Etiqueta: Colombia

  • Un mes y medio después del sismo hay 20,000 familias de Cali que siguen fuera de sus casas

    Un mes y medio después del sismo hay 20,000 familias de Cali que siguen fuera de sus casas

    Al menos 20,000 familias de la ciudad colombiana de Cali siguen fuera de sus hogares un mes y medio después del terremoto de magnitud 7,4 que devastó el centro-oeste del país el pasado 10 de agosto, informaron este jueves fuentes oficiales.

    «Hoy en Cali son 20.000 familias que están fuera de sus hogares, 20.000 unidades habitacionales, estamos trabajando a toda máquina para recuperar las que podamos», expresó el alcalde de esa ciudad, Alejandro Eder, durante una entrega de viviendas a los damnificados por el sismo.

    El terremoto del 10 de agosto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar (Chocó), es el más fuerte registrado en Colombia en lo que va de este siglo y deja hasta el momento 335 fallecidos, 4,516 heridos, 6,047 edificios con daños y 758 colapsados.

    Cali fue la ciudad más afectada por el movimiento telúrico con 154 víctimas mortales; 1,657 lesionados y 24 edificios colapsados. En ese sentido, el alcalde de Cali señaló que hay «17 edificios que están en proceso de demolición» y otros 20 por demoler.

    «A medida que avanzan las evaluaciones, ese número quizás crecerá», expresó el alcalde, quien añadió espera que de aquí a diciembre ya empiecen las obras de construcción «de los dos primeros o tres edificios». «Cali se va a levantar de esto, más fuerte y sobre todo si seguimos con esta solidaridad», añadió Eder.

    El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, aseguró, por su parte, que «el terremoto del pasado 10 de agosto cambió en pocos segundos la vida de miles de compatriotas, dejó dolor, incertidumbre, para muchas familias la pérdida de lo que habían trabajado toda la vida».

    «La reconstrucción no se va a dirigir unicamente desde los escritorios en Bogotá, cada decisión tendrá en cuenta a quienes padecieron la tragedia, porque nadie conoce mejor las necesidades de la comunidad que quienes viven allá», recalcó De la Espriella

  • Colombia y Costa Rica acuerdan reforzar lucha contra narcotráfico

    Colombia y Costa Rica acuerdan reforzar lucha contra narcotráfico

    La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, y su homólogo colombiano, Abelardo de la Espriella, acordaron este martes fortalecer la cooperación entre ambos países para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, durante su primera reunión bilateral celebrada en Barranquilla, Colombia.

    «Hoy podemos afirmar, con toda intensidad, que Colombia y Costa Rica dan un paso al frente en una lucha sin cuartel que nos une como mandatarios y es la persecución con mano dura para que vuelva la justicia y la paz a nuestros pueblos. Es una lucha sin cuartel contra el crimen transnacional y contra el narcoterrorismo que tanto daño le hace a nuestras naciones», expresó la presidenta costarricense.

    Fernández aclaró que la cooperación no implica que «Costa Rica vaya a recibir a la basura» que De la Espriella «está limpiando de su patria», sino reforzar los esfuerzos conjuntos contra el narcotráfico y evitar que las organizaciones criminales extiendan sus operaciones hacia territorio costarricense.

    «Hoy trazamos una ruta de apoyo bilateral. He recibido acá a un presidente con el cual es posible hacer equipo, un equipo de trabajo muy profesional (…) para perseguir (al narcotráfico) y que ese cáncer no haga metástasis en mi amada patria», añadió Fernández.

    La agenda del encuentro incluyó mecanismos para fortalecer el intercambio de información y la coordinación de las instituciones de seguridad de ambos países.

    De la Espriella señaló, por su parte, que Colombia y Costa Rica trabajan en una estrategia conjunta de seguridad regional vinculada al denominado Escudo de las Américas.

    «Colombia está construyendo una visión de seguridad regional en la que queremos trabajar de manera mancomunada con Costa Rica y otros países para fortalecer el Escudo de las Américas», afirmó.

    El mandatario colombiano destacó la importancia de la coordinación internacional para enfrentar a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

    En opinión de De la Espriella, «esa batalla requiere sin duda alguna cooperación internacional y hoy encontramos en Costa Rica un aliado inmejorable, un país dispuesto a trabajar con Colombia» bajo el liderazgo de Fernández.

    La reunión se desarrolló en la sede presidencial de Barranquilla, ciudad a la que Fernández llegó este martes acompañada por funcionarios de seguridad, justicia, inteligencia y comunicación de su Gobierno. La Cancillería colombiana confirmó que se trató del primer encuentro bilateral entre ambos mandatarios.

