Categoría: Opinión

  • Razón y sentido: El poder transformador de las matemáticas y la literatura en la sociedad moderna

    Razón y sentido: El poder transformador de las matemáticas y la literatura en la sociedad moderna

    La lectura de los libros clásicos y el estudio de las matemáticas, aunque aparentemente distintos, convergen en su capacidad de enriquecer profundamente al ser humano y de fortalecer el tejido social en el mundo moderno.

    Ambas disciplinas son pilares del pensamiento, la cultura y el progreso. Su práctica constante genera beneficios que trascienden lo individual para impactar positivamente a la comunidad y a la sociedad.

    Con las matemáticas razonamos con números; con la lectura de un libro, razonamos con ideas abstractas. En ambas se razona, y con ambas se amplía el horizonte del conocimiento. Veamos.

    La literatura clásica ofrece al individuo una ventana hacia la condición humana. Obras como Don Quijote de la Mancha, Hamlet o Cien años de soledad permiten explorar emociones, dilemas éticos y contextos históricos que desarrollan el pensamiento crítico, los valores universales y los desafíos del porvenir.  Leer clásicos mejora la expresión verbal y escrita, estimula la imaginación y fortalece la identidad cultural. En la sociedad, promueve el diálogo intergeneracional, preserva la memoria colectiva y fomenta valores como la libertad, la justicia y la dignidad.

    Como afirma el libro de Proverbios: “El corazón del entendido adquiere sabiduría, y el oído de los sabios busca la ciencia” (Proverbios 18:15). La lectura profunda cultiva el alma y afina la conciencia.

    Las matemáticas, por su parte, entrenan la mente en la lógica, la precisión y la resolución de problemas. Desde las operaciones básicas hasta las teorías complejas, desarrollan habilidades cognitivas esenciales para la vida cotidiana y profesional.

    En el plano social, son fundamentales para la ciencia, la tecnología, la economía y la planificación. Permiten tomar decisiones informadas, optimizar recursos y diseñar soluciones sostenibles frente a los desafíos actuales. En ellas también se revela el orden y la belleza del universo, como lo expresa el salmista: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1). Así recordamos que detrás de cada fórmula hay una armonía que trasciende lo humano.

    En conjunto, literatura y matemáticas forman un equilibrio entre sensibilidad y razón, entre arte y ciencia. En estos tiempos modernos, marcados por la velocidad, la polarización y la sobreinformación, ambas disciplinas invitan a la profundidad, al análisis riguroso y a la reflexión ética. Son herramientas para formar ciudadanos conscientes, creativos y comprometidos con su entorno.

    La literatura da voz a las diversas culturas y experiencias; las matemáticas ofrecen un lenguaje universal que trasciende fronteras. En la educación, su integración fortalece el pensamiento integral, preparando a las nuevas generaciones para enfrentar un mundo complejo con sabiduría y humanidad.

    En definitiva, cultivar tanto el pensamiento literario como el matemático no solo enriquece al individuo, sino que construye sociedades más justas, productivas, inteligentes y en constante progreso. Son faros que iluminan el camino hacia un desarrollo humano pleno y una convivencia más armónica.

    Epílogo

    En un mundo que exige respuestas rápidas y soluciones inmediatas, detenerse a leer un clásico o resolver un problema matemático puede parecer un acto contracultural. Sin embargo, es precisamente en esa pausa reflexiva donde se forja el carácter, se afina la inteligencia y se cultiva el espíritu.

    La literatura nos conecta con lo perdurable; las matemáticas nos revelan lo exacto. Juntas, nos enseñan a vivir con propósito y a construir con visión. En ellas encontramos no solo conocimiento, sino sabiduría y el sano deleite de la vida.

  • Dilexit Te

    Dilexit Te

    El Papa León XIV nos sorprende con su primera Exhortación Apostólica cuyo tema se veía venir, después del pontificado del Papa Francisco, y de la elección del nombre “León XIV” en continuidad con “León XIII”: el amor a los pobres.

    En un documento que reboza entusiasmo, León XIV retoma, incluso materialmente, el mensaje enfático y claro, de Francisco. Según nos cuenta el mismo Papa al inicio, la Exhortación ya estaba en el tintero cuando murió Francisco. Aunque el Papa León diga que sólo añadió algunas partes de su puño y letra, el estilo positivo y práctico en que está redactado el documento, deja entrever un autor con formación intelectual estadounidense.

    La estructura del documento es sumamente clara, y no sólo aborda el tema del amor a los pobres en cuanto tal, sino que, además, quiere transmitir al lector la emoción que han experimentado quienes han puesto en práctica ese amor a lo largo de la historia del cristianismo.

    El Papa León XIV toma de la mano al lector para juntos recorrer desde la vida misma de Jesucristo hasta nuestros días, la historia de una Iglesia que siempre se ha distinguido por estar volcada hacia los pobres. No se trata de teorías, sino de uno y otro testimonio vivo, con su respectivo aparato crítico (propio de un académico), de cómo los pobres han sido siempre los predilectos y el tesoro de la Iglesia. En esta línea, es encantadora la escena protagonizada por el Diácono San Lorenzo, cuando las autoridades civiles de la época le piden que se presente con los tesoros de la Iglesia. San Lorenzo se presenta acompañado de una multitud de pobres, y cuando le preguntan por los tesoros, responde “Estos son los tesoros de la Iglesia”.

    El documento papal no es un reproche, ni mucho menos un “sermón”, en el sentido despectivo de la palabra, sino propiamente una exhortación. Quién no se emociona leyendo la historia de los mercedarios que daban su propia vida como pago del rescate de los prisioneros de las guerras de finales del siglo XII y comienzos del XIII; la historia de san José de Calasanz, quien en el siglo XVI, crea las primeras escuelas públicas de la historia en su deseo de dar educación a los pobres Roma; y así, una sucesión de nombres de santos que en su afán de salir al encuentro de los más necesitados, revolucionaron la historia fundando instituciones que hoy forman parte esencial de la vida del mundo moderno: hospitales, asilos, orfanatos, etc.

