Categoría: Economía

  • Cerca del 20 % de los salvadoreños trabaja en horario nocturno, según Ministerio de Trabajo

    Cerca del 20 % de los salvadoreños trabaja en horario nocturno, según Ministerio de Trabajo

    Cerca del 20 % de los salvadoreños trabaja en horarios nocturnos, donde se registran diferentes irregularidades sobre el pago de horas extras o nocturnidad, según el ministro de Trabajo y Previsión Social (MTPS), Rolando Castro.

    “Un poco más del 20% de la clase trabajadora labora en horarios nocturnos”, indicó Castro el domingo por la noche al anunciar también los resultados de inspecciones.

    “Seguimos encontrando muchas irregularidades. Horarios extenuantes, no pago de horas extras, no pago de nocturnidad, propinas de los trabajadores utilizadas para pagar salarios de cocinas, no pago de retenciones legales como AFP, ISSS. Entre otros abusos más”, escribió el funcionario.

    El artículo 161 del Código de Trabajo establece que la jornada nocturna es de 39 horas semanales, de siete horas diarias, que va de las 7:00 p. m. a las 6:00 a. m. del día siguiente.

    La jornada nocturna incluye además un recargo de 25 % sobre el salario básico por hora.

    En tanto, la semana laboral diurna no excederá de 44 horas semanales, con jornadas de ocho horas diarias, que comprende de las 6:00 a. m. a las 7:00 p. m.

    Actualmente existe un debate en una comisión técnica creada por el Consejo Superior del Trabajo (CST) para analizar un posible cambio en la jornada laboral. Entre las propuestas que más avanzan está un sistema de cuatro días de 11 horas diarias, y otro de cuatro días de 10 horas y uno quinto de cuatro horas.

    Dicha comisión recibió la semana pasada una propuesta del sector privado para que el cambio sea opcional y ajustado por actividad económica, misma que fue respaldada por la Unidad Sindical que también pide que, de aprobarse cambios, se facilite transporte, alojamiento y pausas rotativas.

  • Las importaciones de abonos se dispararon 86 % en los primeros siete meses de 2026

    Las importaciones de abonos se dispararon 86 % en los primeros siete meses de 2026

    Las importaciones de abonos se dispararon 86.8 % en los primeros siete meses de 2026, un período marcado por la guerra en Medio Oriente, indican estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).

    El pago por la importación de abonos —algunos se elaboran con petróleo— alcanzó los $96.94 millones de enero a julio, una cifra que abarca sulfato de amonio, nitrato, mezclas, sulfato, abonos minerales, entre otros. Esto representó un incremento de $45.04 millones en comparación con los $51.89 millones reportados en igual período de 2025.

    Sin embargo, no es el valor más alto pagado por los abonos, ya que en 2022 las importaciones alcanzaron $121.7 millones, en un contexto marcado por las abruptas alzas en el petróleo y el choque de las cadenas logísticas. Ese año se mantiene, según el BCR, como el récord más alto desde que tiene registros, a partir de 1994.

    Por su parte, el volumen importado de abonos alcanzó 227.08 millones de kilogramos de enero a julio, equivalente a un incremento de 75.09 millones frente a los 151.98 millones de kilogramos de igual período de 2025. Esto significó un alza de 49.41 %.


    El volumen importado de abonos es el más alto desde 2017 para un período similar. En ese momento, el BCR documentó que ingresaron 244 millones de kilogramos.

    Al igual que en 2022, los primeros siete meses del año han estado marcados por una agitación en la economía mundial por la guerra en Medio Oriente, que ha derivado en alzas bruscas del petróleo y el cierre del estrecho de Ormuz por Irán, una vía marítima clave para el crudo y los fertilizantes.

    Según el BCR, cada kilogramo de abono se importó a un precio promedio de $0.42 en los primeros siete meses, superior a los $0.34 reportados en igual período de 2025.

