Etiqueta: política migratoria

  • Corte estadounidense bloquea deportaciones rápidas impulsadas por Trump

    Corte estadounidense bloquea deportaciones rápidas impulsadas por Trump

    El Tribunal de Apelaciones del distrito de Columbia rechazó este sábado un recurso del Gobierno estadounidense con el que buscaba reactivar las deportaciones rápidas de inmigrantes indocumentados, una política impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    La decisión, tomada por mayoría de 2-1, respalda un fallo emitido por la jueza federal Jia Cobb, quien en agosto bloqueó temporalmente estas deportaciones al considerar que vulneran los derechos de los migrantes al debido proceso. El gobierno había solicitado una suspensión mientras apelaba, pero el tribunal no accedió.

    La corte consideró improbable que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) pueda demostrar que su mecanismo de deportación acelerada cumple con los estándares constitucionales.

    “Nada en el expediente muestra que a las personas detenidas se les brinde la oportunidad de disputar si califican legalmente para la Deportación Expedita”, señala la resolución judicial.

    Además, criticó que no se garantice la posibilidad de presentar pruebas sobre su permanencia continua de dos años en Estados Unidos, requisito fundamental para evitar ser deportado bajo este procedimiento. La jueza Cobb ya había advertido que la política “prioriza la rapidez” y que “llevará inevitablemente al Gobierno a deportar a personas por error a través de este proceso truncado”.

    La medida fue restablecida por Trump en enero, retomando una política que ya aplicó en su primer mandato (2017-2021). Esta permite deportar de forma inmediata a cualquier persona indocumentada que no pueda comprobar al menos dos años de permanencia en el país, sin necesidad de audiencia judicial previa.

    La política ha generado una fuerte polémica entre defensores de los derechos de los migrantes, que denuncian que las expulsiones aceleradas pueden llevar a errores irreparables, al no permitir una evaluación individual de cada caso ni el acceso a asesoría legal.

    El fallo representa un nuevo revés judicial para el gobierno del presidente Trump, que ha buscado endurecer las políticas migratorias como parte central de su agenda. La orden judicial impide, por ahora, que se sigan aplicando estas deportaciones sin pasar por un proceso judicial más exhaustivo.

    Se desconoce si el Departamento de Justicia presentará una nueva apelación ante instancias superiores, pero el tema podría escalar hasta la Corte Suprema, dada su relevancia nacional.

     

  • Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, aseguró que la oferta para recibir a Kilmar Ábrego García por razones humanitarias continúa vigente, en contraste con lo afirmado por funcionarios estadounidenses durante audiencias recientes en tribunales de Maryland.

    Zamora declaró a The Washington Post que la posición oficial de Costa Rica fue comunicada desde el 25 de agosto de 2025 y que no ha sufrido ninguna modificación desde entonces. Además, enfatizó que el país centroamericano garantiza los más altos estándares en derechos humanos y estaría dispuesto a otorgar residencia legal a Ábrego.

    “El ofrecimiento de Costa Rica para recibir a Ábrego bajo condiciones humanitarias que garanticen el respeto pleno de sus derechos y libertades sigue en pie”, reiteró Zamora.

    Afirmó que no se han solicitado negociaciones adicionales con el gobierno de Estados Unidos para concretar su llegada.

    Estas declaraciones contrastan con lo planteado por abogados del Departamento de Justicia, quienes en documentos judiciales del 7 de noviembre indicaron que Costa Rica no aceptaría al migrante sin “negociaciones adicionales” y “compromisos extras” por parte de EE.UU. Según esa versión, únicamente Liberia, un país en África Occidental, habría aceptado recibirlo sin condiciones.

    Kilmar Ábrego García, de 30 años, vivía en Maryland junto a su esposa e hijos estadounidenses. Fue detenido por agentes migratorios en marzo de este año y deportado ilegalmente a El Salvador, a pesar de una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión por el riesgo de persecución por parte de pandillas.

