus redes de apoyo. Entre los sobrevivientes, los profesionales también detectaron dificultades para dormir, pensamientos recurrentes y estados permanentes de alerta, algunas de las heridas emocionales que persisten semanas después del terremoto.

     

  • Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Las campanas de todas las iglesias de Cali sonaron este jueves a las 7:34 de la mañana durante 90 segundos para recordar a las 154 personas que murieron en la ciudad durante el terremoto ocurrido hace exactamente un mes en el centro y suroeste de Colombia.

    El homenaje se extendió por diferentes barrios de la capital del Valle del Cauca, mientras algunos vehículos detuvieron momentáneamente su marcha y se sumaron con sus bocinas. El terremoto dejó un total de 331 fallecidos en Colombia.

    En la parroquia María Inmaculada, ubicada en el barrio Capri, familiares y vecinos participaron en una ceremonia en la que fueron elevados 154 globos blancos y se utilizaron rosas blancas como símbolos de memoria por quienes perdieron la vida en Cali.

    Entre los asistentes estuvo Miryam Reyes, una adulta mayor que llegó para recordar a vecinos y amigos fallecidos.

    «Eran amigos, eran personas con las que compartía día a día. Estar aquí y escuchar las campanas me genera nostalgia», relató Reyes a EFE. La mujer recordó que el terremoto la sorprendió en el baño y consiguió salir con vida. «Hoy puedo gozar de una segunda oportunidad», agregó.

    El sismo también dejó más de 1,500 personas heridas en Cali. Un mes después de la tragedia, 29 permanecen hospitalizadas y seis continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

    «Esto es una tragedia que ha golpeado lo más profundo de Cali y que nos va a tener en una maratón de trabajo y reconstrucción durante tres años, pero seguiremos adelante», afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, durante el acto conmemorativo.

    Eder advirtió que las consecuencias pudieron ser todavía mayores. Según explicó, «si el terremoto hubiera durado diez segundos más, alrededor de 400 edificios adicionales podrían haber colapsado y la cifra de muertos y heridos se habría multiplicado».

    El alcalde señaló que detrás de las estadísticas existen familias que perdieron viviendas, ahorros y seres queridos y que todavía enfrentan las consecuencias del desastre.

    «Tenemos que darle gracias a Dios, pero tenemos que ser conscientes del reto que tenemos al frente. Esto no es un número y ya. Aquí hay vidas detrás», afirmó Eder.

     

  • Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Los grupos armados ilegales de Colombia aumentaron un 90 % durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, entre 2022 y 2026, según un informe divulgado este jueves por organizaciones defensoras de derechos humanos del país.

    El reporte fue elaborado por la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) y la Alianza de Organizaciones Sociales y Afines, que en conjunto agrupan a 125 organizaciones. Según sus datos, las estructuras armadas pasaron de 15,120 integrantes en diciembre de 2022 a 28,802 en julio de 2026.

    El Clan del Golfo registró el mayor crecimiento, con un incremento del 152 %, y alcanzó presencia o control territorial en al menos 429 de los 1,103 municipios colombianos, equivalentes al 38.8 %. Las disidencias de las antiguas FARC aumentaron un 109 % y llegaron a 376 municipios, aproximadamente el 34 % del territorio nacional.

    Dentro de las disidencias, la Segunda Marquetalia, comandada por alias Iván Márquez, aumentó un 108 %, mientras el número de integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) creció un 22 %. El informe también señala que entre enero y agosto de 2025 al menos 544 personas murieron a causa de explosivos, un incremento del 145 %.

    El crecimiento de las organizaciones armadas estuvo acompañado por hechos de violencia contra líderes sociales y defensores de derechos humanos. Durante la administración de Petro se contabilizaron 3,115 agresiones, frente a las 3,544 registradas durante el Gobierno de Iván Duque, entre 2018 y 2022, lo que representa una reducción del 12 %.

    Sin embargo, el reporte señala que los asesinatos de líderes sociales y defensores se mantuvieron en 618 casos y las desapariciones forzadas aumentaron un 34 %, hasta alcanzar 78. Las organizaciones cuestionaron además la política de ‘paz total’ de Petro porque «no logró consolidar resultados sostenibles en los territorios», debido a problemas metodológicos, de coordinación institucional y resistencia de sectores vinculados con actividades ilegales.

