Categoría: El Mundo

  • Exdirector del FBI pide desestimar imputación por supuesta amenaza a Trump en Instagram

    Exdirector del FBI pide desestimar imputación por supuesta amenaza a Trump en Instagram

    El exdirector del FBI James Comey solicitó este lunes a un juez federal que desestime el proceso penal promovido por el Departamento de Justicia (DOJ), que lo acusa de haber amenazado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mediante una publicación realizada en Instagram el año pasado.

    La petición representa el segundo proceso judicial que enfrenta Comey por parte del Departamento de Justicia. El primero fue desestimado por un tribunal federal, que rechazó las acusaciones relacionadas con supuestas declaraciones falsas al Congreso y obstrucción de la investigación sobre los presuntos vínculos entre la campaña presidencial de Trump en 2016 y Rusia.

    El caso actual se originó por una fotografía publicada y posteriormente eliminada por Comey en mayo de 2025. En la imagen aparecían varias conchas marinas formando el número «8647», acompañadas del mensaje: «Curiosa formación de conchas durante mi paseo por la playa».

    La publicación generó polémica entre simpatizantes del mandatario republicano, quienes interpretaron la combinación numérica como un mensaje político contra Trump, quien ha ocupado la Presidencia de Estados Unidos como el mandatario número 45 y 47.

    De acuerdo con los documentos presentados por la defensa, la fotografía no constituye una amenaza real y la acusación viola el derecho a la libertad de expresión protegido por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense. Los abogados también argumentaron que otras personas han utilizado la misma expresión sin enfrentar consecuencias penales.

    El número 86 puede utilizarse en la jerga estadounidense con el significado de «eliminar» o «deshacerse de» alguien, según el diccionario Merriam-Webster, interpretación que fue utilizada por los seguidores de Trump para cuestionar la publicación del exdirector del FBI.

    En noviembre del año pasado, un tribunal federal también desestimó el primer proceso contra Comey y otro presentado contra la fiscal general de Nueva York, Letitia James, al concluir que la fiscal federal designada por el presidente para dirigir ambos casos había sido nombrada de manera ilegal. Comey, quien fue designado director del FBI en 2013 por el entonces presidente Barack Obama, fue destituido por Trump en 2017 mientras dirigía la investigación sobre la llamada «trama rusa» relacionada con las elecciones presidenciales de 2016.

  • Trump admite que tiene «pequeñas diferencias» con Netanyahu sobre la guerra de Irán

    Trump admite que tiene «pequeñas diferencias» con Netanyahu sobre la guerra de Irán

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este lunes que existen «pequeñas diferencias» con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, respecto a la guerra contra Irán, aunque subrayó que ambos gobiernos mantienen posiciones muy cercanas sobre el conflicto.

    Trump hizo las declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One mientras viajaba hacia el estado de Míchigan, un día antes de recibir a Netanyahu en Washington para una nueva reunión bilateral.

    «Tenemos pequeñas diferencias, pero estamos bastante cerca», declaró el mandatario estadounidense al referirse a la relación con el jefe del Gobierno israelí.

    Las diferencias entre ambos líderes surgieron después de la ofensiva militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero contra Irán. Según la información oficial, la operación no consiguió derrocar al régimen de la República Islámica y abrió un debate sobre el rumbo que debe seguir la estrategia en la región.

    Mientras Trump impulsa un acuerdo con Teherán para poner fin a una guerra que ha perdido respaldo entre parte del electorado estadounidense, Netanyahu considera que un eventual pacto podría fortalecer a Irán, considerado por Israel como su principal adversario en Oriente Medio.

    Aunque el presidente estadounidense ha elogiado en varias ocasiones al líder israelí, a quien describió como «un primer ministro de tiempos de guerra», también reconoció que durante una conversación telefónica sostenida en junio lo llamó «jodidamente loco» por los ataques israelíes ejecutados en el Líbano.

    Netanyahu viajó este lunes a Estados Unidos para asistir al funeral del senador republicano Lindsey Graham y sostener un nuevo encuentro con Trump. Será la octava reunión entre ambos desde que el mandatario estadounidense regresó a la Casa Blanca en enero de 2025. La última cita se celebró en febrero en el Despacho Oval, donde el primer ministro israelí logró convencer a Trump de lanzar la ofensiva militar contra Irán.