    Posteriormente, en junio, fue retornado a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de personas, a los cuales se ha declarado inocente. Desde entonces, permanece detenido en Pensilvania mientras el proceso judicial avanza, en medio de disputas sobre su destino final si es deportado nuevamente.

    Durante una audiencia en Maryland, la jueza Paula Xinis cuestionó a los representantes del gobierno del presidente Trump sobre por qué no se le enviaba a Costa Rica, considerando que el propio Ábrego ha manifestado su voluntad de ir allí. “¿Por qué no Costa Rica?”, preguntó con insistencia. Las respuestas fueron vagas y apuntaron a supuestas instrucciones del Departamento de Estado.

    Abogados del migrante sostienen que se trata de una represalia por haber desafiado legalmente su deportación en marzo.

    “El gobierno está actuando fuera de lo normal, buscando castigar a mi cliente simplemente porque quiere ir a Costa Rica”, afirmó Simon Sandoval-Moshenberg, defensor de Ábrego.

    Además, denunciaron que el gobierno ha propuesto enviarlo a cuatro países africanos distintos —Uganda, Esuatini, Ghana y Liberia— sin respetar el debido proceso ni realizar evaluaciones personalizadas. Según su equipo legal, no tiene lazos familiares ni conexión alguna con esas naciones.

    La deportación de Ábrego está actualmente suspendida por orden de la jueza Xinis, mientras se resuelve su caso de hábeas corpus. El juicio por el cargo penal está programado para enero. Sus abogados insisten en que enviarlo a un país donde nunca ha vivido representaría un castigo, no una solución migratoria legítima.

     

     

     

  • Obispos católicos de EE.UU. condenan clima de temor y estigmatización de migrantes

    Obispos católicos de EE.UU. condenan clima de temor y estigmatización de migrantes

    La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió el miércoles un inusual “mensaje especial” en el que expresó su rechazo a las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticando el clima de temor, estigmatización y violencia que enfrentan los migrantes en el país.

    Aunque no mencionaron directamente al presidente ni a su gabinete, los obispos advirtieron que existe “una profunda preocupación” por la discriminación racial, el endurecimiento en la aplicación de leyes migratorias y el impacto que estas medidas están teniendo en millones de familias, según el texto aprobado durante su asamblea anual en Baltimore, Maryland.

    “Nos entristece el estado del debate actual y la estigmatización de los inmigrantes. Nos inquietan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”, señaló el comunicado de la Iglesia Católica estadounidense.

    Los obispos también denunciaron “las amenazas de redadas en escuelas, hospitales y lugares de culto”, y lamentaron el sufrimiento de padres que temen ser detenidos mientras llevan a sus hijos a clases o consuelan a familiares separados de sus seres queridos. La declaración fue aprobada por 216 votos a favor, cinco en contra y tres abstenciones, marcando la primera vez en doce años que la USCCB aprueba una declaración especial.

    Además, el documento aboga por rutas legales y seguras para los migrantes, y reconoce “la enorme contribución” de las comunidades migrantes al bienestar de Estados Unidos.

    “Nos oponemos a la deportación masiva e indiscriminada. Oramos por el fin del discurso deshumanizante y la violencia, ya sea contra los inmigrantes o contra las fuerzas del orden”, añadió la USCCB.

    La declaración se produce una semana después de que el papa León XIV —el primer estadounidense en llegar al papado— cuestionara la política migratoria del presidente Trump y advirtiera sobre su impacto en migrantes que han vivido por años sin conflictos legales.

    El mensaje también supone un llamado al vicepresidente J.D. Vance, converso al catolicismo, para que reconsidere su postura frente al tema.

     

  • EE.UU. ha revocado 80,000 visas de no inmigrantes en 2025 por cometer delitos y proferir amenazas

    EE.UU. ha revocado 80,000 visas de no inmigrantes en 2025 por cometer delitos y proferir amenazas

    El Departamento de Estado de Estados Unidos ha revocado cerca de 80,000 visas de no inmigrantes (incluyendo de turistas) en lo que va de 2025, más del doble que el año anterior, como parte de una política más estricta que busca reforzar la seguridad nacional y exigir mayor conducta a los visitantes extranjeros.