    «El balance de la paz conduce así a una conclusión central: el fracaso de varios procesos de negociación no demuestra que una estrategia predominantemente militar pueda resolver el conflicto», indica el informe, que plantea mantener la negociación como una herramienta para afrontar la violencia.

    Las organizaciones instaron al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella a proteger los derechos humanos, la paz y la democracia.

    «La construcción de paz sigue requiriendo negociación política, inversión social sostenida, transformación territorial, desmantelamiento del paramilitarismo y sus redes de apoyo y garantías de verdad, justicia y reparación», añadió el reporte.

     

     

  • A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    Colombia enfrenta el desafío de reconstruir viviendas, carreteras, centros educativos y establecimientos de salud un mes después del terremoto de magnitud 7.4 que dejó 331 muertos, más de 4,500 heridos, 111 desaparecidos y 466,700 afectados. El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó una emergencia en 16 de los 32 departamentos del país.

    El terremoto comenzó a las 7:34 de la mañana y se prolongó durante 90 segundos, afectando a 296,738 familias. Cali estuvo entre las ciudades más golpeadas, con 154 fallecidos, mientras sus habitantes intentan recuperar la normalidad entre trabajos para retirar escombros, censos, reclamaciones y solicitudes de vivienda.

    El alcalde Alejandro Eder estimó que reconstruir la ciudad podría costar unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $2,500 millones según la fuente.

    “Es una tragedia que nos deja una herida abierta profunda, pero que vamos a cerrar uniéndonos entre todos”, indicó Eder a EFE.

    Para recordar a las víctimas, Cali se detendrá durante 90 segundos este jueves, las emisoras de radio guardarán silencio durante el mismo período y las campanas de las iglesias sonarán en los barrios.

    “Haremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que todos estamos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, indicó el mandatario local.

    En Pereira, el terremoto dejó 99 fallecidos, 132 desaparecidos y 259 heridos, además de 35,263 viviendas afectadas y 66 colapsos totales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció 908 mejoramientos de vivienda para el departamento de Risaralda, de los cuales 261 corresponderán a Pereira, como parte de la etapa de reconstrucción anunciada por el Gobierno.

    Chocó, epicentro del terremoto, registró más de 110,000 damnificados y 5,221 viviendas destruidas, además de daños en 365 establecimientos educativos y 80 centros de salud.

    El Gobierno anunció un “Plan Marshall para el Chocó”, que contempla recursos para infraestructura vial y conectividad regional, estudios para una eventual conexión interoceánica entre Urabá y el Pacífico chocoano, la construcción del malecón de Quibdó y capital semilla para 1,000 emprendedores.

    La emergencia también movilizó asistencia internacional. Según la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Colombia recibió 640 toneladas de ayuda humanitaria procedente de países como Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España, además del apoyo de organismos internacionales. Los aportes económicos recibidos de diferentes países se acercan en conjunto a los $50 millones.

    La dimensión económica del desastre comenzó a hacerse más evidente con el avance de las evaluaciones. La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) calculó en 3.7 billones de pesos colombianos, unos $1,189 millones según la fuente, el valor de los siniestros reportados. La Presidencia contabiliza 202,002 viviendas averiadas y 36,326 destruidas, además de 6,005 edificios afectados y otros 743 colapsados. También se reportaron daños en 400 centros de salud, 4,313 establecimientos educativos y 6,033 centros comunitarios.

    El Gobierno estima preliminarmente que las pérdidas alcanzan unos 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a alrededor de $9,500 millones según la fuente, mientras el déficit fiscal se situó en el 6.4 % al cierre del primer semestre y la deuda pública alcanzó el 60.5 % del producto interno bruto (PIB).

    “No vamos simplemente a reemplazar lo que se perdió; vamos a reconstruir mejor lo que había, con mayor seguridad, infraestructura, más posibilidades, más trabajo y una infraestructura, por supuesto, que sea más resistente y pensando siempre en un mejor futuro para nuestras comunidades», indicó De La Espriella.

     

  • Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó este martes un decreto que levanta la suspensión generalizada de los permisos para portar armas de fuego en el país, una medida que había prometido durante su campaña electoral.