    El incremento en los abonos llega en un momento de crisis para los productores salvadoreños, que se enfrentan a sequías por el desarrollo del fenómeno de El Niño. Además, el encarecimiento de este insumo se traduce eventualmente en mayores costos de los alimentos.

    China y Rusia, mayores proveedores

    China es el mayor proveedor de abonos del mercado salvadoreño, con una participación del 36.3 %. De enero a julio, se importaron $35.28 millones de estos insumos desde el gigante asiático, lo que significó un aumento de 36.41 % en relación con 2025.

    Rusia, uno de los mayores productores mundiales de abonos, representó $30.86 millones. El BCR documentó que esta cifra equivale al 31.3 % del total y aumentó 263.8 %.

    Canadá es el tercer proveedor, con $9.22 millones, seguido de Guatemala, con $7.88 millones. Honduras representó $2.63 millones, Chile $2 millones y el resto de países están por debajo.

  • La llegada de remesas a El Salvador pierde impulso este año y se agravará en 2027

    La llegada de remesas a El Salvador pierde impulso este año y se agravará en 2027

    El Salvador se encamina a perder el fuerte impulso que las remesas familiares mantuvieron durante los últimos años. Un informe de septiembre de 2026 del Diálogo Interamericano proyecta un crecimiento de 0 % para estos ingresos en 2027, en un contexto de menor migración hacia Estados Unidos, aumento de las deportaciones y desaceleración de los montos enviados por los migrantes.

    La desaceleración ya es visible. El estudio estima que El Salvador recibirá $10,458 millones en remesas durante 2026, un crecimiento de apenas 4.8 % frente a los $9,979 millones registrados en 2025. Un año antes, los envíos habían aumentado 17.7 %, desde los $8,480 millones recibidos durante 2024.

    El escenario cobra especial relevancia para la economía salvadoreña debido a su dependencia de estos recursos. Según la tabla de proyecciones del informe, alrededor del 70 % de los hogares del país reciben remesas, mientras estos ingresos representan aproximadamente 33 % del consumo privado y equivalen al 28 % del producto interno bruto (PIB). Para 2027, el estudio calcula una reducción de 0.3 % en los hogares receptores y de 0.4 % en el número de remitentes.

    Una de las causas señaladas es la reducción del número de personas que envían dinero desde Estados Unidos. El documento relaciona esta tendencia con una menor migración y un incremento de las deportaciones. Para El Salvador estima 11,000 deportaciones hasta agosto de 2026 y proyecta que la cifra podría cerrar el año en 17,050, frente a 15,568 durante 2025.

    El monto promedio enviado también muestra señales de agotamiento. El análisis señala que los ingresos de muchos migrantes, particularmente centroamericanos empleados en construcción y hotelería, no aumentan lo suficiente para mantener el ritmo previo de los envíos. Algunos recurrieron a sus ahorros para sostener las remesas, pero esa capacidad también estaría disminuyendo.

    La tendencia no afecta únicamente a El Salvador. Las remesas hacia Centroamérica crecieron 19.3 % durante 2025, pero el informe proyecta que ese ritmo disminuirá a 7.3 % en 2026 y advierte que en 2027 el incremento regional podría no superar el 3 %. El impacto podría ser mayor en países altamente dependientes de estos ingresos y con pocas alternativas económicas para sustituirlos.

    El estudio advierte que una menor expansión de las remesas puede traducirse en menor actividad económica. Su análisis de datos macroeconómicos entre el primer trimestre de 2013 y el primero de 2026 encuentra que por cada aumento de 5.5 % en las remesas, el PIB crece 1 %, por lo que considera que una reducción tendría efectos importantes en las economías centroamericanas.

    Al mismo tiempo, está cambiando la forma de enviar el dinero. Más del 61 % de las transferencias analizadas en 2026 se originaron por medios digitales, frente al 55 % de 2025.