    Entre los motivos más comunes para cancelar visas se encuentran delitos como conducir bajo los efectos del alcohol, agresiones y robos, informó un alto funcionario del Departamento de Estado al medio Washington Examiner. Solo por conducir ebrio se revocaron unas 16,000 visas, otras 12,000 por casos de agresión y 8,000 por robos.

    Tommy Pigott, portavoz adjunto del Departamento, aseguró que la administración del presidente de Estados Unidos “no dudará en revocar visas a extranjeros que violen nuestras leyes o representen una amenaza para la seguridad nacional”. Añadió: “Nuestra postura es clara: ingresar a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho, y siempre protegeremos los intereses del pueblo estadounidense”.

    Bajo el liderazgo del secretario de Estado Marco Rubio, el gobierno ha endurecido las condiciones para los beneficiarios del sistema de visas, especialmente en casos donde exista sospecha de ilegalidad, sobreestadía, conductas delictivas o vínculos con actividades terroristas.

    La cifra incluye aproximadamente 8,000 visas estudiantiles canceladas, 2,000 más que las reportadas hasta agosto. Estas medidas apuntan especialmente a estudiantes internacionales que han expresado públicamente respaldo a grupos terroristas o posturas contrarias a los intereses de Estados Unidos.

    El mes pasado, el Departamento de Estado hizo públicos varios casos de extranjeros que perdieron sus visas tras hacer comentarios ofensivos en redes sociales sobre el activista Charlie Kirk, asesinado en septiembre. Ciudadanos de Argentina, Brasil, Alemania, México, Paraguay y Sudáfrica fueron expulsados tras publicar frases como “merecía arder en el infierno” o “murió por sus propias reglas”.

    “El pueblo estadounidense no tiene por qué albergar a extranjeros que desean la muerte de nuestros ciudadanos”, expresó el Departamento en un comunicado. “Aquellos que abusan de nuestra hospitalidad y celebran asesinatos en territorio estadounidense serán removidos”.

     

  • Trump defiende las redadas migratorias y justifica la violencia de ICE

    Trump defiende las redadas migratorias y justifica la violencia de ICE

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el domingo que las redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) «no han ido suficientemente lejos» y defendió las tácticas violentas mostradas en videos, durante una entrevista en el programa 60 Minutes de la cadena CBS.

    Al ser cuestionado sobre si las operaciones fueron excesivas —en imágenes se ve a agentes empujando al suelo a una mujer, empleando gases lacrimógenos en una zona residencial y rompiendo cristales de un vehículo— Trump respondió: «No, creo que no han ido suficientemente lejos porque hemos sido retenidos por los jueces, los jueces liberales que pusieron (los expresidentes demócratas) Biden y Obama».

    Preguntado si le parecían aceptables las tácticas registradas en los videos, sostuvo: «porque tienes que sacar a la gente fuera», y recurrió a la criminalización generalizada de los migrantes al afirmar que «muchos son asesinos».

    Sobre la deportación de indocumentados que no tienen antecedentes penales, evitó confirmar si esa será la intención explícita de su Administración y se limitó a decir: «Debemos empezar con una política, y la política debe ser: usted entró en el país ilegalmente, usted se va a ir».

    Trump volvió a afirmar una cifra de inmigrantes indocumentados en EE. UU. —25 millones— sin aportar pruebas que la respalden, y negó fijar una meta concreta que le permita declarar la política migratoria como «misión cumplida».

    Sobre el impacto económico y social de las redadas, el presidente calificó en primera instancia a algunos trabajadores afectados como «jardineros criminales», para luego reconocer que necesita mano de obra en el campo: «jardineros y granjeros más que nadie».