    «La palabra de un hombre es su honor y yo tengo honor. Por eso, cumplo mi palabra, y durante la campaña dije que iba a levantar la suspensión de los permisos para el porte de armas no hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente decente no pueda defenderse», ha explicado De la Espriella en un vídeo difundido en redes sociales.

    El mandatario aclaró que la decisión no implica un uso indiscriminado de armas y aseguró que continuarán vigentes las normas y controles establecidos para obtener las respectivas autorizaciones.

    De la Espriella sostuvo que «el 99,9% de los delitos armados se cometen con armas «ilegales». «Los requisitos para portar armas siguen siendo muy estrictos: las personas tienen que reunir las condiciones físicas psíquicas y emocionales, así como no tener antecedentes ni problemas», ha detallado.

    El presidente respaldó su decisión con datos sobre las incautaciones realizadas por las autoridades colombianas. Entre el 1 de enero y el 3 de septiembre fueron decomisadas 15,700 armas de fuego, de las cuales 14,179 estaban relacionadas con la comisión de delitos.

    Del total incautado, 980 armas aparecen vinculadas con organizaciones narcoparamilitares. Según las cifras proporcionadas por el mandatario, 551 estaban relacionadas con el Clan del Golfo y otras 339 con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

    De la Espriella también se refirió al armamento encontrado en poder de las disidencias. «Solo entre las asociadas a las disidencias encontramos 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros», ha precisado el mandatario en un mensaje en redes sociales, agregando que las autoridades quitarán todas las armas a los grupos criminales.

    El decreto modifica así la política general sobre los permisos para portar armas en Colombia, pero mantiene los controles para las personas que busquen obtener una autorización. El Gobierno sostiene que, paralelamente, continuará con las incautaciones de armamento en poder de organizaciones criminales.

     

     

  • Colombia y Estados Unidos acuerdan plan de reconstrucción tras terremotos

    Colombia y Estados Unidos acuerdan plan de reconstrucción tras terremotos

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunciaron este martes los “acuerdos de Barranquilla”, una hoja de ruta de cooperación destinada a reconstruir el país después del terremoto de magnitud 7.4 del pasado 10 de agosto y contribuir a la recuperación de la economía colombiana.

    «De esta reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado ‘los acuerdos de Barranquilla’, alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y el hemisferio: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio», expresó De la Espriella después de reunirse con Rubio en Barranquilla, ciudad designada como sede alterna de la Presidencia.

    El mandatario aseguró que el terremoto dejó «enormes desafíos en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva».

    Ante las necesidades provocadas por el desastre, planteó a Estados Unidos trabajar «en mecanismos de cooperación, inversión y financiación, incluyendo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (de Estados Unidos), a otras agencias y al sector privado».

    De la Espriella señaló que el objetivo es atraer capital para atender las necesidades provocadas por el terremoto y estimular la economía.

    «Queremos traer inversión hacia los temas que tenemos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva. Colombia también hará su parte y haremos lo que tenemos que hacer frente a la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto, la seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión», señaló De la Espriella.

    El nuevo Gobierno colombiano asumió el pasado 7 de agosto con un déficit fiscal equivalente al 6.4 % del producto interno bruto (PIB) durante 2025. La deuda pública alcanzó además un récord de 1,167 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $369,000 millones, al cierre del primer semestre y representó el 60.5 % del PIB.

    Ante esa situación, el mandatario solicitó a Rubio «acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos que permitan financiar esta transición sin sacrificar la recuperación económica». El Gobierno busca conseguir recursos para reconstruir la infraestructura afectada sin profundizar los desequilibrios de las finanzas públicas.

    De la Espriella también planteó aprovechar la posición estratégica del país para atraer inversiones. El mandatario destacó que «Colombia tiene una posición geográfica privilegiada, acceso a dos océanos (el Pacífico y el Atlántico)» y propuso «convertir todas esas ventajas» en «inversión, en fábricas, cadenas productivas y empleos dignos».

    La visita de Rubio es la primera de un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump desde que De la Espriella asumió el poder el 7 de agosto.

