Categoría: Opinión

  • Tokenización: del proyecto a la comunidad de inversionistas

    Tokenización: del proyecto a la comunidad de inversionistas

    La tokenización no es una moda pasajera. Es una nueva realidad de financiamiento que está transformando la manera en que se convierten las ideas en proyectos reales, conectando capital con comunidades y posicionando a El Salvador como un referente mundial en innovación financiera.

    Imagine financiar la construcción de un edificio, apoyar un emprendimiento tecnológico, monetizar los derechos de exposición de una obra de arte o incluso adelantar los ingresos de una cosecha agrícola sin depender de bancos ni de fondos de inversión tradicionales. Eso es la tokenización: convertir un activo tangible o un derecho en tokens digitales que representan fracciones de propiedad o de beneficios económicos. Dicho de otro modo, dividir un proyecto en partes accesibles para que muchas personas puedan invertir en él.

    La tokenización ofrece beneficios que marcan una diferencia con respecto a los métodos tradicionales:

    Refuerza los proyectos. Ideas que antes se quedaban en el papel ahora pueden transformarse en realidades. Desde desarrollos inmobiliarios hasta iniciativas culturales o agrícolas, cualquier propuesta puede encontrar capital sin depender de un solo financiador.
    Facilita el acceso a financiamiento. Inversionistas pequeños o medianos pueden participar desde montos accesibles. Esto democratiza las oportunidades y permite diversificar riesgos.
    Crea comunidades. Quienes invierten no son simples accionistas lejanos, sino socios comprometidos. Se genera un círculo virtuoso en el que todos tienen interés en que el proyecto funcione y crezca.
    Este modelo no solo conecta al emprendedor con recursos, sino también con una comunidad que cree en su idea y que se beneficia de su éxito.

    El Salvador, un terreno fértil

    Lo más relevante para nuestro país es que no partimos de cero. En 2025, El Salvador fue reconocido como la nación con la mejor regulación del mundo en materia de activos digitales. Esto significa que contamos con un entorno legal claro, seguro y favorable para atraer inversión, desarrollar proyectos innovadores y construir confianza.

    Este marco regulatorio convierte al país en un destino atractivo no solo para capital extranjero, sino también para los emprendedores locales que buscan financiamiento ágil y confiable.

    Cómo funciona el proceso

    Detrás de cada proyecto tokenizado hay una estructura ordenada:

    El estructurador diseña el proyecto y lo transforma en una oferta clara para los inversionistas.
    La plataforma de emisión distribuye los tokens y facilita la interacción entre las partes.
    La Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) supervisa y aprueba el proyecto, asegurando el cumplimiento legal y la protección al inversionista.
    Gracias a este engranaje, las ideas se convierten rápidamente en oportunidades reales de inversión.

    El modelo salvadoreño

    Uno de los aspectos más atractivos de este esquema es la rapidez. Mientras en otros países los trámites pueden tomar meses, en El Salvador los procesos son mucho más ágiles gracias a la modernización de la normativa. Esto acorta los tiempos de aprobación, atrae capital extranjero y permite que los emprendedores accedan a financiamiento en cuestión de semanas.

    La agilidad, combinada con la seguridad jurídica, ha hecho que nuestro país se convierta en un referente regional en tokenización.

    He tenido la oportunidad de participar en casi treinta proyectos tokenizados que han generado un impacto real. Lo más inspirador es ver cómo la tokenización no solo proporciona liquidez, sino que también crea un sentido de pertenencia. Los inversionistas sienten el proyecto como propio. Ya no están detrás de un escritorio lejano; forman parte del mismo esfuerzo y comparten su visión de éxito.

    Una herramienta para proyectar a El Salvador

    Como abogado, empresario y ciudadano, estoy convencido de que este modelo puede dinamizar la economía y, al mismo tiempo, proyectar a El Salvador como un destino financiero digital de primer nivel. Tenemos lo esencial para lograrlo:

    • Seguridad jurídica reconocida internacionalmente.
    • Regulación clara y moderna.
    • Presencia de empresas líderes en activos digitales.
    • Conexión con canales financieros tradicionales.
    • Este ecosistema es único y nos brinda la oportunidad de transformar la tokenización en una herramienta eficaz para conectar capital con ideas, mientras posicionamos al país como un hub de innovación financiera a escala global.

