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  • Gisèle Pelicot quiere visitar a su exmarido en prisión porque «necesita comprender»

    Gisèle Pelicot quiere visitar a su exmarido en prisión porque «necesita comprender»

    Gisèle Pelicot aseguró que tiene la intención de visitar a su exmarido, condenado a 20 años de prisión por haberla ofrecido a medio centenar de personas para que fuera violada mientras estaba drogada entre 2011 y 2020, porque todavía «necesita comprender».

    «Tengo preguntas pendientes: ¿por qué nos ha hecho sufrir todo esto? ¿Por qué nos ha traicionado hasta ese punto?«, declaró en una entrevista en ‘France 2’ Gisèle Pelicot, quien publica este martes un libro ‘Et la joie de vivre’ (traducido como ‘Un himno a la vida’ en su edición en España).

    La septuagenaria, convertida en un símbolo feminista mundial por, entre otras cosas, haber decidido que el proceso judicial sobre sus violaciones fuese a puerta abierta, aseveró que verse con Dominique Pelicot es uno de los puntos pendientes que tiene para «seguir con su proceso de reconstrucción».

    «Tengo aún necesidad de comprender», insistió Gisèle Pelicot, quien reconoció que es «imposible olvidar» lo que le pasó. «Intento que las heridas cicatricen, pero a mi manera», agregó.

    Al explicar por qué no se celebraron a puerta cerrada las audiencias de su mediático proceso, la mujer explicó que eso hubiese sido «un regalo» para los 50 individuos que fueron juzgados y condenados por haber participado en las violaciones organizadas por su exmarido.

    Gisèle Pelicot también lamentó que Dominique Pelicot tuviese fotos en su ordenador de carácter sexual y no consentidas de su hija Caroline, quien aparece dormida, y de sus dos nueras.

    «Son fotos asquerosas, insoportables de ver (…) Para Caroline, hay una duda (sobre lo que pasó) que la condena a un infierno perpetuo».

    «Hace falta que ella lleve ese combate como mujer», añadió la Gisèle Pelicot, de 73 años.

  • Prevén vientos nortes débiles para este lunes con ráfagas de hasta 50 km/h

    Prevén vientos nortes débiles para este lunes con ráfagas de hasta 50 km/h

    El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) prevé el ingreso de vientos nortes débiles durante este lunes , con ráfagas ocasionales que podrían alcanzar entre 30 y 50 kilómetros por hora, principalmente en zonas altas del país.

    Las ráfagas serán más sensibles en la zona occidental y en sectores donde el terreno favorezca una aceleración adicional del viento. De acuerdo con el pronóstico, los vientos nortes comenzarán a percibirse desde la madrugada, con velocidades promedio entre 8 y 18 kilómetros por hora.

    Para el lunes, el cielo estará mayormente despejado durante el día en la mayor parte del territorio, mientras que por la tarde se prevé nubosidad parcial en la zona norte y la cordillera volcánica.

    Las temperaturas mínimas previstas oscilarán entre 4 y 14 grados Celsius en zonas altas; entre 17 y 23 °C en valles interiores; y entre 20 y 25 °C en la zona costera.

    Según el informe, el evento de vientos nortes finalizaría entre la noche del lunes y la mañana del martes. Posteriormente, volverán a predominar los vientos del este y noreste.

    Las autoridades recomiendan a la población evitar quemas agrícolas durante períodos de viento fuerte y mantenerse informada sobre actualizaciones del pronóstico meteorológico.

  • Importaciones de vehículos alcanzan récord histórico tras crecer 19 % en 2025

    Importaciones de vehículos alcanzan récord histórico tras crecer 19 % en 2025

    Las importaciones de vehículos y accesorios marcaron una cifra récord al cierre de 2025 tras superar los $1,298.9 millones, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).

    El Salvador importa vehículos y accesorios debido a que no cuenta con una industria de manufactura. El monto alcanzado en 2025 aumentó en $211.9 millones, un 19 % más que los $1,086.98 millones registrados en 2024. Según el BCR, 2025 marcó el mayor monto desde que se tiene registro, a partir de 1994.

    Esta cifra abarca tanto las importaciones de vehículos para transporte de personas como otros tipos de automotores, como ambulancias, camiones de carga, tractores o carros fúnebres, así como accesorios.

    El Banco Central registra que en la última década las importaciones de vehículos y sus accesorios se triplicaron, desde los $421.9 millones reportados en 2015.

