El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que las fuerzas estadounidenses destruyeron diez presuntos buques minadores en medio de la creciente tensión con Irán en la región del estrecho de Ormuz.
El mandatario informó sobre la operación a través de un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que indicó que los ataques ocurrieron en las últimas horas, aunque no detalló el lugar exacto ni confirmó oficialmente si las embarcaciones eran iraníes.
“Me complace informar de que, en las últimas horas, hemos atacado y destruido por completo diez buques o embarcaciones minadores inactivos. ¡Y seguirán otros!”, afirmó el presidente de Estados Unidos.
La declaración se produce poco después de que Trump advirtiera a Teherán sobre posibles represalias si colocaba minas en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
“Si Irán ha puesto minas en el estrecho de Ormuz, y no tenemos informaciones de que lo hayan hecho, queremos que se retiren inmediatamente. Si, por alguna razón, colocan minas y no las retiran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán de un nivel nunca antes visto”, sostuvo Trump.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió que este martes se llevará a cabo la jornada más intensa de bombardeos en Irán desde el inicio de la guerra, en el marco de la ofensiva militar que Washington y sus aliados mantienen contra el país persa.
Durante una rueda de prensa en el Pentágono, el funcionario afirmó que el incremento de ataques buscará profundizar la presión sobre las capacidades militares iraníes. “Hoy será, una vez más, nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: la mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombarderos, la mayor cantidad de ataques”, declaró.
Según el jefe del Pentágono, la respuesta militar de Teherán ha disminuido en las últimas horas. “En las últimas 24 horas” la República Islámica “ha lanzado la menor cantidad de misiles de la que ha sido capaz hasta ahora”, aseguró.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la operación ‘Furia Épica’ el sábado 28 de febrero, las fuerzas militares han atacado 5,000 objetivos en territorio iraní, lo que ha generado, según Washington, un “avance significativo” en la reducción de lanzamientos de misiles y drones desde Irán.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, explicó que los ataques con misiles balísticos desde Irán registran una caída del 90 % respecto al inicio del conflicto, mientras que los drones de ataque unidireccional han disminuido un 83 % desde que comenzó la operación militar.
Caine añadió que las fuerzas estadounidenses han ampliado sus objetivos hacia el complejo militar e industrial iraní, centrándose especialmente en fábricas de drones kamikazes con el objetivo de “destruir el núcleo de su capacidad autónoma”.
En medio de los ataques de represalia de Irán contra países de la región donde Estados Unidos mantiene presencia diplomática y militar, el mando estadounidense aseguró que continúan empleando cazas y helicópteros de combate para interceptar drones enemigos.
Consultado sobre el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jameneí, Hegseth evitó hacer comentarios sobre los reportes de posibles heridas en combate. Sin embargo, advirtió que sería prudente que el religioso tomara en serio las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y desistiera de desarrollar armas nucleares.
El jefe del Pentágono reiteró que Estados Unidos se encuentra “en una posición muy sólida”, aunque evitó precisar cuánto tiempo durará la ofensiva militar. La semana pasada, Trump y el propio Hegseth señalaron que la operación avanza más rápido de lo previsto y estimaron que la guerra podría extenderse entre tres y ocho semanas.
Hasta ahora, los bombardeos han dejado cientos de muertos en Irán, entre ellos civiles y niños. Por otro lado, al menos siete militares estadounidenses han fallecido en ataques iraníes desde el inicio de la ofensiva.
La operación militar lanzada conjuntamente por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y la consiguiente respuesta por parte del régimen de los ayatolás atacando no solo al Estado hebreo sino intereses estadounidenses y otros objetivos en Oriente Próximo ha costado ya miles de millones de dólares en material militar y ha reabierto el debate sobre la nueva economía de la guerra, en un momento en que armas menos sofisticadas como los drones pueden plantar cara a misiles de última generación.
De acuerdo con una estimación realizada por el ‘think-tank’ Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), las primeras 100 horas de la operación ‘Furia épica’ costaron unos 3.700 millones de dólares, o lo que es lo mismo, unos 891,4 millones al día. Esta estimación incluye unos 3.100 millones en reposición de municiones, a los que se suman 196 millones de costos operativos y 350 millones en reemplazar las pérdidas en combate y reparar las infraestructuras dañadas.