    El encuentro forma parte de los esfuerzos de ambos gobiernos por ampliar la cooperación regional en seguridad. Las autoridades habían adelantado que la agenda estaría centrada en el combate al narcotráfico, el intercambio de información y las acciones contra estructuras criminales que operan en distintos países de la región.

     

  • La ONU estima en $14,000 millones los daños por terremoto colombiano

    La ONU estima en $14,000 millones los daños por terremoto colombiano

    El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que el terremoto que golpeó Colombia el pasado 10 de agosto provocó daños por aproximadamente $14,000 millones, una cifra superior a los $9,500 millones calculados inicialmente por el Gobierno colombiano.

    La directora del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, explicó durante una visita a Colombia que esta «profunda tragedia» afectó principalmente «infraestructura, vivienda y servicios básicos», además de territorios históricamente rezagados, entre ellos el departamento del Chocó.

    «El abordaje que desde el PNUD hacemos no es solo reconstruir desde la lógica de volver a donde estábamos, sino de reconstruir mejor», explicó Muschett, quien abogó por «evitar la reproducción de las vulnerabilidades preexistentes» y apostar por la «resiliencia».

    «Aquí hay una posibilidad de ir a esas vulnerabilidades y construir con resiliencia este proceso de recuperación que permita que estas familias y que estas comunidades y economías tengan mejor capacidad para hacer frente a choques que desafortunadamente sabemos que seguirán viniendo», explicó.

    Muschett consideró además que Colombia necesitará «apoyos de la comunidad internacional y multilateral» para financiar la recuperación, pese a los ofrecimientos realizados por países aliados y empresarios.

    La representante del PNUD destacó la capacidad de las autoridades colombianas para evaluar «daños, pérdidas y costos de recuperación», proceso que Naciones Unidas acompañó «técnicamente» desde el inicio.

    También valoró la propuesta gubernamental de incorporar la reconstrucción al próximo Plan Nacional de Desarrollo como una «oportunidad» para vincular un proceso «de largo aliento» con «el resto de las prioridades nacionales de desarrollo».

    Muschett señaló además como una prioridad el «fuerte foco en lo territorial» planteado por el Ejecutivo colombiano, un enfoque que, según consideró, «va a ser fundamental en este proceso de reconstrucción». El terremoto, de magnitud 7.4, afectó a 16 de los 32 departamentos del país.

    Según las cifras incluidas en el despacho de EFE, el terremoto dejó 206,931 viviendas averiadas y otras 36,478 destruidas. También provocó daños en 397 centros de salud, 4,316 centros educativos, 6,118 centros comunitarios, 521 vías, cinco aeropuertos, 141 acueductos, 107 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales.

    El despacho original presenta una inconsistencia en el balance humano al señalar simultáneamente 335 muertos y 4,516 fallecidos, sin precisar si la segunda cifra corresponde a otra categoría de víctimas. Por esa razón, este dato requiere verificación antes de incorporarlo como un balance definitivo de víctimas del terremoto.

     

  • Terremoto deja ansiedad e insomnio entre miles de colombianos

    Terremoto deja ansiedad e insomnio entre miles de colombianos

    Ansiedad, insomnio, temor a nuevos movimientos sísmicos y dificultades para recuperar las actividades cotidianas permanecen entre las consecuencias emocionales del terremoto que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, una situación que llevó a miles de afectados a buscar acompañamiento psicológico.

    «Mucha gente solamente quiere ser escuchada», explica a EFE Nubia Villescas, decana del programa de Psicología de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz.

    La institución activó después del terremoto una red gratuita de atención y contención emocional que movilizó a más de 1,100 profesionales, egresados y practicantes y recibió solicitudes de unas 1,400 personas.

    El terremoto de magnitud 7.4 dejó 331 fallecidos, cerca de 400,000 afectados y daños calculados en $9,500 millones. Más de un mes después, los especialistas continúan atendiendo personas afectadas emocionalmente.

    «Tras más de un mes del terremoto, uno espera que con el tiempo bajen los casos, pero hay muchas personas que se siguen sintiendo afectadas», narra a EFE el coordinador de la brigada psicológica, Diego Sánchez, quien asegura que la atención ha cambiado con el paso de las semanas, tras el «shock inicial».

    La cantidad de voluntarios permitió distribuir las atenciones para evitar la sobrecarga, con entre cuatro y cinco pacientes asignados a cada brigadista desde que comenzó la emergencia. El proyecto también proporcionó apoyo a los propios profesionales.

