«Jolene», «I Will Always Love You» y «9 to 5»: el genio de Dolly Parton en tres canciones

El mundo ha perdido a una leyenda de la música: Dolly Parton, que ha fallecido a los 80 años tras una “breve lucha” contra el cáncer. Se la recuerda por su voz country, décadas de éxitos discográficos, premios Grammy y Emmy, y una generosa y a la vez pequeña carrera como actriz.

Pero el mayor legado que deja Parton es su faceta como compositora, y hay tres canciones que la definen más que ninguna otra.

“Jolene”, “I Will Always Love You” y “9 to 5” no son solo temas memorables, sino que forman parte integral de la historia de la música popular. Muestran a una artista hábil que sabía cómo fusionar la letra con la música. Como muchos compositores, Parton tenía cosas que decir. Lo que hace notable su contribución es que, cuando sus letras contaban una historia, la música encajaba a la perfección con ella.

‘Jolene’

En “Jolene”, lanzada en 1974, la letra de Parton captura el tormento de ver cómo nuestra pareja coquetea con otra persona.

Es una experiencia humana muy intensa, especialmente para las mujeres que se desesperan al ver con qué facilidad una chica guapa capta la atención de los hombres. La súplica desesperada de Parton a Jolene para que no le quite a su pareja “aunque pueda” resulta reconfortantemente cruda y sincera.

La letra de la canción supone un contraste sorprendente con los temas habituales de la época, centrados en encontrar o perder el amor –como “Close to You” (1970) de The Carpenters, “You are the Sunshine of My Life” (1972) de Stevie Wonder e “It’s Too Late” (1971) de Carole King–. En cambio, “Jolene” se sitúa en el precipicio del cambio y narra una historia vívida sobre cómo ver a una joven deslumbrante puede hacer que otra mujer se sienta insegura.

Musicalmente, los acordes resuenan en una clave menor, adecuadamente sombría, ascendiendo a acordes más agudos con cada dramática mención del nombre “Jolene”. Acompañando a la voz hay una guitarra de punteo rápido y realizado con el dedo, interpretada en el estudio de grabación por Chip Young. Mantiene un movimiento incesante que no solo añade tensión, sino que despierta admiración por su hábil ejecución.

‘I Will Always Love You’

“I Will Always Love You” también se publicó en 1974 y –sorprendentemente– es posible que se escribiera el mismo día que “Jolene”.

Esta canción demuestra una vez más la capacidad de Parton para combinar historia y música. El miedo que impregna “Jolene” da paso al dolor de decir adiós a un amor profundo porque, aunque el sentimiento perdura, esta no siempre es razón suficiente para permanecer en una relación.

Una vez más, Parton aborda un tema más sofisticado que la simple emoción y la maravilla de estar enamorado; sabe que esto puede significar que es necesario dejar ir. La letra es escueta y la historia de los “recuerdos agridulces” es vaga, pero Parton vuelve a dar en el clavo con la esencia de la experiencia humana. No necesitamos los detalles de lo que ocurrió para identificarnos con nuestras propias despedidas dolorosas.

Al cantarla, el alargamiento de la palabra “I” se transforma casi en un grito de agonía en la extraordinaria versión de Whitney Houston.

 

La progresión de acordes que Parton eligió para sustentar el estribillo es uno de los patrones más conocidos y que más éxitos ha generado en la historia de la música popular. Aparece en canciones como “Stand By Me” (1961), “Blue Moon” (1934), “Crocodile Rock” (1973) y “Every Breath You Take” (1983).

Pero el uso que hace Parton es único: la melodía y la letra no siguen la progresión. En su lugar, la melodía se mantiene en una sola nota (con algunos adornos) y deja que los acordes hagan el trabajo.

‘9 to 5’

Parton compuso la canción “9 to 5” en 1980 para la película del mismo nombre que protagonizó junto a Jane Fonda y Lily Tomlin (y que en España se tituló Cómo eliminar a su jefe). En ella tenía que describir el ajetreo de una semana laboral.

Para lograrlo, Parton sustituyó sus letras de amor, más extensas, por un ritmo incesante que describe la rutina matutina. Aquí utiliza ingeniosas rimas imperfectas, como la combinación de “kitchen” y “ambition”, para hacer creíble la historia.

La melodía de la estrofa va in crescendo con cada grupo de palabras, acumulando energía al igual que el comienzo del día que está describiendo. El estribillo clava el gancho al cambiar el ritmo, para que resuene la frase “9 to 5”.

En “9 to 5”, Parton se alejó de las canciones de amor para abordar un tema feminista que denunciaba a voz en grito las injusticias de trabajar sin descanso como cualquier otro empleado, sin poder obtener un “ascenso justo”. La descripción del “juego de los ricos” y de cómo “nunca te reconocen el mérito” pone de relieve las desigualdades laborales que, lamentablemente, siguen prevaleciendo hoy en día.

 

Wendy Hargreaves

Academic in the School of Education and Creative Arts, University of Southern Queensland

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