Tal y como advierten los autores de esta evaluación, Mark F. Cancian y Chris H. Park, los primeros días de una campaña aérea como la actual son los más caros, por lo que el ritmo del gasto no tendría por qué mantenerse a estos niveles. Por regla general, lo normal es que el ritmo de los bombardeos se ralentice ante la necesidad de identificar nuevos objetivos, a lo que se suma que las tripulaciones necesitan descansar y los aparatos requieren mantenimiento.
Además, el costo de las municiones también debería reducirse ya que se ha constatado que Estados Unidos habría pasado ya a emplear munición más económica. En las primeras 100 horas se habrían empleado más de 2.000 municiones de diverso tipo, principalmente de tipo guiado y de precisión como las que se emplearon para acabar con el ayatolá Alí Jamenei.
Ilustración de misiles de crucero Tomahawk como los utilizados por EEUU contra Irán. Istock
Misiles de largo alcance más caros
En el arranque de la operación se emplearon esencialmente misiles de crucero para destruir los centros de mando y control del régimen iraní así como sus capacidades de defensa aérea. Los expertos del CSIS estiman que se habrían empleado más de 160 misiles Tomahawk, a los que habría que sumar misiles de crucero tipo JASSM (Joint Air-to-Surface Standoff Missile). «Aunque caros y escasos, los misiles de largo alcance permiten a las fuerzas estadounidenses golpear desde la distancia», subrayan.
A partir del 4 de marzo, comenzó una transición en el tipo de municiones, según reconoció un alto cargo militar, pasándose a bombardeos de precisión sobre Irán. Para ello, se emplean municiones como Joint Standoff Weapons (JSOW) o bombas de gravedad con kits guiados Joint Direct Attack Munition (JDAM), menos costosas y más abundantes pero que deben ser lanzadas desde cazas que operan más cerca de los objetivos. Mientras que un Tomahawk cuesta unos 3,6 millones de dólares, un JDAM vale unos 80.000 dólares.
Además de las municiones empleadas por Estados Unidos –al igual que Israel– para bombardear a Irán, tanto Washington como sus aliados en la región han tenido que usar interceptores para frenar los ataques que Teherán ha lanzado no solo contra territorio israelí, sino contra las bases militares que Washington tiene en los países del Golfo así como otros puntos estratégicos en Oriente Próximo.
El sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro de Israel intercepta misiles balísticos lanzados desde Irán sobre la ciudad de Tel Aviv, Israel. EFE
Contraataque de Teherán
En su contraataque, Irán ha empleado misiles de crucero que solo pueden frenar sistemas antiaéreos como los estadounidenses Patriot y THAAD o la Cúpula de Hierro israelí, así como drones, que pueden ser interceptados por artillería antiaérea o sistemas específicos como Coyote o Advanced Precision Kill Weapon System (APKWS), guiado por láser.
Aunque el ataque del pasado mes de junio por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán ya mermó el arsenal de misiles balísticos, el régimen de los ayatolás aún dispone de este tipo de armas –unos 2.500 según las estimaciones israelíes antes del 28 de febrero–, algunas de las cuales estarían escondidas en instalaciones bajo tierra en distintos puntos del país.
Según los expertos del Instituto de Guerra Moderna, de la Academia Militar de Westpoint, en la fase inicial Irán ha favorecido el uso de drones al empleo de misiles balísticos, «lanzando relativamente pocos misiles en comparación con respuestas pasadas» lo que podría deberse, interpretan, a que sus inventarios se están agotando o a «un intento por reservar los misiles de corto y medio alcance para una fase posterior en el conflicto, cuando los interceptores en el Golfo se hayan agotado».
Al margen de los misiles, Teherán se está valiendo esencialmente de sus herramientas favoritas de «guerra asimétrica»: los drones y los ‘proxies’, es decir los grupos armados en la región a los que financia, como Hezbolá en Líbano o los hutíes en Yemen y que ya han llevado a cabo ataques contra Israel el primero y en el mar Rojo el segundo.
Irán busca prolongar la guerra
A sabiendas de su incapacidad para «ganar una guerra convencional contra Estados Unidos», subraya Soufan Center, un grupo especializado en análisis de seguridad, Teherán recurre a «tácticas irregulares para prolongar la guerra, esencialmente mediante la coerción económica», como sería la afectación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, y «la asimetría del costo».
