Marcelo Arévalo e Iván Barton, nuestro orgullo nacional

Todos los salvadoreños estamos obligados a reconocer con agradecimiento  y a llenarnos de orgullo por los grandes triunfos deportivos de nuestros compatriotas, especialmente cuando estos son a nivel mundial. Pocas son las veces que un salvadoreño ha tenido un triunfo de trascendencia histórica, por eso debemos celebrarlos y ufanarnos de ello,

Este mes ha sido grandioso para nuestros compatriotas Iván Barton y Marcelo Arévalo, el primero como el primer árbitro centroamericano que pita cuatro partidos en un mundial de fútbol y el segundo como ganador del Grand Slam de Wimbledon, en la categoría de dobles mixtos.  Los logros de ambos no pueden pasar desapercibidos y merecen un fuerte aplauso y un reconocimiento nacional.

El sonsonateco Marcelo Arévalo ganó por primera vez el doble mixto de tenis en Wimbledon, haciendo pareja con la letona Jelena Ostapenko y derrotando a la pareja de australianos Storm Hunter y Marc Polmans, tras una remontada épica.  Lo logrado por Arévalo no es obra de la casualidad, es producto de su esfuerzo, su disciplina y todo el sacrificio que conlleva el esforzarse por ser cada día mejor.

Si bien es la primera vez que logra ganar en dobles mixtos en un Grand Slam, no es la primera vez que gana un torneo de ese máximo nivel, ya que en la  categoría de dobles hombres ganó por primera vez el Grand Slam de Roland Garros en 2022 junto al neerlandés Jean Julien Roger y en 2024 volvió a ganar ese mismo Grand Slam junto al croata Mate Pavic. En 2022 alcanzó la final de dobles mixtos en el Grand Slam del abierto de  Estados Unidos junto a la mexicana Juliana Olmos, habiendo obtenido un honroso y meritorio segundo lugar.

Recordemos que los cuatro abiertos de Gran Slam, que es donde participa la “crema y nata” del tenis mundial se desarrollan en Roland Garros (Francia), Estados Unidos, Australia y Wimbledon (Inglaterra). A nivel mundial esos cuatro torneos son los más prestigiosos y de mayor exigencia por la capacidad de los competidores. Le siguen, en su orden, el Master 1000, los torneos ATP 500, los Torneos 250, los Torneos ATP Challenger y los torneos Futuro.

El otro gran torneo es la Copa Davis que es el máximo competición masculina por equipos y que está dividida por grupos y que cuenta con un sistema de ascensos y descensos a los grupos determinados por el nivel de sus jugadores. Actualmente El Salvador está el Grupo Mundial II de la mano de Marcelo Arévalo, por mucho el mejor tenista nacido en El Salvador. Apenas en febrero pasado nuestros representantes tenistas, con Arévalo a la cabeza, vencieron 3 a 1 a Benin, en África.

Al finalizar cada año se disputa el Torneo Nitto ATP Final, en Turin, Italia, donde participan los mejores ocho del mundo en las categorías singles y dobles mixtos, hombres y mujeres. Marcelo Arévalo ya ha estado en dos ocasiones y este año volverá en dobles mixtos. Realmente es grandioso lo que está haciendo nuestro compatriota al encumbrar en lo más alto del nombre de la patria.

En cuanto a Iván Barton, un profesional en Química y catedrático universitario ha roto paradigmas y ha logrado lo que pocos consiguen a los 35 años de edad. Dirigir como árbitro cuatro encuentros en un mundial de fútbol. Ya en el Mundial de Catar dirigió tres partidos y e el presente Mundial ha dirigido los duelos entre Paraguay y Turquía y entre Suecia y Japón en la fase grupos; en octavos de final dirigió el duelo entre Colombia y Suiza, y apenas ayer fue e árbitro principal entre España y Francia. En todos tuvo una actuación sobresaliente. Si se hace justicia debería estar entre los candidatos a estar en la gran final del domingo venidero, aunque sea de quinto árbitro. Junto a Barton también ha estado haciendo historia y llenándonos de orgullo, en calidad de árbitro línea, nuestro compatriota David Morán.

Lo de Barton tampoco es casualidad. Es producto del sacrificio y el esmero por ser cada día mejor. Este santaneco a dirigido en Juegos Olímpicos, eliminatorias mundialistas de la CONCACAF, Mundial de Clubes, y en ocasiones, desde 2023 suele ser invitado a dirigir juegos de la liga árabe. En la liga  nacional, es por mucho el mejor árbitro, que como todo ser humano en ocasiones se equivoca, al menos ante los ojos del equipo perdedor.

Barton ha sobrepasado muchas expectativas y eso lo hace más grande. Ha valido la pena haberse decantado por el arbitraje y sin apadrinamientos o recomendaciones ha llegado a lo más altos, lo cual nos provoca sensaciones de alegría. Por su edad tiene opción a estar en otros dos mundiales y seguramente será así, para engrandecer su historia y llenar de orgullo al país.

Así como Arévalo y Barton hemos tenido otros destacados compatriotas  deportistas que al ganar competencias o estar en ellas nos llenaron de gloria y orgullo nacional. Tenemos a Carlos “famoso” Hernández, que en febrero de 2003 se coronó campeón mundial de boxeo por la Federación Internacional de Boxeo, en la  categoría del peso Super Pluma, al derrotar a David Santos. Antes, en 1988 se había coronado campeón nacional de Estados Unidos, en su categoría. También tenemos a Jorge Jiménez, quien e 2007 en Dubai, logró coronarse campeón mundial de Tiro con Arco. Otro atleta que nos infló el pecho fue Yuri Rodríguez quien en  2021  marcó la historia de El Salvador al ganar la medalla de oro del Campeonato Mundial de Fisicoculturismo y Fitness (IFBB). Otra persona que nos llenó de orgullo fue Alfa Karina Arrúe, que en 2023, fue la primera salvadoreña en escalar la punta del Monte Everest. Al igual que Jorge “Mágico” nuestra referencia mundial del futbol, quien con su “positivez” siempre nos ha hecho sentirnos agradecidos por su magia futbolera.

En fin, Barton (y Morán) y Arévalo, gracias por sus logros. Ustedes son grandes y hacen grande a la patria. De ustedes nos sentimos orgullosos.

*Jaime Ulises Marinero es periodista

 

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