    Solo la importación de vehículos automóviles para el transporte de mercancías alcanzó los $475.03 millones al cierre de 2025, al menos $54.4 millones más que los $420.6 millones de 2024. Esto significó un crecimiento del 12.9 % y los colocó como el cuarto producto de mayor importación de El Salvador, con una participación del 2.66 %.


    Entretanto, los automóviles de turismo y los diseñados para el transporte de personas alcanzaron los $426.1 millones, con una participación del 2.39 % en la canasta de importaciones y como el quinto producto más importado al mercado salvadoreño. Este rubro aumentó en $66 millones, un 18.3 %, frente a 2024.

    China, EE. UU. y Japón, los principales proveedores

    Un 22 % de las importaciones de vehículos y accesorios procede de China, tras superar los $286.7 millones en 2025. Esta cifra incrementó en $101.8 millones, equivalente a un 55.05 %.

    Estados Unidos es el segundo proveedor, con $228.05 millones y una participación del 17.5 %. EE. UU. es el principal proveedor de vehículos usados, un segmento dominado por los sedanes, mientras que del gigante asiático proceden varias marcas nuevas que han llegado al mercado local, así como ventas al detalle de piezas o accesorios.

    Con poco más de $178.08 millones (13.7 %), Japón es el tercer proveedor, con marcas icónicas como Toyota, Honda, Nissan, Mazda, Suzuki, Subaru y Mitsubishi.

    En la lista de proveedores también figura México, con $163.8 millones (12.6 %), donde se encuentra una de las mayores plantas del fabricante Nissan, la segunda marca más vendida en el mercado salvadoreño.

    Corea del Sur también aparece en la lista con $105.3 millones (8.1 %). Esta nación asiática es el país de origen de marcas como Hyundai, Kia o Genesis (la versión de lujo de Hyundai).

     

  • Los salvadoreños se llevan a casa $0.52 por cada dólar que generan en el trabajo

    Los salvadoreños se llevan a casa $0.52 por cada dólar que generan en el trabajo

    Los salvadoreños se llevan a casa $0.52 por cada dólar que producen en sus puestos de trabajo, según cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    Esta estimación se incluye en el informe Mercados y Desarrollo, una publicación insignia del BID que revisa la competencia, la productividad y la equidad de los mercados latinoamericanos. En dicha publicación se destaca que el “poder” del mercado laboral surge cuando las empresas pueden imponer “markdowns”, un término que hace referencia a una reducción en los precios para incentivar las compras, pero que en este caso se utiliza para describir salarios inferiores a la contribución marginal de los trabajadores a la producción sin que estos abandonen sus empleos.

    Para realizar este análisis, el BID se apoyó en censos, encuestas y datos procedentes de la World Bank Enterprise Surveys (WBES).

    De los 13 países latinoamericanos incluidos en el análisis, Argentina reporta el mayor salario neto por dólar aportado a las empresas, con $0.73, seguido de Honduras, con $0.58, y Brasil, con $0.57.

    Los menores salarios se ubican en Guatemala, con $0.32; Chile, con $0.38; Ecuador, con $0.39; y Paraguay, con $0.43. En el caso de El Salvador, se encuentra en un nivel intermedio e incluso supera el promedio regional.

     

    Gráfica publicada por el estudio del BID.

    Según el BID, en América Latina los trabajadores se llevan en promedio $0.50 por cada dólar que generan en valor, una reducción salarial que supera los niveles observados en economías avanzadas, como Estados Unidos, donde es $0.65, o en Europa, donde alcanza $0.81.

    “Estos markdowns son mayores para los trabajadores de cuello blanco”, señala el reporte.

    Reglas del mercado laboral

    El organismo multilateral destaca que los markdowns en la región latinoamericana reflejan una competencia limitada en los mercados laborales debido a factores como la geografía, la ocupación, las habilidades y la industria.

    Si bien puede existir una concentración de empleadores que internalizan el efecto de la contratación en los salarios, también pueden surgir puestos de trabajo diferenciados en los cuales los empleados no renuncian por comodidades o incurren en altos costos de cambio, por lo que las empresas los retienen con salarios más bajos.

    “Cuando las empresas tienen poder de mercado laboral, contratan menos trabajadores que si lo hicieran en un mercado laboral competitivo, ya que contratar a más personas requeriría aumentar los salarios de todos los empleados. Esto conduce a un menor empleo y a salarios más bajos. Al contratar menos trabajadores, la producción total también es menor”, analiza el informe.