  • Trump ordena detener los bombardeos contra Irán para negociar un acuerdo

    Trump ordena detener los bombardeos contra Irán para negociar un acuerdo

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que ha ordenado detener los bombardeos contra Irán para negociar un acuerdo que ponga fin al conflicto, pero advirtió de que reanudará los ataques si las conversaciones fracasan.

    «Estamos en conversaciones muy profundas con Irán. Si no dan resultado, volveremos a las acciones militares contundentes», declaró el mandatario al diario digital Axios. Al ser preguntado sobre cuánto tiempo está dispuesto a dedicar a la diplomacia, Trump respondió: «No mucho tiempo. O avanzan rápido o no avanzan».

    El mandatario explicó que decidió el pasado viernes frenar los ataques contra la República Islámica porque se lo pidieron sus aliados en Oriente Medio que están mediando en el conflicto.

    «Todas las personas que tratan con Irán me pidieron: ‘No dispares’», explicó. Las declaraciones del mandatario se producen antes de reunirse este martes con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien estará en Washington para asistir al funeral del senador republicano Lindsey Graham.

    «Voy a hablar con Bibi sobre el hecho de que si yo no fuera presidente, Irán ya tendría armas nucleares e Israel habría sido destruido», dijo.

  • Irán confirma la pausa de ataques de EE.UU. pero dice que no significa un alto el fuego

    Irán confirma la pausa de ataques de EE.UU. pero dice que no significa un alto el fuego

    Irán confirmó este lunes la ausencia de nuevos ataques estadounidenses desde el viernes, después de 13 jornadas consecutivas de bombardeos, aunque afirmó que «no se puede llamar un alto el fuego» a la situación actual, y negó que esté entablando negociaciones con Estados Unidos para poner fin al conflicto.

    «Lo que existe actualmente no se puede llamar un alto el fuego. El hecho de que en los últimos días la situación haya sido más tranquila es resultado de la gestión y la estrategia de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, que siempre permanecen vigilantes y atentas», afirmó en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei.

    Bagaei advirtió al mismo tiempo de que «cualquier acción que Estados Unidos emprenda será respondida con una respuesta recíproca y contundente» por parte de Teherán, «como hemos visto durante estas dos o tres últimas semanas».

    Asimismo, Bagaei rechazó los informes que apuntaban a que Irán habría propuesto a Estados Unidos retomar las negociaciones, en respuesta a una pregunta al respecto.

    «No tenemos actualmente ninguna negociación con Estados Unidos. Las conversaciones que mantenemos y que en ocasiones pueden ser interpretadas de diferentes maneras son las que tenemos con Omán, y están centradas en establecer las medidas necesarias en relación con el estrecho de Ormuz», sostuvo.

    El portavoz de la diplomacia iraní también rechazó los informes publicados por medios paquistaníes y árabes sobre un supuesto acuerdo para una tregua de diez días.

    «No presten demasiada atención a estas especulaciones de los medios», afirmó Bagaei, aunque señaló que puede haber intercambio de mensajes con Washington a través de países mediadores como Pakistán y Catar.

    Irán vive el cuarto día de relativa calma tras la escalada de ataques cruzados con Estados Unidos registrada a principios de julio, después de que Teherán atacara buques comerciales en el estrecho de Ormuz en respuesta a la apertura, con apoyo estadounidense, de una ruta alternativa de tránsito impulsada por Omán.

    Teherán insiste en que los barcos solo podrán atravesar el estrecho utilizando la ruta especificada por las autoridades iraníes.

    Washington respondió a las acciones iraníes en Ormuz con nuevos bombardeos contra la República Islámica, tras dar por terminado el memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio para reducir la escalada.

    Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en varios países árabes de Oriente Medio.

    Además, la República Islámica declaró el 12 de julio un nuevo bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, mientras que Estados Unidos restableció dos días después el cerco naval sobre puertos y buques iraníes en la zona.

  • Rebajan petición de cárcel contra esposa de presidente español

    Rebajan petición de cárcel contra esposa de presidente español

    La acusación popular en el caso contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, redujo la pena de prisión que solicita para ella, al pasar de 24 a 13 años, de cara al juicio que se celebrará con un jurado popular por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de patrimonio público.

