Un grupo de unos 30 salvadoreños se congregó este sábado en la Plaza Simón Bolívar, en el centro de San Salvador, para exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, apresados por Estados Unidos el pasado 3 de enero en una operación militar en Caracas. Los manifestantes calificaron las capturas como un “secuestro” y expresaron rechazo a la intervención estadounidense en los asuntos de otros países latinoamericanos.
Los integrantes del movimiento Salvadoreño de Solidaridad con Venezuela alzaron pancartas y corearon consignas como “¡Qué viva Venezuela!” y “Libertad para el compañero Maduro y Cilia”, mientras recordaban a los militares venezolanos y cubanos fallecidos durante la acción, que, según autoridades venezolanas, dejó 47 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y 32 militares cubanos muertos.
Carlos Martínez, integrante del comité y miembro del partido izquierdista FMLN, condenó lo que calificó de “agresión fascista del imperio” y sostuvo que con la captura de Maduro, Estados Unidos “ha violentado el derecho internacional, la libre determinación de los pueblos y la soberanía de Venezuela”. Afirmó también que desde El Salvador se suman a las jornadas mundiales que exigen la liberación de la pareja.
Lourdes Palacios, exdiputada del FMLN, aseguró que la acción estadounidense busca “robarle y quitarle esos bienes naturales que posee este país”. “Desde El Salvador, les decimos: allí estamos con ustedes, compañeros y compañeras de Venezuela. Nos solidarizamos con ustedes y también con el hermano Gobierno cubano y su pueblo”, añadió Palacios.
Tras la operación estadounidense en Caracas, Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos federales, incluidos narcoterrorismo y tráfico de drogas. Ambos se declararon no culpables durante su primera comparecencia judicial en Estados Unidos.
El ataque que resultó en la captura de Maduro forma parte de la denominada “Operación Determinación Absoluta”efectuada por fuerzas estadounidenses en Venezuela el 3 de enero de 2026. En esa acción, además de arrestar a Maduro y Flores, se llevaron a cabo bombardeos en infraestructura militar y se produjeron víctimas dentro del país, según reportes internacionales.