    Lo que más me motiva es comprobar cómo la innovación tecnológica, las reglas claras y la confianza mutua pueden convertirse en motores de desarrollo. La tokenización no es un privilegio reservado a grandes capitales; está al alcance de cualquier persona con la voluntad de transformar su realidad mediante esfuerzo y disciplina.

    Cierro con la premisa que me gusta repetir: El Salvador no necesita copiar modelos ajenos. Debemos construir nuestra propia narrativa, una en la que el país no se compare con otros, sino que se convierta en su mejor versión. La tokenización puede ser una de las herramientas clave para lograrlo.

  • Nunca se sabe de dónde salta la liebre

    Nunca se sabe de dónde salta la liebre

    La educación es la crianza, enseñanza y la instrucción de normas científicas, que se procura a alguien por medio de la acción docente, lo que incluye la cortesía y la urbanidad.

    Lo que lleva a la participación de tres grupos. A los alumnos que reciben una enseñanza y formación de manera gradual y progresiva en distintos niveles de enseñanza.

    En segundo plano, al cuerpo docente, personal calificado y con vocación, que facilita y transmite los conocimientos cognoscitivos para el desarrollo de niños y jóvenes.

    Y el tercer grupo, son los padres de familia, quienes deben de apoyar y reforzar el aprendizaje de estos conocimientos y robustecer los fundamentos de urbanidad y cortesía, que todos debemos de poseer y  aplicar.

    Recientemente se han manifestado posiciones encontradas por el nombramiento de una nueva Ministra de Educación. Quien posee formación militar y ostenta el grado de Capitán, al mismo tiempo formación en salud con un grado de Doctora.

    Los nombramientos ministeriales, son políticos, de decisión única del Presidente de la República, y al ser nombramientos de este tipo, pueden estar influenciados por una afiliación política o por algún grado de confianza, pero al final solo es determinado por una voluntad política.

    El Artículo 160 de la Constitución, solo establece cinco requisitos para ser Ministro o Viceministro de Estado: mayor de veinticinco años de edad, del Estado seglar, de moralidad e instrucción notoria, estar en el ejercicio de los derechos de ciudadano y haberlo estado en los seis años anteriores a su nombramiento.

    La Capitán y Doctora  Karla Edith Trigueros, cumple con los requisitos constitucionales y posee la confianza del Presidente, así su nombramiento, desde el 15 de agosto de 2025, como Ministra de Educación.

    Algunas voces han manifestado que se esta militarizando la educación en el país. Analicemos al respecto, conforme a la Ley de Presupuesto de 2025, el Ministerio de Educación, posee personal de Gobierno: 3; personal ejecutivo: 98; personal técnico: 1,066; personal docente, 43,718; personal administrativo: 1,235; personal de obra: 11 y personal de servicio: 382. Haciendo un total de: 46,513 plazas en el Ministerio de Educación.

    O sea que la Ministra representa solo el 0.0021% de las plazas del Ministerio de Educación. Si bien es la imagen de la institución, su cargo está supeditado a un marco legal y en especial a los objetivos establecidos para el presente año fiscal, conforme a la Ley de Presupuesto.

    Son seis los objetivos establecidos que involucran desde: la infraestructura de los centros educativos; facilitar el acceso a la educación de calidad y potenciar el desarrollo de alumnos; la incorporación de herramientas tecnológicas al nuevo modelo pedagógico; fortalecer las competencias de la planta docente; implementar la transformación curricular a un enfoque de competencias, y proveer a los estudiantes de un refrigerio escolar.

    Los objetivos planteados son ambiciosos, y si de algo los militares nos podemos sentir satisfechos, es hacer el mayor esfuerzo para el logro de los metas establecidas, aun a costa de nuestra vida, con disciplina, honor, lealtad y subordinación.

    Las voces que manifiestan la implementación de la disciplina militar o la militarización de las escuelas públicas, demuestran su desconocimiento o malicia de lo que esto significa. La disciplina militar es la fiel observancia de las leyes y reglamentos militares, que solo aplican a aquella persona que se encuentra de Alta y están sometidos a la jurisdicción militar.

    Y la militarización es pasar de una condición civil a estar sometido a la jurisdicción militar, si bien esta es posible para el servicio público, solo puede darse en casos de emergencia nacional y mientras dure esta. Pero la presencia de un militar en una Cartera u Organismo del Estado, como los hay muchos, no significa la militarización de esta estructura.

