La derechista Keiko Fujimori logró romper la conocida «teoría del panetón», una expresión popularizada por sus detractores para afirmar que perdería cualquier elección, incluso frente a un objeto inanimado. Con su victoria en las elecciones presidenciales de Perú, la líder de Fuerza Popular puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas en segunda vuelta.
Fujimori se impuso al candidato izquierdista Roberto Sánchez por un estrecho margen cercano a los 40,000 votos, una diferencia similar a la que en procesos anteriores le impidió alcanzar la Presidencia frente a Pedro Pablo Kuczynski, en 2016, y Pedro Castillo, en 2021.
El resultado representa un cambio significativo en la trayectoria política de la hija del expresidente Alberto Fujimori, quien durante los últimos 15 años había enfrentado derrotas electorales y diversos procesos judiciales que alimentaron la percepción de que no lograría llegar al Palacio de Gobierno.
Durante la campaña, incluso figuras de la derecha peruana promovieron concentrar el voto en el ultraderechista Rafael López Aliaga, quien tras la primera vuelta denunció sin presentar pruebas un supuesto fraude electoral y calificó a Fujimori como el «panetón rojo», una expresión que retomaba la teoría utilizada durante años por sus adversarios políticos.
La propia Fujimori había respondido con ironía a esas críticas antes de oficializar su cuarta candidatura presidencial.
«Dicen: ‘Keiko no le gana ni al panetón’. Bueno, si no le gano a nadie… ¿cuál es el problema que yo postule?», expresó en una entrevista concedida al diario Trome.
La ahora presidenta electa inició la contienda con un 66 % de rechazo entre el electorado, según las encuestas, pero logró capitalizar el voto duro del fujimorismo en una elección marcada por la participación de 35 candidatos presidenciales. En la primera vuelta obtuvo el 17.19 % de los votos válidos, suficiente para avanzar al balotaje.
En la segunda vuelta consiguió mejorar ligeramente su desempeño en varias regiones del sur del país, tradicionalmente adversas al fujimorismo, lo que terminó inclinando la balanza a su favor en una elección nuevamente dividida entre dos bloques políticos casi iguales.
Aunque el escrutinio aún no concluye por la revisión de un centenar de actas observadas, las autoridades electorales consideran irreversible el resultado. El Jurado Nacional de Elecciones prevé proclamar oficialmente a Keiko Fujimori como presidenta electa el próximo 3 de julio.

Deja una respuesta