    «El psicólogo no deja de ser persona. Tener todo el conocimiento que tiene no hace que no le afecte lo que está escuchando», explica el psicólogo.

    En algunos casos son familiares, amigos o vecinos quienes buscan orientación al detectar que una persona no duerme, permanece constantemente alerta o tiene dificultades para retomar su rutina. Otros afectados todavía priorizan necesidades como localizar familiares, conseguir alimentos o encontrar un lugar para dormir.

    «Hay personas que necesitaban primero prestarle atención a otras cosas de su sobrevivencia y supervivencia física antes de poder ir a la contención emocional», señala la decana.

    El temor a otro terremoto se mantiene ante la actividad sísmica posterior. El Servicio Geológico Colombiano identificó 297 réplicas del movimiento principal y otros 1,232 eventos correspondientes a un enjambre sísmico registrado a menor profundidad, situación que dificulta para algunos sobrevivientes recuperar la sensación de seguridad.

    La organización española Ayuda en Acción también detectó afectaciones emocionales desde las primeras etapas de la emergencia y habilitó una línea de orientación y escucha activa.

    «Las principales reacciones emocionales que hemos podido verificar son temas de ansiedad y temor por repetición», explica a EFE el psicólogo de Ayuda en Acción Luis Miguel Pérez, quien trabaja especialmente con menores afectados.

    Los especialistas utilizan herramientas como el juego para ayudar a niños y adolescentes a reconocer sus emociones y reforzar sus redes de apoyo. Entre los sobrevivientes, los profesionales también detectaron dificultades para dormir, pensamientos recurrentes y estados permanentes de alerta, algunas de las heridas emocionales que persisten semanas después del terremoto.

     

  • Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Las campanas de todas las iglesias de Cali sonaron este jueves a las 7:34 de la mañana durante 90 segundos para recordar a las 154 personas que murieron en la ciudad durante el terremoto ocurrido hace exactamente un mes en el centro y suroeste de Colombia.

    El homenaje se extendió por diferentes barrios de la capital del Valle del Cauca, mientras algunos vehículos detuvieron momentáneamente su marcha y se sumaron con sus bocinas. El terremoto dejó un total de 331 fallecidos en Colombia.

    En la parroquia María Inmaculada, ubicada en el barrio Capri, familiares y vecinos participaron en una ceremonia en la que fueron elevados 154 globos blancos y se utilizaron rosas blancas como símbolos de memoria por quienes perdieron la vida en Cali.

    Entre los asistentes estuvo Miryam Reyes, una adulta mayor que llegó para recordar a vecinos y amigos fallecidos.

    «Eran amigos, eran personas con las que compartía día a día. Estar aquí y escuchar las campanas me genera nostalgia», relató Reyes a EFE. La mujer recordó que el terremoto la sorprendió en el baño y consiguió salir con vida. «Hoy puedo gozar de una segunda oportunidad», agregó.

    El sismo también dejó más de 1,500 personas heridas en Cali. Un mes después de la tragedia, 29 permanecen hospitalizadas y seis continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

    «Esto es una tragedia que ha golpeado lo más profundo de Cali y que nos va a tener en una maratón de trabajo y reconstrucción durante tres años, pero seguiremos adelante», afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, durante el acto conmemorativo.

    Eder advirtió que las consecuencias pudieron ser todavía mayores. Según explicó, «si el terremoto hubiera durado diez segundos más, alrededor de 400 edificios adicionales podrían haber colapsado y la cifra de muertos y heridos se habría multiplicado».

    El alcalde señaló que detrás de las estadísticas existen familias que perdieron viviendas, ahorros y seres queridos y que todavía enfrentan las consecuencias del desastre.

    «Tenemos que darle gracias a Dios, pero tenemos que ser conscientes del reto que tenemos al frente. Esto no es un número y ya. Aquí hay vidas detrás», afirmó Eder.

     

  • Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Grupos criminales colombianos crecieron 90 % durante el gobierno de Petro

    Los grupos armados ilegales de Colombia aumentaron un 90 % durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, entre 2022 y 2026, según un informe divulgado este jueves por organizaciones defensoras de derechos humanos del país.

    El reporte fue elaborado por la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) y la Alianza de Organizaciones Sociales y Afines, que en conjunto agrupan a 125 organizaciones. Según sus datos, las estructuras armadas pasaron de 15,120 integrantes en diciembre de 2022 a 28,802 en julio de 2026.