    La última parte de la exhortación Dilexit Te, consiste en mostrar el inmenso panorama que el mundo actual nos propone para salir al encuentro de los más necesitados en las distintas “periferias”, como les llamaba Francisco. Las palabras del Papa León parecen apuntar a que surjan los nuevos santos que, en una sociedad “pasada de rosca”, fundarán esos manantiales donde irán a beber los necesitados de hoy día.

    *El padre Hugo Anibal Dávila es sacerdote católica, doctor en Teología de la Historia

  • “Sobrevivir es un milagro, curarse es un privilegio”

    “Sobrevivir es un milagro, curarse es un privilegio”

    En El Salvador, enfermarse se ha convertido en un acto de fe, una mezcla entre esperanza celestial y resistencia humana. Es como jugar a la lotería: uno nunca sabe si va a salir con diagnóstico, con medicina o con una cita para dentro de medio año. Y, aun así, los salvadoreños seguimos creyendo que “todo va a estar bien”, aunque el cuerpo diga lo contrario. En este país, la salud no solo es un derecho constitucional, sino una especie de deporte extremo, donde los pacientes hacen fila desde la madrugada, con su termo de café y su rosario, esperando que ese día el sistema tenga misericordia.

    Porque aquí, si uno logra conseguir cita y que el médico esté presente, ya se siente bendecido. Y si además hay medicina… eso ya se considera un milagro digno de documentarse. Mientras tanto, los hospitales privados parecen otro universo paralelo, donde el aire acondicionado sopla como un suspiro hermoso y los pacientes salen con tratamiento, diagnóstico y hasta un chocolatito de cortesía. Allí nadie espera seis meses; lo más que esperan es la factura. Y así, entre las paredes pulcras del sistema privado y las salas abarrotadas del sistema público, se revela una realidad dolorosamente cómica.

    En El Salvador, solo se enferman los que pueden pagarlo. Los demás simplemente resisten, sobreviven y se automedican con el optimismo que les queda. En los hospitales públicos, las recetas médicas se han vuelto piezas de colección. Uno sale del consultorio con una lista que parece un poema: amoxicilina, ibuprofeno, omeprazol. La enfermera sonríe y dice: “vaya a la farmacia”. Pero al llegar, la historia cambia: “no hay, está en proceso de abastecimiento”. Esa frase es ya patrimonio cultural de la salud salvadoreña. En ese momento, el paciente guarda la receta como quien guarda una reliquia.

    Sale caminando con la dignidad intacta, aunque con el estómago vacío. En casa, improvisa su tratamiento: té de ruda, vapor de eucalipto, alcohol con alcanfor, y mucha fe. Y si nada de eso funciona, dice resignado: “si Dios me quiere llevar, ni el seguro me salva”. El humor es la anestesia de los pobres. En el sistema de salud pública, las esperas son tan largas que algunos pacientes terminan curándose solos antes de ser atendidos. Otros, lamentablemente, ya no llegan. Pero nadie pierde el sentido del humor. En la sala de espera, se oyen conversaciones que podrían inspirar novelas.

    “Miré, yo vine por la presión alta, pero con esta espera ya se me bajó”. O aquel clásico: “me duele el riñón, pero peor sería el bolsillo si me voy a una clínica”. Y así, entre risas, el salvadoreño le pone sabor a la tragedia. Porque aquí, reírse también cura. Los hospitales nacionales son verdaderos templos del realismo mágico. Hay ventiladores que suenan como helicópteros, camillas que chirrían como puertas del más allá, y mosquitos que parecen internos de medicina haciendo prácticas. Las enfermeras, con heroísmo que no cabe en una bata, hacen milagros con lo que hay: un termómetro viejo, dos gasas, y mucha vocación.

    Y aunque el sistema se caiga a pedazos, ellas siguen atendiendo con una sonrisa que vale más que cualquier medicina. Porque el verdadero milagro salvadoreño no está en los medicamentos, sino en el personal médico que lucha cada día contra la escasez, la burocracia y el olvido. Conseguir una cita médica en el sistema público es como ganar un sorteo. “Su cita con el especialista está programada para mayo”, le dicen al paciente, mientras este revisa el calendario y descubre que apenas es octubre. El optimismo no se pierde: “bueno, ojalá llegue vivo”, murmura.

    Y si el día de la cita el médico no llega porque “está en capacitación”, el paciente suspira y vuelve a casa, resignado a sobrevivir tres meses más. En cualquier otro país eso sería un escándalo; aquí es rutina. El salvadoreño se adapta a todo, incluso a la espera. El enfermo pobre, sin saberlo, se ha vuelto filósofo. Aprende a aceptar la enfermedad con una mezcla de humor y sabiduría popular. “Este dolor va y viene, como mi suerte”, dice don Pedro, mientras se toma un té de manzanilla porque “el doctor dijo que reposara, pero no explicó cómo hacerlo sin dejar de trabajar”.

    En cada barrio, la salud se defiende con creatividad: la vecina que recomienda ajo para la presión, el compadre que cura con aguardiente, y la abuela que asegura que “todo mal se va con sudor”. Y si el remedio no funciona, pues al menos se intentó, porque en este país la esperanza es más barata que la medicina. El diagnóstico del sistema de salud es claro: padece de escasez crónica, anemia presupuestaria y fiebre de indiferencia. Pero no todo está perdido. A pesar del caos, hay enfermeros que trabajan sin dormir, médicos que atienden con el corazón y pacientes que, entre dolores y bromas, siguen creyendo que un día las cosas mejorarán.

