El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos creció un 0.5 % en el primer trimestre del 2026 con respecto al último del año pasado, mientras que la economía estadounidense se expandió un 2 % a ritmo anualizado, un salto frente al 0.5 % registrado en el periodo anterior.
La estimación publicada este jueves por el Buró de Análisis Económico (BEA) está en línea con las estimaciones de los analistas y el mercado, que aún no preveían un efecto significativo de la guerra contra Irán en el rendimiento económico del país en esta etapa.
El aumento del PIB estadounidense en los primeros meses del año refleja principalmente incrementos del 8.7 % en la inversión y de un 12.9 % en las exportaciones.
El gasto de consumo también avanzó, un 1.6 %, mientras que el gasto público aumentó un 4.4 %, una aceleración con respecto a la contracción del 5.6 % del periodo anterior, según los datos publicados este jueves por el BEA.
Las importaciones, que restan al cálculo del PIB, aumentaron un 21.4 %, frente a la bajada del 1 % registrada en el último trimestre del 2025.
El gasto en defensa aumentó un 2.3 %, frente a la reducción del 10.7 % anterior, en un contexto marcado por el inicio de la guerra lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y cuyos efectos han sacudido a las economías mundiales, disparado los precios de los hidrocarburos y aumentado la incertidumbre en los mercados.
De igual forma, el dato del gasto federal también mostró un aumento del 9.3 % en esta etapa, en contraste con la caída del 16.6 % reflejada entre octubre y diciembre pasados.
El índice de gasto en consumo personal (PCE), un indicador similar al deflactor del PIB, subió un 4.5 % anualizado en el primer trimestre de 2026, mientras que el dato subyacente, que excluye los alimentos y la energía, aumentó un 4.3 %.
Estos datos indican, según analistas, que el conflicto en Irán aún no ha derivado en un frenazo de la actividad económica y demuestra que el efecto de la guerra en EE.UU. se percibe más en los precios y en el aumento de la incertidumbre para los próximos trimestres que en el volumen de producción medido en este arranque de año.
El PIB es, junto a la inflación y los datos de empleo, un indicador clave para la Reserva Federal en sus decisiones de política monetaria.
La Fed mantuvo estables los tipos de interés en el rango del 3.5 y el 3.75 % al término de su reunión de este miércoles, la que se prevé sea la última de Jerome Powell al frente del banco central.

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