    El encuentro se produjo un mes después de la toma de posesión del mandatario colombiano y tuvo entre sus principales asuntos la reconstrucción tras el terremoto, la recuperación económica, la lucha contra el narcotráfico y el comercio bilateral.

     

  • De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cumplirá este lunes su primer mes en el poder, marcado por la respuesta al terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país el 10 de agosto, el endurecimiento de las operaciones contra grupos armados y varias controversias derivadas de sus decisiones y estilo de Gobierno.

    El mandatario apenas llevaba tres días en el cargo cuando ocurrió el terremoto, que dejó al menos 331 muertos y 4,519 heridos. Durante los primeros días de la emergencia visitó las zonas más afectadas, sostuvo reuniones con autoridades locales y buscó apoyo empresarial e internacional para las tareas de rescate y reconstrucción. Estados Unidos comprometió $26.5 millones en ayuda.

    La respuesta también generó cuestionamientos. De la Espriella fue criticado por lanzar balones con propaganda de su partido entre damnificados en Buenaventura y por aplicar criterios ideológicos a algunas ofertas internacionales de asistencia, según la información recopilada por EFE. Casi cuatro semanas después, su Gobierno enfrenta el desafío de trasladar los anuncios de reconstrucción a las regiones golpeadas.

    Las cifras oficiales dimensionan el impacto: 36,336 viviendas quedaron destruidas y otras 201,010 resultaron dañadas, además de afectaciones en 400 centros de salud, 4,292 centros educativos y 5,600 centros comunitarios. También se reportaron daños en 468 vías, cinco aeropuertos, 140 acueductos y 104 puentes.

    Superada la fase inicial de la emergencia, el mandatario concentró parte de su agenda en el conflicto armado y prometió «mano de hierro». Su Gobierno prepara una lista de organizaciones terroristas para facilitar acciones contra grupos armados, mientras De la Espriella habló de «la fuerza de las armas y de las leyes».

    Según el presidente, durante su primer mes las autoridades detuvieron a nueve presuntos integrantes de organizaciones criminales y mataron a cerca de 40 personas señaladas de pertenecer a grupos armados.

    De la Espriella también aseguró que las Fuerzas Armadas incautaron 49,379 kilos de estupefacientes y 1,485 armas de fuego, además de erradicar 1,321 hectáreas de cultivos de coca. Las operaciones han generado controversia después de que el Instituto de Medicina Legal reportara la muerte de al menos seis menores en bombardeos contra campamentos guerrilleros. Ante una decisión judicial que restringió estas acciones cuando exista sospecha de presencia de menores, el Ejecutivo anunció que apelaría un «fallo absurdo e inconstitucional».

    La política exterior también experimentó cambios durante este primer mes. Colombia reforzó su acercamiento con Washington mediante un acuerdo de seguridad que contempla $1,000 millones en asistencia, mientras De la Espriella tiene previsto recibir este martes en Barranquilla al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar narcotráfico, cooperación tras el terremoto y relaciones económicas.

    El Gobierno también estrechó vínculos con Israel después del distanciamiento impulsado por su antecesor, Gustavo Petro, y reconoció los Altos del Golán como territorio israelí. Asimismo, adoptó una posición favorable a Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

    Entre la reconstrucción posterior al terremoto, su política de «mano de hierro» y el realineamiento internacional, De la Espriella completa un primer mes que anticipa las prioridades y controversias que podrían marcar su Presidencia.

     

  • De la Espriella reactiva capturas y extradiciones tras cerrar diálogos con grupos armados

    De la Espriella reactiva capturas y extradiciones tras cerrar diálogos con grupos armados

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció dl viernes el cierre de las mesas de diálogo y los espacios de interlocución sociojurídica que permanecían activos como parte de la política de “paz total” impulsada por el anterior Gobierno de Gustavo Petro.

    El mandatario comunicó varias resoluciones para finalizar esos procesos y sustituir la estrategia de negociación por mecanismos de sometimiento a la Justicia.

    «Con dichas decisiones estoy terminando de una buena vez las mesas de diálogo y espacios de conversación socio-jurídica en el marco de la mal llamada paz total del Gobierno Petro», afirmó De la Espriella.

    Entre las medidas figura el cierre de las conversaciones con el Frente Comuneros del Sur, estructura separada del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El Ejecutivo también retiró el reconocimiento oficial a los negociadores designados durante la administración anterior para participar en ese proceso.