    Porque si algo caracteriza al salvadoreño, es su capacidad de reírse incluso cuando el cuerpo no da para más. Y ahí está la clave: el humor como resistencia, la fe como tratamiento, y la esperanza como medicina universal. Porque, aunque el sistema no tenga medicinas, el pueblo sigue teniendo alma. En el fondo, la salud no se cura solo con pastillas, sino con dignidad. No se trata de pedir milagros, sino de exigir humanidad. Que los hospitales sean lugares de alivio y no de resignación. Que las citas no sean promesas para el próximo semestre, sino oportunidades de vida.

    Como dice la Biblia —con sabiduría que trasciende los siglos—: “El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos.” (Proverbios 17:22). Y quizá ahí esté el secreto del salvadoreño: seguimos riendo, seguimos luchando, seguimos vivos. Porque, aunque la salud en El Salvador esté enferma, el corazón del pueblo todavía late fuerte. Y mientras eso siga así, aún hay esperanza de que un día el sistema también despierte… aunque sea después de su larga cita pendiente con la justicia social.

    * Jaime Ramírez Ortega es abogado

  • Un crimen olvidado del Castrismo

    Un crimen olvidado del Castrismo

    Han transcurrido décadas, abrumadores días y horas, al extremo que los que vivimos esos tiempos aciagos apenas lo recordamos, razón por la cual, es prudente que las nuevas generaciones del hemisferio conozcan que el castrismo desarrolló muchas de las estrategias más violentas y criminales que hayan conocido Las Américas.

    Es muy importante incursionar en el pasado, ningún crimen debe quedar impune y menos olvidado, de ahí la importancia del trabajo que realizan el cineasta Lilo Vilaplana y el activista Reinol Rodríguez, con un documental histórico sobre el fatídico vuelo 495 de Cubana de Aviación, caído en las cercanías de la Bahía de Nipe, después de haber sido secuestrado por seguidores de Fidel y Raúl Castro.

    Rodríguez y Vilaplana intentan hacer visible un crimen que contó con el silencio cómplice de muchos, incluido autoridades y numerosos e importantes medios de prensa de la época. El propio gobierno de Estados Unidos declaró, según medios, que el hecho estaba fuera de su jurisdicción, al parecer, estaban seducidos por la parafernalia del castrismo.

    Estos dos cubanos, comprometidos con la verdad histórica, investigaron a fondo los sucesos mencionados y entrevistaron a sobrevivientes del desastre, entre ellos a Omara González, una pasajera de susodicho vuelo.

    El castrismo fue violento en la insurrección y mucho más como gobierno. En su tiempo colocaron explosivos en lugares públicos para obligar a la población a permanecer en sus casas, asesinaban policías y militares para motivar la represión gubernamental de una feroz violencia oficial que también debe ser recordada, lo que tuvo como colofón la estrategia castrista de “las tres c, cero cines, cero cabarés y cero c…. en alusión a los burdeles”.

    Esta amenaza tuvo una pronta confirmación al explotar una bomba colocada en una abandonada cartera de mujer en un cabaré capitalino, hiriendo a varias jóvenes, una de las cuales, le tuvieron que amputar un brazo, recordaba en una conversación el escritor José Antonio Albertini, quien también fue uno de los que intentó rescatar del olvido el vuelo 496 en su programa en WLRN.

    En ocasiones, la violencia hacia estragos en las propias filas insurrectas, como cuando en la ciudad de Santa Clara dos jóvenes estudiantes transportaban una bomba que fatalmente explotó antes de tiempo.

    Las bombas y secuestros ejecutados por las huestes castristas en cumplimiento de las fatídicas órdenes de los hermanos, quedan pálidas ante el horrendo crimen ocurrido el primero de noviembre de 1958, dos meses exactos antes de que llegara a Cuba una oscuridad que se ha extendido por 66 años y 10 meses, sucedió dos días antes de que se celebraran las últimas elecciones plurales, aunque fraudulentas, de nuestra historia.

    Como una muestra de que la espiral de la violencia castrista estaba presta para operar fuera de la Isla, Raül Castro, dictó la orden 30 en la que autorizaba el secuestro de ciudadanos estadounidenses, lo que condujo a que, en junio de 1958, 49 norteamericanos, entre ellos 20 civiles, empleados de la planta de extracción de níquel de Moa, propiedad estadounidense, y 29 militares de la infantería de marina, estuvieran secuestrados en la Sierra.

    Incomprensiblemente los dolorosos sucesos del vuelo 495 apenas eran aludidos entre los cubanos. En el rescate participo Gerardo Reyes, un notable periodista colombiano que dedicó 10 años de su vida a una investigación que culmino en un libro titulado “Vuelo 495”, una obra en la que se aprecia como personas inocentes son involucradas en situaciones complejas que pueden concluir con su propia muerte.

    El vuelo 495 de Cubana de Aviación fue el primer avión secuestrado en el espacio aéreo estadounidense. Los pasajeros no tenían ningún vínculo con el gobierno cubano, no eran un objetivo político, simplemente, los secuestradores, al parecer, pretendían transporta a las guerrillas orientales armas, municiones y tal vez dinero.

    El viaje a Varadero, poco más de 300  kilómetros, 45 minutos, nunca llegó a su destino. A bordo del turbohélice Vickers Viscount, iban 16 pasajeros, entre ellos una mujer embarazada.

    La aeronave fue capturada por cinco jóvenes militantes del fatídico Movimiento 26 de julio, se afirma que cumplían ordenes de Raúl Castro, la operación terminó en tragedia, según el periódico Gente en su edición de noviembre 16 de 1958, murieron 17 personas, entre ellos seis ciudadanos estadounidenses. Ninguno de los culpables pagó el crimen. Otra tragedia cubana que “nadie quiere escuchar y menos ver”.