    El informe plantea que productos financieros, ahorro, pensiones, cuentas digitales y una mayor disponibilidad de visas laborales podrían ayudar a amortiguar una desaceleración que, para El Salvador, supondría pasar de crecimientos de dos dígitos a un posible estancamiento de las remesas en 2027.

     

  • El Salvador destaca como destino para jubilados en índice mundial

    El Salvador destaca como destino para jubilados en índice mundial

    El Salvador se ubicó en la posición 70 entre 192 países y territorios evaluados por el Índice Global de Reubicación 2026 de Rumavi, con una puntuación general de 63.4 sobre 100, por encima de Guatemala, Nicaragua y Honduras, aunque detrás de Costa Rica, Panamá y Belice.

    El estudio analiza 24 indicadores y genera seis clasificaciones según el perfil de las personas que buscan establecerse en otro país.

    En la clasificación general, Costa Rica lidera entre los países centroamericanos incluidos con 68.7 puntos y el puesto 20 mundial, seguido de Panamá, en el 23 con 68.3 puntos, y Belice, en el 58 con 64.6. Después aparece El Salvador en el lugar 70 con 63.4 puntos, mientras Guatemala ocupa el 98 con 60.8, Nicaragua el 99 con 60.7 y Honduras el 101 con 60.6.

    La posición salvadoreña mejora considerablemente cuando el índice analiza las condiciones para jubilados. El Salvador alcanza el puesto 38 mundial con 67.5 puntos, detrás de Panamá, quinto en el mundo con 75.8 puntos, y Costa Rica, con 73.5, mientras supera a Guatemala, Nicaragua y Honduras. Rumavi pondera para esta categoría la calidad sanitaria, costo de vida, clima y posibilidades de residencia prolongada en El Salvador.

    El país también logra su segunda mejor ubicación entre los nómadas digitales, al ocupar la posición 47 de 192 con 67.9 puntos. En Centroamérica, Panamá aparece en el puesto 14 con 71.4 y Costa Rica en el 16 con 71.2, mientras El Salvador supera a Belice, Nicaragua, Honduras y Guatemala. Esta categoría considera conectividad, asequibilidad, estilo de vida, seguridad y facilidad para obtener permisos de corta estancia.

    La ficha específica de El Salvador identifica como principales fortalezas los derechos de propiedad para extranjeros, con una valoración de 90 puntos; el tratamiento tributario de ingresos provenientes del exterior, con 88; y la asequibilidad general, con 84.6. En los cuatro grandes pilares, el país obtiene 75 puntos en aspectos financieros y fiscales, 66.9 en habitabilidad y salud, 59.2 en seguridad y estabilidad, y 46.2 en establecimiento y oportunidades.

    El desempeño baja cuando se analizan las condiciones para familias. El Salvador ocupa el puesto 82 mundial con 61.8 puntos, aunque se mantiene por encima de Nicaragua, que aparece en el 106; Guatemala, en el 115; y Honduras, en el 121. Costa Rica vuelve a encabezar a los centroamericanos considerados, en la posición 38, seguida de Panamá en la 42 y Belice en la 63. La educación y escolarización aparece precisamente entre las principales debilidades salvadoreñas, con 32.2 puntos.

    La mayor desventaja de El Salvador aparece en la clasificación destinada a emprendedores, donde cae al puesto 111 entre los 192 territorios con 54.8 puntos. Costa Rica ocupa el lugar 60, Panamá el 63 y Belice el 74, mientras El Salvador queda por encima de Honduras, en el 119, y Nicaragua, en el 127. Rumavi identifica como puntos débiles salvadoreños las oportunidades de negocios, con 17 puntos, y el ecosistema de empresas emergentes, con 25.7.

    En sus seis clasificaciones, El Salvador ocupa el puesto 70 en la evaluación general, 38 para jubilados, 47 para nómadas digitales, 82 para familias, 111 para emprendedores y 68 en condiciones fiscales. Rumavi señala que los resultados deben interpretarse según las necesidades particulares de cada persona y advierte que la ficha salvadoreña utiliza datos parciales.