    Por otro lado, en relación a los alumnos, los Convenios de Ginebra [de los cuales somos parte] prohíben el reclutamiento a menores de edad para el servicio militar y aún en casos de necesidad o conflicto y esto debe respetarse.

    No hay que confundir disciplina con la urbanidad. Si bien en el ámbito militar existe la cortesía militar; el comedimiento, la atención y el buen modo debe de existir tanto de los alumnos, padres de familia, así como del personal en el ámbito educativo.

    Un par de instrucciones por parte de la señora Ministra han venido a crear una efervescencia sin sentido. Y claro, las generaciones actuales de padres de familia no conocieron el Manual de Urbanidad de Manuel Antonio Carreño, o el libro Moral, Urbanidad y Cívica, del Lic. Jorge Alberto Luna. Como tampoco se recuerdan a los maestros Normalistas quienes impartían estas enseñanzas.

    No comamos ansias, la señora Capitán y Doctora Karla Edith Trigueros, merece al menos el beneficio de la duda. Y quince días es muy poco para sentar posición. La historia registrará su actuación, quien quita y se vuelva estadista. Nunca se sabe de dónde salta la liebre.

    *Hugo Ernesto Fonseca A. es militar y abogado

  • ¡Vamos Selecta! es ahora o nunca

    ¡Vamos Selecta! es ahora o nunca

    Es ahora o nunca. Pese a que El Salvador se mira como la selección más débil del grupo, las posibilidades de clasificar al Mundial de fútbol 2026 pasan por jugar con hombría, disciplina táctica, fe, suerte y con deseos de hacer bien las cosas para ganar. Si no clasificamos al mundial de Norte América, podría ser que jamás volvamos a la mayor competencia del fútbol.

    Para el mundial 2030 a celebrarse en Marruecos, España y Portugal, a las eliminatorias de la CONCACAF se sumarán Estados Unidos, México y Canadá, lo que prácticamente anula las posibilidades salvadoreñas, por eso la gran oportunidad y tal vez la última, comienza mañana, cuando de visita la Selecta se enfrente a Guatemala en el estado Cementos Progreso. El grupo lo completan las selecciones de Panamá y Surinam dos países que han crecido mucho futbolísticamente hablando porque han sabido seguir procesos y trabajar con orden aprovechando sus condiciones.

    Se comienza con Guatemala, quizá el rival más accesible del grupo, aunque con mucha ventaja sobre El Salvador ya que tienen cuatro años de estar bajo el mando del director técnico mexicano Luis Fernando Tena. Sin embargo, no obstante, el buen desempeño chapín en la pasada Copa Oro, donde fueron semifinalistas, es factible ganarle la serie, logrando un empate o una victoria de visita. Al final en la cancha son once contra once y se requiere entrega, amor, concentración y ganas de ganar.

    Históricamente Guatemala y El Salvador, a nivel de selección mayor entre amistosos y partidos oficiales, han jugado en 75 ocasiones, de las cuales la selección chapina ha ganado en 34 ocasiones, la Selecta ha triunfado 18 veces y en 23 veces han empatado. En total Guatemala ha anotado 89 goles y El Salvador 64. Las cifras no son alentadoras, pero eso solo es pasado y lo que cuenta es el presente.

    A Panamá y Surinam se les ha ganado la serie histórica, pero en la actualidad ambas selecciones tienen un juego superior al salvadoreño. Los suramericanos debido a la influencia europea, especialmente de los Países Bajos, mientras que los canaleros debido a que han sabido respetar procesos y exportar a sus jugadores talentosos. Aun así, El Salvador tiene opciones para estar en un tercer mundial.

    Los salvadoreños tenemos que confiar y encomendarnos a Dios para que el jueves la Selecta obtenga un buen resultado ante Guatemala (un empate o una victoria) en tierra chapina y el próximo lunes un gane ante Surinam en el Cuscatlán. El lunes tenemos que ir al estadio a apoyar a los nuestros, para que muy a pesar de sus deficiencias, nuestros seleccionados sientan el calor del aficionado que los acuerpa. Los jugadores deben correr todas las pelotas y dejar hasta la última gota de sudor en la grama.

    Los seleccionados deben jugar con conciencia sabiendo que representan el anhelo de los millones de salvadoreños que sabemos de lo deficiente de nuestra liga que incluye un desorden administrativo y una visión roma de todos los involucrados, pero que soñamos con un tercer mundial. Muchos compatriotas de menos de 42 años de edad jamás han visto el nombre de El Salvador luciendo en un Mundial de fútbol.