    *Pedro Corzo es periodista cubano

  • Perutazo

    Perutazo

    Perú en este momento ha entrado en una gruta oscura. Viene de cambiar presidentes: Ollanta Humala, 2011 (1826 días; el único que ha terminado su período presidencial); Pedro Pablo Kuczyinki, 2016 (601 días); Martín Vizcarra 2018 (955); Manuel Merino, 2020 (5 días); Francisco Sagasti, 2020 (254 días); Pedro Castillo, 2021 (497 días); Dina Boluarte, 2022 (1034 días); José Jerí, asumió el 10 de octubre de 2025 (3 días…).

    Difícil encontrar un cuadro de inestabilidad política como este.

    El nuevo presidente, que responde al nombre de José Enrique Jerí Oré ha dicho que ahora sí, el Perú se arreglará con ‘su’ gobierno. Y se lo ha dicho a ese fantasma que anda por ahí en las calles de Lima, inquieto y harto de tanta tontería política reinante, esto es, se ha dirigido a la ‘Generación Z’.

    Sin embargo, las credenciales del señor Jerí Oré no son muy buenas: apoyó la destitución de Pedro Castillo a finales de 2022; fue de los más entusiastas ―desde el Congreso― colaboradores de la señora que ‘iba a Palacio’ (parafraseando al periodista César Hildebrandt), Dina Boluarte, recién destituida; fue acusado de violación sexual, pero de forma ‘milagrosa’ (¿o misteriosa?) su expediente fue archivado y ahora contribuyó a destituir a la señora Boluarte y se ha subido él mismo a la mula.

    Como era de esperarse, la ‘trayectoria’ de Jerí Oré ha comenzado a difundirse en redes sociales. Así, han sido ‘rescatadas’ algunas frases machistas que propaló en 2011 y en 2012: ‘Las mujeres son seducidas con amor, cariño y respeto. Para todas las demás existe Mastercard’; ‘La salchipapa no está tan apetecible como las comensales’. Es decir, Jerí Oré es personaje de la farándula política y representativo de la tragicomedia política peruana. También dijo en esos años: ‘el sexo hace que se produzcan más neuronas’, ‘la sapiosexualidad es la nueva tendencia del sexo’. En 2013 afirmó: ‘Lo que más me gusta de toda fiesta infantil: ¡Las animadoras! ¡Son un encanto!’. Y en 2014 posteó: ‘¡Las chicas doradas italianas de Rusia son imponentes! ¡Mejor me voy a Italia! ¡Mamma mía!’. O sea, Jerí Oré se las trae…

    Pero hay más. La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaral informó de la denuncia en donde se señala a José Jerí como implicado en una presunta violación sexual contra una mujer de 31 años. El hecho se dio el pasado 29 de diciembre de 2024. De acuerdo con la notificación fiscal, la agraviada indicó que en un viaje con ‘fines recreativos’ estuvo presente José Jerí. Horas después, ella perdió el conocimiento por la ingesta de bebidas alcohólicas y, al abrir los ojos encontró una prenda del entonces congresista. La mujer identificó a un hombre calvo y con barba, que por supuesto coincide muy bien con las características físicas de Jerí Oré. ’Al despertar, aún aturdida, me di cuenta de que estaba desnuda y al costado de mi ropa estaba el bividí del congresista José Enrique Jerí Oré’, relató. Ante esas declaraciones, en su momento, el entonces parlamentario de Somos Perú salió a rechazar las acusaciones e indicó que se comunicaría con la agraviada.

    Los antecedentes del nuevo presidente de Perú tienen más tópicos: al parecer también hay acusaciones de crecimiento de su patrimonio sin tener el respaldo adecuado de los ingresos declarados.

    Jerí Oré, que anda por los 36 años y que se supondría debería ser alguien de relevo para la politiquería reinante, en realidad es un ‘hijo auténtico’ de esa maraña de formaciones partidarias que han hecho nido en el Congreso peruano y desde donde despachan la bancarrota política de Perú.

    Establecido todo lo anterior, sin embargo, este personaje que chapotea en el trucado politiquero peruano ha sido alzado a la presidencia de la república. Esto ya no solo es insólito, sino ciencia-ficción pura.

    El Congreso peruano es la institución más desprestigiada del país y sin embargo es la que quita y pone presidentes.

     ¿Por qué sacaron del juego a Dina Boluarte? Quizá por cálculo electoral y porque el acecho ciudadano en las calles no para y ahora con el factor ‘Generación Z’ las cosas serán más complicadas. La señora Boluarte, que no representaba a nadie, ya no servía para la nueva fase electoral que se aproxima. ¿Pero por qué Jerí Oré? Porque en la cadena de sucesión le correspondía por ser el presidente del Congreso, y porque quizá nadie más se quería echar ese trompo a la uña.

    Esa canasta de partidos políticos sanguijuelas creen que de esa manera limpiarán su imagen frente a la ciudadanía, que cuando llevó a Pedro Castillo, había dado un paso firme en el alejamiento de esas babas de políticos mafiosos. ¿Y ahora? ¿No hay vehículo electoral? Quizá sí, pero será insuficiente. Ahora se necesita una coalición nacional para transformar al Perú, no uno o varios partidos políticos para ganar una elección. Y en las calles y caminos de Perú hay ahora un verbo crítico más articulado que antes y más suelto de la politiquería reinante y puede dar lugar a un Perutazo.

    *Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

     

     

     

  • El espejismo del progreso: lo que el Banco Mundial revela sobre nuestra economía

    El espejismo del progreso: lo que el Banco Mundial revela sobre nuestra economía

    He explorado territorios complejos y poco familiares en mi área cognitiva, donde reconozco que mi comprensión es limitada. Con todo, se trata de un tema esencial para el desarrollo nacional, por lo que resulta imprescindible reflexionar y analizarlo a profundidad. Este interés surge frente al más reciente reporte mensual del Banco Mundial, que aborda la situación económica actual y las perspectivas de crecimiento para El Salvador y la región.

