Categoría: El Mundo

  • Crisis en Bolivia escala con respaldo internacional y tensión diplomática

    Crisis en Bolivia escala con respaldo internacional y tensión diplomática

    La crisis política y social que atraviesa Bolivia desde hace 15 días escaló este miércoles al plano diplomático e internacional luego de que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz denunciara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) un supuesto intento de desestabilización contra su administración.

    Las protestas comenzaron a inicios de mayo por reclamos salariales, escasez y mala calidad de combustibles, además del rechazo a varias reformas impulsadas por el Ejecutivo. Sin embargo, las movilizaciones derivaron posteriormente en exigencias de renuncia contra Paz, quien asumió la presidencia hace apenas seis meses.

    Los bloqueos de carreteras y manifestaciones se concentran principalmente en La Paz y El Alto, donde participan sindicatos, campesinos aimaras y sectores afines al expresidente Evo Morales.

    Ante el incremento de la tensión, Paz anunció un “reordenamiento” de su gabinete de ministros con el objetivo de hacerlo “más ágil” y cercano a las demandas ciudadanas. Además, informó sobre la creación de un Consejo Económico y Social para discutir las reformas promovidas por su gobierno y responder a las acusaciones de privatización impulsadas por sectores opositores.

    La situación humanitaria en La Paz y El Alto se agravó debido a los bloqueos, que mantienen parcialmente aisladas ambas ciudades y han provocado escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal. En mercados populares los precios de productos básicos se duplicaron e incluso triplicaron.

    El Gobierno boliviano habilitó un puente aéreo con apoyo de Argentina para trasladar alimentos e insumos básicos hacia las zonas afectadas. Paz también intentó reducir las tensiones con Buenos Aires luego de que Morales denunciara, sin presentar pruebas, el supuesto traslado de militares argentinos hacia Bolivia.

    Las protestas se radicalizaron esta semana tras la llegada a La Paz de una marcha de seguidores de Morales procedente del altiplano. El lunes se registraron saqueos, enfrentamientos y ataques contra periodistas y ciudadanos, en la jornada más violenta desde el inicio del conflicto.

    El Ejecutivo acusa directamente a Morales de promover las protestas para provocar una “ruptura constitucional” y vincula parte de las movilizaciones con estructuras del narcotráfico, señalamientos que el exmandatario rechaza.

    La confrontación también alcanzó el plano judicial y diplomático. El canciller boliviano, Fernando Aramayo, pidió al presidente colombiano, Gustavo Petro, colaborar para que Morales comparezca ante la Justicia por un proceso de trata agravada de personas.

    Bolivia expulsó además a la embajadora colombiana en La Paz, Elizabeth García, luego de considerar como “injerencistas” declaraciones de Petro, quien calificó las protestas como una “insurrección popular” y aseguró que en Bolivia “hay un pueblo en las calles al que están matando”.

    Mientras tanto, Estados Unidos expresó respaldo total al Gobierno boliviano. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington “no permitirá que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente”, mientras el vicesecretario Christopher Landau aseguró que existe “un golpe de Estado en marcha”.

    Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA, Bolivia pidió atención internacional ante una situación que, según el Gobierno, amenaza el orden democrático y compromete derechos fundamentales. Uruguay y República Dominicana también respaldaron al Ejecutivo de Paz y pidieron preservar la institucionalidad democrática.

     

  • EE.UU. despliega portaaviones USS Nimitz en aguas del Caribe en plena campaña contra Cuba

    EE.UU. despliega portaaviones USS Nimitz en aguas del Caribe en plena campaña contra Cuba

    El Ejército de Estados Unidos anunció el miércoles el despliegue en el Caribe del portaaviones nuclear USS Nimitz y su grupo de ataque, en un contexto marcado por el endurecimiento de las presiones de Washington contra Cuba.