    Ahí vamos estar los salvadoreños, gritando más que cantando el Himno Nacional, ebrios de pasión y con la voz lista para elevar el grito desgarrador de gol hasta el cielo. Los aficionados salvadoreños nos merecemos ir a otro Mundial de fútbol aunque los dirigentes que han torcido el desarrollo de este deporte que es el más lindo del mundo, hayan hecho nulos méritos para ello.

    No nos falles Selecta. Los aficionados que amamos la patria queremos estar en Norte América 2026. Cada seleccionado debe sentir en el alma y corazón el privilegio de representar a la azul y blanco. Cada seleccionado debe adquirir el compromiso de dar lo mejor de sí y nunca darse por vencido. Seleccionados den todo por amor a esa gente que henchida de orgullo grita a los vientos que es guanaca. A esa gente que luce los colores nacionales con ufanía y con sumo agradecimiento a Dios por habernos permitido nacer en este bellísimo país.

    Mañana confiamos en un marcador favorable ante Guatemala y luego, el lunes, en una victoria ante Surinam. Que no se les cruce la posibilidad de perder uno de estos dos juegos porque las derrotas están prohibidas. Recuerden qué si al Mundial 2026 no vamos, después será demasiado difícil.  Casi imposible. ¡Vamos Selecta! es ahora o nunca.

     

    *Jaime Ulises Marinero es periodista

  • La Mediación y su relevancia para consolidar la cultura de paz y la sana convivencia

    La Mediación y su relevancia para consolidar la cultura de paz y la sana convivencia

    Iniciamos  el mes de la patria, nuestro país de viste de azul y blanco, pero existe otro evento que no debe pasar desapercibido y es que el próximo 3 de septiembre se conmemora y celebra en nuestro país el Día Nacional de la Mediación. Esta fecha, lejos de ser un mero formalismo, debe ser entendida como la ratificación de un compromiso con un futuro en el que la resolución de conflictos no dependa exclusivamente de la coerción, sino de la comprensión mutua y la voluntad de construir la paz.

    Desde una perspectiva criminológica, la mediación es mucho más que una herramienta jurídica: es una piedra angular del control social informal, una estrategia que nos permite intervenir en la raíz de la violencia y fomentar una cultura de sana convivencia. Desde esta columna por años he sido promotor de la mediación y de la relevancia para nuestro país de resolver diferencias y evitar la escalada de conflictos activando la mediación.

    Tradicionalmente, la criminología se ha centrado en el estudio del delito y en las respuestas formales del Estado, como la policía, los tribunales y las prisiones. Sin embargo, para un país como El Salvador, que ha transitado por décadas de conflicto y violencia, esta visión resulta insuficiente. La mediación, promovida como un proyecto emblemático por la Procuraduría General de la República, y de manera muy especial durante la gestión del señor procurador René Gustavo Escobar con su equipo de trabajo especializado a nivel nacional, representa un cambio de paradigma crucial. Nos invita a pasar de un modelo reactivo a uno proactivo, donde se empodera a las comunidades y a los ciudadanos para que resuelvan sus disputas y conflictos de manera pacífica y constructiva, antes de que escalen a actos delictivos.

    La relevancia de este enfoque es doble. En primer lugar, la mediación actúa como una forma de criminología preventiva. Muchos delitos, desde agresiones, lesiones menores hasta disputas territoriales, de patrimonio, y otras situaciones de posibles delitos menores tienen su origen en conflictos interpersonales no resueltos, tensiones vecinales o problemas familiares que se han ido acumulando. Al ofrecer un espacio neutral y confidencial para el diálogo, la mediación permite a las partes expresar sus emociones y encontrar soluciones personalizadas, restaurando los lazos sociales y evitando que la escalada de violencia desemboque en un hecho criminal.

    En segundo lugar, la mediación fomenta una cultura de paz y sana convivencia. Este es un concepto clave que trasciende la simple ausencia de guerra. La cultura de paz se construye sobre el respeto, el diálogo y la justicia. El proyecto de mediación de la Procuraduría General de la República no solo resuelve casos, sino que también siembra en la población la semilla del entendimiento y la empatía. Al participar en un proceso de mediación, los ciudadanos aprenden a escuchar, a ceder y a responsabilizarse de sus actos, habilidades que son vitales para una convivencia armoniosa y que tienen un impacto positivo en la cohesión social.

