Etiqueta: deportación

  • EE.UU. abre la puerta para deportar al salvadoreño Kilmar Ábrego a Costa Rica

    EE.UU. abre la puerta para deportar al salvadoreño Kilmar Ábrego a Costa Rica

    El caso del salvadoreño Kilmar Armando Ábrego García, convertido en uno de los símbolos de las disputas judiciales por la política migratoria del presidente Donald Trump, registró un giro inesperado luego de que el Gobierno de Estados Unidos manifestara disposición para enviarlo a Costa Rica.

    La declaración fue anunciada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, durante una audiencia en el Congreso estadounidense, donde fue consultado por el senador demócrata Chris Van Hollen sobre el futuro migratorio del ciudadano salvadoreño.

    «Si él está dispuesto a hacerlo, estaremos felices de enviarlo», respondió Mullin al referirse a una eventual deportación de Ábrego García hacia Costa Rica.

    La postura representa un cambio significativo respecto a la posición mantenida durante los últimos meses por la administración estadounidense, que había rechazado repetidamente esa posibilidad y buscaba trasladarlo a diversos países africanos con los que el salvadoreño no mantiene vínculos personales ni familiares.

    Los abogados de Ábrego García sostienen desde hace tiempo que su cliente aceptaría poner fin a los litigios contra el Gobierno estadounidense si se le permite trasladarse a Costa Rica, nación que ya expresó su disposición a recibirlo y otorgarle estatus de refugiado.

    Tras conocerse las declaraciones de Mullin, la defensa presentó inmediatamente una copia de sus palabras ante la jueza federal Paula Xinis, quien supervisa el caso y anteriormente había cuestionado a las autoridades sobre las razones para negar esa alternativa migratoria.

    Ábrego García fue deportado a El Salvador en marzo de 2025 junto a migrantes venezolanos durante una operación impulsada por la administración Trump. Posteriormente fue recluido en una prisión salvadoreña, donde denunció haber sido víctima de abusos y malos tratos, algo que el gobierno salvadoreño ha negado.

    El caso adquirió notoriedad nacional en Estados Unidos debido a la prolongada batalla judicial que ha llegado incluso a la Corte Suprema. En mayo pasado, un juez federal en Nashville desestimó cargos penales relacionados con un supuesto esquema de tráfico de migrantes, al considerar que la acusación constituía un uso indebido del poder de persecución penal.

    Según el fallo judicial, las acusaciones fueron utilizadas como parte de una estrategia para justificar la permanencia de Ábrego García fuera del país mientras se resolvían los procesos legales relacionados con su deportación.

    Aunque actualmente ya no enfrenta cargos criminales, el salvadoreño continúa litigando contra los intentos de las autoridades estadounidenses de trasladarlo a terceros países. La administración había evaluado previamente opciones en países africanos como Uganda, Ghana, Esuatini y Liberia, luego de que otras alternativas fueran rechazadas.

    Se espera que el Departamento de Justicia presente la próxima semana nuevos argumentos ante la corte para sustentar su posición sobre el destino migratorio de Ábrego García. La jueza Xinis deberá evaluar toda la información disponible, incluyendo las recientes declaraciones del secretario de Seguridad Nacional, antes de emitir una resolución sobre el futuro del ciudadano salvadoreño.

     

  • Juez EEUU desestima caso de tráfico de personas contra el salvadoreño Kilmar Ábrego

    Juez EEUU desestima caso de tráfico de personas contra el salvadoreño Kilmar Ábrego

    Un juez federal de Estados Unidos desestimó este viernes el caso por tráfico de personas presentado contra el salvadoreño Kilmar Ábrego García, cuya deportación errónea a El Salvador generó controversia y críticas contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.

    La decisión fue emitida por el juez federal Waverly Crenshaw, de Nashville, quien concluyó que la acusación presentada contra Ábrego García constituyó una posible “persecución selectiva o vengativa” por parte del gobierno estadounidense.

    Según el fallo judicial, las autoridades retomaron el caso penal únicamente después de que Abrego García lograra una resolución favorable en su demanda por deportación indebida.

    “Sin la exitosa demanda de Ábrego García impugnando su expulsión a El Salvador, el gobierno no habría presentado este proceso”, sostuvo Crenshaw en la resolución.

