El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, lamentó este lunes la reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán, después de aproximadamente un mes sin hostilidades directas y en medio del estancamiento de las conversaciones entre ambos países.
«Es, como mínimo, muy lamentable», aseguró el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, durante su rueda de prensa diaria, luego de que Washington y Teherán retomaran las acciones militares.
Estados Unidos atacó durante la madrugada dos plataformas de lanzamiento de cohetes ubicadas en la isla iraní de Larak. Según el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), Irán se preparaba para utilizar esas instalaciones mientras ultimaba el despliegue de minas marinas en el estrecho de Ormuz.
Posteriormente, el CENTCOM negó que un superpetrolero hubiera impactado contra dos minas en esa estratégica vía marítima y aseguró que ningún barco ha golpeado minas en el estrecho de Ormuz.
Irán respondió a la operación estadounidense con ataques contra bases de Estados Unidos ubicadas en Jordania y Emiratos Árabes, reanudando así las hostilidades entre las partes.
Guterres lamentó la nueva escalada después de «un mes de relativa calma» y solicitó a Washington y Teherán que «actúen con la máxima moderación» para evitar un mayor deterioro de la situación.
El secretario general también instó a retomar «las conversaciones diplomáticas que conduzcan a un acuerdo que ayude a restablecer la estabilidad y la confianza en la región».
La reanudación de los ataques ocurrió después de que Washington anunciara nuevas sanciones para aumentar la presión sobre la República Islámica, una decisión que inicialmente apuntaba a que la Administración estadounidense priorizaría las medidas económicas en medio del estancamiento de las negociaciones.

Deja una respuesta