    En el último reporte mensual del Banco Mundial, publicado el martes 7 de octubre, se constata que Guatemala y Panamá lideran el crecimiento económico en Centroamérica para 2025, ambos con un 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB). A estos dos países les siguen Costa Rica (3.6%), Honduras (3.5%), Nicaragua (3.1%), República Dominicana (3%) y, solo por encima de Belice (1.5%), se sitúa nuestro país, El Salvador, con un crecimiento proyectado del 2.5%.

    Leo esto con sorpresa, pues, aunque la carga financiera familiar es palpable, mientras que las imágenes que nuestro actual gobierno proyecta muestran un panorama de bonanza, bienestar y felicidad del pueblo salvadoreño. Sonrisas, algarabía y fiesta llenan nuestras calles y avenidas del centro histórico. No es casual que los diputados de la Asamblea Legislativa no dejen de agradecer al presidente Bukele por el impacto de sus políticas en la vida cotidiana, políticas que ellos mismos han aprobado.

    Pero ahí está la confusión: si el pueblo vive en un supuesto paraíso de felicidad, con el estadio y la biblioteca más grandes de Centroamérica, ¿por qué otros países centroamericanos, incluso algunos que miramos con desdén, registran un crecimiento económico más fuerte? Según reportes del gobierno, el turismo ha inundado nuestras playas y volcanes; se habló incluso de un «tsunami» de turistas hondureños dejando millones de dólares en nuestra economía. Pero ¿a dónde va ese dinero? ¿Por qué no se traduce en un mayor crecimiento económico?

    El caso de Honduras, con su imagen de narcoestado y altos índices de violencia, y aun así con un crecimiento mayor al nuestro, levanta preguntas. Su población incluso clama por un liderazgo como el de Bukele, admirando lo «bonito» que está El Salvador.

    ¿Está equivocado el Banco Mundial? ¿Recibe dinero de intereses externos cuestionables? La explicación de esta contradicción radica en que el crecimiento económico no siempre se refleja de inmediato en la percepción social o en ciertos sectores visibles. Factores estructurales como la baja inversión privada, restricciones fiscales, productividad limitada, desigualdades, y desafíos institucionales que persisten, limitan la capacidad real de crecimiento sostenible. La retórica oficial y las imágenes pueden mostrar un progreso tangible en infraestructura y símbolos de desarrollo, pero estos no siempre corresponden a un crecimiento económico más amplio y equitativo reportado por expertos internacionales.

    El período presidencial en el que El Salvador registró su mayor crecimiento económico reciente fue durante la administración del presidente Nayib Bukele, particularmente en el tercer trimestre de 2021, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 11.7% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR). Este repunte estuvo impulsado principalmente por las actividades del sector servicios —restaurantes, hoteles, transporte, almacenamiento y servicios personales— y representó, en buena medida, un “efecto rebote” tras la fuerte contracción del -7.9% registrada en 2020, producto de la pandemia de COVID-19 y las restricciones sanitarias que paralizaron gran parte de la economía.

    Sin embargo, el dinamismo no se sostuvo. En 2022 el crecimiento se desaceleró a un 3.2%, afectado por la alta inflación global y un entorno internacional menos favorable. En 2023, la economía repuntó ligeramente a 3.5%, gracias a la mejora en seguridad, el auge del turismo y un mayor dinamismo del consumo interno.

    Los desastres naturales ocurridos en 2024, junto con una deuda externa que ya equivale al 88% del PIB, un desempleo estructural persistente y una baja calidad educativa, redujeron el crecimiento económico a un 2.6% y consolidaron un entorno poco atractivo para la inversión extranjera. Además, diversos registros indican que el gobierno de Nayib Bukele probablemente constituye el período presidencial en el que la deuda externa ha aumentado más en términos absolutos, al menos desde que existen registros comparables a partir de 1991.

    Un crecimiento económico débil, como el actual, limita la generación de empleo, incrementa la pobreza y frena la inversión pública en salud y educación, ya que los ingresos fiscales crecen lentamente. Esto, a su vez, debilita la demanda interna y restringe el consumo.

    En este contexto, El Salvador necesita con urgencia estrategias efectivas para reactivar su economía. Ha llegado el momento de evaluar el impacto económico de un régimen de excepción que ya suma tres años de vigencia, y preguntarnos si las políticas actuales están realmente contribuyendo al desarrollo sostenible del país.

  • Balance de gestión de la Procuradora Raquel Caballero de Guevara al frente de la PDDH

    Balance de gestión de la Procuradora Raquel Caballero de Guevara al frente de la PDDH

    La Comisión Política de la Asamblea Legislativa (2024-2027) aprobó que el pleno elija al próximo titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), cargo que ocupará del 16 de octubre de 2024 al 15 de octubre de 2028. Raquel Caballero de Guevara, abogada y doctora, cuenta con sólida formación académica y dos doctorados honoris causa por su trayectoria profesional y como defensora del pueblo. Ha escrito cerca de 100 libros y numerosos ensayos e investigaciones.

    Puntos destacados y favorables de su gestión actual

    Los aspectos favorables de la gestión de la procuradora actual Caballero de Guevara, promovidos principalmente desde la PDDH se centran en su trayectoria, experiencia en el sistema judicial y su sólida y destacada proyección internacional e institucional:

    1. Trayectoria y experiencia en el sistema de Justicia

    • Fundadora de la Jurisdicción de Familia: Un logro consistentemente resaltado es su participación como fundadora de los Juzgados de Familia en El Salvador, donde fungió como Jueza y secretaria de actuaciones, lo que le otorga una base de conocimiento en temas sensibles de derechos.

