Etiqueta: Colombia

  • Terremoto expone profunda desigualdad del Chocó en Colombia

    Terremoto expone profunda desigualdad del Chocó en Colombia

    Chocó, el departamento donde se localizó el epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que deja hasta el momento 265 muertos en Colombia, es también la región más pobre del país, una situación que el desastre volvió a poner en evidencia por las dificultades de acceso, las precarias condiciones de las viviendas y las carencias de servicios básicos.

    Quibdó, capital del Chocó, registró en 2025 una incidencia de pobreza monetaria de 61.7 % y un coeficiente de Gini de 0.555, superior al 0.531 registrado a nivel nacional, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Además, fue la única capital departamental donde la pobreza monetaria aumentó, con un incremento de 2.1 puntos porcentuales frente al año anterior.

    Las diferencias resultan más evidentes al comparar al Chocó con otras zonas golpeadas por el terremoto. Mientras Quibdó registró una pobreza monetaria de 61.7 %, Cali, capital del vecino Valle del Cauca, redujo este indicador hasta 19.7 %. La pobreza monetaria extrema en Quibdó también pasó de 29.7 % en 2024 a 32.5 % en 2025, frente al 6 % registrado en Cali.

    Mapas con afectación del terremoto e incidencia de la pobreza en Colombia. Chocó, epicentro del terremoto que ha dejado hasta el momento 273 muertos en Colombia, es la región más pobre del país, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que ha publicado una radiografía de la pobreza monetaria en Colombia. Europa Press

    El terremoto tuvo su epicentro el lunes en el municipio chocoano de San José del Palmar y las desigualdades de infraestructura condicionaron la respuesta durante las primeras 72 horas. La ayuda pudo movilizarse por tierra hacia ciudades afectadas del Eje Cafetero, como Manizales y Pereira, mientras llegar a diferentes zonas del Chocó resultó más complicado debido a la limitada red vial.

    Expertos del DANE señalaron que en el departamento el transporte depende en gran medida de la red fluvial y existe una limitada infraestructura terrestre. A esas dificultades se suman las deficiencias en servicios básicos, debido a que en diferentes zonas resulta difícil disponer de alcantarillado y alumbrado público.

    Las condiciones de las viviendas constituyen otro factor de vulnerabilidad. Según los especialistas citados, numerosos inmuebles tienen pisos de tierra y paredes construidas con tablas de madera en lugar de materiales como ladrillos, condiciones que profundizan las diferencias frente a otras regiones colombianas.

    Colombia clasifica las viviendas residenciales en seis estratos socioeconómicos según sus características físicas, materiales, acabados y tamaño. El estrato 1 corresponde al nivel “bajo-bajo”; el 2, “bajo”; el 3, “medio-bajo”; el 4, “medio”; el 5, “medio-alto”; y el 6, “alto”. Más del 75 % de las ciudades colombianas no supera el estrato 3, según estimaciones del instituto estadístico.

    En el Chocó, sin embargo, la precariedad alcanza niveles todavía mayores. Expertos del DANE consultados por Europa Press indicaron que «todas las viviendas son tan precarias que corresponden al nivel uno sin excepción» y advirtieron que ese estrato tampoco puede compararse directamente con el nivel 1 de Bogotá, donde existen servicios que escasean en el departamento.

    «Si existiera un estrato cero, que no lo hay, pero si existiera, probablemente tendría que ser en esa zona», señalaron, una realidad social que el terremoto volvió a dejar al descubierto.

     

  • Damnificados de Pereira buscan empezar de cero tras terremoto

    Damnificados de Pereira buscan empezar de cero tras terremoto

    José Luis Hernández despertó a su esposa y sus dos hijos, los tomó de las manos y abandonó su vivienda mientras Pereira era sacudida por el terremoto de magnitud 7,4, el más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo. La familia perdió la casa que alquilaba en el barrio Corosito y ahora forma parte de los damnificados que intentan comenzar de nuevo tras la tragedia.