    El Comando Sur estadounidense informó en la red social X que el grupo está integrado por el portaaviones USS Nimitz, el Ala Aérea Embarcada, el destructor USS Gridley y el buque de abastecimiento USNS Patuxent. Según el mensaje oficial, la flota representa “la máxima expresión de alistamiento y presencia, de un alcance y letalidad inigualables, y de ventaja estratégica”.

    El anuncio coincidió con una nueva escalada diplomática entre Estados Unidos y Cuba luego de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos criminales contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, hecho que dejó cuatro fallecidos.

    La administración del presidente Donald Trump incrementó la presión sobre La Habana en medio de la crisis energética y económica que atraviesa la isla. Trump aseguró este miércoles que Cuba “se está desmoronando” y descartó una escalada militar directa.

    El USS Nimitz había participado previamente en operaciones militares en Medio Oriente y en ejercicios conjuntos con países latinoamericanos durante la misión Southern Seas 2026. Antes de ingresar al Caribe realizó maniobras con fuerzas navales de México, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil.

    A finales de 2025, Estados Unidos ya había desplegado en el Caribe el portaaviones USS Gerald Ford, utilizado posteriormente en operaciones relacionadas con Venezuela y Medio Oriente.

    El despliegue actual del Nimitz es interpretado por analistas y medios internacionales como una demostración de fuerza y disuasión hacia Cuba en medio del deterioro de las relaciones bilaterales y del incremento de las tensiones regionales.

    Mientras tanto, el gobierno cubano rechazó las acusaciones contra Castro y calificó las acciones judiciales impulsadas por Washington como parte de una campaña política contra la isla.

     

  • Raúl Castro se suma a lista de mandatarios latinoamericanos acusados en EEUU

    Raúl Castro se suma a lista de mandatarios latinoamericanos acusados en EEUU

    El exgobernante cubano Raúl Castro fue imputado este miércoles en Estados Unidos por la muerte de cuatro aviadores en 1996, un caso que lo coloca junto a otros exmandatarios latinoamericanos que han enfrentado procesos judiciales impulsados por Washington.

    La acusación presentada en Miami señala a Castro por asesinato, conspiración para matar ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, debido al derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate hace casi 30 años. Según la Fiscalía estadounidense, el entonces ministro de Defensa cubano ordenó el ataque mientras las aeronaves volaban sobre aguas internacionales.

    El exmandatario cubano, de 94 años, se une así al depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses en enero pasado y trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo. Analistas consideran poco probable que Castro sea extraditado debido a su avanzada edad y a las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.

    Uno de los antecedentes más recordados es el de Manuel Noriega, quien gobernaba de facto Panamá cuando Estados Unidos lanzó la operación militar “Causa Justa” en diciembre de 1989. Tras permanecer refugiado durante once días en la Nunciatura Apostólica, Noriega se entregó el 3 de enero de 1990 y posteriormente fue condenado por narcotráfico en Estados Unidos, donde cumplió 20 años de prisión.

    Otro caso emblemático fue el del expresidente guatemalteco Alfonso Portillo, extraditado en 2013 por su propio país hacia Estados Unidos bajo acusaciones de lavado de dinero. Portillo admitió haber recibido $2.5 millones en sobornos provenientes de Taiwán para mantener relaciones diplomáticas con la isla y fue condenado en Nueva York.

    La lista también incluye al expresidente hondureño Rafael Callejas, involucrado en el escándalo de corrupción conocido como Fifagate. Callejas se entregó voluntariamente en 2015 y aceptó cargos por recibir sobornos millonarios relacionados con contratos de la FIFA. En 2020 recibió una condena equivalente al tiempo ya cumplido debido a problemas de salud.

    El también hondureño Juan Orlando Hernández fue arrestado tras dejar la presidencia en 2022 y extraditado hacia Estados Unidos bajo acusaciones de narcotráfico y tráfico de armas. En 2024 fue condenado a 45 años de prisión, aunque posteriormente recibió un indulto total por parte del presidente Donald Trump en diciembre de 2025.

