La NOAA prevé llegada inminente de El Niño, pero aún duda de su intensidad

El desarrollo del fenómeno del Niño podría desarrollarse a partir del próximo mes, señalan los modelos científicos del Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).

El mes pasado, la probabilidad del surgimiento de El Niño entre mayo y julio era del 61 %, sin embargo, este mes esto aumentó a un 82 %, con un 96 % de probabilidad de mantenerse durante todo el invierno del hemisferio norte, es decir, durante el último trimestre del año 2026 y el primer trimestre del 2027.

¿Qué condiciona la aparición del fenómeno del Niño? La NOAA estudia datos clave, entre estos, el calentamiento del océano Pacífico el Niño 3.4, que es el principal. Cuando esa anomalía supera los +0.5 grados Celsius de forma sostenida, se confirma la presencia de El Niño.

Actualmente, esta oficina estadounidense ha medido que el Niño 3.4 tiene una temperatura de +0.4 grados Celsius, es decir, a una décima de confirmarse.

¿Y si habrá un Súper Niño?

Frente al pronóstico de “Súper Niño” que fue presentado el mes pasado, los expertos indican que aún no hay certeza sobre su intensidad “ya que ninguna categoría de intensidad supera la probabilidad del 37 %”.

A este llamado de cautela, la NOAA indica que los eventos más fuertes de El Niño “no garantizan impactos más severos, solamente aumentan la probabilidad de ciertos impactos”. Es decir, aunque los modelos contemplan un evento fuerte, todavía no existe consenso científico suficiente para anticipar un “Súper Niño”.

En abril pasado, los meteorólogos confirmaron la presencia del Niño-neutro en las aguas de los océanos y pusieron fin al monitoreo de la Niña. El Niño es un fenómeno climático relacionado con las sequías, mientras que la Niña está relacionada con el aumento de las precipitaciones, huracanes e inundaciones.

El regreso de El Niño a El Salvador. Infografía creada con NotebookLM

Tres olas de calor

Actualmente, El Salvador vive su tercera ola de calor en el año 2026, con temperaturas arriba de los 40 grados Celsius en ciertas zonas del país, todo esto durante un periodo de transición al invierno con déficit de lluvias, según los datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La primera ola de calor duró 12 días, entre el 3 y el 14 de marzo, con temperaturas que llegaron a los 41.5 grados Celsius, donde fueron afectados San Andrés, Chiltiupán, Sensuntepeque, Chorrera del Guayabo, Cerrón Grande, Güija, Candelaria de la Frontera, Los Naranjos, Chalatenango, La Palma, y Perquín.

La segunda ola de calor duró ocho días, del 9 al 16 de abril, y que afectó más en  Güija, Candelaria de La Frontera, Santa Ana, Chorrera del Guayabo, Sensuntepeque, La Palma; Ahuachapán, La Hachadura, San Andrés, Chiltiupán, Acajutla, Los Naranjos, Santiago de María y Perquín. La temperatura máxima estuvo arriba de 41 grados Celsius.

Y la tercera ola de calor se desarrolla actualmente, inició el 8 de mayo y ya afecta a nueve lugares: Güija, Candelaria de La Frontera, Finca Los Andes, Acajutla, Los Naranjos y Perquín, sin embargo, este nuevo informe también añade a Cojutepeque, Ahuachapán y La Unión, y las temperaturas han rondado hasta los 42 grados Celsius.

 

 

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