    «Donde nosotros estábamos se colapsó la casa del lado y donde pagamos arriendo se agrietó en todas partes. En parte del baño y en el patio cayeron escombros, la verdad lo único que yo pude sacar fueron a los dos niños y mi esposa. E incluso a mí, que soy picado y valiente, las piernas me temblaban, yo sudaba, yo no hallaba qué hacer», relata Hernández.

    El terremoto dejó al menos 202 fallecidos, según el Instituto de Medicina Legal (IML), aunque los balances de autoridades regionales elevan la cifra a aproximadamente 240 muertos. Además, un número todavía indeterminado de personas permanece desaparecido o atrapado bajo los escombros en ciudades como Pereira, capital del departamento de Risaralda, y Cali, en el suroeste colombiano.

    Después de abandonar su vivienda, Hernández y su familia llegaron al parque Olaya Herrera, en el centro de Pereira, donde pasaron una noche a la intemperie y soportaron el frío. Posteriormente, la Alcaldía los trasladó al estadio Alberto Mora Mora, habilitado como albergue para proporcionar comida, agua, ropa, duchas y un lugar donde dormir a quienes perdieron sus hogares.

    «La verdad es que tuvimos dos días después desde que pasó el terremoto en los que no teníamos qué comer. Yo entré en un desespero y, siendo honesto, me dieron ganas de saquear algo por el desespero provocado por el hambre (…) Pero gracias a Dios una señora de la alcaldía nos recogió en el parque Olaya y nos trajo hacia acá», dice Hernández.

    En el recinto deportivo, colchones y carpas ocupan parte de las instalaciones junto a reservas de agua, alimentos y artículos de higiene.

    Hernández agradece la ayuda porque asegura que no puede recurrir a otros familiares para conseguir alojamiento. Su preocupación ahora está en encontrar una nueva vivienda y recuperar sus ingresos.

    «La idea es poder tener pronto un hogar, bien sea que me toque pagarlo en arriendo (…) La verdad quedé desamparado y yo no cuento con un trabajo en una obra, lo cual nunca va a haber ahora (inmediatamente). No sé, cuántos meses o días pasarán para poder volver a tener un sustento», añade.

    La directora Administrativa de Control Disciplinario Interno de Instrucción de la Alcaldía de Pereira, Bibiana Agudelo Salazar, explicó que 47 damnificados permanecen en el estadio Alberto Mora Mora, aunque la cantidad cambia conforme avanzan las horas. Entre los albergados hay 28 adultos, 14 niños y seis ancianos, además de cuatro perros y un gato, según los datos proporcionados por la funcionaria.

    «Desde la alcaldía nosotros estamos brindando toda la atención integral. Realizamos toda la atención primaria, hacemos toda la caracterización, cuál fue el daño que sufrieron, si tienen dónde albergarse, cómo se quieren albergar, cuál es su grupo familiar, qué compone su grupo familiar», explica Agudelo.

    Los afectados también tienen acceso a atención médica en el hospital de Kennedy, ubicado frente al estadio, mientras Pereira intenta recuperarse de un terremoto que dejó a numerosas familias sin vivienda y ante el desafío de reconstruir sus vidas.

     

  • Colombia agota horas clave para rescatar sobrevivientes del terremoto

    Colombia agota horas clave para rescatar sobrevivientes del terremoto

    Colombia atraviesa este miércoles las horas decisivas de la denominada ‘ventana de vida’, las primeras 72 horas posteriores a un desastre en las que aumentan las posibilidades de encontrar sobrevivientes, tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país el lunes y deja al menos 239 muertos.

    «Cuando hay un terremoto, las primeras 72 horas son la primera ‘ventana de vida’, es cuando más probabilidad tenemos de recuperar víctimas que hayan sobrevivido. Entonces, en las horas que nos quedan lo que más necesitamos es poder aprovechar la tecnología y los perros expertos en encontrar personas con vida», dijo a EFE el alcalde Cali, Alejandro Eder.