    En el caso de Nicolás Maduro, las autoridades estadounidenses realizaron una operación militar en Caracas el pasado 3 de enero, que según Trump duró apenas 45 minutos. El exgobernante venezolano y su esposa, Cilia Flores, enfrentan cargos por narcoterrorismo, conspiración para traficar cocaína y posesión de armas de guerra.

    La acusación contra Raúl Castro representa un nuevo episodio de presión política y judicial de Washington contra gobiernos considerados adversarios en América Latina. El caso revive además las tensiones históricas entre Cuba y Estados Unidos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, hecho que provocó condenas internacionales y un endurecimiento de las sanciones contra La Habana.

     

  • Nuevo fiscal general de Guatemala destituye a cuestionado fiscal sancionado por EE.UU.

    Nuevo fiscal general de Guatemala destituye a cuestionado fiscal sancionado por EE.UU.

    El nuevo fiscal general de Guatemala, Gabriel García Luna, destituyó este miércoles al fiscal anticorrupción Rafael Curruchiche, quien enfrentaba sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por presuntos actos de corrupción.

    La remoción de Curruchiche, quien dirigía la Fiscalía Especial Contra la Corrupción, fue confirmada por el Ministerio Público guatemalteco y su salida del cargo tuvo ejecución inmediata.

    Curruchiche estuvo al frente de varios procesos judiciales polémicos durante la gestión de la exfiscal general Consuelo Porras, entre ellos las investigaciones contra el periodista José Rubén Zamora y las acciones para intentar anular los resultados electorales de 2023 que llevaron al poder al presidente Bernardo Arévalo.

    Diversas organizaciones sociales y analistas señalaron que varios de los casos impulsados por Curruchiche carecían de pruebas suficientes y respondían a persecuciones judiciales orientadas a favorecer intereses políticos dentro del Ministerio Público.

    Entre los expedientes cuestionados también figuró una investigación por supuesta corrupción que involucraba a Arévalo de León y a la Organización de Naciones Unidas, además de un intento fallido por acusar al excomisionado anticorrupción colombiano Iván Velásquez.

    Expertos y organizaciones civiles acusaron además al exfiscal de utilizar su cargo para proteger a empresarios y políticos señalados en casos de corrupción relacionados con sobornos estatales.

    Curruchiche, quien anteriormente se desempeñó como árbitro de fútbol profesional, también era conocido por publicar constantes críticas contra el Gobierno de Arévalo en redes sociales.

    El nuevo fiscal general, Gabriel García Luna, asumió el cargo el pasado domingo y había adelantado que cerraría la Fiscalía dirigida por Curruchiche al considerar que había perdido su propósito original de combate contra la corrupción.

    La administración del presidente Bernardo Arévalo mantuvo fuertes diferencias con la exfiscal Consuelo Porras, a quien acusó de intentar “socavar” la democracia guatemalteca mediante investigaciones y maniobras judiciales calificadas por el oficialismo como intentos de “golpe de Estado”.

     

  • Trump celebra la imputación contra Raúl Castro y descarta que vaya a haber una escalada con Cuba

    Trump celebra la imputación contra Raúl Castro y descarta que vaya a haber una escalada con Cuba

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó este miércoles la imputación contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate y aseguró que no prevé una escalada en las tensiones con Cuba.

    Trump afirmó ante periodistas que la comunidad cubana en Miami “aprecia lo que el fiscal general acaba de hacer hoy” y sostuvo que Washington mantiene la atención sobre la situación en la isla. “No habrá escalada. No creo que sea necesaria. El lugar se está cayendo a pedazos; es un desastre y han perdido el control”, declaró el mandatario estadounidense.

    La acusación fue presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Castro y otros cinco exmilitares cubanos por su presunta participación en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996, incidente que dejó cuatro muertos, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal en ese país.

