Los períodos de sequía reportados en el invierno de este año ocasionaron la pérdida de 18,000 manzanas de cultivos de maíz y frijol, indicó este miércoles la Mesa Agropecuaria. Sin embargo, Mateo Rendón, representante de la organización, aseguró que los productores lograron recuperarse gracias a las lluvias de septiembre.
El líder gremial recordó que muchos productores se adelantaron a cultivar entre finales de abril e inicios de mayo ante las perspectivas del desarrollo de El Niño, pero incluso así hubo pérdidas debido a cuatro períodos de sequía que acumularon 89 días.
Según registros del Ministerio de Medio Ambiente, el primer período de sequía se desarrolló del 23 de junio al 12 de julio; el segundo comenzó del 13 de julio al 6 de agosto; el tercero comprendió del 7 de agosto al 3 de septiembre; y el cuarto, del 5 al 20 de septiembre.
Estos períodos de sequía afectaron sobre todo a la zona oriental, donde se registró la mayor parte de las pérdidas. Rendón señaló que hubo cultivos de maíz y frijol que se secaron en La Unión, San Miguel y parte de Usulután.
La escasez de lluvias también afectó regiones en Ahuachapán, en la zona fronteriza con Guatemala, según comentarios recogidos por la Mesa Agropecuaria durante una asamblea realizada en agosto.
En ese encuentro, continuó Rendón, los productores calcularon que se perdieron 15,000 manzanas de maíz y 3,000 manzanas de frijol.
Optimismo en medio de crisis
Rendón aseguró que estas pérdidas casi se recuperaron en su totalidad gracias a las lluvias de septiembre, que permitieron a los agricultores —sobre todo en el oriente del país— volver a sembrar.
“Nos vinieron lluvias a partir de septiembre y eso ha hecho que nuestros agricultores a nivel nacional tengamos siembras”, aseguró Rendón.
Según la organización, se lograron sembrar 250,000 manzanas de maíz que producen en promedio 80 quintales por manzana, por lo cual estiman una cosecha de 18 millones de quintales de este grano, así como 100,000 manzanas de frijol con un rendimiento promedio de 20 quintales por unidad, lo que dejaría 2.3 millones de quintales.
Siguiendo esta lógica de rendimiento, las manzanas de maíz afectadas por El Niño representan una pérdida de 1.2 millones de quintales, y las de frijol, cerca de 60,000 quintales, lo que suma al menos 1.26 millones de quintales de ambos granos.
Sin embargo, Rendón insistió en que las lluvias de los últimos dos meses favorecen el cultivo de granos básicos: “Un éxito la cosecha, no vamos a tener ninguna pérdida este año, lo que se perdió en la sequía, prácticamente lo hemos recuperado”.
Rendón aseguró que el sector ganadero también se ha recuperado del impacto de la sequía, que provocó una escasez de pasto para la alimentación del ganado en medio de un fuerte incremento de costos.
Puso de ejemplo que productores de Morazán o San Miguel debían trasladarse a Chalatenango o Santa Ana para conseguir alimento para su ganado. Un camión de ocho toneladas pasó de costar alrededor de $5,000 a $11,000 en el peor momento de la crisis.
Esto provocó que muchos ganaderos vendieran animales para reducir los costos de mantenimiento. Como consecuencia, la producción de leche y carne cayó cerca de un 40 %.
No obstante, con las últimas lluvias, el sector ganadero se ha recuperado, aseguró el productor.

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