    El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes, hora local, por lo que la crucial ventana de 72 horas finalizará durante la mañana del jueves. Cali, capital del Valle del Cauca, figura entre las ciudades más golpeadas, con casi un centenar de fallecidos y decenas de edificios residenciales y comerciales colapsados o severamente dañados.

    Las labores de búsqueda permitieron rescatar con vida a 85 personas entre los escombros, pero más de 150 continúan desaparecidas. Pereira, capital del departamento de Risaralda, también sufrió graves daños por el movimiento sísmico.

    «Necesitamos mucha disciplina en los puestos de rescate. Hoy tenemos a los rescatistas enfocados en siete edificios colapsados en distintos puntos de la ciudad donde hay alta probabilidad de vida. Lo que le estamos pidiendo hoy a los ciudadanos es permanecer en sus casas», enfatizó Eder.

    La Alcaldía estableció además una restricción para que únicamente circulen vehículos cuyas placas terminen en número impar y así facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia.

    Alrededor de 700 rescatistas colombianos y unos 50 extranjeros trabajan contrarreloj en las zonas críticas. Entre los equipos internacionales se encuentra la brigada mexicana Los Topos, que llegó a Colombia después de participar durante 41 días en operaciones de emergencia en Venezuela.

    «Nosotros estuvimos 41 días en Venezuela y decidimos venir para acá y no irnos a México en cuanto vimos lo que pasaba. Dejamos las actividades en Venezuela, que era ya la recuperación de víctimas fatales, para sumarnos a este gran esfuerzo de venir a rescatar a nuestros hermanos», aseguró el líder de Los Topos, Héctor Méndez.

    Las autoridades pidieron a quienes deseen colaborar acudir únicamente a los puntos establecidos y respetar las indicaciones de los brigadistas para evitar interferencias en las operaciones.

    «Esta es una situación fuera de lo normal. Y le pido a todos los que estamos trabajando en esto, que hagamos un esfuerzo para sobrepasar ese periodo en que nos sentimos víctimas. Nosotros no somos víctimas. Nosotros somos trabajadores de los medios de información, somos bomberos, somos ejército, somos policías y somos voluntarios», recomendó Méndez.

     

  • Parte primer avión con 51 toneladas de ayuda humanitaria salvadoreña para afectados por terremotos en Colombia

    Parte primer avión con 51 toneladas de ayuda humanitaria salvadoreña para afectados por terremotos en Colombia

    Durante la madrugada de este miércoles, el Gobierno salvadoreño envió el primer contingente con 51 toneladas de ayuda humanitaria a la población que fue afectada por los terremotos de Colombia ocurridos el pasado lunes, informó la Secretaría de Prensa de la Presidencia.

    Según detalló la Secretaría de Prensa, por medio de su cuenta de la red social X, esta aeronave inicial, que salió del Aeropuerto Internacional Óscar Arnulfo Romeo y Galdámez, traslada 51 toneladas de suministros, en tanto que el personal nacional avanza en la logística del envío posterior para alcanzar la meta total de 100 toneladas en apoyo a Colombia.

    El sismo de magnitud 7.4 ha causado la muerte de aproximadamente 240 personas de acuerdo con reportes locales; no obstante, el mandatario de Colombia, Abelardo de la Espriella, notificó que la cifra confirmada es de 181 decesos, al menos hasta el cierre de la presente nota a falta de que autoridades municipales de dicho país culminen el conteo de daños.

    De acuerdo con lo anunciado por el mandatario salvadoreño en su momento, Nayib Bukele, esta movilización humanitaria integra un equipo multidisciplinario de rescatistas y especialistas en salud, además de la provisión de suministros básicos y cualquier asistencia técnica que la nación colombiana requiera ante la emergencia sísmica.