    Según la imputación, Castro —quien entonces fungía como ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba— habría ordenado abrir fuego contra las aeronaves que sobrevolaban aguas internacionales. Los acusados enfrentan cargos por conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y homicidio, delitos que podrían derivar en cadena perpetua o pena de muerte.

    El caso representa una de las acciones judiciales más fuertes emprendidas por Washington contra un alto dirigente cubano en décadas y ocurre en medio del endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana.

    El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también respaldó las acciones judiciales y reiteró el apoyo de la administración Trump a los sectores opositores cubanos.

    Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó la acusación como una maniobra política y defendió a Castro, mientras autoridades cubanas insistieron en que el derribo de las aeronaves ocurrió tras reiteradas violaciones al espacio aéreo cubano por parte de Hermanos al Rescate.

    La imputación fue desclasificada en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa Cuba, agravada por nuevas sanciones y tensiones regionales tras recientes operaciones militares estadounidenses en Venezuela

     

  • La nieta de Mussolini gana el «Gran Hermano Vip» italiano

    La nieta de Mussolini gana el «Gran Hermano Vip» italiano

    – La nieta del dictador fascista Benito Mussolini, Alessandra Mussolini, conocida política y personaje televisivo, se ha alzado como ganadora de la última edición italiana del formato Gran Hermano VIP.

    «Me siento muy feliz. ¡No tenía ni idea! Hemos vivido en una burbuja», celebró en sus redes sociales.

    La ganadora, de 63 años, nació del matrimonio entre el hijo del dictador fascista Romano Mussolini y de Maria Scicolone, hermana de la actriz Sophia Loren.

    Con unos inicios como actriz en el mundo del cine y también como cantante, a principios de la década de 1990 accedió al mundo de la política con el Movimiento Social Italiano, un partido posfascista con el que logró ser elegida diputada en 1992.

    Desde entonces ha sido diputada y senadora para distintas formaciones de derecha como el Pueblo de la Libertad y Forza Italia, de Silvio Berlusconi, así como eurodiputada entre 2004 y 2008.

    Rostro conocido de la televisión, el espectáculo y la política, ha protagonizado algunas polémicas como cuando, en un debate televisivo con la activista transexual Vladimir Luxuria, le espetó que era «mejor ser fascista que maricón» (‘frocio’, en italiano).

    Sin embargo en los últimos años ha cambiado su postura y desde el 2021 defiende abiertamente al colectivo LGBT, apoyando por ejemplo una conocida ley contra la homofobia.

  • El hijo del fundador de Mango tratará de rebatir «imprecisiones» en una nueva declaración

    El hijo del fundador de Mango tratará de rebatir «imprecisiones» en una nueva declaración

    Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, pedirá declarar de nuevo ante la jueza una vez analice el sumario, mientras su defensa trabaja para refutar el móvil económico y las «graves imprecisiones» de los informes de la Policía autonómica de Cataluña, que creen basados en conversaciones sin contexto e incluso de hace años.

    Su equipo de abogados está analizando las 1,400 páginas que integran el sumario de la causa, que estuvo bajo secreto de sumario hasta instantes antes de su declaración de ayer como investigado ante la magistrada instructora.

    Tras la comparecencia, Jonathan Andic quedó en libertad provisional al depositar el millón de euros de fianza que le fijó la jueza, quien le atribuye un delito de homicidio ante los indicios de que «planificó» dar muerte a su padre en una excursión por la montaña de Collbató (Barcelona) en diciembre de 2024.

    Según fuentes cercanas al caso, el desconocimiento de los indicios incriminatorios que relata el sumario motivaron que ayer ante la jueza Andic se acogiera a su derecho a contestar únicamente a las preguntas de su abogado.

    En la vista, no obstante, afirmó que, una vez conociera el contenido del sumario, pediría volver a declarar para responder a las preguntas de todas las partes. De acuerdo con la ley, el juez debe aceptar si lo estima pertinente.