    El BID destaca que los markdowns varían por industria en la región. Por ejemplo, los trabajadores de la metalurgia se llevan a casa $0.27 por cada dólar que producen, y los de empresas de papel reciben $0.33, mientras que los colaboradores de las industrias textil y electrónica se llevan alrededor de $0.74.

  • Incapaz de admitir su propia muerte, el castrismo solo retrasa lo inevitable

    Incapaz de admitir su propia muerte, el castrismo solo retrasa lo inevitable

    Ante el colapso energético de Cuba y sus previsibles consecuencias sociales, la práctica totalidad de los análisis sobre la situación de la Isla coinciden en tres puntos muy concretos: que el castrismo se enfrenta a una crisis sin precedentes; que jamás debe menospreciarse, a pesar de todo, la capacidad del régimen para resistir y reinventarse, y que, finalmente, resulta imposible predecir lo que sucederá después de 67 años de dictadura.

    Aun coincidiendo en buena medida con estas deducciones provisionales, vale la pena arriesgar algunas hipótesis que permitan sumar criterios e ideas al debate público sobre Cuba y su futuro. Porque el dilema de fondo no estriba en poner una fecha exacta para la muerte y entierro del castrismo —cuyo modelo político y económico, de facto, hace varios años expiró, luego de larga agonía—, sino tratar de apostar a una alternativa de transición que viabilice la construcción democrática y reduzca al mínimo los imaginables impactos humanitarios.

    Cuba, para empezar, no es Venezuela. En Caracas no había suficientes compatriotas dispuestos a morir al lado de Nicolás Maduro: la gran mayoría de los muertos fueron cubanos. En la Isla sí hay suficientes soldados prestos a inmolarse, así como lo hicieron quienes cayeron por defender —o, de haber sido necesario, ejecutar a última hora— a Maduro, porque ellos no ofrendaban sus vidas por el dictador chavista, sino por una ideología que les fue inculcada desde niños.

    Estas convicciones de naturaleza cuasi religiosa han sido fundamentales para el sostenimiento del castrismo, y es conveniente analizarlas antes de emprender cualquier tipo de incursión militar en Cuba. Estados Unidos, por otra parte, aun suponiendo que lograra hacer coincidir la implosión del régimen (filtraciones y negociaciones de por medio) con un levantamiento popular, tendría que apresurarse a limitar la capacidad operativa del aparato represivo oficial. Y eso, siendo imprescindible, es bastante complicado.

    Si bien es verdad que el carisma narrativo del castrismo se fue a la tumba con Fidel, la cohesión de la cúpula política y militar ha permitido un ejercicio de control y vigilancia que carece de parangón en Hispanoamérica. Desmantelar esa estructura requiere altas dosis de letalidad a un ritmo ágil y preciso. Es indudable que EE UU tiene esas capacidades, pero ejercitarlas en una isla con las características de Cuba podría retrasar indefinidamente la toma de decisiones. Mientras tanto, dramáticamente, los ciudadanos a esas alturas estarían preguntándose qué diferencia habría entre morir de hambre y salir a la calle a recibir un tiro. Imposible escribirlo con menos temblor en los dedos.

    En cuanto a la transición hacia la libertad y la democracia, la Casa Blanca debería resistir la tentación de emprender en solitario esa faena. A lo largo del siglo XX, los cubanos de a pie no hablaban de la ayuda que Estados Unidos les había prestado en 1898 para lograr su independencia; lo que recordaban era la ocupación yanqui y las humillantes condiciones impuestas desde Washington por ocurrencia del senador Orville Platt –de ahí el nombre de la famosa enmienda a la Constitución cubana de 1901– que limitaban las relaciones comerciales de la Isla, la obligaban a ceder porciones de territorio (como Guantánamo) y la exponían a nuevas intervenciones en el futuro.

    El presidente Trump seguramente no conoce esta historia, pero su secretario de Estado sí. Marco Rubio sabe de la propensión cubana a ver con desconfianza a su gran vecino, por mucho que ahora lo necesite para sacudirse la tiranía. A Washington, por tanto, le convendría ponerse a la cabeza de una alianza hemisférica de naciones que acepten coadyuvar, sobre todo logística e intelectualmente, al arduo proceso de transición, en un país que ha visto muertos, detenidos o exiliados a quienes habrían sido claves en la presente coyuntura. Chile, Argentina, El Salvador y Paraguay, por mencionar algunos, son países que han pasado exitosamente de la dictadura o de la guerra a la democracia. Pedir su colaboración sería una alentadora muestra de sabiduría.