    En ocasiones previas, el Gobierno salvadoreño ofreció ayuda a misiones internacionales de socorro, destacando el despliegue de cuerpos de rescate en Turquía y Venezuela tras eventos telúricos, además de brindar asistencia técnica en Jamaica y Costa Rica ante emergencias por fenómenos meteorológicos. Esta vez, El Salvador volvió a ofrecer ayuda de rescatistas, sin embargo, el gobierno colombiano no ha aceptado la ayuda de rescatistas extranjeros.

  • El terremoto de magnitud 7.4 es el mayor del siglo en Colombia, con epicentro en la región más pobre

    El terremoto de magnitud 7.4 es el mayor del siglo en Colombia, con epicentro en la región más pobre

    El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes es el más fuerte registrado en el país durante el siglo XXI, según datos del Servicio Geológico Colombiano (SGC), mientras organismos de emergencia continúan las operaciones de búsqueda y rescate entre los escombros.

    La tragedia deja cerca de 240 fallecidos según balances de diferentes autoridades regionales, aunque el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó este martes que el recuento oficial asciende hasta el momento a 181 muertos. Las diferencias entre los balances ocurren mientras las autoridades continúan recopilando información procedente de las zonas afectadas.

    El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana y alcanzó una profundidad de 103 kilómetros. Su epicentro se localizó en San José del Palmar, municipio del departamento del Chocó situado en la región del Pacífico y fronterizo con Risaralda y Valle del Cauca, dos de las zonas que recibieron con mayor intensidad los efectos del terremoto.

    Valle del Cauca acumula 130 fallecidos, de los cuales 95 corresponden a Cali y otros 35 a diferentes municipios del departamento. La tercera ciudad más importante de Colombia había acogido apenas el pasado 7 de agosto la investidura presidencial de De la Espriella y fue anunciada por el mandatario como una de las sedes alternas desde las que pretende gobernar.

    Pereira, capital de Risaralda y ubicada a unos 55 kilómetros en línea recta de San José del Palmar, registra alrededor de 90 fallecidos, según autoridades regionales. La ciudad forma parte del turístico Eje Cafetero y su aeropuerto internacional Matecaña mantiene suspendidas las operaciones comerciales debido a los graves daños estructurales provocados por el terremoto.

    Quibdó, capital del Chocó y situada a unos 158 kilómetros del epicentro, contabiliza 14 fallecidos. La ciudad fue el primer punto afectado que visitó De la Espriella después del desastre, donde el mandatario prometió subsidios para apoyar a la población damnificada.

    El SGC contabilizó 103 réplicas posteriores al terremoto, seis de ellas con magnitudes superiores a 3.0 y una mayor a 4.0. La tragedia recordó el terremoto de Armenia del 25 de enero de 1999, que dejó 1,185 muertos, más de 8,536 heridos, 35,972 viviendas destruidas o inhabitables y 6,408 fincas cafeteras afectadas.

    El terremoto colombiano tuvo además un origen tectónico diferente a los dos movimientos registrados el 24 de junio en Venezuela. El de Colombia fue producto de la subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana, mientras los terremotos venezolanos estuvieron relacionados con el movimiento lateral entre las placas Caribe y Sudamericana. Los sismos de Venezuela ocurrieron a unos 20 kilómetros de profundidad y dejaron al menos 6,300 fallecidos.

     

  • Terremoto en Colombia pone a prueba al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella

    Terremoto en Colombia pone a prueba al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta su primera gran prueba de gestión apenas días después de asumir el poder, debido al terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país y obligó al nuevo Gobierno a modificar su agenda para atender la emergencia.

    De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, tenía previsto iniciar su administración con énfasis en temas de seguridad, pero el terremoto obligó al Ejecutivo a concentrar sus esfuerzos en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, algunas de las regiones más afectadas por el desastre.

