El FC Barcelona volverá a pisar el Spotify Camp Nou este sábado (9:15 am), tras más de dos años de ausencia, con un duelo de alto voltaje frente al Athletic Club de Bilbao, marcado por el morbo del frustrado fichaje de Nico Williams y el deseo azulgrana de igualar al Real Madrid en la cima de LaLiga EA Sports.
Después de 909 días de espera, el conjunto dirigido por Hansi Flick regresa a su casa, parcialmente renovada, con un encuentro clave por la jornada 13 del campeonato español. El equipo catalán llega con la posibilidad de alcanzar de forma momentánea el liderato, tras vencer 2-4 al Celta y aprovechar el tropiezo del Real Madrid frente al Rayo Vallecano (0-0).
El regreso al Camp Nou no es el único aliciente para la afición culé. Joan García y Raphinha están de vuelta tras recuperarse de sus lesiones sufridas el pasado 25 de septiembre ante el Real Oviedo. El portero catalán, vital en el esquema azulgrana, será titular este sábado, mientras que el brasileño comenzará desde el banquillo, según confirmó Flick.
Durante la ausencia de García, el Barcelona encajó 17 goles en nueve partidos y no logró mantener la portería a cero, algo que refleja la urgencia de recuperar la seguridad defensiva. Wojciech Szczesny no logró convencer del todo y ahora cederá nuevamente el puesto al guardameta de Sallent.
Por su parte, Lamine Yamal, que se retiró de la concentración de la selección española debido a su tratamiento de pubalgia, será titular y protagonizará uno de los duelos más esperados del partido al enfrentar a su amigo Nico Williams, quien volvió a rechazar al Barcelona para renovar con el Athletic.
Nico, también afectado por molestias físicas, viene de anotar el gol del triunfo ante el Real Oviedo, cortando una racha negativa de tres derrotas para el equipo de Ernesto Valverde. El técnico bilbaíno recupera además a Oihan Sancet, aunque se espera que lo reserve pensando en la Liga de Campeones, donde el martes enfrentarán al Sparta de Praga.
El Athletic no gana en el Camp Nou desde 2001 y actualmente marcha séptimo en la tabla, a ocho puntos del Atlético de Madrid, último equipo en puestos de Champions. Un triunfo ante el Barça sería clave para no perder el paso en la lucha europea y un golpe moral significativo.
Del lado local, el Barcelona buscará ofrecer una victoria a los casi 45,000 aficionados que asistirán al estreno de su nueva casa, aún en obras, con la motivación extra de alcanzar al Real Madrid en lo más alto de la tabla. Flick apuesta por la solidez defensiva, el talento joven y el regreso de piezas clave para hacer del reestreno una fiesta completa.
El encuentro promete emociones dentro y fuera del campo, en un ambiente en el que el morbo por la no llegada de Nico Williams y la necesidad de puntos de ambos equipos, marcarán la pauta de este regreso tan esperado al templo azulgrana.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, aseguró que la oferta para recibir a Kilmar Ábrego García por razones humanitarias continúa vigente, en contraste con lo afirmado por funcionarios estadounidenses durante audiencias recientes en tribunales de Maryland.
Zamora declaró a The Washington Post que la posición oficial de Costa Rica fue comunicada desde el 25 de agosto de 2025 y que no ha sufrido ninguna modificación desde entonces. Además, enfatizó que el país centroamericano garantiza los más altos estándares en derechos humanos y estaría dispuesto a otorgar residencia legal a Ábrego.
“El ofrecimiento de Costa Rica para recibir a Ábrego bajo condiciones humanitarias que garanticen el respeto pleno de sus derechos y libertades sigue en pie”, reiteró Zamora.
Afirmó que no se han solicitado negociaciones adicionales con el gobierno de Estados Unidos para concretar su llegada.
Estas declaraciones contrastan con lo planteado por abogados del Departamento de Justicia, quienes en documentos judiciales del 7 de noviembre indicaron que Costa Rica no aceptaría al migrante sin “negociaciones adicionales” y “compromisos extras” por parte de EE.UU. Según esa versión, únicamente Liberia, un país en África Occidental, habría aceptado recibirlo sin condiciones.
Kilmar Ábrego García, de 30 años, vivía en Maryland junto a su esposa e hijos estadounidenses. Fue detenido por agentes migratorios en marzo de este año y deportado ilegalmente a El Salvador, a pesar de una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión por el riesgo de persecución por parte de pandillas.