    En el nuevo escrito presentado este lunes, la acusación modificó su petición inicial y ahora solicita dos años de prisión por el delito de tráfico de influencias, tres años por un delito continuado de malversación de patrimonio público y otros ocho años por un delito de malversación no continuado.

    La causa judicial investiga la gestión de una cátedra que Begoña Gómez codirigió en la Universidad Complutense de Madrid. Según la acusación popular, Gómez asumió esa responsabilidad «sin que conste proceso de selección ni la titulación que habilitara su nombramiento».

    Respecto a Cristina Álvarez, asesora de Gómez, la acusación también rebajó la solicitud de condena, que pasó de 22 a seis años de prisión. Además, sostiene que incurrió en un delito de malversación por el presunto «destino a usos privados» del trabajo desempeñado por la asesora, cuyo salario era financiado con recursos públicos.

    El escrito fue presentado por las acusaciones populares, encabezadas por la asociación Hazte Oír, después de que el juez les notificara la resolución de la Audiencia de Madrid que avaló que Begoña Gómez sea juzgada con un jurado popular por los delitos de tráfico de influencias y malversación.

    La acusación también solicitó la comparecencia de cerca de un centenar de testigos durante el juicio, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al considerar relevante «la utilización de la Moncloa -sede de la Presidencia del Gobierno y residencia del jefe del Ejecutivo- como ámbito relacional del proyecto» impulsado por Gómez. Asimismo, pidió que declare el actual ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños.

    El pasado 16 de julio, el juez resolvió enviar a juicio a la esposa del jefe del Ejecutivo español por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de patrimonio público. En esa misma resolución archivó las investigaciones relacionadas con los supuestos delitos de apropiación indebida y corrupción en los negocios.

    Además, la autoridad judicial dejó sin efecto las medidas cautelares que pesaban sobre Gómez, entre ellas la prohibición de salir de España, la entrega del pasaporte y la obligación de comparecer cada 15 días ante el juzgado. Como consecuencia de esa decisión, la esposa del presidente recuperará su pasaporte mientras continúa el proceso judicial.

     

  • Honduras pone a prueba su justicia con el regreso del expresidente Juan Orlando Hernández

    Honduras pone a prueba su justicia con el regreso del expresidente Juan Orlando Hernández

    El regreso a Honduras del expresidente Juan Orlando Hernández (2014-2022), indultado en Estados Unidos de una condena a 45 años de cárcel por narcotráfico, representa una «prueba de fuego» para la justicia hondureña, que deberá procesarlo, por presunto fraude y lavado de activos, bajo el escrutinio sobre su independencia.

    Hernández, de 57 años, arribó el domingo a su país, de donde fue extraditado en 2022 a EE.UU., que lo juzgó y condenó en 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico, una sentencia que quedó sin efecto tras el indulto concedido el 1 de diciembre de 2025 por el presidente estadounidense, Donald Trump.

    Su regreso fue posible luego de que un juez hondureño suspendiera provisionalmente la orden de captura y la alerta roja internacional en su contra, tras aceptar su comparecencia voluntaria para la audiencia de imputación del próximo 3 de agosto por el caso ‘Pandora II’, en el que ya fue sobreseído el expresidente Porfirio Lobo (2010-2014).

    El exmandatario pidió el domingo, ante una masa de seguidores que fueron a recibirlo, que el proceso judicial que enfrentará en Honduras no sea politizado y que se aplique «la ley como corresponde».

    Una prueba de fuego

    Según la acusación, Hernández, quien también presidió el Parlamento hondureño entre 2010 y 2014, y otros implicados habrían conformado entre 2010 y 2013 una red de corrupción que desvió más de 288 millones de lempiras (unos 10,7 millones de dólares) a favor de dos fundaciones.

    Para el analista Kenneth Madrid, el retorno del exgobernante representa una «prueba de fuego» para el Poder Judicial y la Fiscalía, que deberán demostrar que pueden actuar con independencia frente a la figura de quien gobernó Honduras de 2014 a 2022.

    «Eso va a ser elemental para que ese caso se pueda desarrollar con la independencia, con la imparcialidad o la transparencia que el Poder Judicial ha pregonado que tiene», afirmó Madrid a EFE.