    El mandatario se desplazó a las zonas golpeadas para coordinar la respuesta gubernamental y mostrar la presencia del Ejecutivo ante una catástrofe que, según el Servicio Geológico Colombiano, corresponde al terremoto más fuerte registrado en el país durante este siglo.

    La emergencia también generó diferencias entre los balances divulgados desde la Presidencia y los reportados por autoridades regionales. De la Espriella informó este martes de 181 fallecidos en todo el país, mientras los recuentos de Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Caldas sumaban unos 240 muertos.

    La diferencia ocurre después de que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informara que, por instrucciones del presidente, los datos oficiales relacionados con el terremoto serían divulgados exclusivamente por la Presidencia. La decisión contrasta con la promesa de De la Espriella de descentralizar el poder y otorgar mayor protagonismo a las regiones.

    Además de los fallecidos, el presidente reportó 2,595 personas heridas y 195 desaparecidas. El balance gubernamental incluye 1,136 viviendas destruidas, otras 8,357 averiadas, 48 edificios colapsados, 85 centros de salud afectados y daños en aproximadamente 74 carreteras.

    La atención de la catástrofe ocurre además durante la transición administrativa entre el Gobierno del expresidente Gustavo Petro y la nueva administración. La falta de comunicación que caracterizó el traspaso de poder provocó que ministros del nuevo Ejecutivo tengan que trabajar junto con funcionarios de la administración anterior mientras terminan de asumir los nuevos responsables de las instituciones.

    Una de esas transiciones ocurrió en la UNGRD, donde Javier Pava estuvo al frente de la respuesta durante las primeras horas posteriores al terremoto antes de entregar la dirección al geólogo David Tamayo Roldán, nombrado por De la Espriella para reorganizar la institución tras los escándalos de corrupción registrados durante el Gobierno anterior. El terremoto ocurrió el lunes a las 7:34 a.m., con epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, cerca de los límites con Valle del Cauca y Risaralda.

     

  • La ciudad colombiana de Pereira busca desaparecidos un día después del terremoto

    La ciudad colombiana de Pereira busca desaparecidos un día después del terremoto

    La ciudad colombiana de Pereira enfrentaba este martes una intensa jornada de búsqueda de desaparecidos y remoción de escombros, un día después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia y que dejó al menos 72 fallecidos en la capital del departamento de Risaralda.

    Tras una emergencia marcada inicialmente por problemas en las comunicaciones, falta de combustible y cortes de energía eléctrica, las calles de Pereira amanecieron con una amplia movilización de habitantes y organismos de socorro que intentan localizar con vida a personas que continúan atrapadas. En todo Risaralda son «alrededor de 90 personas fallecidas», indicó el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño.

    El balance de víctimas continúa variando a medida que las autoridades recopilan información de las zonas afectadas. Distintas autoridades regionales contabilizan cerca de 240 fallecidos en Colombia, mientras que el presidente Abelardo de la Espriella informó este martes que el balance oficial era de 181 muertos.

    Entre quienes buscan a sus familiares está Maribel Verano Ramírez, quien recorre los lugares donde se realizan operaciones de rescate intentando localizar a su madre y a su hermana menor.

    «Mi mamá se llama Luz Marina Ramírez Verano, mi hermanita Sandra Liliana Verano Ramírez», expresa mientras muestra fotografías y comparte su número telefónico con la esperanza de recibir información.

    Según los datos que logró recopilar, ambas habrían salido con vida del hotel donde residían antes de que la estructura colapsara, pero desde entonces desconoce su paradero.

    «No sé si están vivas o no. No sé si están bien», afirma Verano, quien explicó que su madre «es negrita, anda con un bastón», mientras su hermana utiliza silla de ruedas debido a las secuelas de una meningitis.

    En medio de la búsqueda, Verano también pidió atención para los habitantes del barrio Esperanza Galicia. «no nos olviden, por favor (…) Por allá también hay familias a las que también se les averiaron casas. Entonces, por favor, que también se den una pasadita por allá», solicitó a las autoridades.