    El salvadoreño había sido acusado de tráfico de personas y conspiración para tráfico humano, bajo señalamientos de transportar migrantes indocumentados dentro de Estados Unidos a cambio de dinero.

    Las acusaciones se originaron tras una detención de tránsito ocurrida en Tennessee en 2022, cuando Abrego García fue interceptado por exceso de velocidad mientras transportaba a nueve pasajeros.

    Sin embargo, videos corporales de la Policía mostraron un procedimiento sin incidentes mayores y finalmente el salvadoreño recibió únicamente una advertencia antes de continuar su camino.

    El juez destacó que las autoridades migratorias estadounidenses conocían el caso desde hacía dos años y que incluso lo habían cerrado previamente antes de deportarlo a El Salvador.

    No obstante, luego de que la Corte Suprema ordenara su retorno a Estados Unidos por considerar ilegal la deportación, el caso fue reabierto y derivó en las acusaciones criminales ahora desestimadas.

    Crenshaw también cuestionó declaraciones públicas de funcionarios de la administración Trump, entre ellos el entonces fiscal general adjunto Todd Blanche, quien sugirió públicamente que el proceso judicial se relacionaba con la victoria legal obtenida por Ábrego García.

    El salvadoreño había sido deportado en marzo de 2025 e internado brevemente en el CECOT, pese a contar con una orden judicial emitida en 2019 que le otorgaba protección contra la expulsión hacia El Salvador, debido al riesgo que enfrentaba por amenazas de pandillas contra su familia. Ábrego fue retornado a EEUU tres meses después.

    Ábrego García reside desde hace años en Maryland, donde formó una familia junto a su esposa e hijo estadounidenses, aunque ingresó irregularmente a territorio estadounidense siendo adolescente.

    Pese al fallo judicial favorable, funcionarios del gobierno estadounidense han reiterado que Ábrego García no podrá permanecer en Estados Unidos y han planteado deportarlo hacia un tercer país, entre ellos Liberia.

     

     

  • Jueza estadounidense bloquea nuevamente deportación de salvadoreño Kilmar Ábrego a Liberia

    Jueza estadounidense bloquea nuevamente deportación de salvadoreño Kilmar Ábrego a Liberia

    Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó este lunes de forma temporal la deportación del migrante salvadoreño Kilmar Ábrego García hacia un tercer país, frenando por ahora la intención del gobierno de trasladarlo a Liberia, en África Occidental.

    La orden fue emitida por la jueza de distrito Paula Xinis, quien decidió mantener vigentes dos resoluciones previas que impedían una segunda deportación del salvadoreño fuera del territorio estadounidense.

    La decisión se conoce días después de que el director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, solicitó anular la medida judicial. El funcionario argumentó que el Gobierno planeaba acelerar el traslado de Abrego García hacia Liberia.

    Lyons informó además al tribunal que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) decidió desestimar la petición del migrante de ser enviado a Costa Rica, al señalar que no lo elegido como destino durante una audiencia migratoria realizada en 2019.

    “Ni el estatuto ni las regulaciones permiten a un extranjero designar un país de expulsión más allá de la oportunidad inicial otorgada en el proceso de expulsión”, dijo Lyons.

    «Si, como en este caso, a un extranjero se le permitiera designar un país de expulsión años después de la conclusión del procedimiento de expulsión, un extranjero podría evitar ser expulsado designando incesantemente nuevos países de expulsión», añadió.

    El funcionario también señaló que existen negociaciones entre Estados Unidos y Liberia para concretar la expulsión, y advirtió que cancelarlas podría afectar la autoridad diplomática del país.

    El caso de Ábrego García se mantiene en el centro de una disputa legal desde marzo, cuando fue deportado a El Salvador pese a una orden judicial de 2019 que lo protegía, en lo que las autoridades del gobierno reconocieron como un “error administrativo”.

    Posteriormente, la jueza ordenó su retorno inmediato a Estados Unidos, lo que dio paso a un proceso judicial que se ha extendido por un año, con acciones en distintos tribunales y repercusión internacional.

    En una resolución emitida el mes pasado, Xinis también bloqueó un intento del DHS de detener nuevamente al salvadoreño y enviarlo a otros países como Uganda, Ghana, Esuatini o Liberia, al considerar que no existían garantías claras sobre su recepción ni sobre la posibilidad de que fuera reenviado a El Salvador, donde enfrenta riesgos por violencia de pandillas.