    El Gobierno puso fin además al espacio de conversación sociojurídica con organizaciones armadas y criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, conocido como el ‘Tarimazo’, y retiró la acreditación de Isabel Zuleta López como negociadora. De la Espriella cuestionó la política anterior al referirse a «semejante nombre rimbombante para una farsa tan grande».

    Las resoluciones serán remitidas al Ministerio de Justicia y a la Fiscalía General de la Nación para reactivar las actuaciones judiciales contra integrantes de las estructuras involucradas.

    «Estas decisiones se van a comunicar al Ministerio de Justicia y a la Fiscalía General de la Nación Para que se reactiven contra todos estos delincuentes las respectivas órdenes de captura Por supuesto las extradiciones que las vamos a acelerar y demás situaciones jurídicas a las que haya lugar», especificó el presidente.

    De la Espriella aseguró que su administración no mantendrá negociaciones con las organizaciones que considera criminales y resumió su nueva política de seguridad con la afirmación: «El Estado no negocia su soberanía ni se arrodilla ante los criminales».

    La decisión profundiza el cambio de estrategia respecto a la administración de Petro.

    El nuevo rumbo se suma a medidas adoptadas a finales de agosto contra otros grupos que participaron en procesos de diálogo, entre ellos el Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Los acercamientos promovidos desde 2022 atravesaron crisis, suspensiones y rupturas, principalmente con el ELN y sectores de las disidencias de las FARC.

    De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, había prometido durante su campaña modificar la política de paz y seguridad de su antecesor. Su Gobierno apuesta ahora por ejecutar las órdenes judiciales y perseguir a integrantes de las organizaciones afectadas por las resoluciones. «Se acabaron las concesiones a los delincuentes. La autoridad legítima jamás volverá a claudicar», sentenció.

     

  • Buenaventura, el puerto más grande de Colombia, atravesado por el terremoto y el conflicto

    Buenaventura, el puerto más grande de Colombia, atravesado por el terremoto y el conflicto

    Maricruz Angulo, vecina de una zona rural de Buenaventura, el puerto más importante del Pacífico colombiano, recibe las primeras ayudas que llegan a su comunidad tras el terremoto con una sonrisa que se desdibuja cuando alerta de la presencia de miembros de un grupo armado, uno de los varios que operan en esta región, de las más pobres del país.

    Buenaventura, distrito del departamento de Valle del Cauca (suroeste), fue una de las zonas más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto y que dejó allí 26 fallecidos, 476 heridos, 38,175 personas damnificadas, 9.362 viviendas averiadas y 4,265 inhabitables, un escenario que agrava las condiciones de vulnerabilidad en las que vive buena parte de sus 320,000 habitantes.

    Angulo es coordinadora de salud del Consejo Comunitario del Bajo Calima —una forma de organización territorial de comunidades afrodescendientes—, integrado por siete aldeas, entre ellas La Estrella, Las Brisas y Crucero, hasta donde llegó ayuda humanitaria del Consorcio Sharp, financiado por la Unión Europea, que atiende zonas en emergencia a las que la asistencia primaria del Estado no llega con rapidez.

    «Estas zonas menos accesibles, como Buenaventura, siempre han sido de muy difícil acceso por diferentes razones (…) El terremoto hace que la situación de vulnerabilidad de todas estas familias sea aún peor», afirma María Alejandra Celis, gerente de emergencia del Consejo Danés para Refugiados (DRC, por sus siglas en inglés) en Colombia y parte del Consorcio Sharp.

    La mayoría de estas comunidades, que no cuentan con servicios básicos, recoge agua de lluvia en tanques de almacenamiento, aunque después del terremoto algunos de estos sufrieron daños y los alimentos comenzaron a escasear.

    «Después del terremoto ya no es lo mismo. Toda la vida trabajamos para tener nuestra casita y hoy en día quedamos prácticamente sin nada», afirma Angulo.

    La crisis en medio del conflicto armado

    Angulo baja la voz y mira a los costados cuando habla del conflicto armado que históricamente ha afectado a Buenaventura, donde operan las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como las bandas criminales Los Espartanos y Los Shottas, entre otros grupos.