    Mientras tanto, claro, el presidente impuesto Miguel Díaz-Canel ha pedido a los cubanos que, aunque ya lo sufrieron todo, se preparen a sufrir más. ¿Qué son dos horitas de nuevos llamados al sacrificio para un tipo que no deja de comer exquisito y alumbrarse con bombillo eléctrico?

    Jorge Dalton, documentalista de prestigio y fundador de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, escribió recientemente en sus redes sociales: “Veo a los funcionarios en arengas y discursos estériles, proyectando un falso orgullo que me recuerda aquel cuento de un hombre que se está ahogando en el mar y, ya con el agua entrándole por la boca, en lugar de pedir auxilio grita: ¡Qué bello mar del Caribe me estoy tragando!”.

    Al castrismo, en todo caso, ya se lo tragó la historia. No hubo ni habrá absolución para quienes hicieron derramar sangre cubana —¡y a borbotones!— por un modelo que fue incapaz de reconocer su propia muerte.

  • El fenómeno de La Niña se vuelve a enfriar

    El fenómeno de La Niña se vuelve a enfriar

    A pesar de que los expertos del Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) daban por hecho el inicio del fin del fenómeno de La Niña el mes pasado, el océano Pacífico ha dado una sorpresa en febrero: en lugar de calentarse, se ha enfriado más, obligando a los científicos a retrasar la fecha de retorno a la normalidad climática.

    En enero, la temperatura en la región clave del Pacífico estaba en -0.5°C,  al borde de la neutralidad; Sin embargo, el informe de febrero, publicado la semana pasada, revela que el agua se enfrió bruscamente a -0.9°C, esto provocó que la probabilidad de que La Niña termine pronto cayera del 75% (pronosticado en enero) al 60% actualmente.

    ¿Qué significa esto? Que los patrones climáticos actuales (vientos, temperaturas, variabilidad de lluvias) se quedan por más tiempo. La «transición» hacia un «Niño Neutro», que esperábamos entre enero y marzo, se ha movido ahora para febrero y abril.

    Aunque las aguas profundas ya se están calentando, señal de que el cambio viene, la superficie del mar sigue «terca». Básicamente, el clima nos está diciendo: «Todavía no guarden las previsiones de La Niña».

    El fenómeno de La Niña es un enfriamiento anormal y persistente de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, que altera el clima mundial. En El Salvador este fenómeno se asocia con más lluvias.

     

  • En el ISSS: Cuando un formulario vale más que los lazos de sangre, y la falta de empatía colectiva

    En el ISSS: Cuando un formulario vale más que los lazos de sangre, y la falta de empatía colectiva

    Las últimas dos semanas han sido de las más lamentables experiencias de las que he podido ser testigo. Al encontrarse ingresado  un familiar en un hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social ISSS Lamatepec.

    En una situación dolorosa y extremadamente frustrante la que les describo a continuación. Cuando un ser querido está hospitalizado, la familia entra en un estado de vulnerabilidad y angustia. En esos momentos, la información no es un lujo, es una necesidad vital para poder procesar la situación y tomar decisiones.

    Al menos en esa sede del ISSS existe un denominado protocolo de autorización de responsable, enlace y único contacto que busca el beneficio del ISSS y sus empleados, liberarlos de responsabilidad y posibles demandas, así comono complicarse para brindar información de cualquier tipo.

    La política de restringir la información médica exclusivamente a la persona que firmó como “responsable” al momento del ingreso, excluyendo activamente al cónyuge, compañera de vida o a los hijos, es un ejemplo clásico de cómo un protocolo administrativo, diseñado para el “orden”, puede convertirse en una herramienta de crueldad involuntaria cuando se aplica sin criterio humano y sin el elemental sentido común.