    En conclusión, la conmemoración del Día Nacional de la Mediación es un recordatorio de que la seguridad de un país no se mide solo por la disminución de las tasas de homicidio, o de los delitos en general, sino por la capacidad de sus ciudadanos para vivir sin miedo, en un entorno donde los conflictos se resuelven de forma pacífica.

    La mediación, como un pilar fundamental del control social informal, es una inversión en el tejido social del país. Es un camino hacia la justicia restaurativa y hacia un El Salvador donde la paz no es un ideal distante, sino una práctica cotidiana. Y para ellos contamos con adultos significativos en todo el país que se continúan formando, capacitando, adiestrado en mediación por medio de la PGR llevando una cultura de paz a todo el país.

    *Ricardo Sosa es Doctor y máster en Criminología 

    @jricardososa 

  • La vida, como máxima expresión de amor 

    La vida, como máxima expresión de amor 

    El derecho a la vida no es un privilegio, es la esencia de la existencia humana y el punto de partida de todo orden justo. Sin vida, no hay libertad, no hay justicia, no hay dignidad. Defender este derecho exige hablar con claridad, y con profundidad, desde lo jurídico, lo antropológico y lo teológico. Y hoy, más que nunca, es necesario también incluir una reflexión contundente sobre quienes, además de los no nacidos, sufren la amenaza contra su existencia: los privados de libertad detenidos de forma injusta, muchas veces sin debido proceso, y a quienes también se les debe reconocer el derecho a vivir.

    El artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. La Convención Americana sobre Derechos Humanos lo reafirma en su artículo 4, y la Constitución, en su artículo 1, declara la vida como un bien protegido desde el instante mismo de la concepción. No obstante, las falacias de la ideología de género pretenden relativizar la vida según percepciones subjetivas; del mismo modo, prácticas estatales buscan relativizar el derecho a la vida de los privados de libertad.

    Todo ello bajo el argumento de que “perdieron sus derechos” al delinquir o al ser sospechosos. Ambas posturas parten de un error fundamental: creer que la vida humana puede clasificarse en vidas dignas y vidas desechables. El derecho a la vida no distingue entre inocentes y culpables, entre fuertes y débiles, entre nacidos y no nacidos, entre libres o encarcelados. Negarlo a unos, aunque se justifique en razones ideológicas o de seguridad, abre la puerta para negarlo a todos el derecho a existir.Desde la antropología, el ser humano es indivisible: cada persona pertenece a la familia humana por su simple condición de ser humano, no por sus méritos ni por su estatus legal.

    El niño en el vientre, la madre en dificultad, el anciano olvidado o el detenido arbitrariamente comparten la misma dignidad esencial. Las ideologías que niegan la diferencia sexual y las prácticas políticas que justifican la violencia estatal contra detenidos arbitrarios coinciden en un punto: ambas desarraigan al ser humano de su esencia. En el primer caso, reducen la identidad a percepciones subjetivas; en el segundo, convierten al individuo en objeto prescindible de control social. Ambas perspectivas socavan la comunidad, la cultura y el futuro de la humanidad.

    La fe cristiana enseña que la vida es un regalo de Dios. Jeremías escuchó al Señor: “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué” (Jeremías 1:5). Esta afirmación no solo aplica al no nacido, sino a todo ser humano, incluso a aquel que ha errado, porque su vida sigue siendo sagrada. El Señor Jesucristo proclamó: “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen” (Mateo 5:44). El llamado divino no es a justificar el mal, sino a no responder con la misma violencia que destruye. El detenido, aunque culpable, no pierde su condición de ser creación de Dios ni su derecho a vivir; mucho menos aquel que es privado de libertad sin pruebas ni debido proceso.

    Negar el derecho a la vida a los encarcelados arbitrariamente es contradecir el Evangelio, que exige misericordia y justicia: “Estuve en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mateo 25:36). La falacia de la subjetividad absoluta: en la ideología de género, la identidad se define al margen de la biología; en el autoritarismo punitivo, la dignidad depende de la etiqueta de “delincuente” o “sospechoso”. La falacia de la vida relativa: en el aborto se niega la vida del no nacido; en las detenciones arbitrarias se relativiza la vida del detenido. La falacia del bien común distorsionado: se argumenta que eliminar vidas inocentes o sacrificar derechos fundamentales “favorece a la sociedad”.