    El especialista consideró que el expediente debe avanzar hasta un juicio oral y público que permita determinar si existen elementos suficientes para una condena o una absolución.

    La credibilidad del proceso

    Por su parte, el analista Miguel Cálix coincidió con Madrid, aunque advirtió -en declaraciones a EFE- que «el Poder Judicial de Honduras, que está altamente partidizado, no ha sido hasta el día de hoy muy eficiente o efectivo en judicializar altas figuras como presidentes».

    En procesos anteriores contra altos funcionarios no siempre fue posible acreditar responsabilidades penales por corrupción, por lo que, a juicio de Cálix, la credibilidad del proceso dependerá de la solidez de las pruebas que presente la Fiscalía.

    Los analistas coinciden en que la figura política de Hernández se ha visto erosionada tras el juicio en EE.UU., las denuncias de corrupción y su cuestionada reelección presidencial en 2017, pese a que la Constitución hondureña no la permite.

    Por ello, consideran que el gobernante Partido Nacional evitará «arroparlo» para no comprometer la recuperación electoral lograda en los comicios de 2025, que dieron como ganador a Nasry ‘Tito’ Asfura.

    Considerado por aliados y adversarios como un dirigente pragmático, estratega y de carácter firme, Hernández proyectó durante sus dos mandatos una imagen de cercanía y carisma ante la población, una percepción que quedó reflejada este domingo en los actos públicos en los que participó tras regresar al país.

    El desafío para las instituciones

    Más allá de las implicaciones políticas, organizaciones de la sociedad civil y opositores sostienen que el proceso judicial será una prueba para las instituciones hondureñas y su capacidad de demostrar que la justicia se aplica en igualdad de condiciones.

    La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, afirmó -esta semana- que el retorno del exmandatario representa una oportunidad para demostrar que «nadie está por encima de la ley».

    Castellanos señaló que Hernández tiene derecho al debido proceso, pero cuestionó el supuesto trato diferenciado hacia integrantes de la clase política y recordó las denuncias de corrupción presentadas por el organismo durante los dos mandatos del expresidente.

  • De la Espriella cerrará 14 embajadas al asumir presidencia colombiana

    De la Espriella cerrará 14 embajadas al asumir presidencia colombiana

    El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este domingo que, al iniciar su mandato el próximo 7 de agosto, pondrá en marcha una profunda reorganización del servicio diplomático colombiano que contempla el cierre de al menos 14 embajadas y cerca de 15 consulados, con el objetivo de reducir costos y hacer más eficiente la representación del país en el exterior.

    Durante una alocución difundida en sus redes sociales, el próximo mandatario detalló que en una primera fase dejarán de operar las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. También informó que suspenderá la apertura de la misión diplomática de Colombia en Palestina.

    De la Espriella aclaró que el cierre de esas sedes diplomáticas no implicará una ruptura de relaciones con la mayoría de los países involucrados. Sin embargo, hizo una excepción con Cuba y Nicaragua, al asegurar que «no habrá vínculo alguno con tiranías».

    El presidente electo explicó que los colombianos residentes en los países donde dejarán de funcionar las embajadas continuarán recibiendo atención consular mediante representaciones concurrentes desde otras misiones diplomáticas de la región. Según afirmó, la medida permitirá optimizar el funcionamiento del servicio exterior.

    Como parte de la reorganización, también confirmó la reapertura de la Embajada de Colombia en Israel, la cual funcionará en Jerusalén, una promesa que realizó durante su campaña presidencial. Además, anunció la apertura de una misión diplomática en Nigeria para fortalecer la presencia colombiana en el continente africano.

    El futuro gobernante también adelantó que fusionará algunas representaciones diplomáticas que, a su juicio, cumplen funciones similares. Entre ellas mencionó las embajadas de Colombia en Francia y ante la Unesco, ambas en París, así como las representaciones en Italia y ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, para que un solo embajador represente al país en ambas instancias.

    Asimismo, informó que durante los primeros 100 días de su administración ordenará una auditoría técnica al resto de las misiones diplomáticas colombianas con el propósito de evaluar cuáles deben mantenerse y cuáles podrían ser objeto de nuevas modificaciones dentro de la reforma del servicio exterior.