Posteriormente, en junio, fue retornado a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de personas, a los cuales se ha declarado inocente. Desde entonces, permanece detenido en Pensilvania mientras el proceso judicial avanza, en medio de disputas sobre su destino final si es deportado nuevamente.
Durante una audiencia en Maryland, la jueza Paula Xinis cuestionó a los representantes del gobierno del presidente Trump sobre por qué no se le enviaba a Costa Rica, considerando que el propio Ábrego ha manifestado su voluntad de ir allí. “¿Por qué no Costa Rica?”, preguntó con insistencia. Las respuestas fueron vagas y apuntaron a supuestas instrucciones del Departamento de Estado.
Abogados del migrante sostienen que se trata de una represalia por haber desafiado legalmente su deportación en marzo.
“El gobierno está actuando fuera de lo normal, buscando castigar a mi cliente simplemente porque quiere ir a Costa Rica”, afirmó Simon Sandoval-Moshenberg, defensor de Ábrego.
Además, denunciaron que el gobierno ha propuesto enviarlo a cuatro países africanos distintos —Uganda, Esuatini, Ghana y Liberia— sin respetar el debido proceso ni realizar evaluaciones personalizadas. Según su equipo legal, no tiene lazos familiares ni conexión alguna con esas naciones.
La deportación de Ábrego está actualmente suspendida por orden de la jueza Xinis, mientras se resuelve su caso de hábeas corpus. El juicio por el cargo penal está programado para enero. Sus abogados insisten en que enviarlo a un país donde nunca ha vivido representaría un castigo, no una solución migratoria legítima.
El estadio Defensores del Chaco será el epicentro este sábado de una vibrante final entre Lanús y Atlético Mineiro, que buscarán alzar el trofeo de la Copa Sudamericana ante 40,000 aficionados, en una fiesta binacional entre argentinos y brasileños.
Lanús, campeón del torneo en 2013, intentará repetir la hazaña con el técnico Mauricio Pellegrino al mando, quien busca su primer título como entrenador. El argentino apuesta por el delantero Rodrigo Castillo, figura ascendente en el equipo granate, clave en la ofensiva durante toda la competencia.
Enfrente, el Atlético Mineiro llega con el impulso de Jorge Sampaoli, quien regresó al banquillo del Galo en septiembre con la misión de devolverlo al protagonismo continental. El estratega argentino, campeón de la Sudamericana 2011 con Universidad de Chile, busca ahora conquistar su segundo título en este torneo con el histórico club de Belo Horizonte.
Mineiro, que nunca ha ganado la Copa Sudamericana, se apoya en la experiencia del atacante Hulk, de 39 años, que sigue siendo su principal referente ofensivo. El veterano goleador fue determinante en la clasificación del equipo a la final tras marcar ante Independiente del Valle el pasado 28 de octubre.
Por Lanús también destacan Marcelino Moreno en el medio campo, el zaguero Carlos Izquierdoz —campeón con el club en 2013— y el volante ofensivo Eduardo Salvio, exjugador del Benfica y Atlético de Madrid.
Del lado brasileño, la solidez defensiva está a cargo del argentino Renzo Saravia y del paraguayo Junior Alonso. En el centro del campo brillan el ecuatoriano Alan Franco, con su presión constante, e Igor Goméz con su creatividad. En la delantera, Bernard es otra de las piezas desequilibrantes.
Ambas escuadras llegaron a Paraguay desde el miércoles para ultimar detalles y ensayar sus esquemas. La ciudad de Asunción se ha volcado en preparativos y seguridad, con más de 6,000 agentes desplegados para garantizar el orden durante el evento.
Esta será la tercera final única de la Copa Sudamericana que se celebra en la capital paraguaya y la segunda consecutiva. En 2024, Racing Club derrotó a Cruzeiro 3-1, y en 2019, Independiente del Valle hizo lo propio ante Colón por el mismo marcador.
Este 22 de noviembre se cumplen 50 años de la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España. Aquel sábado de 1975, dos días después del fallecimiento de Francisco Franco, el entonces príncipe juraba su cargo ante las Cortes franquistas, devolviendo así la monarquía al país tras casi cuatro décadas de dictadura.