    Sus declaraciones reavivan el debate sobre seguridad, derechos humanos y la disponibilidad laboral en estados que dependen de trabajadores migrantes.

     

  • Trump limita admisión de refugiados a 7,500 y prioriza sudafricanos blancos

    Trump limita admisión de refugiados a 7,500 y prioriza sudafricanos blancos

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este jueves restringir la entrada anual de refugiados a solo 7,500 personas, una cifra sin precedentes desde que se creó el programa de admisión en 1980.

    De acuerdo con un comunicado de la Casa Blanca, el nuevo límite da prioridad “principalmente” a los blancos sudafricanos y a las personas que hayan sido víctimas de “discriminación injusta o ilegal” en sus países de origen.

    Desde que Trump asumió el poder el 20 de enero, el ingreso de refugiados al país ha sido prácticamente suspendido mediante una orden ejecutiva que lo calificó como “perjudicial” para los intereses nacionales.

    Una de las pocas excepciones a esta medida han sido los afrikáners, descendientes de colonos neerlandeses en Sudáfrica, quienes comenzaron a ingresar a EE.UU. desde mayo. Esta decisión siguió a una declaración de Trump en la que, sin pruebas, afirmó que este grupo era víctima de un “genocidio”.

    Las declaraciones del presidente de Estados Unidos tensaron las relaciones diplomáticas con Sudáfrica, especialmente después de que ese país aprobara en enero una ley que autoriza la expropiación de tierras sin compensación.

    Organizaciones humanitarias criticaron con dureza la nueva política migratoria y pidieron revertir la decisión.

    “Durante 45 años, el Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos ha sido un faro de esperanza y un reflejo del liderazgo y los valores humanitarios de Estados Unidos”, dijo International Rescue Committee.

    La organización insistió en que más de 100,000 personas ya han superado los filtros de seguridad y “esperan pacientemente su turno” para ser reasentadas, por lo que instaron al Gobierno a brindar protección a los más vulnerables.

     

  • EEUU reporta 1.6 millones de autodeportaciones en lo que va del 2025

    EEUU reporta 1.6 millones de autodeportaciones en lo que va del 2025

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó este domingo que cerca de 1.6 millones de personas en situación irregular en Estados Unidos optaron por salir del país de forma voluntaria durante 2025, como parte del programa de autodeportación. Además, otras 500,000 personas fueron deportadas forzosamente por las autoridades migratorias.

    Según el informe oficial, el programa de autodeportación, lanzado por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofrece a los migrantes un incentivo de $1,000 y un boleto aéreo para regresar a su país de origen. Esta campaña, promovida a nivel nacional, ha sido clave para motivar a los migrantes a inscribirse y abandonar el país por cuenta propia.

    El DHS, bajo instrucciones presidenciales, también intensificó las redadas y operativos migratorios a través de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza. Las operaciones se han enfocado especialmente en ciudades gobernadas por demócratas como Chicago, donde las acciones han sido denunciadas por organizaciones defensoras de derechos humanos por su carácter “intimidatorio y militarizado”.

    “Estamos en camino de romper los récords actuales de deportación”, afirmó Tricia McLaughlin, secretaria adjunta de Asuntos Públicos del DHS. Aunque no se detalló el presupuesto total de la iniciativa, estimaciones de medios locales indican que se han destinado millones de dólares para su ejecución y promoción.

    El programa y los operativos reflejan una política migratoria cada vez más estricta impulsada por el presidente Donald Trump, quien mantiene una postura firme contra la inmigración irregular como parte de su agenda para fortalecer el control fronterizo y reducir la presencia de migrantes sin documentos en el país.

     

  • Trump intensifica ofensiva política y militar con medidas radicales contra narcotráfico, migración y comercio internacional

    Trump intensifica ofensiva política y militar con medidas radicales contra narcotráfico, migración y comercio internacional

    La administración de Donald Trump ha intensificado en las últimas semanas su estrategia de mano dura, combinando operativos militares, lenguaje agresivo y decisiones unilaterales que han marcado un nuevo rumbo en la política exterior e interna de Estados Unidos.