    Mientras continúan los rescates, parte de la actividad comercial comenzó a recuperarse. Farmacias, panaderías, cafés y restaurantes reabrieron después de retirar vidrios y objetos esparcidos por el terremoto. Algunos establecimientos buscan garantizar servicios esenciales y alimentos para habitantes y rescatistas que permanecen concentrados en atender la emergencia.

    Las autoridades también trabajan para retirar escombros de las principales avenidas y facilitar el tránsito. En la Plaza de Bolívar, el colapso de un edificio de varios pisos dejó restos de la estructura hasta la base del ‘Bolívar Desnudo’, monumento al Libertador y símbolo de Pereira, elaborado por el fallecido escultor Rodrigo Arenas Betancourt. Algunas calles permanecen cerradas por la caída de escombros y el riesgo de nuevos colapsos.

     

  • El Salvador enviará 100 toneladas de ayuda a Colombia

    El Salvador enviará 100 toneladas de ayuda a Colombia

    El presidente Nayib Bukele, anunció este martes que enviará 100 toneladas de ayuda humanitaria a Colombia para atender a las familias afectadas por el terremoto que golpeó al país sudamericano.

    “El Gobierno de Colombia ha solicitado ayuda humanitaria únicamente en forma de insumos para atender a las familias afectadas por el terremoto”, informó Bukele, después de que previamente ofreciera el envío de rescatistas, médicos, paramédicos e insumos para responder a la emergencia.

    El mandatario explicó que las autoridades colombianas comunicaron que, por el momento, no necesitan personal salvadoreño debido al despliegue de sus propios equipos.

    “Nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y demás cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que, en este momento, no requieren apoyo de personal”, señaló.

    Ante la solicitud, el Gobierno salvadoreño preparó dos aeronaves para transportar los suministros requeridos.

    “Por ello, hemos decidido enviar dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda humanitaria, preparada de acuerdo con las necesidades que nos han transmitido las autoridades colombianas”, anunció Bukele.

    El mandatario detalló que el primer avión partirá hacia Colombia durante la noche de este martes, mientras que la segunda aeronave despegará el miércoles. No especificó en su mensaje qué tipo de insumos forman parte de las 100 toneladas que serán enviadas.

    Bukele aseguró que El Salvador continuará pendiente de las consecuencias de la emergencia y reiteró su disposición de brindar más asistencia si las autoridades colombianas la requieren.

    “Seguiremos atentos a la evolución de la emergencia y, si nuestros hermanos colombianos necesitan cualquier otro tipo de apoyo, estaremos listos para brindarlo”, afirmó.

    El anuncio ocurre después de que Bukele ofreciera inicialmente equipos de rescate, médicos, paramédicos, insumos y cualquier otra asistencia requerida por Colombia tras el fuerte terremoto. La respuesta colombiana se concentró finalmente en solicitar suministros humanitarios para las familias damnificadas.

    “Nuestras oraciones están con las familias de las víctimas, con los heridos y con todo el pueblo colombiano. Que Dios bendiga y proteja a Colombia”, concluyó Bukele en su mensaje.

    Contingentes humanitarios y rescatistas salvadoreños han colaborado en emergencias por terremotos previamente en Turquía y en Venezuela, así como por emergencias por huracanes en Jamaica y Costa Rica.

     

  • Terremoto en Colombia deja más de 130 muertos, hospitales desbordados y toques de queda  

    Terremoto en Colombia deja más de 130 muertos, hospitales desbordados y toques de queda  

    Al menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.

    Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).

    La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.

    Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de «desastre nacional».

    El terremoto se produjo a las 7:34 hora local (6:34 en San Salvador) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

    El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.

    El alcalde de Cali, Alejandro Eder junto al presidente colombiano Abelardo de la Espriella.