    El mandatario electo sostuvo que los recursos obtenidos con la reducción de la estructura diplomática serán destinados a fortalecer áreas prioritarias del Estado. «Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y, sobre todo, oportunidades para los más pobres», afirmó. Agregó que la política exterior de su Gobierno estará enfocada en atraer inversión, abrir nuevos mercados y defender los intereses de Colombia en el ámbito internacional.

     

  • El hijo de cabecilla del cártel de Cali busca dejar atrás el legado a 30 años de su fin

    El hijo de cabecilla del cártel de Cali busca dejar atrás el legado a 30 años de su fin

    Treinta años después del desmantelamiento del cartel de Cali, Miguel Andrés Rodríguez Moreno, hijo de Miguel Rodríguez Orejuela, uno de los fundadores de la organización narcotraficante, asegura que ha dedicado su vida a construir una identidad propia y dejar atrás el peso que representa su apellido.

    A sus 49 años, Rodríguez Moreno afirma que nunca integró la estructura criminal y que desarrolló su carrera como abogado y consultor empresarial. Además, creó el pódcast «Punto de Quiebre», un espacio dedicado a compartir historias de personas que lograron reconstruir sus vidas después de atravesar momentos difíciles.

    Su padre, de 82 años, cumple una condena en una prisión de Estados Unidos, mientras que su tío, Gilberto Rodríguez Orejuela, falleció en 2022 mientras permanecía recluido en ese país. Ambos lideraron el cartel de Cali, considerado una de las organizaciones dedicadas al narcotráfico más poderosas de las décadas de 1980 y 1990.

    Rodríguez Moreno recordó que el 6 de agosto de 1995, cuando tenía 17 años, se enteró de la captura de su padre tras varios meses de permanecer oculto para evitar a las autoridades.

    «Lo primero que se me vino a la mente fue: ‘A mi papá lo mataron’. Cuando me dijeron que lo habían capturado descansé, porque para mí fue volver a reencontrarme con él, aunque fuera en una cárcel», relató.

    El abogado explicó que durante su infancia tanto él como sus hermanos crecieron alejados de las actividades ilícitas de su padre y que su madre procuró mantenerlos al margen de esa realidad. «Éramos unas personas en una cúpula de cristal», expresó al recordar que desconocían el alcance de las operaciones del cartel.

    Paradójicamente, aseguró que la captura fortaleció la relación con su padre. Durante los años en que Miguel Rodríguez Orejuela permaneció preso en Colombia, antes de ser extraditado a Estados Unidos en 2005, ambos tuvieron la oportunidad de convivir más que cuando el exjefe del cartel permanecía en libertad.

    «Cuando estuvo en la cárcel fue donde realmente nos conocimos. Compartíamos mucho más que cuando estaba libre», afirmó.

    Actualmente, Rodríguez Moreno mantiene contacto telefónico con su padre, aunque explicó que no puede visitarlo porque no posee una visa para ingresar a Estados Unidos. Señaló que el exlíder del cartel presenta algunos problemas de memoria propios de su edad, pero considera que su estado de salud corresponde al de una persona de su generación.

    Al cumplirse tres décadas de la caída del cartel de Cali, Miguel Andrés Rodríguez Moreno insiste en que no desea pronunciarse sobre el funcionamiento de la organización ni sobre el narcotráfico actual. «Me he desligado de algo porque tengo muy claro mi amor propio y mi conciencia tranquila de que nunca participé en un acto criminal», concluyó.

     

  • Fujimori llega a la Presidencia de Perú tras ganar las elecciones en su cuarto intento

    Fujimori llega a la Presidencia de Perú tras ganar las elecciones en su cuarto intento

    Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, asumirá la Presidencia de Perú tras ganar las elecciones en su cuarto intento, poniendo fin a una trayectoria política marcada por tres derrotas consecutivas en segunda vuelta, investigaciones judiciales y una profunda división dentro de su propia familia.

    A sus 51 años, la dirigente del fujimorismo ocupará el cargo que ejerció su padre entre 1990 y 2000, después de perder anteriormente las elecciones frente a Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021. En los dos últimos procesos fue derrotada por diferencias cercanas a 40,000 votos.

