El hambre en el mundo afectó a 645 millones de personas durante 2025, equivalente al 7.8 % de la población mundial, según el informe anual El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI 2026), presentado este martes por varias agencias de Naciones Unidas en Roma.
El documento, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), señala que América Latina y el Caribe registraron avances sostenidos, con una reducción del hambre al 4.8 % de su población, equivalente a 32 millones de personas.
En términos regionales, África continúa siendo el continente más afectado. De los 645 millones de personas que padecen hambre, 309 millones viven en ese continente, mientras que Asia concentra 292 millones y América Latina y el Caribe otros 32 millones.
Aunque África mostró una leve reducción en la proporción de personas afectadas, al pasar del 20.3 % en 2024 al 20.0 % en 2025, Naciones Unidas advirtió que el crecimiento demográfico impidió una disminución real en el número de personas que sufren esta situación.
El informe también alertó sobre la inseguridad alimentaria, es decir, la falta de acceso regular a alimentos suficientes, seguros y nutritivos. En 2025, alrededor de 2,100 millones de personas, equivalentes al 25.8 % de la población mundial, enfrentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, una cifra inferior al 28.7 % registrado en 2020, aunque la situación sigue afectando con mayor intensidad a las zonas rurales y a las mujeres.
Otro de los datos destacados es el incremento de la obesidad entre la población adulta. Mientras en 2012 afectaba al 12.1 % de las personas, en 2024 la cifra aumentó al 16.2 %. Paralelamente, el costo promedio de una dieta saludable se elevó de $2.94 diarios en 2017 a $4.28 en 2025, alcanzando los $4.91 diarios en América Latina.
Los organismos internacionales señalaron que conflictos como la guerra en Ucrania, la crisis en el estrecho de Ormuz y los efectos del cambio climático continúan dificultando el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible de Hambre Cero para 2030.
«Hay una pequeña mejoría pero estamos todavía estancados. Los números no han mejorado sustancialmente desde que se fijaron las metas del 2030», explicó Juan Carlos Mendoza, director de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA. Por su parte, el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, advirtió que, aunque el hambre ha disminuido por tercer año consecutivo, el avance sigue siendo insuficiente y, de mantenerse la tendencia actual, más de 500 millones de personas continuarán padeciendo hambre en 2030, de las cuales el 56 % estarán en África.

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