    El Clan del Golfo registró el mayor crecimiento, con un incremento del 152 %, y alcanzó presencia o control territorial en al menos 429 de los 1,103 municipios colombianos, equivalentes al 38.8 %. Las disidencias de las antiguas FARC aumentaron un 109 % y llegaron a 376 municipios, aproximadamente el 34 % del territorio nacional.

    Dentro de las disidencias, la Segunda Marquetalia, comandada por alias Iván Márquez, aumentó un 108 %, mientras el número de integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) creció un 22 %. El informe también señala que entre enero y agosto de 2025 al menos 544 personas murieron a causa de explosivos, un incremento del 145 %.

    El crecimiento de las organizaciones armadas estuvo acompañado por hechos de violencia contra líderes sociales y defensores de derechos humanos. Durante la administración de Petro se contabilizaron 3,115 agresiones, frente a las 3,544 registradas durante el Gobierno de Iván Duque, entre 2018 y 2022, lo que representa una reducción del 12 %.

    Sin embargo, el reporte señala que los asesinatos de líderes sociales y defensores se mantuvieron en 618 casos y las desapariciones forzadas aumentaron un 34 %, hasta alcanzar 78. Las organizaciones cuestionaron además la política de ‘paz total’ de Petro porque «no logró consolidar resultados sostenibles en los territorios», debido a problemas metodológicos, de coordinación institucional y resistencia de sectores vinculados con actividades ilegales.

    «El balance de la paz conduce así a una conclusión central: el fracaso de varios procesos de negociación no demuestra que una estrategia predominantemente militar pueda resolver el conflicto», indica el informe, que plantea mantener la negociación como una herramienta para afrontar la violencia.

    Las organizaciones instaron al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella a proteger los derechos humanos, la paz y la democracia.

    «La construcción de paz sigue requiriendo negociación política, inversión social sostenida, transformación territorial, desmantelamiento del paramilitarismo y sus redes de apoyo y garantías de verdad, justicia y reparación», añadió el reporte.

     

     

  • A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    A un mes del terremoto, Colombia enfrenta el enorme desafío de la reconstrucción

    Colombia enfrenta el desafío de reconstruir viviendas, carreteras, centros educativos y establecimientos de salud un mes después del terremoto de magnitud 7.4 que dejó 331 muertos, más de 4,500 heridos, 111 desaparecidos y 466,700 afectados. El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó una emergencia en 16 de los 32 departamentos del país.

    El terremoto comenzó a las 7:34 de la mañana y se prolongó durante 90 segundos, afectando a 296,738 familias. Cali estuvo entre las ciudades más golpeadas, con 154 fallecidos, mientras sus habitantes intentan recuperar la normalidad entre trabajos para retirar escombros, censos, reclamaciones y solicitudes de vivienda.

    El alcalde Alejandro Eder estimó que reconstruir la ciudad podría costar unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $2,500 millones según la fuente.

    “Es una tragedia que nos deja una herida abierta profunda, pero que vamos a cerrar uniéndonos entre todos”, indicó Eder a EFE.

    Para recordar a las víctimas, Cali se detendrá durante 90 segundos este jueves, las emisoras de radio guardarán silencio durante el mismo período y las campanas de las iglesias sonarán en los barrios.

    “Haremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que todos estamos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, indicó el mandatario local.

    En Pereira, el terremoto dejó 99 fallecidos, 132 desaparecidos y 259 heridos, además de 35,263 viviendas afectadas y 66 colapsos totales. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció 908 mejoramientos de vivienda para el departamento de Risaralda, de los cuales 261 corresponderán a Pereira, como parte de la etapa de reconstrucción anunciada por el Gobierno.

    Chocó, epicentro del terremoto, registró más de 110,000 damnificados y 5,221 viviendas destruidas, además de daños en 365 establecimientos educativos y 80 centros de salud.

    El Gobierno anunció un “Plan Marshall para el Chocó”, que contempla recursos para infraestructura vial y conectividad regional, estudios para una eventual conexión interoceánica entre Urabá y el Pacífico chocoano, la construcción del malecón de Quibdó y capital semilla para 1,000 emprendedores.

    La emergencia también movilizó asistencia internacional. Según la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Colombia recibió 640 toneladas de ayuda humanitaria procedente de países como Estados Unidos, México, Ecuador, Chile, El Salvador, Perú, Israel, India, Paraguay, China y España, además del apoyo de organismos internacionales. Los aportes económicos recibidos de diferentes países se acercan en conjunto a los $50 millones.