    En esta ocasión, Fujimori venció por un margen inferior a 50,000 votos a Roberto Sánchez, candidato respaldado por el expresidente Pedro Castillo, lo que permitirá el regreso del fujimorismo al poder después de casi 26 años de la salida de Alberto Fujimori, quien renunció a la Presidencia desde Japón en medio de un escándalo de corrupción.

    Con este triunfo, Keiko Fujimori también se convierte en la primera mujer elegida por voto popular como presidenta de Perú. Su incursión en la política comenzó a los 19 años, cuando asumió el papel de primera dama tras el divorcio de sus padres, mientras cursaba estudios de Administración de Empresas en Estados Unidos.

    En 2005 regresó a Perú y un año después fue la congresista más votada del país. Desde entonces tomó el liderazgo del movimiento fundado por su padre y encabezó las principales campañas presidenciales del fujimorismo, consolidándose como la figura más representativa de ese sector político.

    Su carrera también estuvo marcada por momentos difíciles. Durante las investigaciones del caso relacionado con presuntos aportes irregulares a campañas electorales, permaneció cerca de un año y medio en prisión preventiva mientras la Fiscalía la investigaba por supuesto lavado de dinero vinculado a donaciones de la constructora brasileña Odebrecht. Posteriormente recuperó su libertad tras una resolución del Tribunal Constitucional.

    En las elecciones de 2026, Fujimori centró su campaña en las promesas de imponer «orden» y «mano dura» para combatir el crimen organizado, una de las principales preocupaciones de los peruanos. Entre sus propuestas figura reforzar la seguridad pública y enfrentar a las organizaciones criminales con una estrategia inspirada en la política aplicada durante el Gobierno de su padre contra los grupos subversivos.

    Aunque sus simpatizantes consideran que su llegada al poder representa una nueva etapa para el país, sus críticos la responsabilizan de parte de la inestabilidad política que vivió Perú durante la última década, período en el que el país tuvo ocho presidentes. Fujimori rechaza esas acusaciones y sostiene que nunca gobernó desde el Congreso ni dirigió administraciones desde el Legislativo.

     

  • Trump pausa ataques a Irán por advertencias del Pentágono

    Trump pausa ataques a Irán por advertencias del Pentágono

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendió este fin de semana los ataques contra Irán luego de recibir advertencias de altos mandos militares y de su vicepresidente, J.D. Vance, sobre los riesgos de prolongar la ofensiva, entre ellos un posible agotamiento de las reservas de municiones.

    Según un reporte publicado por The New York Times, la decisión se produjo después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, alertara a Trump de que una escalada del conflicto podría reducir de forma significativa la capacidad defensiva de Estados Unidos, especialmente por el consumo de interceptores de misiles.

    De acuerdo con CNN, esas preocupaciones también fueron planteadas por el vicepresidente J.D. Vance durante una reunión del gabinete celebrada el pasado viernes en la Casa Blanca, donde Trump analizó la posibilidad de ordenar un «ataque masivo» contra Irán, mientras funcionarios estadounidenses mantenían conversaciones con representantes iraníes.

    A esas versiones se sumó un informe del medio Axios, que aseguró que el mandatario instruyó a las Fuerzas Armadas a no ejecutar nuevos bombardeos el viernes, tras casi dos semanas de ataques continuos, con el propósito de «dar mayor espacio a la diplomacia».

    En respuesta a esas publicaciones, el embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, sostuvo que el presidente mantiene abiertas todas las opciones frente al conflicto y rechazó las versiones sobre un supuesto racionamiento de armamento en el Pentágono.

    «El Ejército de EE.UU., y esto lo he verificado por todos los medios posibles, cuenta con todo lo necesario para ejecutar esta campaña con la eficacia necesaria. Y solo tengo que decirles que las personas que están filtrando esta tontería merecen estar en la cárcel», afirmó Waltz durante una entrevista con NBC.

    La información surge dos semanas después de que Estados Unidos reanudara la ofensiva militar contra Irán, luego de que Trump diera por finalizado el memorando de entendimiento firmado en junio para suspender temporalmente las hostilidades, iniciadas el 28 de febrero.

    Hasta el momento, el Ejército estadounidense no ha informado sobre nuevos ataques durante las últimas dos noches, lo que refuerza las versiones de una pausa en las operaciones militares mientras continúan los contactos diplomáticos entre ambas partes.