El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, acusó este miércoles al Gobierno de Nicaragua de intensificar la represión contra las libertades civiles y políticas, una situación que, según advirtió, limita el pleno ejercicio de los derechos de la población y pone en riesgo la participación democrática.
En un comunicado, Turk sostuvo que las medidas adoptadas recientemente por las autoridades profundizan las restricciones a las libertades fundamentales, reducen aún más el espacio cívico y aceleran el debilitamiento del Estado de Derecho. Además, señaló que el poder continúa concentrándose bajo la copresidencia ejercida por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El alto funcionario de la ONU afirmó que el partido oficialista mantiene el control del Parlamento, las alcaldías y los Consejos Regionales, lo que, a su juicio, reduce los mecanismos de participación política y limita las posibilidades de competencia electoral.
Asimismo, expresó preocupación por la situación de los pueblos indígenas al señalar que organizaciones de la sociedad civil denunciaron que hasta una cuarta parte de los 18 territorios indígenas han sido afectados por concesiones mineras y extractivas otorgadas sin consulta previa.
Según Turk, estas concesiones se aprobaron sin el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades indígenas afectadas. También aseguró que el espacio cívico en Nicaragua permanece prácticamente cerrado y que la expresión independiente de ideas y opiniones continúa siendo reprimida de forma sistemática.
El Alto Comisionado también manifestó inquietud por las denuncias sobre presiones contra la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas, así como por la falta de información oficial sobre el paradero y estado de salud del obispo Abelardo Mata Guevara, de 80 años, detenido el pasado 29 de junio.
«Me preocupan las alegaciones sobre la represión contra la Iglesia Católica y otras denominaciones religiosas, incluida la ausencia de información oficial sobre el destino, el paradero y el estado del obispo Abelardo Mata Guevara, de 80 años, quien fue detenido el 29 de junio», declaró.
Finalmente, Turk instó a las autoridades nicaragüenses a liberar de inmediato a todas las personas detenidas arbitrariamente, garantizar un trato digno a quienes permanecen privados de libertad y restablecer el Estado de Derecho. Además, pidió reabrir el espacio cívico para que todos los ciudadanos, independientemente de su tendencia política, puedan votar y postularse a cargos públicos conforme a los compromisos internacionales asumidos por Nicaragua en materia de derechos humanos.

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