«Hoy comienza una nueva etapa de la historia de España», afirmó el monarca durante su discurso, pronunciado en el Palacio de las Cortes. La ceremonia estuvo marcada por el simbolismo, con la corona colocada sobre un cojín en el hemiciclo, y la presencia de la reina Sofía y sus tres hijos, entre ellos el actual Rey, Felipe VI.
Juan Carlos había sido designado como sucesor por Franco en 1969, cuando fue nombrado Príncipe de España, en un proceso que comenzó décadas antes con el histórico encuentro entre el dictador y el Conde de Barcelona, padre del entonces príncipe. En su proclamación, el nuevo monarca se comprometió a respetar las Leyes Fundamentales del Reino y los principios del Movimiento Nacional.
Sin embargo, desde el inicio, Don Juan Carlos manifestó su voluntad de transformación.
«El futuro de España se basará en un efectivo consenso de concordia nacional», declaró, apostando por un modelo de unidad que respetara la diversidad regional del país. Su objetivo era claro: construir una monarquía parlamentaria que diera paso a una democracia moderna.
Cinco décadas después, el Rey emérito ha reivindicado su papel clave en la Transición Española. En sus memorias publicadas recientemente en Francia, Juan Carlos I subraya que «la democracia no cayó del cielo» y que fue su voluntad personal la que permitió el paso del autoritarismo a un sistema parlamentario.
La historia de su acceso al trono tiene episodios cruciales, como su inesperado nombramiento por Franco, que él mismo recuerda como un momento de tensión personal.
«Estaba entre la espada y la pared», relata en sus memorias, aludiendo a la disyuntiva entre aceptar el cargo o desafiar la legitimidad de su padre, quien no renunciaría oficialmente hasta 1977.
Durante su primer periodo como jefe de Estado interino en 1974 y nuevamente en octubre de 1975, Juan Carlos demostró liderazgo en momentos de incertidumbre, preparando el camino para las reformas políticas. Su reinado consolidó los cimientos de la democracia con la celebración de elecciones en 1977 y la aprobación de la Constitución en 1978.
La proclamación no contó con presencia internacional, pero días después, durante la misa celebrada en los Jerónimos y la recepción en el Palacio Real, líderes internacionales como Valéry Giscard d’Estaing y Nelson Rockefeller expresaron su respaldo al nuevo jefe del Estado.
Hoy, 50 años después, el legado de aquel 22 de noviembre sigue siendo objeto de debate, pero es innegable que la proclamación de Juan Carlos I fue el punto de partida para una nueva España: la del consenso, las libertades y la monarquía parlamentaria.
La ocupación hotelera en Cuba apenas alcanzó el 18,9 % entre enero y septiembre de 2025, según los datos más recientes publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI). Esto significa que más del 80 % de las habitaciones permanecieron vacías durante gran parte del año, lo que evidencia el crítico momento que vive el sector turístico, uno de los pilares de la economía cubana.
La cifra representa un desplome del 22,2 % en comparación con el mismo período de 2024, cuando la ocupación fue también baja, pero ligeramente superior. A esta alarmante estadística se suma una disminución del 20,5 % en la llegada de turistas internacionales, lo cual ha repercutido en los ingresos del sector, que cayeron un 12,1 % y se ubicaron en 82,8 millones de pesos cubanos, equivalentes a unos 690.000 dólares al cambio oficial.
Estos resultados hacen prácticamente imposible que Cuba alcance su objetivo gubernamental de 2,6 millones de visitantes internacionales en 2025. Incluso superar la cifra de 2,2 millones de 2024, considerada ya como la peor en 17 años (sin contar el impacto del covid-19), luce altamente improbable según los analistas del sector.
Los principales emisores de turistas hacia Cuba siguen siendo Canadá, Rusia y Estados Unidos, aunque solo Argentina mostró un incremento en la cantidad de visitantes en comparación con el año anterior (más de un 7 %). En contraste, el número de cubanos residentes en el extranjero que viajaron a la isla cayó un 20,7 %, lo que complica aún más el panorama.
La baja afluencia de visitantes ha sido atribuida a múltiples factores: la grave crisis económica y energética que afecta los servicios turísticos, la disminución de rutas aéreas internacionales y las sanciones impuestas por Estados Unidos que limitan el turismo hacia la isla.
La industria turística representa una fuente vital de divisas para la economía cubana, y su debilitamiento compromete seriamente los planes del Gobierno para impulsar la recuperación del país. El turismo también es uno de los principales generadores de empleo y de inversión extranjera en sectores como la hotelería, transporte y gastronomía.