    De la Espriella recorre las zonas afectadas

    El presidente De la Espriella, quien instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta a la emergencia, visitó este lunes Quibdó, capital del Chocó, donde se reunió con autoridades locales antes de trasladarse a Cali, otra de las ciudades más afectadas.

    «El Chocó tiene un lugar especial en mi corazón porque ha sido un departamento abandonado», afirmó el mandatario, quien se comprometió a realizar un encuentro regional con todo su Gobierno para evaluar las necesidades de los municipios afectados.

    Según las cifras ofrecidas por De la Espriella durante su visita, en Chocó se contabilizaban 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos.

    El mandatario aseguró que los recursos económicos para atender la emergencia ya están disponibles y señaló que el Estado está desplegado para atender a los damnificados.

    Personas buscan entre los escombros de una edificación colapsada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes Colombia. EFE/ Ernesto Guzmán Jr

    Pereira concentra la mayor cantidad de muertos

    En Pereira, donde se registraron 60 fallecidos, los organismos de emergencia trabajan en varios puntos críticos en busca de personas atrapadas bajo los escombros.

    El alcalde de la ciudad, Mauricio Salazar, decretó un toque de queda hasta esta madrugada para «proteger el comercio de la ciudad» ante el riesgo de saqueos.

    El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado por daños en su cubierta, mientras los equipos de emergencia atienden además la situación de personas que quedaron atrapadas en el Megacable, el sistema de teleférico público de la ciudad.

    Fotografía que muestra la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario afectada tras un fuerte temblor este lunes, en Manizales, Colombia. EFE

    Toque de queda y militarización en Cali

    En Cali, capital del Valle del Cauca, la Alcaldía decretó un toque de queda hasta las 06:00 del martes, así como la militarización de la ciudad ante amenazas de saqueos y para facilitar las labores de los organismos de emergencia.

    «Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali», afirmó el alcalde, Alejandro Eder, quien explicó que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada especialmente en las zonas más afectadas.

    Eder señaló que las primeras 48 horas son «críticas» para rescatar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en los edificios colapsados.

    Como parte del refuerzo de las labores de emergencia, la ciudad recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares.

    Los hospitales de Cali declararon además la alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad después de que el terremoto dejara al menos 26 muertos y 456 heridos en la ciudad, según el secretario de Salud local, Germán Escobar.

    Cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados completamente, entre ellos el Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), que sufrió el derrumbe parcial de una de sus alas.

    La emergencia también llevó a la Alcaldía a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que estaba prevista entre el 12 y el 17 de agosto.

    Daños en aeropuertos y suspensión de partidos

    El transporte aéreo sufrió importantes afectaciones y varios aeropuertos del centro y oeste del país suspendieron sus operaciones mientras se realizan evaluaciones estructurales de las terminales.

    La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), por su parte, suspendió los partidos de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle y de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate, previstos para esta semana en Ibagué y Bogotá, respectivamente.

    La comunidad internacional comenzó a movilizar recursos y equipos para ayudar a Colombia ante la magnitud de la emergencia.

    EE.UU. anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de los daños, señaló el Departamento de Estado, que expresó su solidaridad con el pueblo colombiano y aseguró estar preparado para apoyar al Gobierno de De la Espriella mientras se determinan las necesidades sobre el terreno.

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había señalado previamente que su país seguía de cerca la situación y estaba listo para apoyar a Colombia.

    El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron, por su parte, donaciones por un total de 700.000 dólares, informó el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo.

    El Banco Mundial aportará 200.000 dólares de cooperación no reembolsable para la evaluación de daños, mientras que el BID destinará 500.000 dólares, de los cuales 350.000 estarán disponibles de forma inmediata para la Cruz Roja y otros 150.000 se dedicarán a apoyo técnico.

    A esos recursos se suman otros 500.000 dólares de ayuda humanitaria anunciados por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos; mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó la disposición de su Gobierno a prestar la ayuda que Colombia requiera.