    Por su parte, los abogados del migrante criticaron el nuevo intento de deportación hacia Liberia y cuestionaron la postura del gobierno estadounidense.

    “Por un lado, el señor Ábrego García perdió su derecho a designar a Costa Rica como país de expulsión hace siete años, pero por otro lado, reclaman el derecho de designar a Liberia como país de expulsión siete años después”, dijo Sandoval-Moshenberg.

     

  • Salvadoreño es condenado a 21 meses de cárcel por vender 1,000 pastillas de fentanilo en Boston

    Salvadoreño es condenado a 21 meses de cárcel por vender 1,000 pastillas de fentanilo en Boston

    Un ciudadano salvadoreño vinculado a la organización criminal transnacional pandilla 18 fue condenado a 21 meses de prisión en una corte federal de Boston por distribuir 1,000 pastillas de fentanilo en la zona norte del estado de Massachusetts.

    El implicado, identificado como Orlando Mancía, alias “Intruso”, de 22 años, deberá además cumplir tres años de libertad supervisada al finalizar la condena. Según confirmaron las autoridades estadounidenses, Mancía será deportado tras cumplir la sentencia impuesta por el juez federal F. Dennis Saylor IV.

    El joven se declaró culpable en agosto de 2025 por los delitos de distribución y posesión con intención de distribuir 40 gramos o más de fentanilo, una droga sintética altamente letal.

    De acuerdo con los expedientes judiciales, el 15 de octubre de 2024, Mancía vendió unas 500 pastillas de fentanilo prensado a un testigo colaborador en Everett. Días después, el 23 de octubre, volvió a entregar otras 500 pastillas junto a una cantidad no especificada de cocaína.

    La sentencia fue anunciada por la fiscal federal de Massachusetts, Leah B. Foley, junto al agente especial del FBI en Boston, Ted E. Docks, y el jefe regional de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), Thomas Greco.

    El operativo contó con el apoyo de la Policía Estatal de Massachusetts, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), así como las fiscalías de los condados de Suffolk y Middlesex y varios departamentos de policía locales, entre ellos los de Boston, Chelsea, Everett, Lynn y Revere.

    La acusación fue procesada por los fiscales Timothy Moran, de la División Criminal, y Fred Wyshak, de la Unidad de Crimen Organizado y Pandillas.

     

  • EEUU captura a salvadoreño acusado de abuso sexual infantil cuando intentaba volar hacia El Salvador

    EEUU captura a salvadoreño acusado de abuso sexual infantil cuando intentaba volar hacia El Salvador

    Agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) arrestaron a Nelvis González Purdencio, un ciudadano salvadoreño de 43 años, buscado por delitos graves de abuso sexual infantil en el estado de Maryland.

    González Purdencio fue capturado en el Aeropuerto Internacional Washington Dulles, cuando se disponía a abordar un vuelo con destino a El Salvador.

    Según autoridades estadounidenses, es requerido por la Policía del Condado de Montgomery por el delito de abuso sexual de un menor, tipificado como un delito grave en tercer grado.

    Además de enfrentar cargos por abuso, el salvadoreño tenía pendiente una orden de deportación emitida en septiembre de 2005, luego de haber ingresado ilegalmente a territorio estadounidense en julio del mismo año. También pesaba sobre él una orden de arresto adicional por no presentarse a su proceso de remoción migratoria en febrero de 2025.

    “Esta captura ilustra cómo los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza ayudan a las víctimas, incluidas las más vulnerables, a tener una voz, colaborando con nuestras agencias aliadas para capturar y llevar ante la justicia a los prófugos buscados”, declaró Christine Waugh, directora de puerto del Área de Washington, D.C.

    Las autoridades confirmaron la vigencia de la orden de arresto del condado y validaron que González Purdencio era efectivamente el sujeto buscado. Posteriormente, fue entregado a oficiales de la Autoridad Aeroportuaria Metropolitana de Washington.

     

  • Mujer es multada con cerca de un millón de dólares por no cumplir con orden de deportación

    Mujer es multada con cerca de un millón de dólares por no cumplir con orden de deportación

    El Gobierno del presidente Donald Trump ha demandado a una hispana por no acatar una orden de deportación final y le exigió pagar una multa de cerca de un millón de dólares, uno de los cobros más altos conocidos hasta el momento impuestos para obligar a los inmigrantes a marcharse del país.