Cuba recibió 1,6 millones de visitantes en 2022, 2,4 millones en 2023 y 2,2 millones en 2024, cifras muy alejadas de los niveles previos a la pandemia. En 2018 y 2019, en pleno deshielo de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la isla registró récords históricos con 4,6 y 4,2 millones de visitantes, respectivamente.
El deterioro en los niveles de ocupación hotelera revela una desconexión entre la inversión estatal en infraestructura turística y la baja demanda real. Pese a las limitaciones, el Gobierno ha continuado ampliando su planta hotelera, lo que ha generado críticas dentro y fuera del país.
La ONEI publicó los datos de ocupación como parte de su boletín estadístico mensual, alertando sobre la tendencia descendente de uno de los sectores estratégicos para la economía cubana. Analistas consideran urgente una revisión de las políticas de promoción turística, conectividad aérea y servicios para mejorar la experiencia del visitante.
Eran las 06:00 horas del domingo 20 de junio de 1915 cuando atraca el vapor estadounidense SS San Juan (1882-1929) en el muelle de la localidad portuaria sonsonateca de Acajutla. Procedente de San Francisco (California) y puertos intermedios, aquella nave de 1,496 toneladas y 69 marineros bajo el mando del capitán sueco-estadounidense John W. Carlson (1872-1958) transportaba a varios pasajeros, en su mayoría embarcados en el puerto guatemalteco de San José. Dos de ellos eran Spiro Rossolimo y su esposa Frida de Cantieni, dos artistas plásticos ucranianos.
La pareja franco-ucraniana llegaba a San Salvador por tres razones. La primera, porque el editor y empresario estadounidense L. A. Ward los conoció en la ciudad de Guatemala, donde ambos dirigían una Academia de Bellas Artes, le gustó su trabajo y contrató a Spiro como ilustrador de su nuevo proyecto editorial, El libro azul de El Salvador, impulsado desde la Latin American Publicity Bureau Inc., fundada ese mismo año en Phoenix (Arizona) por el coronel estadounidense J. Bascom Jones, residente desde dos décadas antes en la capital guatemalteca.
En segundo lugar, ambos artistas fueron llamados por el gobierno del presidente salvadoreño Carlos Meléndez Ramírez para que diseñaran y pintaran las decoraciones interiores, telones y demás espacios de arte del nuevo Teatro Nacional capitalino, que se encontraba en obras a partir del diseño ganador del parisino Daniel Beylard. En tercer término, los Rossolimo decidieron continuar con el proyecto de su Academia de Dibujo y Pintura, que dio inicio en agosto de ese mismo año, con estudiantes de variada extracción social, entre ellos algunos talentosos como Salarrué y su primo Toño Salazar. Además de enseñarles el manejo de pinceles, lápices y demás herramientas de las bellas artes, Spiro también promovía la práctica del ajedrez entre sus educandos.
Esta fotografía hecha en marzo de 1920 muestra a Spiro Rossolimo frente a una de sus pinturas murales en la Iglesia Ortodoxa Griega de la calle 54, en la ciudad de New York. Imagen proporcionada por la Biblioteca del Congreso, Washington D. C.
Las oficinas editoriales de El libro azul y de la Academia de los Rossolimo compartieron espacios en Villa Julia, una lujosa mansión edificada en la entonces llamada Calle del Hospital (calle Arce desde 1947), que conectaba al centro capitalino con el Hospital Rosales. Entonces era una zona donde se alzaban las residencias de la clase más adinerada de la ciudad. Villa Julia era propiedad de Julia Palomo Bonilla (1894-1961), quien con su esposo Mauricio Luis Meardi Cora (1886-1952) fueron padres de Fermina Julia Meardi Palomo (1919-1953, casada con Carlos Alberto Guirola Klein), a quien le dedicaron la construcción de Villa Fermina, ahora parte del complejo de edificios de la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC).
