Nota: El Ejército de Guatemala reforzó este martes la seguridad en la frontera con Honduras luego de un ataque armado registrado en el caserío San José Las Lágrimas, en el municipio de Esquipulas, departamento de Chiquimula, donde un campesino murió y varias viviendas fueron destruidas.
El incidente ocurrió el lunes cuando una columna de vehículos ingresó desde territorio hondureño y fue repelida por las fuerzas de seguridad guatemaltecas, según confirmó el presidente Bernardo Arévalo de León en conferencia de prensa.
“Lo que estamos viendo en las zonas de la frontera es incidencia de violencia ligada a casos de narcotráfico de distinto tipo”, afirmó el mandatario al referirse al enfrentamiento armado registrado en la zona fronteriza.
La portavoz del Ejército, Pamela Figueroa, explicó que se intensificaron los patrullajes a pie y en motocicleta, además de instalar puestos de control y registro en distintos puntos de la frontera. También indicó que brindaron asistencia médica primaria a pobladores afectados por crisis nerviosas tras el ataque.
El ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz, detalló que los atacantes ingresaron en una columna de 20 vehículos agrícolas disparando contra la comunidad. El hecho dejó al menos 12 viviendas destruidas, algunas incendiadas, y provocó el desplazamiento de varias familias de la zona.
“Nos dijeron que saliéramos los vecinos, que ya no nos querían ver más aquí porque querían posicionarse. Tuvimos que salir porque no había para dónde más, solo estaba yo con mis seis hijas, y cuando pasamos frente a la iglesia íbamos solo llorando porque vimos patente la cara de la muerte”, relató a EFE la habitante Juaquina García.
La mujer aseguró que su vivienda quedó completamente destruida tras el ataque perpetrado por hombres armados no identificados. Las autoridades guatemaltecas movilizaron tropas de infantería y fuerzas especiales kaibiles para mantener presencia permanente en el lugar y evitar nuevos incidentes.
Sin embargo, líderes comunitarios sostienen que el trasfondo del conflicto responde a una disputa histórica por tierras que data desde 1980. Los habitantes señalaron que varias familias campesinas poseen terrenos adjudicados por el Fondo de Tierras y mantienen actividades agrícolas en el área desde hace años.
“Le pedimos al presidente que intervenga ante el juez de primera instancia de Chiquimula que lleva este caso para que dé una resolución final, ya que una familia local quiere reclamar estas tierras mediante titulaciones supletorias cuando los campesinos tenemos la posesión legítima sembrando maíz y frijol desde 2007”, declaró Eduardo Noé Sánchez, secretario del Consejo Comunitario de Desarrollo de la localidad.

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