Así, subraya que la producción de un dron ‘Shahed’ le cuesta a Irán entre 20.000 y 50.000 dólares, «significativamente más barato que los sistemas de intercepción empleados por Estados Unidos y sus aliados en la región», ya que por ejemplo cada disparo de un Patriot cuesta unos 4 millones de dólares.
Todo esto «revela una nueva economía de la guerra», sostiene Nico Lange, director del Instituto para el Análisis del Riesgo y la Seguridad Internacional (IRIS), en un artículo en ‘The National Interest’ recogido por Europa Press. «Lo barato gana a lo caro. Lo masivo bate a la perfección. La rapidez bate a la tradición», subraya.
Según este experto, el uso de drones, misiles y pequeñas embarcaciones por parte de Irán «es suficiente para la tarea de sobrecargar a los sistemas de defensa». «Fuerzan al enemigo a responder a un gran cost0 y revierten los ratios de costos», resalta el director de IRIS.
«Cada éxito defensivo en último término resulta en una pérdida económica. Si, además, radares y sensores caros, que pueden costar miles de millones y solo pueden reemplazarse después de años, son destruidos por comparativamente simples drones, una victoria táctica en esta guerra podría en última instancia incluir incluso derrotas estratégicas», advierte Lange.
En su opinión, este conflicto supone «un punto de inflexión» y demuestra que «la vieja idea estadounidense y occidental de un ataque tecnológicamente superior, rápido y limpio se desmorona». En realidad «la nueva realidad militar lleva años exhibiéndose en Ucrania y en otras partes, pero los que toman las decisiones en Occidente, los planificadores militares, y los fabricantes de armamento llevan tiempo haciendo la vista gorda a esto hasta ahora, por complacencia excesiva, arrogancia y parálisis burocrática».
La nueva economía de la guerra, sostiene este experto, «nos obliga a pensar distinto». «Hoy en día, la guerra también requiere sistemas simples y robustos en grandes cantidades» no solo sistemas complejos y eficaces pero que no son rápidos ni abundantes, «y la defensa y la disuasión requiere una producción industrial que pueda respirar y crecer rápidamente cuando las cosas se ponen serias».
El Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador condenó a seis años de prisión a Manuel Suria Bolaños, de 55 años, tras ser declarado culpable del delito de tráfico ilegal de personas en perjuicio de dos víctimas.
Durante el juicio se comprobó que en agosto de 2022, en la comunidad El Progreso, ubicada en el distrito de Santo Tomás, el imputado realizó actos de promoción para facilitar un viaje irregular hacia Estados Unidos, ofreciendo a las víctimas ponerlas en contacto con una persona encargada de trasladarlas.
Según la investigación, Suria Bolaños solicitó $6,000 a cada víctima por el traslado. Como parte del acuerdo, debían entregar $1,500 para iniciar el viaje y cancelar el resto una vez que se encontraran en territorio estadounidense.
Las víctimas entregaron un total de $3,000 al imputado, quien les indicó que el 21 de septiembre debían presentarse en el kilómetro 14 ½ de la autopista a Comalapa, donde una mujer las recogería para iniciar el viaje. Sin embargo, la persona nunca llegó al lugar.
Posteriormente, el acusado justificó el incumplimiento alegando que la hija de la mujer encargada del traslado se había enfermado. Más tarde les ofreció una nueva fecha de salida para el 10 de noviembre, pero nuevamente presentó excusas y les informó que no podía devolver el dinero porque ya no lo tenía.
Además de la condena de prisión, el tribunal ordenó que el imputado pague $1,500 a cada víctima en concepto de responsabilidad civil.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en la posibilidad de que su país opte por una “toma de control amistosa” de Cuba, en medio de la crisis que enfrenta la isla tras el bloqueo de crudo impulsado por Washington.
Durante una rueda de prensa en Miami, el mandatario aseguró que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “está negociando” con representantes del Gobierno cubano, aunque La Habana ha negado en varias ocasiones que existan tales conversaciones.
Trump sugirió que Washington podría asumir un papel directo en el futuro de la isla. “O puede que no sea una toma de control amistosa. Y no importaría, porque están realmente acabados. Están en ruinas, como dicen. No tienen energía, no tienen dinero. Están en serios problemas humanitarios, y en realidad no queremos ver eso”, declaró el gobernante.
