El V Censo Agropecuario confirmó que el hato bovino en El Salvador sufrió una fuerte reducción del 43.5 % en un período de 17 años.
El Banco Central de Reserva (BCR) publicó el 5 de enero los resultados preliminares del V Censo Agropecuario y el I Censo de Pesca, el quinto instrumento estadístico de esta naturaleza desde el primero realizado en 1950 y que representa una actualización del último levantamiento, efectuado en 2007.
Para este censo se visitaron 2.5 millones de estructuras a nivel nacional, y se tomó como referencia el 2 de mayo de 2025 para contabilizar el ganado bovino, porcino, equino, caprino, aves y colmenas.
Entre los resultados preliminares se incluyó el ganado bovino, que, según la publicación del BCR, alcanzó 589,725 cabezas al 2 de mayo de 2025.
Esta cifra representa una reducción de 453,206 cabezas en comparación con las 1,042,931 registradas en el censo de 2007. Los resultados preliminares aún no incluyen la distribución territorial, pero hace 17 años La Unión y San Miguel eran los departamentos con mayor inventario bovino.
Esta reducción era prevista, pues el sector ganadero ha advertido en diferentes momentos que el sector no pasa su mejor momento por los altos costos de producción. También había sido adelantada por los anuarios estadísticos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que registran más de 400,000 cabezas de ganado menos entre 2010 y 2021.
De acuerdo con los resultados, al menos 500,612 cabezas de ganado se encuentran en unidades de producción agropecuaria (UPA), equivalentes a un 84.9 %, mientras que 89,113, un 15.1 %, se crían en patios.
Del hato en unidades de producción agropecuaria, 139,414 son terneros (23.6 %), 135,032 vacas de ordeño (22.9 %), 99,655 novillos (16.9 %), 71,693 vacas horras (12.2 %), 25,529 vacas reproductoras para genética (4.3 %), 17,189 toros reproductores (2.9 %), 9,025 toretes (1.5 %) y 3,075 bueyes (0.6 %).
Producción destinada a leche
El Censo Agropecuario identificó además que un 63 % de la crianza de ganado bovino se destina a la producción de leche, seguido de un 15 % orientado al consumo de carne.
Un 12.5 % del hato tiene más de un propósito, un 8.3 % se destina a genética y un 1.2 % a otros fines, como producción mixta, actividades educativas o experimentales.
Según declaraciones de los productores, el 56 % de las muertes del ganado se debe a enfermedades o causas naturales, frente a un 32.1 % por accidentes y un 11.9 % atribuido a fenómenos naturales.
Asimismo, el censo identificó que el 50 % de la venta de ganado bovino se canaliza a través de comerciantes minoristas, un 23.3 % por mayoristas y un 23.1 % directamente al consumidor final. Otro 1 % vende bajo convenios, un 0.07 % se destina a exportación, un 0.03 % a cooperativas y un 0.05 % a otros canales.
El 99.5 % de los productores ganaderos son personas naturales y un 0.5 % corresponde a personas jurídicas.
Además, el BCR encontró que el sector ganadero está conformado mayoritariamente por hombres, con un 85.7 %, mientras que las mujeres representan el 14.3 %.
El 42.7 % de los ganaderos salvadoreños tiene entre 45 y 69 años, un 28.3 % entre 19 y 44 años, y un 18.3 % supera los 70 años.