     

  • Conflicto en Medio Oriente disparó los seguros para las navieras

    Conflicto en Medio Oriente disparó los seguros para las navieras

    Ante la escalada de los conflictos en Medio Oriente, las compañías aseguradoras de las navieras han suspendido coberturas o elevado las primas de los seguros marítimos, un costo adicional para un sector que también enfrenta el encarecimiento del combustible y los reajustes de las rutas internacionales.

    Guillermo González Larsen, vicepresidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Transitarios (Fiata), explicó que el incremento de las primas de seguros oscila entre 80 % y 100 %, aunque puede ser mayor en algunos tramos.

    González Larsen participó la semana pasada en un evento organizado por la Asociación Salvadoreña de Agencias de Carga y Transitarios (ASAC), donde explicó que los seguros se han convertido en un factor adicional que presiona los costos de la logística internacional.

    El representante señaló que, ante los conflictos y riesgos que enfrentan las rutas marítimas, algunas compañías aseguradoras han dejado de cubrir determinados trayectos, mientras que en otros casos han elevado sus tarifas.

    Este incremento ocurre en paralelo con el alza de los fletes marítimos. González Larsen señaló que las tarifas para América Latina, que en algunos momentos llegaron a rondar los $500, posteriormente se situaron en un promedio de entre $2,000 y $3,000, y actualmente alcanzan entre $9,000 y $10,000 en algunos trayectos.

    Para El Salvador, Roger Sibrián, presidente de ASAC, señaló que los fletes marítimos desde China, uno de los principales proveedores del mercado salvadoreño, pasaron de entre $3,000 y $4,000 al inicio del año a rondar los $10,000 por un contenedor de 40 pies.

    A estos mayores costos se suman las demoras en el transporte de mercancías. González Larsen explicó que el tránsito marítimo entre Asia y América Latina normalmente toma entre 21 y 35 días, pero los cambios y reacomodos de las rutas pueden extender los tiempos por encima de los 30 días.

    Reacomodo

    Los problemas no se limitan al costo del transporte. Sibrián explicó que los cambios en las rutas, las restricciones al tránsito marítimo y otros eventos internacionales generan atrasos que terminan trasladándose a los importadores.

    El presidente de ASAC recordó que las cadenas logísticas enfrentan turbulencias desde la pandemia de covid-19, cuyos efectos se sintieron con mayor fuerza en 2021, cuando la tarifa para transportar un contenedor llegó a $20,000.

    “Después de eso hemos tenido algo que todavía en la economía no ha logrado normalizarse”, sostuvo.

    Sibrián explicó que antes los empresarios tenían claramente identificadas las temporadas altas y bajas del transporte marítimo. Sin embargo, señaló que este comportamiento se ha vuelto más irregular y que actualmente la demanda y las tarifas pueden cambiar durante todo el año.

    Por su parte, González Larsen señaló que el sector también ha experimentado una concentración del mercado naviero. Explicó que hace una década había unas 22 navieras a nivel mundial y que actualmente quedan alrededor de 10, mientras que la tendencia apunta a una mayor concentración.

    A pesar de las dificultades, el representante de Fiata sostuvo que las alteraciones en las cadenas logísticas también generan oportunidades para los países y las empresas que logren adaptarse a las nuevas condiciones del comercio internacional.

    “Todas las crisis traen oportunidades, y las oportunidades están en nosotros, los países, en la logística: cómo cambiamos la forma de pensar y de hacer para generar más oportunidades”, afirmó.

  • La economía iraní se contrae 10.1 % desde el inicio de la guerra

    La economía iraní se contrae 10.1 % desde el inicio de la guerra

    La economía de Irán se contrajo un 10.1 % interanual durante el primer trimestre del año persa, comprendido entre marzo y mayo de 2026, en medio del conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel contra el país a finales de febrero. Los datos divulgados este sábado corresponden a las cuentas nacionales trimestrales del Centro de Estadística de Irán.