El mandatario también señaló que el Gobierno cubano dependía en gran medida del apoyo de Venezuela, particularmente del suministro de petróleo. Según Trump, esa ayuda se ha reducido drásticamente tras las medidas adoptadas por Washington.
“Ahora ya no viven de Venezuela. Venezuela no les envía energía, ni combustible, ni petróleo, ni dinero, ni nada. No sobrevivían sin Venezuela, no podrían haberlo logrado y les hemos cortado todo”, afirmó el presidente estadounidense.
En ese contexto, Trump aseguró que Cuba tendrá que llegar a un acuerdo con Estados Unidos o enfrentar mayores presiones. “Así que sí, van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos con igual facilidad”, advirtió.
Las declaraciones se producen en medio de una grave crisis energética en Cuba, agravada por las restricciones al suministro de petróleo y las medidas económicas adoptadas por Estados Unidos, que han impactado el funcionamiento del sistema eléctrico y la economía de la isla.
El mandatario también elogió el trabajo del secretario de Estado Marco Rubio en la política hacia Cuba y afirmó que su gestión será recordada como una de las más importantes en la historia de la diplomacia estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la ofensiva militar contra Irán está “prácticamente terminada”, más de una semana después de que las fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaran un ataque sorpresa contra el país.
En una entrevista telefónica con la cadena CBS, el mandatario afirmó que las capacidades militares iraníes han quedado prácticamente neutralizadas tras los bombardeos.
“Creo que la guerra está prácticamente terminada”, declaró.
Trump aseguró que las fuerzas iraníes han sufrido graves pérdidas en su estructura militar.
“No tienen Armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea”, afirmó el gobernante, quien también sostuvo que los misiles iraníes están “destrozados” y que sus drones y fábricas de drones están siendo destruidos.
Durante un discurso posterior en el complejo Trump de Doral, en Florida, el mandatario indicó que el conflicto avanza más rápido de lo previsto. “Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no hemos ganado bastante”, dijo al referirse al desarrollo de las operaciones militares.
El Presidente de Estados Unidos también advirtió que analiza tomar el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Además, lanzó una advertencia a Irán en caso de que interfiera en esta vía estratégica.
“Han disparado todo lo que tenían que disparar, y más les vale no intentar nada ingenioso o será el fin de ese país. Si hacen algo malo, sería el fin de Irán y nunca más se volvería a oír su nombre”, afirmó.
Trump defendió la ofensiva militar al asegurar que Irán se preparaba para lanzar ataques contra Estados Unidos y contra Israel. Según el mandatario, la operación también evitó un ataque mayor contra el Estado israelí.
Por otro lado, el presidente estadounidense dijo que no tiene ningún mensaje para el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, durante los primeros bombardeos del conflicto.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Irán, la primera semana de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel ha dejado al menos 1,200 muertos y más de 10,000 heridos.
Al menos cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán abandonaron este lunes la concentración de su equipo en Australia, donde se disputa la Copa Asiática Femenina 2026, tras recibir amenazas por no cantar el himno nacional durante uno de los partidos del torneo.
De acuerdo con el diario The Athletic las futbolistas desertaron luego de varios días de presión y polémica por su comportamiento durante el campeonato.
La publicación señala que las jugadoras están siendo protegidas en una “casa segura” administrada por la policía federal australiana, mientras se analiza su situación.
La controversia comenzó durante el debut de Irán en la competición frente a Corea del Sur, cuando las futbolistas decidieron no cantar el himno nacional, lo que provocó fuertes críticas desde Teherán, donde fueron calificadas de traidoras.
Posteriormente, en los encuentros contra Australia y Filipinas, el equipo sí interpretó el himno y, en el caso del partido ante las australianas, realizaron incluso un saludo militar que, según reportes, habría sido producto de presiones del gobierno iraní.
La situación ha generado preocupación entre organismos del fútbol internacional. La organización sindical de futbolistas FIFPro expresó inquietud por la seguridad de las jugadoras y su presidente para Asia y Oceanía, Beau Busch, indicó que no han logrado establecer contacto con ellas.
En medio de la controversia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al gobierno australiano que conceda asilo a las futbolistas. El mandatario advirtió que, si Australia no les brinda refugio, Estados Unidos estaría dispuesto a recibirlas.
Trump aseguró que «Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas.»
El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este lunes que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán terminarán cuando el gobierno iraní detenga sus acciones militares y amenazas contra países de la región.
