Asfura cumple un mes reforzando lazos con EE.UU. y haciendo una reforma estatal

El presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, cumplió el viernes un mes en el poder con una gestión enfocada en fortalecer la relación con Estados Unidos, avanzar en una reestructuración del aparato estatal y recuperar la confianza del capital extranjero mediante el retorno a mecanismos internacionales de arbitraje.

Desde su investidura el pasado 27 de enero, el mandatario —empresario de la construcción de origen palestino— promueve un plan de reordenamiento institucional que contempla la fusión o cierre de entidades públicas para reducir el gasto corriente y liberar recursos destinados a inversión.

La cercanía con Washington quedó evidenciada el 7 de febrero, cuando Asfura sostuvo un encuentro con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Mar-a-Lago. Según el Gobierno hondureño, la reunión buscó relanzar la agenda bilateral en comercio e inversiones.

En el plano económico, el Ejecutivo prevé oficializar el 6 de marzo la reincorporación de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), decisión que revierte la salida ordenada en 2024 por la administración anterior de Xiomara Castro. La medida pretende contener la fuga de capital extranjero y ofrecer mayor seguridad jurídica a los inversionistas.

El secretario del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Daniel Fortín, respaldó la decisión y afirmó que el país necesita mecanismos alternos para resolver disputas de manera “más expedita”.

Dependencia y desafíos externos

El analista hondureño Graco Pérez advirtió que, si bien el acercamiento a Estados Unidos abre oportunidades, también podría incrementar la “dependencia” de Tegucigalpa hacia Washington, sin que hasta ahora se observen “acciones determinantes” con resultados tangibles.

Pérez señaló que Asfura aún no concreta su promesa de restablecer relaciones con Taiwán, tras la ruptura diplomática con esa isla en 2023 para establecer vínculos con China. A su juicio, un eventual giro diplomático beneficiaría a sectores como el camaronero, impactado por el cambio de relaciones exteriores.

El analista espera que el panorama se aclare el 7 de marzo en Miami, durante una cumbre regional convocada por Trump, donde anticipa que Estados Unidos podría trazar “líneas rojas” sobre la influencia china en Centroamérica.

Alianza legislativa y presión fiscal

En el ámbito interno, el primer mes de Asfura ha estado respaldado por una alianza en el Congreso entre el oficialista Partido Nacional y el Partido Liberal, lo que ha facilitado la aprobación de decretos del Ejecutivo. El partido Libertad y Refundación (Libre), que gobernó hasta enero pasado, quedó como principal fuerza opositora.

No obstante, el respaldo legislativo contrasta con la fragilidad de las finanzas públicas. La Secretaría de Finanzas informó que más de $147.1 millones fueron drenados por demandas y embargos que afectan la caja única del Estado. A ello se suma una deuda flotante de $905.7 millones, lo que limita la capacidad gubernamental para impulsar proyectos de inversión y desarrollo.

Fortín atribuyó el desfase financiero a la falta de una transición ordenada entre el Gobierno saliente y el entrante, y propuso implementar una carrera de servicio civil basada en la meritocracia para evitar conflictos laborales y fortalecer la institucionalidad.

Con estos desafíos, Asfura enfrenta un escenario marcado por la búsqueda de estabilidad económica, la redefinición de la política exterior y la necesidad de equilibrar respaldo político con sostenibilidad fiscal.

 

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