    En la lógica de las autoridades del ISSS que aprobaron, tomaron el acuerdo y firmaron la brillante recomendación de otros empleados que me imagino fueron médicos, las familias en El Salvador son conformadas por mamá, papá e hijos; olvidan que existen una cantidad de separaciones y divorcios por lo que los padres establecen otra u otras relaciones de pareja hasta llegar a una tercera o cuarta edad, por consiguiente, existen hijos e hijas de otras relaciones por lo tanto entregar dos tarjetas para las dos visitas diarias que existen cuanto una persona pueden tener varios hijos de otras relaciones es absurdo. Y a quien le entregan las dos tarjetas que usualmente es quien ingresa al paciente queda de responsable y único contacto.

    Para entender el problema, primero debemos intentar entender la perspectiva de la institución, hare una aproximación. El hospital necesita una certeza jurídica de que está entregando información a alguien autorizado. Al tener una sola firma, se “blindan” legalmente contra reclamos por fuga de información a personas no deseadas, aunque esto ignore la realidad de una familia o de otros hijos e hijas. En un entorno de emergencia o cuidados intensivos, el personal médico está saturado. Si un médico tiene que dar el mismo parte médico a la esposa, luego al hijo mayor, luego a la hija que acaba de llegar de viaje, el tiempo de atención al paciente se reduce drásticamente. La teoría administrativa dice: “Informamos a uno, y ese uno informa a los demás”. El hospital necesita un interlocutor claro para autorizar procedimientos o tomar decisiones urgentes.

    Aunque la lógica anterior tiene sentido en el papel, y beneficia al ISSS sin ninguna duda, fracasa estrepitosamente en la realidad humana de una crisis de salud. La aplicación rígida de este protocolo genera los siguientes problemas graves en el derecho y acceso a la información de hijos e hijas, y probable compañera de vida. A menudo, quien firma el ingreso no es el familiar más cercano o el tomador de decisiones principal. Puede ser el hijo que manejaba el carro, un vecino que ayudó, o el familiar que estaba menos nervioso para llenar papeles. Es absurdo que, si el hijo menor firmó el ingreso porque llegó primero, la esposa de hace 40 años del paciente no tenga derecho a saber cómo está su marido, porque no es la mamá del hijo menor del paciente. Eso desafía el sentido común básico de las jerarquías familiares.

    Además de ser una carga injusta para el representante a quien se le impone al firmante una responsabilidad inmensa. No solo debe lidiar con su propio dolor, sino que se convierte en el traductor de términos médicos complejos para el resto de la familia angustiada o no traslada la información a otros hijos del paciente. Si esa persona se quiebra emocionalmente o no entiende bien, toda la familiaprimaria queda a oscuras.

    Negarle información sobre la situación médica de su papá o mamá a un hijo, hija o a una esposa presentes en las afueras del ISSS Lamatepec crea una hostilidad inmediata hacia la institución. La familia siente que “les ocultan algo” a lo cual tienen todo el derecho. La ansiedad aumenta exponencialmente cuando ves entrar y salir médicos y nadie te dice nada porque “tú no firmaste el papelito”. Esto es profundamente inhumano.

    El protocolo trata a la familia como un ente administrativo homogéneo, no como un grupo de seres humanos sufrientes con vínculos directos con el paciente. El protocolo actual del ISSS,  prioriza la comodidad administrativa y la seguridad jurídica de la institución por encima de la necesidad emocional y humana de las familias de los derechohabientes.Es una política que carece de flexibilidad y empatía.

    Efectuar los cambios y modificaciones a un sistema más humano no eliminaría el orden, pero incorporaría el sentido común, por lo anterior sugiero y propongo lo siguiente a las autoridades del ISSS:

    –      Designación de familiares: Al ingreso, se debería permitir designar un responsable principal que siga siendo el enlace en lo administrativo y de comunicación, pero todo hijo, hija, compañera de vida que se presente a registrarse deben tener derecho a recibir el informe si están presentessobre la situación médica y los procedimientos a efectuarse,así como de los posibles riesgos que comprometan la vida. Si la persona que lo ingreso no sabe o no quiere facilitar los nombres debe de permitirse el registro.

    –             Informes conjuntos: En casos críticos, la trabajadora social o el médico deberían permitir que el núcleo familiar inmediato reciba el informe médico al mismo tiempo en una sala, en lugar de jugar al “teléfono descompuesto” con un solo representante.

    –            Criterio profesional: El personal de salud (enfermería, trabajo social, médicos) debería tener la autorización de usar su criterio. Si es evidente que la señora llorando en el pasillo es la esposa de toda la vida, negarle el estado de su marido por un tecnicismo burocrático es un acto de crueldad institucional. No nos permitieron ingresar a trabajo social porque no teníamos autorización, ni las tarjetas.