    El producto interno bruto (PIB), incluyendo petróleo, registró una caída del 10.1 % respecto al mismo período del año anterior. Sin tomar en cuenta el petróleo, la contracción fue del 4.6 %, de acuerdo con los resultados oficiales.

    Las industrias y minas estuvieron entre las actividades más afectadas, con una reducción del 14.7 % interanual. La extracción de petróleo crudo y gas natural disminuyó un 26.4 % durante el período analizado.

    La agricultura fue la excepción entre los principales grupos económicos y consiguió crecer un 2.3 % frente al mismo trimestre del año anterior. En contraste, los servicios disminuyeron un 4.8 %, según los datos publicados por el organismo estadístico iraní.

    El Centro de Estadística no atribuyó directamente la contracción a una causa específica. El retroceso se produjo, sin embargo, durante los primeros meses del conflicto iniciado el 28 de febrero, que afectó instalaciones e infraestructura económica de Irán. La guerra entre Estados Unidos e Irán continúa casi siete meses después de su inicio.

    Entre las actividades afectadas se encuentran las industrias petroquímica y siderúrgica. El año pasado, estos sectores generaron exportaciones por $13,000 millones y $6,000 millones, respectivamente, además de sostener miles de empleos.

    La contracción ocurre además en un contexto de fuertes presiones sobre los precios y la moneda iraní. Datos difundidos durante el año mostraron una aceleración significativa de la inflación, mientras el conflicto y las restricciones comerciales profundizaron las dificultades económicas del país.

    El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció recientemente durante el Foro Económico de los BRICS, en Nueva Delhi, las dificultades que atraviesa la economía como consecuencia del conflicto y afirmó que la situación entró en “una fase mucho más difícil y peligrosa”.

  • Las remesas a El Salvador dejarán de crecer en 2027, advierte informe

    Las remesas a El Salvador dejarán de crecer en 2027, advierte informe

    Las remesas familiares de El Salvador no registrarían crecimiento en 2027, después de varios años de fuertes incrementos, según las proyecciones del tanque de pensamiento Diálogo Interamericano, con sede en Washington, que advierte de una desaceleración de estos flujos en Centroamérica por la reducción de remitentes y el menor aumento de las cantidades enviadas.

    El informe Insights on Trends in Remittances to Latin America and the Caribbean, 2026, elaborado por el especialista Manuel Orozco, proyecta para El Salvador una tasa de crecimiento de 0 % en 2027. Esta previsión contrasta con el aumento de 17.7 % registrado en 2025 y el crecimiento de 4.8 % estimado para el cierre de 2026.

    El Salvador recibiría $10,458 millones en remesas durante 2026, frente a los $9,979 millones de 2025 y $8,480 millones de 2024. Aunque el informe no presenta una cifra monetaria proyectada para 2027, una variación de 0 % implicaría que los ingresos dejarían de expandirse respecto al nivel previsto para este año.

    La situación tiene especial relevancia para la economía salvadoreña debido a su dependencia de estos recursos. El estudio calcula que las remesas representan un 28 % del producto interno bruto (PIB) del país y equivalen al 33 % del consumo privado. También estima que un 70 % de los hogares salvadoreños recibe estos ingresos.

    El Diálogo Interamericano prevé además una reducción de 0.4 % en el número de personas que envían remesas hacia El Salvador durante 2027 y una disminución de 0.3 % entre los hogares receptores. El documento vincula la pérdida de dinamismo de las transferencias con la reducción de la migración hacia Estados Unidos y el aumento de las deportaciones.

