Fallece en Nueva York el legendario productor musical Clive Davis a los 94 años

El poderoso ejecutivo de la industria musical Clive Davis, responsable de impulsar las carreras de estrellas como Bruce Springsteen, Carlos Santana y Alicia Keys, así como de las fallecidas Whitney Houston y Janis Joplin, entre muchos otros artistas, murió este lunes en Nueva York a los 94 años, informó su familia.

Davis, considerado una figura clave en la construcción de la industria musical moderna, destacó por su capacidad para descubrir talentos y convertirlos en grandes estrellas, lo que le valió el apodo de «el hombre de los oídos de oro».

El productor, director artístico y abogado, que ejerció como director creativo de Sony Music Entertainment, fue reconocido como un incansable buscador de éxitos y como un símbolo de continuidad en una industria marcada por cambios constantes en la cúpula directiva de las grandes discográficas, recoge el diario The New York Times.

Nacido en Nueva York en el seno de una familia judía, Davis quedó huérfano en su adolescencia, lo que le llevó a vivir con su hermana mayor.

En los últimos años había enfrentado problemas de salud y fue hospitalizado por complicaciones respiratorias el pasado 29 de mayo, permaneciendo ingresado hasta el 4 de junio.

Estudió en la Universidad de Nueva York (NYU) con una beca y posteriormente ingresó en la Facultad de Derecho de Harvard. «No tenía dinero para estudiar sin becas», recordó en 2022 en una entrevista con la revista People.

El fundador del sello Arista Records, creado en 1974 y que presidió hasta el año 2000, ayudó también a forjar la carrera de artistas como Aretha Franklin, además de impulsar el lanzamiento de figuras como Barry Manilow, Patti Smith y Dionne Warwick.

En 1973, su carrera sufrió un giro cuando fue despedido de CBS en medio de acusaciones de malversación de fondos que siempre negó. Un año después fundó Arista Records, desde donde logró consolidarse como una de las figuras más influyentes del negocio musical.

«Cuando fundé Arista, ya no dirigía el sello número uno de la industria. Era una compañía completamente nueva que empezaba desde cero. Ansiaba ser un sello importante», explicó en una entrevista con People. Su primer gran éxito llegó con Barry Manilow.

En 1989 participó en la creación de LaFace Records junto a LA Reid y Babyface, sello que lanzó a artistas como TLC, Toni Braxton y Pink. En 1994 se asoció con Sean Combs en la creación de Bad Boy Records, uno de los sellos más influyentes del hip-hop de los años noventa.

El ejecutivo ayudó a dar forma al sonido del pop, el rock y el R&B durante una carrera de más de seis décadas, en la que también trabajó con artistas como Barbra Streisand, Aerosmith, Kenny G y Rod Stewart.

«Para el mundo, nuestro padre fue una leyenda musical cuya visión, instinto y búsqueda incansable de la excelencia moldearon la banda sonora de innumerables vidas», señaló su familia en un comunicado difundido por su publicista Aliza Rabinoff.

Le sobreviven cuatro hijos, ocho nietos y dos bisnietos.

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