    – Las famosas dos tarjetas: entregan dos tarjetas para el representante que firma, si esa persona no puede llegar de 1100 a 1300 y de 1700 a 1800 no permiten el ingreso de los hijos e hijas que no tienen las tarjetas, y el paciente no recibe visita, ni sabe nada de sus familiares. Es cuestión de voluntad entregar la tarjeta a hijos, hijas, compañera de vida. Durante estas semanas he podido encontrar afuera en la acera a la par mía mujeres que tienen años de ser compañeras de vida, pero no se les permite el acceso por que el paciente tiene de beneficiaria a su esposa de quien nunca se divorció y aparece registrada. De lo más absurdo e injusto que se da.
    Debo reconocer y honrar a los señores conserjes del ISSS Lamatepec que durante estas semanas se portaron como mucha empatía, respeto y colaboración en brindar la información. Pero reconozco que estas son decisiones superiores. Y lamento mucho la atención del personal médico y de las estaciones del área de hombres cuarto nivel, por su falta de empatía, indiferencia y hasta crueldad. La médico responsable hablo a la caseta prohibiendo el acceso de los familiares sin las famosas dos tarjetas.

    Espero Dios me permita la vida para que el ISSS pase a la red médica pública donde hay una excelente atención y gran empatía con los pacientes, en esta ocasión mi historia es como visitante pero también soy cotizante.

    Mi indignación es porque muy poco sirve un sistema de salud que cura el cuerpo, pero maltrata el alma de la red de apoyo del paciente, es un sistema que está fallando en su misión fundamental de cuidado humano. Mi familiar falleció ayer en la madrugada ahora duerme en la presencia del Señor luego de dos semanas de malas atenciones.

    *Por Ricardo Sosa / Doctor y máster en Criminología

     

     

  • RNPN registra 6.2 millones de salvadoreños con trámite de DUI, excluyendo personas fallecidas, hasta diciembre de 2025

    RNPN registra 6.2 millones de salvadoreños con trámite de DUI, excluyendo personas fallecidas, hasta diciembre de 2025

    Hasta diciembre de 2025, un total de 6,477,396 salvadoreños habían tramitado su Documento Único de Identidad (DUI) desde el inicio de la vigencia de dicha identificación, excluyendo a los difuntos, según el Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN).

    El dato oficial del RNPN indica que 3,369,404 son mujeres y 3,107,992 son hombres; y que un total de 5,562,462 salvadoreños reportaron como domicilio El Salvador, es decir, tienen registrada una dirección en territorio salvadoreño; mientras que 938,848 se inscribieron con una dirección en el extranjero, 901,556 en los Estados Unidos.

    La cantidad de personas que el RNPN ha reportado cada año ha variado de 6,296,143 a diciembre de 2023; a 6,405,109 a diciembre de 2024; hasta los 6,477,396 a diciembre de 2025. Todos los datos excluyen difuntos, según las publicaciones oficiosas de la institución.

    Según el más reciente reporte de identificación tramitada por los salvadoreños, 4,728,905 aparecen como solteros, 1,639,886 como casados y 9,724 como divorciados. Además, se reporta un total de 98,881 viudos.

    Un total de 1,663,801 son jóvenes de 18 hasta 30 años de edad; otros 1,348,850 tienen entre 31 y 40 años; mientras, 2,232,503 salvadoreños que han tramitado su DUI tienen entre 41 y 60 años.

    Las personas entre 61 y 80 años alcanzan los 1,022,915 salvadoreños.

    En el registro publicado aparecen 8,468 personas mayores de 100 años que tramitaron su DUI desde que este existe, excluyendo difuntos. De estos, 5,078 son mujeres y 3,390 son hombres. Del mismo grupo, 4,829 son solteros, 2,176 son csados, 113 divorciados y 1,350 viudos.

    Cantidad de personas que han tramitado DUI (datos del 26 de noviembre de 2001 al 31 de diciembre de 2025, excluyendo difuntos, datos extraídos al 5 de enero de 2026). Fuente: RNPN.