    La demanda civil compartida por el medio especializado Politico exige a Marta Alicia Ramírez Veliz el pago de 941.114 dólares más intereses por supuestamente no haber abandonado Estados Unidos tras perder su caso en 2022.

    En la querella legal, el Departamento de Justicia explica que Ramírez Veliz “adeuda” a los Estados Unidos la multa por incumplir o negarse deliberadamente a abandonar el país al 24 de abril de 2025.

    El Gobierno Trump se basa en una sesión de Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) que establece que un extranjero sujeto a una orden final de deportación que incumpla o se niegue deliberadamente a abandonar el país deberá pagar una multa civil. El cobro se fija en 998 dólares por cada día de infracción.

    Según los documentos judiciales, a la inmigrante se le ordenó salir del país el 1 de julio de 2019 cuando un juez de inmigración emitió una orden de deportación contra ella.

    La mujer recurrió a la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) que desestimó su pedido y mantuvo en firme la deportación el 23 de septiembre de 2022.

    En abril pasado, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) notificó a la mujer la intención de multarla, dándole 30 días para presentar una defensa de por qué no se le debía imponer el cobro.

    Según la demanda, presentada en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Richmond (Virginia), la mujer no respondió y ahora el Gobierno Trump ha pedido a la corte que haga efectiva la multa.

    Trump permitió al ICE desde su primera administración imponer multas que llegaron hasta el medio millón de dólares.

    Charles Moore, abogado de Public Justice dijo a Politico que la multa impuesta a Ramírez Veliz parece ser la más alta cifra impuesta. “No, no habíamos oído hablar de nada cercano al millón de dólares».

  • Venezolanos repatriados de El Salvador piden garantías para acudir a audiencia en EE.UU.

    Venezolanos repatriados de El Salvador piden garantías para acudir a audiencia en EE.UU.

    Un grupo de los 252 venezolanos enviados por Estados Unidos a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador pidieron este viernes garantías para acudir a una audiencia ordenada por un juez federal en la nación norteamericana, luego de determinar que el Gobierno del presidente Donald Trump negó el debido proceso de estos migrantes que se encuentran ahora en libertad.

    «Exigimos a las autoridades de ese país que generen realmente las condiciones que nos permita participar en la audiencia sin poner en riesgo nuevamente nuestra integridad y nuestras vidas», señaló, en una carta, el grupo de migrantes que fue repatriado a su país el pasado 18 de julio tras cuatro meses detención en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador.

    Además, exigieron a Estados Unidos que garanticen condiciones de retorno «dignas y apropiadas» y que estos hechos no se repitan, por lo que instaron a revisar los protocolos de deportación y acogida.

    «Esperamos que esta resolución del juez de Estados Unidos marque el inicio de una solución justa y humana a nuestra situación y marque un precedente para la protección de los millones de migrantes», añadió el grupo en la misiva leída ante la prensa por un repatriado que no se identificó.

    Norberto Aguilar, uno de los migrantes deportados a El Salvador en marzo pasado, relató durante la rueda de prensa haber sido golpeado en el CECOT.

    Por su parte, Arturo Suárez sostuvo que el Gobierno de Nicolás Maduro ha brindado su ayuda con terapias psicológicas pero que no ha sido fácil reinsertarse en la sociedad porque, dijo, «los golpes físicos sanan pero los mentales no».

    «Entonces estamos luchando con mucha ansiedad, problemas para dormir, para comer», agregó.

    El lunes, un juez federal dictaminó que el Gobierno de Trump negó el debido proceso a cerca de 200 venezolanos que deportó a una prisión de alta seguridad en El Salvador y ordenó que se les dé la oportunidad de tener una audiencia.

    El juez James Boasberg dio plazo hasta el 5 de enero para que el Ejecutivo estadounidense presente un plan para permitir que los inmigrantes regresen a Estados Unidos o se les permita defender su caso frente a un juez.

    El magistrado también certificó una demanda colectiva, lo que allana el camino para que todos los migrantes enviados al CECOT en marzo pasado impugnen su designación como enemigos extranjeros de EE.UU.

    Tras meses de presión de las familias de los inmigrantes, los venezolanos fueron enviados a su país natal en julio pasado en un intercambio de rehenes entre EE.UU. y el Gobierno de Maduro.