Spiridon Nikolaevitch Rossolimo nació en el puerto de Odessa, en la entonces provincia de Ucrania dentro del imperio ruso, el martes 13 de mayo de 1879. Inscrito en la Academia de Arte de Petrogrado, fue alumno del artista plástico Ilya Repin (1844-1930), una de las más altas expresiones del realismo ucraniano y ruso. Durante seis años, Rossolimo estuvo contratado como diseñador y pintor de los escenarios para la Ópera Imperial de Petrogrado. Aunque siempre se consideró más un retratista que no gustaba ser enmarcado en ninguna tendencia artística específica, el gobierno del zar Nicolás II lo seleccionó como pintor oficial de eventos militares para que viajara a los teatros de operaciones durante la guerra ruso-japonesa (1904-1905). Asignado al personal del ministro de Guerra y general Aleksey Kuropatkin (1848-1925), estuvo bajo fuego en múltiples ocasiones, pero escapó de las batallas sin lesión alguna, hizo miles de bocetos de los combates dentro de ese desastre militar ruso y fue galardonado con la Cruz de San Jorge tras la capitulación de Port Arthur, acto en el que estuvo presente.
Fotografías del interior de la Academia en Villa Julia, San Salvador, publicadas en El libro azul de El Salvador (San Salvador, 1916). Nótese la foto actualizada de Spiro al centro.
Admirador del rey Jorge de Grecia (1845-1913) y de su primer ministro Eleftherios Venizelos (1864-1936), a los que consideraba políticos de avanzada en el escenario europeo de inicios del siglo XX, Spiridion transformó su nombre al estilo griego y desde entonces firmó como Spiro, aunque también llegó a afirmar que era súbdito heleno y que había nacido allí el viernes 12 de diciembre de 1873.
Mientras residía en Harbin (Manchuria), el lunes 30 de abril de 1906 contrajo nupcias con la también ucraniana Tzenia Nikolaevna Skugarevskaya, nacida en Kiev, el jueves 29 de diciembre de 1870. Trasladados a la capital ucraniana, fueron padres de Nikolai Spiridonovich Rossolimo (Kiev, 28.feb.1910-New York, 24.jul.1975), reconocido ajedrecista de talla mundial y cuyo apellido aún lo ostenta una jugada del juego-ciencia.
Fotografías de las actividades de la Academia de Bellas Artes de los Rossolimo en la ciudad de Guatemala, publicadas en El libro azul de Guatemala (1915).
En 1911, Spiro y su familia se vieron forzados a abandonar Moscú. Sin pretenderlo, el artista estuvo presente en una reunión de anarquistas que planeaban un complot mortal contra el primer ministro Pyor Arkádievich Stolypin, quien ya había sobrevivido a diez atentados previos. Aunque la delación oportuna de Rossolimo frustró la realización de ese complot puntual, el político reformista fue herido de muerte por dos disparos a quemarropa, el 1 de septiembre de 1911, mientras estaba en un palco bajo de la Ópera de Kiev, como parte de los acompañantes del zar Nicolás II y de las duquesas Olga y Tatiana, asistentes a la representación de El cuento del zar Saltán, de Rimski-Kórsakov. Rossolimo estaba sentado tres filas atrás del político agredido. Después de agonizar cuatro días tras ese atentado por parte de un policía secreto de ideas de extrema derecha, Stolypin falleció el 5 de septiembre en el calendario juliano o 18 de septiembre en el calendario gregoriano adoptado años más tarde.
Tras salir de Moscú -donde su estudio y todo su contenido fueron saqueados por un grupo anarquista-, se trasladaron a San Petersburgo, Berlín, Viena, París, Shanghái y San Francisco, puerto californiano al que arribaron en el SS Manchuria, el sábado 9 de agosto de 1913 y donde recibieron protección de los integrantes de The Red Inner Circle. Insertos en la alta sociedad californiana, en la noche del jueves 6 de noviembre de 1913 fueron parte del homenaje musical que las hermanas pintoras Withrow, Marie (1853-1952) y Evelyn (1858-1928), ofrecieron en su casa de Pine Street a diversos artistas exiliados y colaboradores. Para entonces, Tzenia transformó su nombre a Frida de Cantieni, un alias tras el que escudó también su fecha y lugar de nacimiento, al señalar que era rusa nacida en París, en 1879.
Autorretrato de Rossolimo y retratos a lápiz del equipo editorial de El libro azul de El Salvador (1916), donde se destacan los del estadounidense L. A. Ward y del naturalista salvadoreño Dr. David Joaquín Guzmán Martorell (1843-1927), autor de la mayor parte de los textos de esa edición bilingüe.