    • Experiencia académica y profesional: Se destaca su rol como docente de la Escuela de Capacitación Judicial (CNJ) y catedrática universitaria, así como su amplio historial de publicaciones y coordinación de informes especiales sobre Derechos Humanos de la Mujer, Niñez y Adolescencia. Además, es representante ante el Comité de Finanzas de la Alianza Global de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANRHI) y es coordinadora general de la Red Iberoamericana de Medio Ambiente.

    2. Liderazgo internacional e institucional

    • Presencia en Organismos Internacionales: Ha ostentado importantes cargos, como la presidencia de la Federación Iberoamericana del Ombudsperson(FIO) y la presidencia de la Red de Instituciones Nacionales para la Promoción de los Derechos Humanos del Continente Americano (RINDHCA). Estos roles le otorgan visibilidad y cooperación a nivel regional e internacional.

    • Fortalecimiento institucional: Bajo su gestión, la PDDH ha impulsado:

    o Espacios de diálogo y coordinación con sectores como la Mesa de Pueblos Indígenas.

    o Iniciativas de modernización como foros sobre «Inteligencia Artificial y Derechos Humanos.»

    o Acuerdos interinstitucionales (como con la Procuraduría General de la República, PGR) para mejorar la atención victimológica y el acceso a la justicia.

    3. Énfasis en Grupos Vulnerables

    • La PDDH ha impulsado campañas a favor de personas con discapacidad y personas adultas mayores, así como la Campaña Naranja para la erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas.

    • Ha desarrollado acciones como la traducción de la Declaración Universal de Derechos Humanos al Nahuat y la realización de la Cumbre Global de Derechos Humanos en El Salvador (en 2025), posicionando a la PDDH como un actor clave en el diálogo internacional.

    Algunos de números y datos en esta gestión que finaliza en la presente semana son: firma de 168,040 acciones de protección. Además, se han trabajado cuatro ejes en la labor de la institución en apoyo a la ciudadanía. Se dispone de evidencia de 22,339 orientaciones; 6,062 expedientes de acción inmediata, para facilitar y dar respuesta inmediata a la población; 3,379 expedientes de investigación que están en trámite y 19,935 solicitudes sobre personas privadas de libertad, haciendo un total de 51,715 (procesos) Desde la creación de la institución había una mora de 27,000 expedientes, la cual ha sido saldada en su administración para darle respuesta a la población. Los números son categóricos y contundentes.

    La doctora Caballero de Guevara goza de un amplio reconocimiento internacional como defensora de derechos humanos y cuenta con una sólida formación en esta especialidad como pocas personas en el continente. El mes pasado se desarrolló en nuestro país un conclave mundial siendo anfitrión la ciudad de San Salvador con una organización de primer nivel. Los mejores talentos del mundo en derechos humanos estuvieron en nuestro país y no hubo una tan sola persona que no reconociera el liderazgo de la doctora Caballero de Guevara.

    En su presentación en la Comisión Política respondió a todas las preguntas formuladas por las diputadas de los partidos Arena y Vamos sin dejar ninguna. En la mayoría de sus respuestas fue contundente y demostró estar el frente de la institución y conocedora de todos esos planteamientos. No dudo en ningún momento y a pesar de los claros ataques e incluso de temas que no eran del actual período respondió con solvencia. Por lo anterior es mi opinión y respetuosa sugerencia que se convierte en la aspirante con mayores credenciales de los candidatos que en total son cinco, con múltiple evidencia de un sólido trabajo. La decisión ahora le corresponde a la Asamblea Legislativa.

    *Ricardo Sosa es Doctor y máster en Criminologia

    @jricardososa

  • Dudar es perdernos

    Dudar es perdernos

    El mal llamado Socialismo del Siglo XXI, fue un proyecto histórico que apareció una vez sucumbido el comunismo con la destrucción del muro de Berlín por parte de los berlineses orientales, y el desgano de las autoridades en 1989, y luego con la posterior disolución por inercia, el 21 de diciembre de 1991, de la Unión Soviética.

    Así como se evidenció su fracaso como proyecto alternativo al comunismo estatista, cuando falleció Chávez en La Habana un día de diciembre del 2012, aunque lo enterraron en Caracas en marzo del 2013. Lo que no murió fue su brazo armado de dólares, fusiles y delincuentes, que llegó  hasta el corazón de Europa y Nueva York. En Londres ofreció y cumplió, venderles combustible para sus buses con  un descuento del 20%. Y en Nueva York combustible gratis para subvencionar el coste de la calefacción en invierno, aparte de comprarle y regalarle un templo a una Iglesia comprometida con su proyecto.

    Y ese fantasma recorrió nuestra América hispana, el mal llamado Socialismo del Siglo XXI, hasta el presente; solo después de 25 años desde que inició su proyecto anti estadounidense y antidemocrático en el 2001, tan similar al de la extinta Unión Soviética y al criollo castrismo inexplicablemente existente aún, cuando comienzan a vislumbrase algunos rayos de luz democrática.

    El error de la generación que le tocó a Venezuela enfrentar esa siniestra ideología, fue no entender o asumir el talante de lo que  enfrentaba, partiendo de la falsa premisa que el juego era como cuando existían aún los decadentes partidos que fundaron la democracia en 1958, al no asumir que el adversario no era en esencia democrático ni creía en partidos, tampoco en la economía de libre mercado, la libertad opinión, la separación de los poderes republicanos ni en el estado de derecho en democracia.

    Detrás de Chávez y su proyecto nacional y continental (El Salvador conoce muy bien de esto) no solo se encontraba quién él mismo llamó su padre, Fidel Castro, sino los islamitas radicales del Medio Oriente y su proyecto de destrucción de los valores políticos y culturales de la llamada civilización Occidental, que no son otros que los valores judeo cristianos llevados a la “cosa publica”.