    La defensa considera que parte de las conclusiones de la Policía catalana son interpretaciones «sesgadas», sin contexto y basadas en mensajes que intercambiaron años atrás, incluso en 2018.

    Los abogados también tratan de desmontar que Andic planificara el homicidio por un móvil económico, llevado por su «obsesión por el dinero», tras saber que su padre planeaba cambiar su testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación social.

    Los portavoces de la familia insistieron ayer en un comunicado en proclamar la inocencia de Jonathan y en que ni hay ni habrá pruebas en su contra.

    La jueza, no obstante, subraya que los resultados de la autopsia «descartan prácticamente» que la caída fuese producto de un «resbalón o tropiezo» y considera que el hijo del empresario tuvo una «participación activa y premeditada» en el homicidio.

    La magistrada hace hincapié en que acudió en tres ocasiones a la zona en los días previos.

    Insiste también en la desaparición, «en extrañas circunstancias», de su móvil antiguo -cuyos datos ya habían sido borrados-, en un «viaje relámpago» a Quito al trascender que se había reabierto la investigación, a finales de marzo de 2025, o en que, según la policía, las huellas detectadas en el suelo en el lugar de la caída se tuvieron que hacer de forma «deliberada», ejerciendo presión.

  • Raúl Castro afrontaría la pena de muerte en EE.UU. y el fiscal confía en su arresto

    Raúl Castro afrontaría la pena de muerte en EE.UU. y el fiscal confía en su arresto

    El expresidente cubano Raúl Castro podría afrontar una condena de pena de muerte o cadena perpetua por la imputación por asesinato que afronta en Estados Unidos, donde el fiscal general interino, Todd Blanche, confió este miércoles en que comparezca «por su propia voluntad o de otra forma».

    «Esta es una imputación, hubo una orden emitida para su arresto, así que esperamos que él aparezca aquí por su propia voluntad o por cualquier otra forma y vaya a prisión», declaró Blanche en Miami tras revelarse los cargos contra Castro por la muerte de cuatro aviadores en 1996, cuando él era ministro de las Fuerzas Armadas.

    El fiscal evadió responder si Washington planea una operación en Cuba como la que ocurrió en Venezuela el 3 de enero pasado para capturar al entonces gobernante Nicolás Maduro, quien también afronta cargos criminales en Estados Unidos y ahora está preso en Nueva York.

    «No voy a comparar casos, en primer lugar. En segundo, como dije hace unos minutos, imputamos a hombres que no están físicamente en Estados Unidos todo el tiempo. Este no es un nuevo proyecto o aventura para nosotros. Y la forma en la que traemos a personas acusadas de un crimen varía», indicó Blanche.

    El Departamento de Justicia (DOJ) reveló este miércoles que, en la corte federal del Distrito del Sur de Florida, Castro afronta cargos desde abril por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronave y asesinato por presuntamente ordenar el derribo de dos avionetas el 24 de febrero de 1996.

    El primer delito le valdría un máximo de cadena perpetua, el segundo cinco años en prisión y por cada uno de los cuatro asesinatos afrontaría «un máximo cargo de muerte o cárcel de por vida», explicó la senadora de Florida, Ashley Moody, al leer los cargos.

    La Fiscalía acusa a Castro de ordenar el derribo de las avionetas en las que iban Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos de EE.UU., y Pablo Morales, residente legal, todos de origen cubano, como parte de su trabajo con Hermanos al Rescate, que auxiliaba a balseros que intentaban escapar de la isla.

    La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.

    El Gobierno cubano alegó que las aeronaves se encontraban en su espacio aéreo y que los aviadores eran «terroristas», pero la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó que el incidente ocurrió en aguas internacionales.

    La acusación contra Castro, de 94 años y hermano menor de Fidel Castro, trasciende en medio de la creciente presión de la Administración del presidente Donald Trump contra el gobierno castrista, en particular tras la captura de Maduro.