    Venezuela, que todavía se recupera del terremoto que sufrió en junio, ofreció el envío de rescatistas y ayuda humanitaria, mientras que la líder opositora venezolana María Corina Machado también expresó su solidaridad con Colombia.

    El terremoto también se sintió con fuerza fuera del país. En Panamá provocó la evacuación de edificios y hospitales, mientras que en Ecuador fue percibido en varias provincias, incluida Pichincha, cuya capital es Quito, y en zonas andinas próximas a la frontera colombiana.

  • Terremoto en Colombia tuvo origen diferente a sismos venezolanos

    Terremoto en Colombia tuvo origen diferente a sismos venezolanos

    El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia tuvo un origen tectónico diferente a los recientes sismos registrados en Venezuela, pese a alcanzar magnitudes similares, explicó Viviana Dionisio, sismóloga de la Red Sismológica Nacional de Colombia.

    El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, en los límites con Risaralda y Valle del Cauca, y ocurrió a 103 kilómetros de profundidad. Esta característica lo convierte en un terremoto de profundidad intermedia y explica parcialmente que fuera percibido en una extensa zona del país, donde dejó al menos 132 fallecidos.

    «Fue un sismo tectónico asociado principalmente a un mecanismo de subducción», señaló Dionisio. Este fenómeno ocurre cuando la placa de Nazca, situada en el océano Pacífico, se introduce debajo de la placa Sudamericana y genera una acumulación de energía capaz de provocar terremotos de gran magnitud.

    «Cuando una placa tectónica se está metiendo debajo de otra se dice que es un sismo de subducción. Entonces se producen, en general, en las costas», explicó la especialista, quien comparó el mecanismo del terremoto colombiano con el de grandes movimientos registrados históricamente en Chile, Japón y Ecuador.

    Los recientes terremotos de Venezuela, que dejaron más de 6,300 fallecidos, tuvieron un origen diferente y no están directamente relacionados con el movimiento registrado en Colombia, según Dionisio. Los sismos venezolanos, de magnitudes 7.2 y 7.4, estuvieron vinculados con la interacción lateral entre las placas Caribe y Sudamericana.

    «Los sismos de Venezuela son sismos más superficiales y tienen que ver con otro mecanismo, que es un mecanismo de rumbo. Este es un sismo más profundo, que es un sismo de subducción», enfatizó Dionisio.

    La profundidad también influye en los efectos de un terremoto. Cuando el movimiento es superficial, las ondas sísmicas recorren una distancia menor antes de llegar a la superficie y pueden alcanzar con mayor intensidad las áreas próximas al epicentro.

    En los terremotos profundos, las ondas atraviesan más material y pierden energía durante su recorrido. Sin embargo, los daños también dependen de las características del terreno y de la vulnerabilidad de las construcciones.

    Colombia mantiene una amenaza sísmica importante debido a la interacción de diferentes placas tectónicas y a la presencia de numerosas fallas vinculadas principalmente con la cordillera de los Andes y la región del Pacífico. Por esa razón, Dionisio explicó que no resulta inusual que un terremoto de estas características tenga su epicentro en Chocó, debido a la dinámica entre las placas de Nazca y Sudamericana.

    El Servicio Geológico Colombiano informó que después del terremoto se registraron 33 réplicas, la más fuerte de magnitud 4.8.

    «Un sismo de estas magnitudes genera un cierto número de réplicas que en general van disminuyendo en frecuencia y en magnitud los siguientes días o semanas», puntualizó Dionisio.

    El sismólogo y profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes, Rodrigo León, recordó que los terremotos no pueden predecirse y tampoco es posible determinar cuándo ocurrirá una réplica o descartar totalmente movimientos posteriores de mayor magnitud.

    «Aunque hemos estado viendo que los daños son bastante extensos (…) considerando la magnitud» pudieron haber sido peores, añadió.