    La generación venezolana del 98, en términos generales, no estuvo a la altura de las circunstancias históricas. No a la altura de aquella del 28, que enfrentó a Gómez y sembró las raíces de la democracia en Venezuela; tampoco a la de los años sesenta que le dio finalmente contenido al Estado de Derecho democrático, a la caída de Marcos Pérez Jiménez en 1958.

    El kirchnerísmo en Argentina, el correísmo en Ecuador, Petro, Maduro, Lula, Ortega, cada uno con su particularidad, tiene un solo objetivo: la destrucción y sustitución del estados democráticos, que si bien no han alcanzado totalmente sus objetivos, se encuentra siempre en la búsqueda de la corrección y la perfectibilidad conceptual y vivencial, que pasa por el respeto absoluto de los Derechos Humanos, el control y trasparencia de la administración pública, y la estricta separación de los poderes públicos.

    Frente a esa oferta vivencial, se encuentran las autocracias antidemocráticas en sus diferentes expresiones, llámense Irán, Nicaragua, Venezuela, Cuba, Siria o Rusia, dispuestas y activas, en todas sus expresiones, a echar de la historia política de las naciones el concepto y vivencias de las democracias representativas existentes, con sus valores occidentales.

    Si algún país de la región conoce y sufrió de estas excluyentes autocracias ideológicas fue El Salvador. No se conoce el número exacto de las víctimas provocadas durante su largo período de guerra interna, cuánto daño material produjo, cuántos mutilados físicos y espirituales dejó, cuantos delincuentes de toda índole dejaron, cuanto capital se fugó y cuanto se atrasó su sistema educativo, que hoy apenas 30 años después se reinserta en la comunidad de naciones que en libertad, reestructura su economía, su sistema educativo, su riqueza nacional con posibilidades reales de desarrollo estable y sostenido en democracia real y funcional.

    En nuestra degradada Venezuela no hay ya tiempo, lugar ni disposición a diálogo o negociación alguna con el cartel internacional del crimen organizado instalado, en Fuerte Tiuna y Miraflores. Se ganó una elección, no se entregó el poder. El pueblo, el soberano, el elector lucha de nuevo  por rescatar su realidad republicana y democrática de las garras de una organización criminal y antinacional que se niega una vez más entregar un poder público que no le pertenece. Dudar es perdernos. Esta vez no habrá tregua, negociación ni transición compartida.

    * Juan José Monsant Aristimuño es diplomático venezolano, fue embajador de su país en El Salvador.

     

     

  • Rema tu propia canoa

    Rema tu propia canoa

    Desde que Robert Baden Powell fundó la Asociación Scout, millones de niños aprendieron a remar su propia canoa. Lo cual significa entregar a un ciudadano integral. Ser scout es una gran aventura, el que ha vivido el escultismo jamás olvidará tantas experiencias y enseñanzas.

    No quiero comparar un niño o un joven que nunca fue scout con uno que remó su propia canoa, lo que puedo decir es que un scout aprende muchas cosas de la vida, de la naturaleza y de Dios.

    Cuando los padres de familia llevan a sus hijos a las reuniones, depositan la confianza en los dirigentes. Los niños aprenden a saludar, a ser educados, a trabajar en equipo. Aprenden a armar una tienda de campaña, a cocinar, a ser independientes; en resumen, aprenden liderazgo.

    Los lobatos escuchan historias de los scouts, las noches en los campamentos se hacen cortas; ya que, esos momentos son inolvidables. Escalar una montaña con el espíritu del escultismo es más fácil para los miembros scouts.

    Cada miembro es como una piedra sin pulir, poco a poco va aprendiendo esa filosofía que es única a nivel mundial. Claro, se le pone a prueba, las primeras semanas es para adaptarse, es para que aprendan a tomar los remos y luego los retos.

    Un niño explorador aprende a amar la naturaleza, cada dirigente lo lleva a campamentos en donde lo deja que experimente con la flora y fauna. En cada campamento que asiste aprende muchas cosas; sin embargo, lo más importante es que hace amistades. Los niños van aprendiendo de personajes míticos como: Aquela, Kaa, Baloo, etc.

    Cada insignia representa que superó un obstáculo, cada “Siempre listo” representa orden, disciplina, respeto y lealtad. El que aprendió escultismo lleva marcado en su mente y corazón, no solo una huella, sino una bastedad de experiencias con aprendizaje no formal. En esos años de aprendizaje se ha logrado aprender en las diferentes ramas: Lobatos, Scouts, Caminantes y Roberts.

    Lo mejor que le puede pasar a un scout es acampar en las montañas, en una playa, acostarse en la grama o en la arena y ver las estrellas. Todos entregan un pedazo de corazón cuando prestan servicio a la comunidad. Las tertulias interminables con sus compañeros los llevará hasta su último aliento. ¡Vamos!, remen su propia canoa y dejen un mundo mejor.

    Cada scout debe de invitar a otros niños y jóvenes para que pertenezcan a una de las mejores asociaciones, sin duda alguna. Si abre su mente y corazón podrá desarrollar muchos y diferentes valores como: empatía, buena convivencia, urbanidad, civismo, amor a Dios, a la naturaleza y a la familia.

    Esta carta se la dedico a mi hija Alejandra Valeria López Villatoro quien el 5 de octubre tuvo la despedida como Scout del grupo 7 Ricaldone; ya que, culminó su etapa de escultismo a sus 22 años. Como padres nos sentimos satisfechos de haberla llevado desde sus 5 años al grupo. Ahora sabemos que fue la mejor decisión. Mis tres hijas llevan el sello del escultismo y exhorto a los padres de familia que inscriban a sus hijos en la sede más cercana. Y, nunca nos olvidemos de la canción de la despedida en donde se forma un círculo y todos se toman de las manos entrelazadas: “No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós, muy pronto junto al fuego nos reunirá el Señor”. Esa tarde lluviosa reunidos en la sede de la Asociación Scout, las lágrimas le resbalaron en el rostro de Valeria.