«No es previsible cuándo va a parar el régimen de los ayatolás las acciones bélicas contra los países vecinos, la amenaza a Israel y a los países del Golfo se mantiene y se ve todos los días en ataques contra edificios civiles e instalaciones militares en esos países», declaró Merz durante una rueda de prensa en Berlín.
El jefe del Gobierno alemán añadió que el conflicto podría detenerse si Teherán pone fin a sus acciones. «Tan pronto como pare el régimen de los ayatolás, parará la guerra», señaló, al tiempo que subrayó que esa decisión depende “únicamente del régimen y de la llamada Guardia Revolucionaria”.
Merz también se refirió a los recientes ataques atribuidos a Irán contra países del Golfo e incluso contra Chipre, acciones que, según el canciller, evidencian la persistencia de la tensión en la región.
Durante su comparecencia, el líder alemán sostuvo que “Irán es el centro del terrorismo internacional” debido a su respaldo a organizaciones como Hamás, Hizbulá y los hutíes de Yemen. “Ese centro tiene que ser cerrado y los estadounidenses y los israelíes lo hacen a su manera”, afirmó.
El canciller ofreció estas declaraciones en la sede de la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Berlín, acompañado por Manuel Hagen, dirigente regional del partido en Baden-Wurtemberg, estado donde el domingo se celebraron elecciones en las que la CDU obtuvo el segundo lugar con un 29.7 % de los votos, detrás de Los Verdes, que alcanzaron un 30.2 %.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subía este lunes un 5.86 % y se situaba en $96.23 por barril, mientras los mercados energéticos reaccionaban a las posibles consecuencias económicas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
A las 10:00 am (hora salvadoreña), los contratos de futuros del WTI para entrega en abril aumentaban $5.33 respecto al cierre del viernes. Durante la mañana, el crudo llegó a registrar un alza de hasta 12 %, alcanzando momentáneamente los $101.88 por barril.
El incremento en los precios se produjo luego de que varios países de Oriente Medio redujeran su producción de petróleo en medio del conflicto en la región, lo que elevó la preocupación de los mercados sobre una posible escasez de suministro energético.
Ante ese escenario, medios locales informaron que los ministros de Finanzas del G7 habrían sostenido una llamada telefónica para analizar el impacto económico de la guerra y discutir una posible liberación coordinada de petróleo de las reservas estratégicas de los países del grupo, entre ellos Estados Unidos.
El petróleo estadounidense acumuló la semana pasada un aumento cercano al 35 %, la mayor subida registrada en el mercado de futuros desde 1983.
En medio de la escalada de precios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escribió en redes sociales: “los precios del petróleo a corto plazo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, son un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este lunes al Gobierno de Australia que conceda asilo a la selección femenina de fútbol de Irán que participó en la Copa de Asia, y advirtió que Washington recibirá a las deportistas si el país austral no accede a refugiarlas. «Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales ASILO», dijo Trump en un mensaje en su red Truth Social dirigido al primer ministro Anthony Albanese. El mandatario aseguró en la misma publicación que EE.UU. «las recibirá si ustedes no lo hacen».
Las futbolistas iraníes fueron llamadas traidoras por Teherán por no cantar el himno nacional el pasado lunes, durante su debut en el campeonato en un partido contra la selección de Corea del Sur. El equipo femenino, que sí cantó el himno nacional en su segundo y tercer partido, concluyó este domingo su participación en el torneo y en principio tienen previsto regresar a su país en una fecha aún desconocida.
De momento, ni el primer ministro, Anthony Albanese, ni el responsable de Inmigración, Tony Burke, se han pronunciado sobre esta cuestión, y la ministra de Exteriores, Penny Wong, evitó este domingo comentar directamente la solicitud durante una entrevista con un canal público. Varias organizaciones de derechos humanos han denunciado la situación de la selección iraní y la amenaza a la que se enfrentan si regresan al país, mientras que el sindicato de jugadores FIFPRO para Asia/Oceanía pidió este lunes «garantizar la seguridad» de las jugadoras.
La clasificación de la selección persa para la Copa de Asia femenina, la primera desde 2002, ha sido celebrada por activistas que defienden la igualdad de género, especialmente por la opresión que impone el régimen iraní a las mujeres, como el uso obligatorio del velo en espacios públicos. EFE ygg-int/lss