    En realidad, la sociedad se debilita cuando acepta la injusticia como norma. La defensa del derecho a la vida exige coherencia. No se puede proteger al no nacido y callar frente a la muerte arbitraria de los privados de libertad; tampoco se puede exigir respeto para los encarcelados si se legitima la eliminación de quienes aún no nacen. La dignidad humana es un todo indivisible. Ser contundentes en esta defensa no significa ofender ni atacar, sino hablar con la elocuencia de la verdad: la vida humana no se negocia, no se fragmenta y no se relativiza. Defenderla es la tarea más alta del derecho, la mayor certeza de la antropología y el mandato supremo de Dios.

    Porque en palabras del Señor Jesucristo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Esa abundancia debe alcanzar al niño en el vientre, a la madre vulnerable, al anciano enfermo y también al detenido —incluso al injustamente encarcelado—, porque en todos late la misma dignidad que procede deDios el Creador.

    * Jaime Ramírez Ortega es abogado

  • Nicolás Maduro en salmuera

    Nicolás Maduro en salmuera

    Por supuesto que es una especulación, pero tengo la percepción de que el déspota venezolano le ha llenado el gorro de guizazos, una expresión cubana que refleja hartazgo, a personalidades muy importantes con recursos suficientes para derrocarlo y hasta encarcelarlo.

    Otra percepción es que hay dictadores muy malos, pero tienen la suerte de serles simpáticos a esos factores de poder como pasaba con Fidel Castro, a quien nunca el rey Juan Carlos I de España mandó a callar como sí le hizo al insoportable Hugo Chávez con el inolvidable y apropiado “¿Por qué no te callas?” el 10 de noviembre de 2007, por interrumpir frecuentemente a su jefe de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la actualidad, un fiel asalariado de Nicolás Maduro y de otros déspotas, en una Cumbre Iberoamericana.

    Retomando el tema y reconociendo antes que todo que los tiempos han cambiado radicalmente y que las voluntades imperiales por muy republicanas que sean tienen que arroparse bien, no descarto, tampoco digo que vaya a ocurrir, que Estados Unidos aliado con más de una nación latinoamericana y el respaldo de sectores venezolanos que viven la agonía destructiva que sufre el país, le cobre a los criminales venezolanos en el gobierno todas sus tropelías, algunas de las cuales afectan profundamente a la sociedad estadounidense como el narcotráfico.

    El presidente Donald Trump en su primer mandato ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por Nicolás Maduro, luego, el presidente Joe Biden la escaló a 25 millones la que ha sido duplicada por Trump en este ejercicio presidencial, llevando la recompensa por criminales a una cantidad sin precedentes, el doble de lo que se ofreció por el terrorista global, Osama Bin Laden.

    Por otra parte, Washington distinguió al Cártel de los Soles como una organización terrorista y a Maduro como su jefe, un señalamiento que incluye además de sanciones económicas, la exigencia de que los bienes e intereses de las personas designadas que se encuentren en Estados Unidos o bajo el control de personas estadounidenses, sean bloqueados e informados a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

    A todas estas hay que atribuirle una particular importancia al hecho que la secretaria de Justicia de Estados Unidos acusó al capo Maduro de utilizar miembros de cárteles para traer “drogas mortales y violencia a nuestro país… agregando que es uno de los narcotraficantes más grandes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional”, un aspecto determinante para que la Casa Blanca actúe contra quienes sindica de delincuentes.

    El resultado es que Estados Unidos está desplegando 4,000 agentes, especialmente infantes de Marina, en aguas latinoamericanas y del Caribe para combatir a los cárteles del narcotráfico, además de endurecer su presencia con aviones de reconocimiento, destructores equipados con misiles y un submarino nuclear, maniobra que en opinión del escritor José Antonio Albertini tiene el objetivo de forzar a los militares venezolanos para que actúen contra Maduro.

    En honor a la verdad tal despliegue tiene mucho de militar y poco de policial, si consideramos el reciente despliegue frente a Venezuela de un escuadrón anfibio, fuerza que bien podría servir de avanzada de una operación mucho más compleja, si consideramos que los infantes de marina, como he leído y muestra la historia, tienen como objetivo “llevar a cabo operaciones expedicionarias y anfibias mediante armas combinadas, implementando sus propias fuerzas de infantería, artillería, fuerzas aéreas y de operaciones especiales”, los infantes de marina y los destructores son una novedad, entiendo, en la lucha contra el narcotráfico.

