El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá este jueves en Pekín una reunión con su homólogo chino, Xi Jinping, en el marco de una visita de Estado centrada en las tensiones comerciales, la disputa tecnológica, Taiwán y el conflicto en Irán.
Trump llegó el miércoles a la capital china, donde fue recibido por el vicepresidente chino, Han Zheng, junto al embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng, y el viceministro de Exteriores, Ma Zhaoxu, antes de trasladarse al hotel Four Seasons, ubicado cerca de la embajada estadounidense.
La visita representa el segundo viaje oficial de Trump a China, luego del realizado en 2017 durante su primer mandato. La agenda contempla reuniones bilaterales, una cena de Estado y diversos actos protocolarios que se extenderán hasta el viernes.
El encuentro entre ambos mandatarios ocurre meses después de la tregua comercial pactada en octubre pasado en Busan, acuerdo que permitió reducir las tensiones arancelarias entre las dos principales economías del mundo y flexibilizar algunas restricciones chinas sobre exportaciones de tierras raras.
Sin embargo, varios temas continúan pendientes entre Washington y Pekín, entre ellos las restricciones estadounidenses a chips avanzados, el acceso de empresas norteamericanas al mercado chino y las compras de productos agrícolas estadounidenses.
Previo a la llegada de Trump, delegaciones lideradas por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, finalizaron en Seúl una ronda de negociaciones económicas y comerciales que la agencia estatal Xinhua calificó como “constructivas”.
Durante el vuelo hacia China, Trump aseguró que buscará que Pekín “abra” más su economía a las compañías estadounidenses. La delegación norteamericana incluye a empresarios como Elon Musk, director ejecutivo de Tesla; Tim Cook, de Apple; Jensen Huang, de Nvidia; además de representantes de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta y Goldman Sachs.
La situación en Irán también figura entre los temas prioritarios de la visita. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Washington espera que China tenga un rol más activo frente a Teherán debido a su dependencia energética del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 45 % de las importaciones chinas de gas y petróleo.
Por su parte, China ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, aunque también insistió en la necesidad de respetar la soberanía de los países del Golfo, región donde mantiene fuertes vínculos políticos, comerciales y energéticos.
Taiwán también se perfila como uno de los asuntos más sensibles de la reunión. Antes de la llegada de Trump, Pekín pidió a Washington “manejar con prudencia” el tema y detener el envío de armamento a la isla, luego de que el mandatario estadounidense adelantara que discutirá con Xi la venta de armas a Taipéi.

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