    “Los mataremos a todos”, declaró Trump al referirse a las operaciones militares contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.

    Esta afirmación se enmarca en una campaña que, según analistas, difumina la línea entre el control criminal y la guerra abierta, al ordenar ataques marítimos que han dejado muertos y sin pruebas presentadas públicamente.

    Las operaciones, lideradas por el Ejército en aguas cercanas a Venezuela y Colombia, han resultado en la destrucción de embarcaciones y la muerte de sus tripulantes, a quienes el Gobierno califica de «narcoterroristas».

    Organismos como Human Rights Watch (HRW) han denunciado que estas acciones podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, mientras expertos como el politólogo Salvador Santino Regilme advierten que se trata de «actos legalmente insostenibles».

    La retórica también escaló hacia los gobiernos de la región. Trump llamó “matón” al presidente colombiano Gustavo Petro, amenazando con intervenir directamente en “campos de muerte” relacionados al narcotráfico si el mandatario no actúa con mayor contundencia.

    Migración: redadas y militarización

    En el plano interno, la administración Trump ha reactivado su política migratoria más estricta. Desde enero, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ha llevado a cabo redadas masivas en ciudades como Chicago y Nueva York, utilizando incluso tácticas militares y granadas aturdidoras.

    “Estamos deteniendo a criminales muy peligrosos”, justificó el mandatario ante la prensa. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha respaldado estas acciones con campañas que etiquetan a los migrantes como “monstruos” o “lo peor de lo peor”.

    La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) calificó estos operativos como desproporcionados y violatorios de derechos humanos.

    Fotografía de archivo de agentes de inmigración. EFE
    Fotografía de archivo de agentes de inmigración en una redada. EFE

    Política comercial: aranceles como castigo

    Trump también ha utilizado su política comercial como herramienta de presión. Esta semana impuso nuevos aranceles del 50 % a Brasil e India, en represalia por casos judiciales y acuerdos energéticos con Rusia, respectivamente.

    Además, suspendió conversaciones con Canadá tras acusar al gobierno de difundir publicidad “engañosa” que tergiversa mensajes históricos de Ronald Reagan. También denunció un intento de “interferencia” canadiense en una próxima resolución de la Corte Suprema sobre sus políticas arancelarias.

    Transformaciones en la Casa Blanca

    A nivel simbólico, el mandatario busca dejar huella en la sede del poder. Esta semana inició la demolición del Ala Este de la Casa Blanca para construir un salón de baile valorado en 300 millones de dólares, financiado por donantes cercanos a su campaña.

    El proyecto fue aprobado sin consenso institucional y ha generado controversia por su financiamiento privado y propósito personalista.

     

  • El tiempo de espera de una residencia permanente en Canadá puede llegar a los 50 años

    El tiempo de espera de una residencia permanente en Canadá puede llegar a los 50 años

    El sistema migratorio de Canadá enfrenta fuertes críticas luego de que se conociera que algunas solicitudes de residencia permanente podrían tardar hasta 50 años en resolverse, según denunció este lunes la cadena pública CBC.

    Los casos más alarmantes corresponden a personas que han solicitado la residencia por razones humanitarias y de compasión. De acuerdo con las nuevas directrices del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, los tiempos de espera oscilan entre 12 y 600 meses, lo que equivale a cinco y 50 años, respectivamente.

    Otros sectores también reflejan cifras preocupantes: los inmigrantes que llegan como cuidadores podrían esperar hasta 108 meses (nueve años) y quienes lo hacen por la vía agroalimentaria enfrentarían retrasos de hasta 228 meses, es decir, 19 años.

    Actualmente, el portal oficial del Gobierno canadiense indica que una solicitud humanitaria presentada en septiembre tendrá una resolución “en más de 10 años”. En total, hay al menos 49,400 personas esperando una respuesta bajo esta categoría.

