La Comisión Europea advirtió el viernes que responderá «con rapidez y contundencia» si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concreta su amenaza de imponer un arancel del 100 % a los países europeos que establezcan impuestos sobre los servicios digitales.
A través de un portavoz, Bruselas afirmó que cualquier medida unilateral que afecte las políticas fiscales de la Unión Europea carece de justificación y dejó claro que el bloque defenderá tanto sus derechos como su autonomía regulatoria frente a eventuales represalias comerciales.
«Las medidas unilaterales que atentan contra estas políticas legítimas son injustificadas. De llevarse a cabo, la UE responderá con rapidez y decisión para defender sus derechos y su autonomía regulatoria», sostuvo el portavoz de la Comisión Europea.
El organismo comunitario recordó que tanto la Unión Europea como sus Estados miembros tienen el derecho soberano de regular las actividades económicas dentro de sus territorios conforme a sus principios democráticos y a los compromisos internacionales asumidos.
Asimismo, rechazó los argumentos de Trump, quien sostiene que estos gravámenes buscan perjudicar a las grandes empresas tecnológicas estadounidenses. Bruselas insistió en que los impuestos digitales no son discriminatorios, ya que se aplican por igual a todas las compañías, sin importar su país de origen.
«La UE ha apoyado sistemáticamente una solución global para la tributación justa de la economía digital, en consonancia con las conclusiones de los ministros de finanzas del G7. Este sigue siendo nuestro camino preferido, y estamos dispuestos a colaborar de forma constructiva para lograrlo», agregó el portavoz.
La reacción europea se produjo después de que Trump publicara en sus redes sociales que impondrá un arancel del 100 % a los países europeos que adopten impuestos sobre los servicios digitales y advirtiera que dicha medida anularía los acuerdos comerciales alcanzados con esos países.
No obstante, la Comisión Europea recordó que la regulación de los servicios digitales no forma parte de las negociaciones arancelarias que mantiene actualmente con Washington, por lo que considera improcedente vincular ambos asuntos.
Actualmente, países como España, Francia, Italia, Austria, Hungría y Reino Unido ya aplican impuestos a los ingresos generados por motores de búsqueda, redes sociales y plataformas digitales. Estas medidas buscan que las grandes empresas tecnológicas tributen en los países donde generan sus ingresos y consumen sus servicios, en lugar de hacerlo únicamente donde tienen establecida su sede fiscal.

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