    El estudio estima que 15,568 salvadoreños fueron deportados desde Estados Unidos durante 2025, mientras que hasta agosto de 2026 se contabilizaban 11,000. Para el cierre de este año, el documento proyecta 17,050 deportaciones hacia El Salvador, en medio de una tendencia regional que reduce el número neto de personas con capacidad de enviar dinero a sus países de origen.

    A esto se suma una desaceleración de las cantidades enviadas. El informe señala que los ingresos de los migrantes no están aumentando lo suficiente para sostener mayores transferencias y advierte que esta tendencia es más pronunciada entre los centroamericanos, muchos de los cuales trabajan en sectores como la construcción y la hostelería. Para Centroamérica en general, el crecimiento de las remesas podría no superar el 3 % en 2027.

    El Diálogo Interamericano advierte que una menor expansión de las remesas puede reducir la actividad económica de Centroamérica porque estos recursos representan más del 25 % de la economía regional.

    Como alternativas, plantea fortalecer productos de ahorro y pensiones para los receptores, ampliar los servicios financieros digitales y promover mecanismos de migración laboral mediante visas H-2A y H-2B.

     

     

  • El Salvador registra una de las jornadas laborales más largas de América Latina

    El Salvador registra una de las jornadas laborales más largas de América Latina

    Los países de Centroamérica sobresalen del resto de América Latina con las jornadas laborales más largas. El Salvador aparece como el quinto, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    Las estadísticas de ILOSTAT, una base administrada por la OIT que se nutre de datos oficiales, miden las horas trabajadas en los países, lo que abarca las horas reales y las jornadas largas.

    De América Latina, siete países tienen jornadas superiores a las 40 horas semanales, mientras que el resto queda en un rango de 34 a 40 horas.

    Honduras reportó la jornada laboral más larga, de 43.7 horas, con datos actualizados a 2025.

    El segundo puesto lo tiene Costa Rica, con 42.9 horas, seguido de Guatemala, también con 42.9 horas.

    Colombia se coloca entre los países con jornadas más largas en América Latina, con 42.9 horas, y El Salvador en quinto puesto, con 42.4 horas.

    Según el registro, Ecuador tiene la jornada menos extensa de la región, con 34.1 horas semanales.

    Nicaragua reporta una de las jornadas más bajas, de 36.5 horas, pero la OIT señala que sus datos reportados datan de 2012.


    Para la OIT, la distribución del tiempo de las personas impacta en diferentes actividades, como la seguridad financiera, la salud física y el bienestar emocional. En un informe publicado en diciembre de 2025, señala que en este campo no se cumple “más es mejor”, porque el tiempo es limitado y, cuanto más pase un empleado asignado, menos espacio disponible tiene para otras necesidades de su desarrollo integral.

    El Salvador está a las puertas de modificar las jornadas laborales. Una comisión técnica creada por el Consejo Superior del Trabajo (CST) se encuentra en reuniones con representantes del Gobierno, empleadores, sector laboral, organismos y academia para analizar propuestas.

    Rolando Castro, ministro de Trabajo, dijo esta semana que las propuestas que toman más “fuerza” corresponden a un esquema de cuatro días de 11 horas y otra de cuatro días de 10 horas y uno de cuatro horas.

    La Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera 2025 del Banco Central de Reserva (BCR), publicada en enero pasado, reveló que el 36.4 % de los salvadoreños trabaja entre 45 y 60 horas semanales, contra un 12.4 % que destina más de 60 horas.

    El 37.4 % trabaja entre 25 y 44 horas, mientras que un 10.4 % pasa de 8 a 24 horas, y el resto destina menos horas o no trabaja.

  • El Salvador ha exportado más de $93.6 millones en bienes creativos: 91 % es manufactura y libros

    El Salvador ha exportado más de $93.6 millones en bienes creativos: 91 % es manufactura y libros

    El Salvador ha exportado $93.61 millones en bienes creativos de enero a julio de 2026, de los cuales el 91 % corresponde a manufactura y libros, revelan estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución recuerda que los bienes creativos pasan por ciclos de creación, producción y distribución que utilizan creatividad y capital intelectual como insumos primarios, según la definición de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

    La cifra reportada por el BCR muestra una reducción de $1.20 millones en comparación con los $94.82 millones registrados en igual período de 2025, equivalente a una disminución de 1.3 %.