    La dimensión económica del desastre comenzó a hacerse más evidente con el avance de las evaluaciones. La Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) calculó en 3.7 billones de pesos colombianos, unos $1,189 millones según la fuente, el valor de los siniestros reportados. La Presidencia contabiliza 202,002 viviendas averiadas y 36,326 destruidas, además de 6,005 edificios afectados y otros 743 colapsados. También se reportaron daños en 400 centros de salud, 4,313 establecimientos educativos y 6,033 centros comunitarios.

    El Gobierno estima preliminarmente que las pérdidas alcanzan unos 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a alrededor de $9,500 millones según la fuente, mientras el déficit fiscal se situó en el 6.4 % al cierre del primer semestre y la deuda pública alcanzó el 60.5 % del producto interno bruto (PIB).

    “No vamos simplemente a reemplazar lo que se perdió; vamos a reconstruir mejor lo que había, con mayor seguridad, infraestructura, más posibilidades, más trabajo y una infraestructura, por supuesto, que sea más resistente y pensando siempre en un mejor futuro para nuestras comunidades», indicó De La Espriella.

     

  • Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    Colombia levanta suspensión general para portar armas de fuego

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó este martes un decreto que levanta la suspensión generalizada de los permisos para portar armas de fuego en el país, una medida que había prometido durante su campaña electoral.

    «La palabra de un hombre es su honor y yo tengo honor. Por eso, cumplo mi palabra, y durante la campaña dije que iba a levantar la suspensión de los permisos para el porte de armas no hay derecho a que los bandidos estén armados hasta los dientes y la gente decente no pueda defenderse», ha explicado De la Espriella en un vídeo difundido en redes sociales.

    El mandatario aclaró que la decisión no implica un uso indiscriminado de armas y aseguró que continuarán vigentes las normas y controles establecidos para obtener las respectivas autorizaciones.

    De la Espriella sostuvo que «el 99,9% de los delitos armados se cometen con armas «ilegales». «Los requisitos para portar armas siguen siendo muy estrictos: las personas tienen que reunir las condiciones físicas psíquicas y emocionales, así como no tener antecedentes ni problemas», ha detallado.

    El presidente respaldó su decisión con datos sobre las incautaciones realizadas por las autoridades colombianas. Entre el 1 de enero y el 3 de septiembre fueron decomisadas 15,700 armas de fuego, de las cuales 14,179 estaban relacionadas con la comisión de delitos.

    Del total incautado, 980 armas aparecen vinculadas con organizaciones narcoparamilitares. Según las cifras proporcionadas por el mandatario, 551 estaban relacionadas con el Clan del Golfo y otras 339 con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

    De la Espriella también se refirió al armamento encontrado en poder de las disidencias. «Solo entre las asociadas a las disidencias encontramos 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros», ha precisado el mandatario en un mensaje en redes sociales, agregando que las autoridades quitarán todas las armas a los grupos criminales.

    El decreto modifica así la política general sobre los permisos para portar armas en Colombia, pero mantiene los controles para las personas que busquen obtener una autorización. El Gobierno sostiene que, paralelamente, continuará con las incautaciones de armamento en poder de organizaciones criminales.

     

     

  • Colombia y Estados Unidos acuerdan plan de reconstrucción tras terremotos

    Colombia y Estados Unidos acuerdan plan de reconstrucción tras terremotos

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunciaron este martes los “acuerdos de Barranquilla”, una hoja de ruta de cooperación destinada a reconstruir el país después del terremoto de magnitud 7.4 del pasado 10 de agosto y contribuir a la recuperación de la economía colombiana.

    «De esta reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado ‘los acuerdos de Barranquilla’, alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y el hemisferio: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio», expresó De la Espriella después de reunirse con Rubio en Barranquilla, ciudad designada como sede alterna de la Presidencia.

    El mandatario aseguró que el terremoto dejó «enormes desafíos en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva».

    Ante las necesidades provocadas por el desastre, planteó a Estados Unidos trabajar «en mecanismos de cooperación, inversión y financiación, incluyendo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (de Estados Unidos), a otras agencias y al sector privado».

    De la Espriella señaló que el objetivo es atraer capital para atender las necesidades provocadas por el terremoto y estimular la economía.

    «Queremos traer inversión hacia los temas que tenemos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva. Colombia también hará su parte y haremos lo que tenemos que hacer frente a la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto, la seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión», señaló De la Espriella.