Trasladados a la ciudad de Guatemala en 1914, tras asentarse en San Salvador en junio de 1915, los Rossolimo permanecieron en la capital salvadoreña hasta poco después de los terremotos y erupción volcánica del jueves 7 de junio de 1917. Una foto de perfil de Spiro, ataviado con traje militar, fue publicada en El libro azul de Guatemala (1915), junto con otras del interior de la Academia que fundaron con su esposa.
El libro azul de El Salvador vio la luz editorial en edición de lujo en 1916 e incluyó un autorretrato a lápiz de Spiro, dibujos suyos de los rostros del equipo editorial y de otros personajes de la sociedad salvadoreña, una foto de Frida y otras imágenes del interior de la Academia en Villa Julia. El Teatro Nacional fue inaugurado al año siguiente, pero no contó con los servicios profesionales de los Rossolimo para sus decoraciones y telones.
Fotografía de Frida de Cantieni Rossolimo, publicada en El libro azul de El Salvador (1916).
El lunes 13 de agosto de 1917, los Rossolimo arribaron al puerto de New York a bordo del vapor estadounidense SS México. En su ficha migratoria, Spiro dejó registrado que medía 1.70 metros, pesaba 137 libras, tenía ojos azules y cabellos negros. Se instalaron en un destartalado edificio de apartamentos de la Octava Avenida, en que Spiro estableció su amplio estudio, “que con sus pinturas y esculturas recogidas durante los años de viaje del artista, se parece más a un museo que a un taller”, como lo consignó The New York Times el domingo 18 de mayo de 1919, en su página 88. Unos meses antes, el jueves 12 de diciembre de 1918, fue inscrito en las listas de reclutamiento militar en la urbe neoyorquina, pero no hubo necesidad de que marchara a los frentes de la ya concluida Primera Guerra Mundial, aunque tampoco se le concedió la nacionalidad estadounidense que solicitó de forma anexa a esa inscripción.
Entre marzo de 1920 y 1922, Spiro fue contratado para que completara las decoraciones murales y demás pinturas religiosas en el interior del recién construido templo de la Comunidad Ortodoxa Griega en la parte oeste de la calle 54. Una nota acerca de esos trabajos fue publicada el miércoles 24 de marzo de 1920, en la página 72, por el diario The Evening Star de la capital estadounidense. Para entonces, el artista no hablaba inglés, por lo que se comunicaba sólo en ucraniano, ruso y francés. En 1923, Spiro solicitó por segunda vez la nacionalidad estadounidense por naturalización, que le fue concedida.
Dibujo hecho por Rossolimo del rostro del empresario salvadoreño de origen francés Carlos D’Aubuisson, jefe máximo de la Administración General de Rentas del gobierno salvadoreño. Fue publicado en El libro azul de El Salvador (1916). Nótese la firma del artista ucraniano.
Después de cuatro décadas de residencia y trabajo en New York y alrededores -en los que la pareja de artistas emplearon gran parte de sus tiempos vitales en estimular la creciente carrera ajedrecística de su único hijo-, Spiro falleció el jueves 12 de junio de 1952 y Frida el viernes 29 de agosto de ese mismo año. Ambos fueron sepultados en el cementerio ortodoxo ruso de San Vladimir, en Ocean County (New Jersey), donde aún yacen bajo un sencillo monumento de mármol negro coronado por su apellido y una cruz eslava. En la placa tallada, el nombre de su esposa figura como Tzenia N.
Tumba de los Rossolimo en el cementerio ortodoxo ruso de San Vladímir, Ocean County, New Jersey. Nótese la cruz eslava, cruz de supedano o cruz ortodoxa, con sus características tres barras horizontales y una barra inferior en diagonal. Imagen tomada del sitio web Find A Grave.
El cantante colombiano Sebastián Yatra, de 31 años, regresar hoy a El Salvador para ofrecer un concierto exclusivo que busca celebrar la lealtad de los clientes de Gasolineras UNO y Banco Cuscatlán.
El evento se realizará en el Gimnasio Nacional José Adolfo Pineda, en la colonia Flor Blanca de San Salvador, con apertura de puertas a las 6:00 p.m., y la presentación de un artista nacional a las 8:00 p.m. El show estelar de Yatra está programado para las 9:30 p.m.
La iniciativa de este show exclusivo nace como un gesto de agradecimiento hacia quienes han respaldado por años los productos y servicios de ambas marcas.
Esta presentación marca la segunda visita de Yatra al país, consolidando su vínculo con el público salvadoreño.