    Edades Femenino Masculino Total
    18 – 20 142,783 143,636 286,419
    21 – 25 312,845 317,137 629,982
    26 – 30 374,310 373,090 747,400
    31 – 35 351,368 349,084 700,452
    36 – 40 326,602 321,796 648,398
    41 – 45 321,797 307,202 628,999
    46 – 50 323,424 299,256 622,680
    51 – 55 277,175 251,089 528,264
    56 – 60 241,545 211,015 452,560
    61 – 80 571,501 451,414 1,022,915
    81 – 100 120,976 79,883 200,859
    > 100 5,078 3,390 8,468
    Totales 3,369,404 3,107,992 6,477,396
  • Conciertos, turismo y sarampión: una prueba de fuego para la vigilancia en El Salvador

    Conciertos, turismo y sarampión: una prueba de fuego para la vigilancia en El Salvador

    Durante 2025, la Región de las Américas notificó un total de 14,891 casos confirmados de sarampión en 13 países: Argentina (36 casos), Belice (44), Bolivia (597), Brasil (38), Canadá (5,436), Costa Rica (1), El Salvador (1), Estados Unidos (2,242), Guatemala (1), México (6,428), Paraguay (49), Perú (5) y Uruguay (13). En las primeras tres semanas de 2026 se confirmaron 1,031 casos adicionales en siete países (Bolivia, Canadá, Chile, Estados Unidos, Guatemala, México y Uruguay), lo que representa un incremento de aproximadamente 45 veces en comparación con los 23 casos notificados en el mismo periodo de 2025. La mayoría de estos casos se han presentado en personas no vacunadas, con la mayor proporción en adolescentes y adultos jóvenes; sin embargo, la incidencia más elevada se observa en niñas y niños menores de 1 año, seguida por la población de menores de 9 años.

    De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las principales causas del aumento de casos de sarampión en 2025 en las Americas están principalmente relacionadas con las brechas de vacunación, causadas por las disrupciones de los servicios de salud durante la pandemia del Coronavirus; aumento de la hesitación vacunal, producto de la desinformación generalizada sobre los peligros de la vacuna; y la mayor movilidad internacional que introduce el virus en comunidades susceptibles.

    La vacunación es el mecanismo de prevención más importante en la lucha contra el sarampión. El esquema recomendado contra el sarampión se basa en dos dosis de vacuna triple viral (SRP/MMR: sarampión, rubéola y paperas) en la infancia, con ajustes según edad y riesgo. Organismos internacionales (OMS/OPS, CDC) coinciden en que la protección comunitaria eficaz contra el sarampión requiere que la mayoría de la población (95%) cuente con dos dosis documentadas de SRP/MMR.

    En El Salvador, las coberturas de vacunación contra el sarampión (vacuna SRP/MMR) son altas a nivel nacional, aunque persisten brechas en el refuerzo de la segunda dosis. Informes recientes señalan que el país ha superado el 95% de cobertura tanto en la primera como en la segunda dosis, lo que ha sido clave para evitar casos secundarios tras la introducción de un caso importado en 2025. Sin embargo, es probable que existan desigualdades subnacionales y “bolsones” de personas susceptibles que requieren un análisis detallado a nivel municipal.

    Durante los primeros días de febrero de este año, el país ha experimentado un incremento sustancial en la afluencia de turistas centroamericanos (principalmente de Guatemala, Honduras y Nicaragua) asociado con conciertos de una famosa cantante. El riesgo de un brote de sarampión vinculado a estos eventos es real, pero aún controlable si El Salvador mantiene y refuerza sus medidas actuales.

    El sarampión es el virus respiratorio conocido con la tasa de contagio más alta: una persona puede infectar a 12–18 más en ambientes masivos como estadios y conciertos. A esta alta contagiosidad se suma que Guatemala ha registrado un aumento importante de casos en las primeras semanas de enero, con transmisión activa y una elevada proporción de personas no vacunadas, especialmente adolescentes y jóvenes, que son precisamente quienes más asisten a conciertos. Si esto no fuera suficiente, el mayor flujo de turistas centroamericanos hacia El Salvador incrementa la probabilidad de que al menos un asistente infectado (posiblemente asintomático durante el periodo de incubación) ingrese al país.

    ​ Con la situación actual (un caso importado previo sin transmisión secundaria, buena cobertura nacional y vigilancia reforzada por la alerta regional), el riesgo de un gran brote nacional asociado a los conciertos es moderado, pero el riesgo de introducciones con pequeños brotes focales es significativo. La clave para mantener este riesgo bajo es intensificar la vacunación en jóvenes, reforzar la vigilancia de enfermedad febril eruptiva en torno a los eventos y aplicar protocolos de respuesta rápida ante cualquier caso sospechoso vinculado a los conciertos.