    Agradezco a Amilcar, Wendy, Jaime, Yesenia y Edu por haber recibido a mis hijas en la manada Olimpo; a Emma por su paso a caminantes y a Evelyn, Omar por su cariño y su carisma demostrado. Gracias Walter por el apoyo. A la consejera de Clan Abigail. Que el dogma y espíritu scout prevalezca para siempre. “Traten de dejar este mundo en mejores condiciones de cómo lo encontraron”. Baden Powell.

    * Fidel López Eguizábal es docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • Cuando el río suena

    Cuando el río suena

    La emergencia de protestas sociales en diferentes puntos del planeta es ahora posible aprehenderlas casi al instante mismo que ocurren. Y eso permite analizar, comparar, contrastar, establecer y pergeñar hipótesis.

    Pues, bien, lo que ahora está aconteciendo y que se está difundiendo con una viñeta que no hace justicia a lo que significa y contiene, es decir, la ‘Generación Z’, tiene las características de una respuesta generacional de época, sí, pero también es indicativo de nuevas respuestas a los vacíos de los instrumentos políticos tradicionales.

    El capitalismo abarca todo el orbe, sus sacudidas, sus giros, sus contorsiones afectan procesos internos, desanudan parálisis sociales que han estado ‘dormidas’, enmohecen proyectos políticos que se presentaron en su momento como prometedores y hasta esperanzadores.

    A su vez, los capitalismos locales, acres o edulcorados apenas, también hacen lo suyo: troquelan, expolian, transgreden y juntan sus aguas con los grilletes internacionales. Basta ver las economías renqueantes del subdesarrollo, para caer en la cuenta que el endeudamiento externo es un denominador común que explica muchos procederes.

    En los países donde están teniendo lugar estos hechos disruptivos y donde los más jóvenes llevan la batuta, las condiciones de reproducción material y el clima de libertades se encuentran cuarteados.

    Nepal, de pronto, a América Latina le ha estallado en la cara, pero aquello viene de lejos. Y el hecho de que la gestión política de un Partido Comunista (el de Nepal) sea la cuestionada y, de algún modo, derribada, introduce una nota distintiva al asunto. La presencia activa de los intereses chinos, indios y estadounidenses en todo el entramado económico y político es cuestión que debe observarse con mucho cuidado. Para no hacer generalizaciones abusivas y también para no escamotear detalles ilustrativos.

    En Perú, después de la ‘caída’ (a finales de diciembre de 2022) del gobierno de Pedro Castillo (que había ganado las elecciones en buena lid), las protestas no han cesado. Sin embargo, ahora, pareciera que el filón juvenil ha adquirido un protagonismo decisivo, en un país donde el descrédito político de la presidenta Boluarte ronda el 90%. La ‘muchachada’ peruana (secundaria y universitaria)está construyendo una agenda político-social que las tradicionales formaciones partidarias son incapaces de hacer. Este vacío es el que están llenando los contingentes juveniles sin rigideces organizativas. Y su canasta de argumentos es variada: crítica al sistema de pensiones, rechazo a la incapacidad gubernamental para enfrentar el crimen organizado, repudio a la galopante y descarada corrupción. Y aunque no son ‘movimientos’ con pretensiones electorales, se verán enfrentados a tomar postura enla próxima elección presidencial que está programada para el 12 de abril de 2026. Y esto último quizá no se traduzca en respaldo o rechazo a las candidaturas ‘tradicionales’, sino, y esa podría ser la novedad, en una suerte de contraloría social a los poderes establecidos.

    No es necesario profetizar nada, pero debería haber claridad de que en países donde persiste el endeudamiento externo galopante, la baja inversión, la deprimente productividad, la depredación ambiental, un tejido social frágil … es casi imposible evitar, que tarde o temprano, se produzcan estas disrupciones sociales.

    Las incomprensibles acciones persecutorias para millones de inmigrantes por parte del gobierno de Trump están haciendo mucho daño a familias y a segmentos de la actividad económica norteamericana receptores de la fuerza laboral migrante. Pero están también contribuyendo a gestar expresiones de protesta social que no estaban antes en la escena norteamericana. Y donde la juventud también está siendo parte activa.

    Este gobierno republicano Trump-segundo período está impregnado de un conservadurismo revulsivo que puede ‘incendiar’ sectores de los Estados Unidos y hasta romper la institucionalidad política de la potencia militar más importante del mundo. Lo que ya de por sí es muy peligroso para todos.

    El tema de los movimientos sociales es un asunto que no siempre es comprendido, ¡a tiempo!, por los distintos ámbitos de poder, y por eso con frecuencia son sorprendidos cuando ya están a las puertas. Y no hay reglas pétreas en la gestación de los movimientos sociales. Un estallido social puede ser su alumbramiento. Una pausada maduración de tentativas, también. Una coyuntura económica adversa inesperada, igual. Una crisis política mal manejada, lo mismo.

    Ahora se dice, quizá para insuflar ánimos porque las cifras económicas no los proporcionan, que Centroamérica es la cuarta economía latinoamericana. Y se oye bien, el problema es que cuando se ve la situación desarticulada de sus siete parcelas (hay que incluir a Belice) aquella ‘fantasía económica’ se desvanece. De ahí que lo que está sucediendo en otras latitudes desde Centroamérica debe apreciarse y estudiarse con atención, porque Nepal (147 182 kilómetros cuadrados; es decir, más o menos como Nicaragua) no es Centroamérica, algunos de sus problemas se parecen. Perú (1 285 216 kilómetros cuadrados; o sea, dos veces Centroamérica) no es Centroamérica, pero su descomposición política no es ajena a la historia centroamericana.

    Así las cosas, cuando el río suena… piedras trae.

    * Jaime Barba. REGIÓN Centro de Investigaciones