    Las importaciones, en tanto, sumaron $246.95 millones en los primeros siete meses del año, $18.26 millones adicionales a igual período de 2025 y con un crecimiento de 8 %.

    ¿Qué exporta?

    De acuerdo con el BCR, el 91 % de las exportaciones de bienes creativos salvadoreños corresponde a manufactura y libros y publicaciones. En el abanico también hay productos de arquitectura, audiovisuales, patrimonio, música y software.

    De enero a julio, las exportaciones de manufactura sumaron $72.80 millones, una participación del 77.8 % del total. En este rubro se contempla la fabricación de tejidos de punto y ganchillo, tapices y alfombras, artículos de piel, productos de vidrio, bisutería, porcelana o cerámica, prendas de vestir, bolsos de mano, pasta de madera, maquinaria de uso especial, juguetes, entre otros.

    Las exportaciones de libros y publicaciones son el segundo rubro de mayor dinamismo, con $12.31 millones, una participación del 13.2 %. Esta categoría incluye edición de libros, edición de periódicos y otras actividades editoriales.

    Software, videojuegos e informática conforman el tercer rubro de mayor exportación, que a julio acumuló $8.02 millones. El BCR detalla que los salvadoreños enviaron componentes y placas electrónicas, ordenadores y equipo periférico, videojuegos y software.

    En tanto, las exportaciones de música y artes visuales superaron los $447,300 a julio; la mayoría corresponde a fabricación de instrumentos musicales.

    Las exportaciones de arquitectura sumaron solo $24,700, mientras que patrimonio cultural y natural sumó $1,600.

  • Digicel asegura que mantiene sus operaciones y servicios activos en El Salvador

    Digicel asegura que mantiene sus operaciones y servicios activos en El Salvador

    La compañía telefónica Digicel informó este sábado que continúa operando con normalidad en El Salvador y mantiene la prestación de sus servicios en todo el territorio, luego del reciente anuncio de una transacción relacionada con las operaciones de la compañía en el país.

    La empresa aseguró que sus clientes de las modalidades prepago y pospago continúan recibiendo los servicios habituales, mientras permanecen habilitadas las opciones de recarga, pago y atención mediante sus diferentes canales.

    Digicel indicó además que sus tiendas continúan abiertas y que sus equipos mantienen las actividades comerciales y de servicio. La compañía señaló que su prioridad durante el proceso es garantizar la continuidad de las operaciones y la atención de sus usuarios.

    Digicel anunció el lunes que alcanzó un acuerdo definitivo para vender sus operaciones en El Salvador a General International Telecom El Salvador (GITES), compañía que administra comercialmente la marca Movistar en el mercado salvadoreño. El monto de la nueva transacción no fue revelado.

    La compañía irlandesa explicó que la salida de El Salvador forma parte de una estrategia para concentrar sus recursos e inversiones en sus principales mercados del Caribe y fortalecer su posición financiera y competitiva. El proceso también contempla inversiones en innovación, infraestructura y experiencia de sus clientes.

    Según Digicel, la transacción busca generar eficiencias y fortalecer las capacidades de la operación local para continuar compitiendo y prestando servicios a sus clientes en el sector de las telecomunicaciones.

    La empresa explicó que el proceso forma parte de la estrategia de Digicel Group para concentrar esfuerzos y recursos en sus mercados considerados prioritarios, mientras la operación salvadoreña continúa su desarrollo bajo nuevas condiciones de escala y capacidad.

    La compañía aseguró que comunicará mediante sus canales oficiales cualquier novedad relevante relacionada con el proceso y su operación en el país.