  • Juez de EE.UU. ordena conceder audiencias a venezolanos deportados a El Salvador

    Juez de EE.UU. ordena conceder audiencias a venezolanos deportados a El Salvador

    Un juez federal de Estados Unidos dictaminó el lunes que cerca de 200 migrantes venezolanos deportados a El Salvador fueron privados de su derecho al debido proceso, y ordenó que se les permita presentar sus casos ante un tribunal migratorio.

    La resolución fue emitida por el magistrado James Boasberg, quien dio plazo hasta el 5 de enero de 2026 para que el Gobierno presente un plan que permita el regreso de los migrantes o el acceso a una audiencia justa en EE.UU. Además, certificó una demanda colectiva que abre la vía para que todos los afectados impugnen su expulsión al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, adonde fueron enviados en marzo pasado.

    El presidente Donald Trump utilizó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 —instrumento legal reservado para tiempos de guerra— para justificar las deportaciones, alegando sin pruebas que los migrantes eran miembros del grupo criminal transnacional Tren de Aragua, declarado organización terrorista.

    “Los demandantes no deberían haber sido expulsados de la manera en que lo fueron, prácticamente sin aviso y sin oportunidad de impugnar su designación”, escribió Boasberg en su resolución, calificando la acción como una clara violación de los derechos constitucionales.

    La demanda fue interpuesta por la ACLU y Democracy Forward, quienes también alegaron que el Gobierno salvadoreño encarceló a los migrantes a cambio de un pago.

    El magistrado subrayó que el Gobierno no puede utilizar expulsiones aceleradas para anular el derecho al hábeas corpus, señalando que permitirlo “abriría la puerta a que el Gobierno detenga a cualquier persona y la envíe a otro país, anulando toda posibilidad de defensa legal”.

    Boasberg también investiga si funcionarios del Gobierno violaron una orden previa que prohibía vuelos de deportación hacia El Salvador. Entre los nombres mencionados están Erez Reuveni, exfuncionario del Departamento de Justicia, y Drew Ensign, abogado acusado de engañar al tribunal sobre los vuelos migratorios.

    En un dictamen anterior, Boasberg advirtió que la Constitución no admite desobediencia intencional de órdenes judiciales, y criticó el “completo menosprecio” del Ejecutivo a sus instrucciones. El caso se suma al proceso legal abierto por la deportación del salvadoreño Kilmar Ábrego García, quien fue enviado erróneamente al Cecot y luego retornado a EE.UU. por orden judicial.

     

  • Un migrante guatemalteco muere bajo custodia de ICE en Texas

    Un migrante guatemalteco muere bajo custodia de ICE en Texas

    Un ciudadano guatemalteco de 48 años, identificado como Francisco Gaspar-Andres, murió el 3 de diciembre en un hospital de El Paso mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), informó este martes la agencia federal.

    El fallecimiento ocurrió a las 5:53 hora local en The Hospitals of Providence East, donde había sido ingresado el 16 de noviembre.

    Según ICE, la causa oficial de la muerte está pendiente, aunque personal médico del hospital la atribuyó a un fallo natural de hígado y riñones.

    La agencia aseguró que Gaspar-Andres recibió atención médica «constante y de alta calidad» desde que se detectó el deterioro de su salud.

    Gaspar-Andres había sido detenido el 1 de septiembre en Florida durante una operación planificada por la Patrulla de Carreteras estatal y agentes de Enforcement and Removal Operations (ERO), el brazo de ICE encargado de la detención y deportación de migrantes.

    Según aseguran las autoridades migratorias, había cruzado la frontera desde México de manera irregular. Tras su arresto, fue trasladado al centro de detención Krome South, en Miami, y poco después fue hospitalizado brevemente por síntomas de abstinencia alcohólica.

    El 19 de septiembre, ICE lo transfirió a El Paso, donde quedó bajo custodia en la instalación de detención Camp East Montana mientras avanzaban sus procedimientos migratorios.

    Registros médicos incluidos en el informe indican que recibió atención en diversas ocasiones por reflujo, alergias, dolor de cabeza y otros malestares.

    El 14 de noviembre, un juez de inmigración ordenó su deportación a Guatemala. En los días siguientes, su estado de salud se agravó. Fue intubado 21 de noviembre y colocado en una lista de trasplante de hígado el 24 de noviembre, de acuerdo con DHS.

    Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y grupos legales locales llevan años documentando condiciones que describen como crueles, inhumanas y degradantes en centros de detención de inmigración donde estuvo el guatemalteco, incluidos Krome y el mega‑campamento de ICE en Fort Bliss conocido como Camp East Montana.

    Los testimonios e informes apuntan a un patrón recurrente: hacinamiento, temperaturas extremas, sanitarios desbordados o sucios, acceso muy limitado a duchas, alimentación deficiente, iluminación constante y uso extendido del aislamiento, junto con demoras graves o negativas en la atención médica y de salud mental, en algunos casos vinculadas a hospitalizaciones evitables y muertes bajo custodia.

    Bajo el Gobierno de Donald Trump, múltiples informes de organizaciones de derechos humanos, académicos y medios han denunciado un incremento en el uso amplio de la detención migratoria, incluidas personas sin antecedentes penales graves o sin historial delictivo alguno.

    En el año fiscal 2025 han muerto al menos entre 20 y 22 personas bajo custodia de ICE, lo que lo convierte en el año más letal en dos décadas, solo superado por 2004 según datos oficiales.

  • Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, aseguró que la oferta para recibir a Kilmar Ábrego García por razones humanitarias continúa vigente, en contraste con lo afirmado por funcionarios estadounidenses durante audiencias recientes en tribunales de Maryland.

    Zamora declaró a The Washington Post que la posición oficial de Costa Rica fue comunicada desde el 25 de agosto de 2025 y que no ha sufrido ninguna modificación desde entonces. Además, enfatizó que el país centroamericano garantiza los más altos estándares en derechos humanos y estaría dispuesto a otorgar residencia legal a Ábrego.

    “El ofrecimiento de Costa Rica para recibir a Ábrego bajo condiciones humanitarias que garanticen el respeto pleno de sus derechos y libertades sigue en pie”, reiteró Zamora.

    Afirmó que no se han solicitado negociaciones adicionales con el gobierno de Estados Unidos para concretar su llegada.

    Estas declaraciones contrastan con lo planteado por abogados del Departamento de Justicia, quienes en documentos judiciales del 7 de noviembre indicaron que Costa Rica no aceptaría al migrante sin “negociaciones adicionales” y “compromisos extras” por parte de EE.UU. Según esa versión, únicamente Liberia, un país en África Occidental, habría aceptado recibirlo sin condiciones.

    Kilmar Ábrego García, de 30 años, vivía en Maryland junto a su esposa e hijos estadounidenses. Fue detenido por agentes migratorios en marzo de este año y deportado ilegalmente a El Salvador, a pesar de una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión por el riesgo de persecución por parte de pandillas.

    Posteriormente, en junio, fue retornado a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de personas, a los cuales se ha declarado inocente. Desde entonces, permanece detenido en Pensilvania mientras el proceso judicial avanza, en medio de disputas sobre su destino final si es deportado nuevamente.

    Durante una audiencia en Maryland, la jueza Paula Xinis cuestionó a los representantes del gobierno del presidente Trump sobre por qué no se le enviaba a Costa Rica, considerando que el propio Ábrego ha manifestado su voluntad de ir allí. “¿Por qué no Costa Rica?”, preguntó con insistencia. Las respuestas fueron vagas y apuntaron a supuestas instrucciones del Departamento de Estado.

    Abogados del migrante sostienen que se trata de una represalia por haber desafiado legalmente su deportación en marzo.

    “El gobierno está actuando fuera de lo normal, buscando castigar a mi cliente simplemente porque quiere ir a Costa Rica”, afirmó Simon Sandoval-Moshenberg, defensor de Ábrego.

    Además, denunciaron que el gobierno ha propuesto enviarlo a cuatro países africanos distintos —Uganda, Esuatini, Ghana y Liberia— sin respetar el debido proceso ni realizar evaluaciones personalizadas. Según su equipo legal, no tiene lazos familiares ni conexión alguna con esas naciones.

    La deportación de Ábrego está actualmente suspendida por orden de la jueza Xinis, mientras se resuelve su caso de hábeas corpus. El juicio por el cargo penal está programado para enero. Sus abogados insisten en que enviarlo a un país donde nunca ha vivido representaría un castigo, no una solución migratoria legítima.