    El MINSAL ha demostrado recientemente capacidad de respuesta y de implementación de cercos epidemiológicos eficaces, al contener adecuadamente un caso importado en Santa Ana en 2025 sin que se registraran casos secundarios. Es de esperar que esa capacidad se mantenga y se aplique de forma oportuna en la prevención de cualquier brote relacionado con los conciertos.

     

     

     

  • Nueva guía podría negar visas a inmigrantes a EEUU por enfermedades: lo que dice una abogada de inmigración

    Nueva guía podría negar visas a inmigrantes a EEUU por enfermedades: lo que dice una abogada de inmigración

    La abogada Cynthia Grande, que se ha especializado en temas migratorios en los Estados Unidos, advirtió que el posible endurecimiento de requisitos de salud podría afectar a los solicitantes de visa de inmigrante de los Estados Unidos y emitió algunas recomendaciones.

    La organización KFF Health News, que investiga temas de salud, publicó el 6 de noviembre de 2025, que el Departamento de Estado de Estados Unidos envió una guía para que los oficiales de visas consideren a solicitantes como no elegibles para ingresar a los Estados Unidos si estas pueden convertirse en una “carga pública” por problemas de edad o salud como obesidad, asma, apnea del sueño y presión arterial alta.

    «Hasta este momento lo que se ha visto es, primero, la comunicación de parte de la administración Trump, de que que van a tomar estas cosas en cuenta, cosas que antes no se tomaban en cuenta, como la edad de uno, la probabilidad de que dependiendo en cualquier cosa que tenga de salud, de que si va a tener un impacto en que uno sea una carga pública en los Estados Unidos, pero no se ha visto que los oficiales en los consulados recibido instrucciones de cómo aplicar eso», indicó la abogada, en una entrevista con Diario El Mundo.

    Sin embargo, la especialista aseguró que esto «no significa que no ha pasado», ya que meses después han advertido que «sí se ha mandado comunicación».

    «Mi recomendación sería de que de que, antes de que vayan al examen médico, que por lo menos consulten con un abogado de inmigración en los Estados Unidos», indicó.

    La abogada subrayó que el migrante debe preguntarse por «qué evidencia tiene para para corroborar que no va a ser una carga pública en los Estados Unidos» para que, aunque tenga un problema de salud «todavía pueda ser elegible para la residencia».

    Grande mencionó que también han advertido que «se les están negando la visa si la la persona que los está patrocinando no tiene suficiente ingreso».

    «Lo que se está viendo es que, si no contesta, no están bien preparados para esas preguntas, están negando la visa porque dicen que uno va a ser una carga pública», señaló. Por ello, enfatizó en la evidencia que deben presentar de que la persona patrocinadora muestre conexión.

    La profesional no ve un retroceso en el endurecimiento de la política contra la migración irregular en Estados Unidos y tampoco ve un trato diferencial para los migrantes salvadoreños en Estados Unidos.

    «Sigue sigue más cada día. Generalmente, el impacto ha sido lo mismo… Recientemente se escucha que una mamá salvadoreña se deportó, después de estar en detención por algún tiempo, decidió autodeportarse y que sus hijos, que estaban aquí en los Estados Unidos, van a regresar al Salvador», manifestó.

    La abogada sugirió a los ciudadanos estadounidenses que, si tiene familiares como hijos, esposa o esposo indocumentados y no han «metido papeles» aunque sean elegibles, que busquen asesoría para hacerlo.

    «Que busquen asesoría y que, si califiquen, que le metan las aplicaciones. En los peores de los casos, si un familiar se ha deportado de los Estados Unidos, pero por lo menos ya tiene una petición pendiente y las cosas se están moviendo para que esa persona pueda entrar de nuevo eventualmente a los Estados Unidos», indicó.

    Para las personas residentes en Estados Unidos, recomendó que, si son elegibles para aplicar a la ciudadanía, que lo hagan porque porque el proceso «se está poniendo más difícil».

    A las personas indocumentadas, les sugirió buscar asesoría con suficiente tiempo. «Algo que estamos viendo es de que personas nos llaman una semana antes de la audiencia, dos días antes de la audiencia y quieren que se arregle todo en ese corto tiempo, pero las leyes están cambiando todos los días y lo mejor que uno puede hacer es estar preparado», indicó.