    «El territorio toda la vida se va a mantener con sus grupos armados (…) Han colocado banderas que uno ve más allá», dice mientras señala un camino de tierra rodeado de densa vegetación que une a La Estrella con otras aldeas.

    Celis asegura que los caseríos rurales sufren una doble crisis luego del terremoto, ya que la emergencia se sumó a la falta de servicios básicos, empleo y educación.

    «Son zonas que históricamente han tenido presencia de grupos armados y también disputas por control territorial (…) Las personas que atendemos están en medio de esta crisis, que al final ellos saben resolver. Lo que hace el terremoto es, obviamente, agravar toda la situación en la que están, los deja más desprotegidos», explica Celis.

    Sin casas ni educación

    Hace 40 años, Norma Rodríguez dejó su casa en el departamento del Tolima (centro) por el conflicto armado y se desplazó hasta asentarse en La Estrella. La misma casa que la recibió cuando llegó ahora tiene las paredes rajadas, las columnas desprendidas y el piso hundido.

    Rodríguez cuenta a EFE que nunca había experimentado una situación similar a la del 10 de agosto y que las réplicas le dejaron secuelas psicológicas, como a varios miembros de la comunidad.

    La imagen se repite en lugares como Las Brisas, donde varias casas quedaron inhabitables después del terremoto, entre ellas el único colegio del lugar.

    «Una de las preocupaciones más grandes es cómo vamos a reponernos de esta situación, porque para construir una de estas viviendas las familias han luchado décadas y perder todo en un abrir y cerrar de ojos es difícil», relata a EFE Fernando Advíncula, habitante de la vereda Las Brisas.

    Los caseríos rurales del consejo comunitario del Bajo Calima no tienen acceso a educación secundaria, lo que obliga a quienes quieren continuar sus estudios a desplazarse hasta el centro urbano de Buenaventura.

    La escuela primaria de Las Brisas perdió el techo y parte de las paredes, los pupitres quedaron bajo los escombros y los niños suspendieron sus clases. En Buenaventura, 119 sedes educativas están afectadas, seis colapsaron y cinco se encuentran en riesgo inminente.

    Esto preocupa a los habitantes de la zona, que coinciden en que a través de la educación los niños encuentran una oportunidad para salir adelante.

    «Seguimos viviendo con miedo y temor, pero nos toca quedarnos en las viviendas porque no tenemos dónde vivir. Nos ha tocado como podemos y seguimos», indica Angulo.

    Tres semanas después del terremoto, la vida en las zonas rurales de Buenaventura transcurre entre niños que juegan en las calles de tierra, casas con daños estructurales que aún no han sido evaluadas y grupos armados ilegales que permanecen en medio de la crisis.

  • Registran un sismo de magnitud 3.4 en provincia ecuatoriana fronteriza con Perú

    Registran un sismo de magnitud 3.4 en provincia ecuatoriana fronteriza con Perú

    Un sismo de magnitud 3.47 sacudió este lunes la provincia de El Oro, en el sur de Ecuador y fronteriza con Perú, sin que las autoridades reportaran hasta el momento víctimas o daños materiales.

    El Instituto Geofísico de Ecuador informó que el movimiento telúrico ocurrió a las 05:26 hora local (10:26 GMT), según los datos registrados por sus estaciones de monitoreo.

    El epicentro fue localizado a 3.49 grados de latitud sur y 80 grados de longitud oeste, en territorio de la provincia ecuatoriana de El Oro.

    De acuerdo con el organismo, el temblor se produjo a una profundidad de 67 kilómetros y su epicentro se ubicó a 6.11 kilómetros de la localidad de Santa Rosa.

    Ecuador registra una importante actividad sísmica debido a su ubicación geográfica en el Cinturón o Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por la interacción de placas tectónicas.

    Esta franja concentra algunas de las principales zonas de subducción del planeta, por lo que registra de manera frecuente terremotos, actividad volcánica y otros fenómenos relacionados con el movimiento de las placas.

    El Cinturón de Fuego tiene forma de herradura y recorre buena parte de las costas del océano Pacífico, incluyendo varios países del continente americano.

    Además de Ecuador y Perú, esta zona comprende territorios de Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.