El vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, quien asistió el viernes a la toma de posesión del derechista Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia, aseguró que hay disposición de compartirle la experiencia sobre las reformas penales y procesales penales aprobadas en El Salvador en el marco del régimen de excepción y la captura de más de 92,740 personas acusadas de ser pandilleros.
En una entrevista a la revista Semana, Ulloa aseguró que están dispuestos a compartir también los cambios realizados en el sistema de administración de justicia.
Según Ulloa, la seguridad no basta con una acción “policial o militar”. Observó, por ejemplo, que en Colombia el delito de la extorsión es excarcelable, algo que considera que sería tratarlo como una “falta menor”.
En la entrevista, el vicemandatario sostuvo que uno de los “pilares de éxito” fue la construcción del Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (Cecot), en San Vicente, ya que los delincuentes “deben estar alejados”.
Durante su campaña política, Espriella, nuevo presidente de Colombia, prometió la construcción de megacárceles. Ulloa aseguró que en el “modelo salvadoreño” desapareció la comisión de delitos de extorsiones, secuestros y otros delitos desde las prisiones por medidas que impiden comunicación y “los centros penitenciarios están ubicados lejos de las ciudades”.
El gobierno cuenta 1,275 días sin homicidios durante el actual gobierno y una caída drástica de los homicidios en todo el país, algo que atribuyen al régimen de excepción. Mientras, organizaciones nacionales e internacionales registran más de 6,500 denuncias de violaciones a derechos humanos, la mayoría capturas arbitrarias, pero también han reportado denuncias de torturas, maltratos y más de 500 muertes de detenidos bajo custodia estatal.

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