    El nuevo Gobierno colombiano asumió el pasado 7 de agosto con un déficit fiscal equivalente al 6.4 % del producto interno bruto (PIB) durante 2025. La deuda pública alcanzó además un récord de 1,167 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $369,000 millones, al cierre del primer semestre y representó el 60.5 % del PIB.

    Ante esa situación, el mandatario solicitó a Rubio «acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos que permitan financiar esta transición sin sacrificar la recuperación económica». El Gobierno busca conseguir recursos para reconstruir la infraestructura afectada sin profundizar los desequilibrios de las finanzas públicas.

    De la Espriella también planteó aprovechar la posición estratégica del país para atraer inversiones. El mandatario destacó que «Colombia tiene una posición geográfica privilegiada, acceso a dos océanos (el Pacífico y el Atlántico)» y propuso «convertir todas esas ventajas» en «inversión, en fábricas, cadenas productivas y empleos dignos».

    La visita de Rubio es la primera de un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump desde que De la Espriella asumió el poder el 7 de agosto.

    El encuentro se produjo un mes después de la toma de posesión del mandatario colombiano y tuvo entre sus principales asuntos la reconstrucción tras el terremoto, la recuperación económica, la lucha contra el narcotráfico y el comercio bilateral.

     

  • De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    De la Espriella cumple su primer mes en la presidencia de Colombia entre el conflicto y el terremoto

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cumplirá este lunes su primer mes en el poder, marcado por la respuesta al terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país el 10 de agosto, el endurecimiento de las operaciones contra grupos armados y varias controversias derivadas de sus decisiones y estilo de Gobierno.

    El mandatario apenas llevaba tres días en el cargo cuando ocurrió el terremoto, que dejó al menos 331 muertos y 4,519 heridos. Durante los primeros días de la emergencia visitó las zonas más afectadas, sostuvo reuniones con autoridades locales y buscó apoyo empresarial e internacional para las tareas de rescate y reconstrucción. Estados Unidos comprometió $26.5 millones en ayuda.

    La respuesta también generó cuestionamientos. De la Espriella fue criticado por lanzar balones con propaganda de su partido entre damnificados en Buenaventura y por aplicar criterios ideológicos a algunas ofertas internacionales de asistencia, según la información recopilada por EFE. Casi cuatro semanas después, su Gobierno enfrenta el desafío de trasladar los anuncios de reconstrucción a las regiones golpeadas.

    Las cifras oficiales dimensionan el impacto: 36,336 viviendas quedaron destruidas y otras 201,010 resultaron dañadas, además de afectaciones en 400 centros de salud, 4,292 centros educativos y 5,600 centros comunitarios. También se reportaron daños en 468 vías, cinco aeropuertos, 140 acueductos y 104 puentes.

    Superada la fase inicial de la emergencia, el mandatario concentró parte de su agenda en el conflicto armado y prometió «mano de hierro». Su Gobierno prepara una lista de organizaciones terroristas para facilitar acciones contra grupos armados, mientras De la Espriella habló de «la fuerza de las armas y de las leyes».

    Según el presidente, durante su primer mes las autoridades detuvieron a nueve presuntos integrantes de organizaciones criminales y mataron a cerca de 40 personas señaladas de pertenecer a grupos armados.

    De la Espriella también aseguró que las Fuerzas Armadas incautaron 49,379 kilos de estupefacientes y 1,485 armas de fuego, además de erradicar 1,321 hectáreas de cultivos de coca. Las operaciones han generado controversia después de que el Instituto de Medicina Legal reportara la muerte de al menos seis menores en bombardeos contra campamentos guerrilleros. Ante una decisión judicial que restringió estas acciones cuando exista sospecha de presencia de menores, el Ejecutivo anunció que apelaría un «fallo absurdo e inconstitucional».

    La política exterior también experimentó cambios durante este primer mes. Colombia reforzó su acercamiento con Washington mediante un acuerdo de seguridad que contempla $1,000 millones en asistencia, mientras De la Espriella tiene previsto recibir este martes en Barranquilla al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar narcotráfico, cooperación tras el terremoto y relaciones económicas.

    El Gobierno también estrechó vínculos con Israel después del distanciamiento impulsado por su antecesor, Gustavo Petro, y reconoció los Altos del Golán como territorio israelí. Asimismo, adoptó una posición favorable a Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

    Entre la reconstrucción posterior al terremoto, su política de «mano de hierro» y el realineamiento internacional, De la Espriella completa un primer mes que anticipa las prioridades y controversias que podrían marcar su Presidencia.