  • Cuba tacha de «acción política, sin basamento jurídico» la acusación de EEUU contra Castro

    Cuba tacha de «acción política, sin basamento jurídico» la acusación de EEUU contra Castro

    El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este miércoles que la acusación presentada en EE.UU. contra su predecesor, Raúl Castro, es “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar» el argumentario «para justificar el desatino de una agresión militar».

    A su juicio, la «pretendida acusación» tan solo evidencia «la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo».

    «La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro», afirmó Díaz-Canel, quien calificó la decisión en EE.UU. de «ridículo intento de menoscabar su talla de héroe».

    Con respecto al controvertido incidente del derribo de dos avionetas, con el resultado de cuatro muertes, hace 30 años, hechos por los que se acusa ahora a Castro de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, Díaz-Canel expuso la versión oficial en la isla de lo acontecido.

    «EE.UU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996», una acción del ejército cubano al frente del cual estaba Castro, como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

    El Gobierno cubano, afirmó el presidente, actuó entonces «en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales tras sucesivas y peligrosas violaciones» del espacio aéreo de la isla por «connotados terroristas». Esto contradice otras versiones que apuntan a que el derribo tuvo lugar en aguas internacionales.

    Díaz-Canel añadió que las autoridades estadounidenses fueron alertadas «en más de una decena de ocasiones» de estos hechos (y de otras acciones previas de los Hermanos al Rescate), pero que se hizo «caso omiso de las advertencias» y se permitieron las violaciones.

    «No se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses, con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico», agregó Díaz-Canel.

    El Departamento de Justicia de EE.UU. imputó este miércoles a Castro los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves por la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años, según documentos judiciales.

    La acusación contra Castro, de 94 años y hermano menor de Fidel Castro, trasciende en medio de la creciente presión de la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, contra el Gobierno cubano, que incluye un bloqueo petrolero desde hace cinco meses y una ampliación de las sanciones económicas contra la isla.

  • EEUU imputa al expresidente cubano Raúl Castro por asesinato y conspiración para matar

    EEUU imputa al expresidente cubano Raúl Castro por asesinato y conspiración para matar

    Estados Unidos imputó este miércoles al expresidente cubano Raúl Castro los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves por la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años, según documentos judiciales.

    El Departamento de Justicia (DOJ) presentó los cargos en la corte federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro, a quien acusa de ordenar, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, el derribo en 1996 de las dos avionetas en las que iban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal de EE.UU.

    La acusación, disponible en línea, trascendió momentos antes de un evento del fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, en la Torre de la Libertad de Miami, símbolo de los exiliados cubanos, quienes han pedido al presidente Donald Trump que presente la acusación y eleve la presión contra La Habana.

    La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.

    El Gobierno cubano alegó que las aeronaves se encontraban en su espacio aéreo y que los aviadores eran «terroristas», pero la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó que el incidente ocurrió en aguas internacionales.

    En el momento del incidente, Raúl Castro ejercía como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo que le situaría en la cúspide de la cadena de mando de la decisión de derribar los aviones.

     

     

    Todd Blanche, Fiscal general en funciones de EEUU, anunciando la acusación a Raúl Castro.

    La acusación contra Castro, de 94 años y hermano menor de Fidel Castro, trasciende en medio de la creciente presión de la Administración del presidente Trump contra el gobierno castrista.

    Por ahora, las autoridades estadounidenses no han aclarado cómo ejecutarían una operación para capturar a Raúl Castro ni cuántos años de cárcel implicaría una máxima condena contra el exmandatario.

    Trump ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla, elevado sus amenazas de «tomar el control» del país y ampliado las sanciones contra el liderazgo cubano y el conglomerado empresarial militar Gaesa.

    Estas acciones, sumadas a la captura en enero en Caracas del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado fundamental de Cuba, han profundizado la crisis económica y humanitaria que sufre la isla, desabastecida de crudo y con problemas energéticos.