El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella denunció el domingo presuntas amenazas y presiones ejercidas por grupos armados ilegales contra votantes en los departamentos de Cauca y Nariño, durante el acto de cierre de su campaña para la segunda vuelta electoral prevista para el próximo 21 de junio.
El aspirante del movimiento Defensores de la Patria realizó las declaraciones en la ciudad de Buga, departamento de Valle del Cauca, donde reunió a miles de simpatizantes en su último evento masivo antes de la jornada electoral.
«Lo que está ocurriendo en Nariño y Cauca constituye una grave amenaza contra la democracia y la libertad electoral. En más de 46 de los 64 municipios de Nariño y en más de 36 municipios de los 42 del Cauca, existe una fuerte presión armada de grupos ilegales sobre la población», manifestó el candidato.
De la Espriella afirmó que estas situaciones coinciden con territorios donde, según su criterio, se registraron resultados atípicos durante la primera vuelta presidencial celebrada el pasado 31 de mayo.
Asimismo, señaló que organizaciones armadas estarían obligando a ciudadanos a fotografiar sus papeletas marcadas a favor de su rival, el candidato izquierdista Iván Cepeda, para utilizarlas como comprobante en retenes ilegales instalados en esas zonas.
«Los grupos armados están exigiendo a los ciudadanos fotografiar su tarjetón tachado por el heredero de las FARC y del régimen, Cepeda, para utilizar esa imagen como salvoconducto en los retenes ilegales», denunció.
Las declaraciones se producen mientras diversas encuestas mantienen a De la Espriella al frente de la intención de voto. El más reciente sondeo del Centro Nacional de Consultoría le otorga un 48.6 % de apoyo frente al 44.7 % de Cepeda, mientras que el voto en blanco alcanza el 6.7 %.
Durante el acto político, el candidato también apeló al componente religioso de su campaña y eligió cerrar sus actividades en Buga debido a la presencia de la Basílica del Señor de los Milagros, una de las principales referencias de fe en Colombia.
«Hoy se congrega aquí un pueblo dispuesto a defender la libertad, la democracia y la institucionalidad de Colombia. No hay lugar más apropiado para cerrar esta campaña que esta tierra bendita, donde la fe se encuentra con la esperanza y donde la esperanza se convierte en destino», expresó.
De la Espriella definió la contienda electoral como una lucha que trasciende lo político y aseguró que busca liderar una transformación nacional.
«Comprendí que esta no solamente es una campaña política, es una batalla moral, es una guerra espiritual, es una batalla por el alma misma de la patria y con la ayuda del ‘negrito’ y del fervor de ustedes la vamos a ganar y la celebraremos el próximo 21 de junio», afirmó ante sus seguidores.

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