Con una trayectoria que ha dejado huella en el pop latino, el intérprete de éxitos como “Traicionera”, “Robarte un Beso”, “Tacones Rojos”, “Pareja del Año”, “Vagabundo” y la balada icónica “No hay Nadie Más”, se ha posicionado como una de las figuras más influyentes de la escena hispana.
Su capacidad para combinar romanticismo, narrativa emocional y una estética pop moderna lo mantiene vigente en listas, plataformas digitales y escenarios internacionales, como la gala de los Oscar de 2022, donde cantó la nominada canción «Dos Oruguitas» de la película de Disney «Encanto».
La capital salvadoreña se prepara así para un espectáculo de primer nivel, concebido no sólo como un concierto, sino como una experiencia de conexión directa con uno de los artistas más representativos del pop en español.
Entre emoción, nostalgia y una selección de sus temas más importantes, el show promete convertirse en una noche inolvidable para los asistentes.
Material inédito y entrevistas íntimas celebran la vida y el legado de la cantante méxico-estadounidense Selena Quintanilla y su banda familiar.
Esta es la sinopsis de “Selena y Los Dinos” (2025), un documental sobre la popular cantante conocida como la “Reina del Tex Mex”, asesinada hace 30 años por una de sus colaboradoras. Las entrevistas incluyen a su esposo Chris Pérez; su padre, Abraham Quintanilla y a sus hermanos Suzette Quintanilla y A.B. Quintanilla.
Otros estrenos de Streaming
“Cacería de brujas”, película thriller – Prime Video
“Envidiosa (Tercera temporada)”, serie comedia – Netflix
“El hijo de los mil hombres”, película drama – Netflix
“El encanto del champán”, película romance navideña – Netflix
“31 minutos: Calurosa Navidad”, película animada comedia – Prime Video
“Las locuras”, película drama social – Netflix
“Sin cortes con Ed Sheeran”, serie documental música – Netflix
“Eva Longoria: Searching for Spain”, serie documental – HBO Max
A más de dos décadas de su debut, la banda chilena Kudai sigue siendo considerado un símbolo de la nostalgia latinoamericana de los 2000. Su música conectó con una generación que no encontraba en el pop juvenil tradicional un reflejo honesto de sus emociones.
La agrupación ofrecerá un concierto en El Salvador hoy sábado a las 7:00 p.m., en BeSport, Nuevo Cuscatlán. Las entradas para localidad general ya están agotadas, sin embargo, aún están disponibles las localidades Preferencial $65 y VIP $95, informó la productora Cosmo Latam.
Con canciones como “Sin Despertar”, su primer gran éxito global, el grupo abordó temas poco comunes en el pop adolescente de la época: rupturas dolorosas, ansiedad, cuestionamientos internos y conciencia social. Ese tono confesional, acompañado de un sonido pop-rock melancólico, permitió que miles de jóvenes se sintieran representados por primera vez.
Formada originalmente en 1999 como un grupo infantil llamado Ciao y reconvertida en banda pop-rock adolescente en 2003, Kudai es hoy un símbolo de la nostalgia emo y una referencia generacional.
Entre sus canciones más icónicas que sonarán en el show se encuentran “Ya Nada Queda”, lanzada en 2004 y considerada uno de sus himnos más potentes. Otro tema emblemático es “Lejos de Aquí”, de su álbum «Nadha» (2008), que aborda temas como el calentamiento global y les valió reconocimientos por su mensaje ecológico.
Además, “Morir de Amor”, también de «Nadha», se convirtió en un himno social al denunciar la violencia de pareja, y fue incluso usado en una campaña de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2009.
La Policía Nacional Civil (PNC) capturó a Ismael Alexander Hernández Rivera, alias Saiper, luego de que fuera alertada por la oficina de atención ciudadana de la terminal aeroportuaria.
Según la PNC, Hernández Rivera, alias Saiper, es miembro de la clica “Tiny Locos Sureños”, del distrito de Jiquilisco, del municipio de Usulután Oeste.
En su cuerpo, posee tatuajes alusivos al Barrio 18S; la PNC lo remitirá por el delito de agrupaciones ilícitas, que es sancionado con penas que oscilan entre 20 y 30 años de prisión; y de 40 a 45 años de prisión si es cabecilla.
El arresto habría ocurrido en el Aeropuerto Internacional El Salvador “San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez”.