    Expertos en derecho migratorio consideran estos plazos inaceptables. Algunos abogados declararon a CBC que sus clientes están “aterrorizados” por permanecer en el limbo migratorio durante décadas. Otros especialistas temen que no se trate de un error, sino de una maniobra deliberada para frenar la llegada de nuevos residentes.

    En los últimos años, Canadá incrementó sustancialmente sus cuotas migratorias. En 2015 recibió 300,000 inmigrantes; en 2022 la cifra fue de 431,645; en 2023 alcanzó 465,000 y este 2024 el número subió a 485,000. Además, se suman más de 682,000 estudiantes internacionales y cerca de un millón de trabajadores temporales extranjeros reportados solo en 2023.

    Sin embargo, el creciente malestar ciudadano por la presión sobre la vivienda y otros servicios obligó al gobierno a recortar su política migratoria. A finales de 2024, las autoridades anunciaron una reducción del 27 % en el número de inmigrantes permitidos para los próximos tres años.

    Según el nuevo plan, Canadá aceptará 395,000 residentes permanentes en 2025 (una caída del 21 % respecto a la meta inicial), reducirá a 380,000 en 2026 y a 365,000 en 2027, consolidando una disminución del 27 % en comparación con lo proyectado originalmente en 2023.

     

  • EE.UU. comienza a implementar su nuevo exámen de ciudadanía, más largo y riguroso

    EE.UU. comienza a implementar su nuevo exámen de ciudadanía, más largo y riguroso

    El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, en inglés) comenzó desde este lunes a implementar un nuevo examen de ciudadanía, más extenso y difícil como parte del objetivo del Gobierno del presidente Donald Trump de hacer más riguroso el proceso de naturalización.

    El nuevo examen, enfocado en la educación cívica, incluye 28 nuevas preguntas con respecto al anterior.

    Los solicitantes de la ciudadanía deben responder correctamente a 12 de 20 preguntas, esto es el mismo porcentaje que antes (60 %), cuando había que contestar 6 de 10 preguntas. El número de posibles preguntas pasó de 100 a 128.

    El nuevo examen había sido diseñado en el primer gobierno de Trump (2017-2021). Pero la Administración del demócrata Joe Biden (2021-2025) echó abajo la prueba y reinstauró el usado desde 2008.

    En un comunicado, Matthew Tragesser, portavoz de USCIS, calificó estos cambios como “cruciales” y “los primeros de muchos”.

    La versión de Trump hace un énfasis mayor en aspectos de la historia y el sistema político de Estados Unidos.

    El portavoz subrayó que la Casa Blanca busca garantizar que solo aquellos extranjeros que cumplan con «todos los requisitos» de elegibilidad, incluyendo la capacidad de leer, escribir y hablar inglés, y comprender el gobierno y la educación cívica de EE.UU., puedan naturalizarse, lo que dará la seguridad de que los nuevos ciudadanos «se integrarán plenamente y contribuirán» al desarrollo del país.

    USCIS ya ha anunciado varios cambios en el proceso de naturalización, incluyendo el restablecimiento de una rigurosa investigación de antecedentes para los solicitantes y revisiones más estrictas de las excepciones por discapacidad para presentar los exámenes y las entrevistas.

    Además, el Gobierno Trump ha instruido que los extranjeros que solicitan la ciudadanía deben demostrar que «han sido y siguen siendo personas de buen carácter moral».

    Los atributos positivos pueden incluir una participación comunitaria activa, logros educativos, vínculos familiares, un historial laboral estable y legal, y una conducta financiera responsable, como el cumplimiento de las obligaciones tributarias, entre otros.

    Bajo la nueva política, los funcionarios también pueden ampliar la definición de factores descalificadores, si lo considera el funcionario, como infracciones de tránsito reiteradas.

    La agencia también está reanudando las entrevistas a vecinos y compañeros de trabajo de los solicitantes de la ciudadanía estadounidense, como parte del proceso de investigación.