    Por demás está destacar que no es habitual que se confisquen propiedades a mandatarios en ejercicio y según declaraciones de la propia secretaria de Justicia, a Maduro le han sido embargados bienes por más de 700 millones de dólares, una cifra más que notable que evidencia el talento para hacerse millonario de un simple conductor de autobús o la falta de escrúpulos morales de estos enemigos del capital que ellos no poseen.

    A fin de cuentas, la situación de Nicolás Maduro, junto a sus asociados más notables, entre otros, el verdugo de Diosdado Cabello y los hermanísimos Jorge y Delcy Rodríguez, es bien complicada, así que es de esperar, que, en el mejor de los casos, tengan una celda reservada en cualquier rincón de mundo, con preferencia en la base naval de Guantánamo.

    *Pedro Corzo es periodista cubano.  

  • Digitalización, neoproteccionismo, cambio demográfico y transición verde: Implicaciones sobre el mercado laboral en El Salvador

    Digitalización, neoproteccionismo, cambio demográfico y transición verde: Implicaciones sobre el mercado laboral en El Salvador

    El mercado laboral salvadoreño, caracterizado por altos niveles de informalidad, baja productividad y una marcada dependencia de sectores tradicionales, se verá inevitablemente transformado una diversidad de cambios que están reconfigurando el mundo del trabajo. Entre ellos destacan la profundización de la era digital y la automatización, el neoproteccionismo, los cambios demográficos y la transición verde.

    Profundización de la era digital y la automatización. La expansión del acceso digital, los avances de la inteligencia artificial y el despliegue de la robótica y los sistemas autónomos transformarán de manera acelerada las ocupaciones. A nivel global, se prevé que estos cambios generen millones de nuevos empleos, pero también que provoquen una fuerte reducción de trabajos rutinarios y administrativos. Para El Salvador, donde la digitalización empresarial aún es incipiente y la conectividad presenta desigualdades significativas entre zonas urbanas y rurales, el riesgo de quedar rezagados frente a esta transición es alto. No obstante, la digitalización abre oportunidades para ampliar la oferta de servicios basados en conocimiento, dinamizar el sector tecnológico emergente y facilitar la inserción en cadenas globales de valor mediante el teletrabajo y la exportación de servicios digitales. El desafío será preparar a la fuerza laboral con competencias digitales y tecnológicas que hoy son escasas.

    Neoproteccionismo. El comercio internacional, que en las últimas décadas ofreció oportunidades para países pequeños a través de tratados como el CAFTA-DR, enfrenta crecientes restricciones comerciales, subsidios internos y disputas entre grandes potencias. En este escenario, El Salvador corre el riesgo de ver limitadas sus posibilidades de diversificación exportadora, particularmente en sectores como el textil y la maquila, que dependen fuertemente de mercados como Estados Unidos. Sin embargo, esta misma dinámica puede abrir espacios para el nearshoring: empresas que buscan relocalizar parte de su producción más cerca de los grandes mercados. Para aprovechar esta ventana, será imprescindible mejorar la infraestructura, elevar la calificación de la mano de obra y asegurar un entorno institucional atractivo y confiable para la inversión.

    Cambios demográficos. Mientras en las economías avanzadas predomina el envejecimiento y la reducción de la población en edad de trabajar, en países como El Salvador la fuerza laboral continúa creciendo, aunque a un ritmo más lento por la emigración sostenida de jóvenes y el el peso creciente de la población de 65 años y más. Esta paradoja plantea un doble reto: por un lado, aprovechar el bono demográfico que aún persiste mediante la generación de empleos de calidad; y por otro, gestionar los efectos del envejecimiento poblacional en el acceso a pensiones, salud y cuidados. El sector del cuidado, que ya muestra señales de expansión a nivel global, puede convertirse en un campo prometedor para la creación de empleo en el país, especialmente si se articula con políticas públicas que reconozcan y profesionalicen estas tareas.

    Finalmente, la transición verde constituye una de las fuerzas más transformadoras. Los compromisos internacionales de reducción de emisiones y adaptación al cambio climático demandan nuevas competencias y empleos en sectores como las energías renovables, la gestión ambiental y la construcción sostenible. Para El Salvador, particularmente vulnerable a los efectos climáticos, esta transición no es solo una oportunidad, sino una necesidad. La agricultura, que sigue siendo un pilar del empleo nacional, enfrentará presiones por la variabilidad climática, pero también puede beneficiarse de inversiones en prácticas sostenibles. A nivel urbano, se abrirán oportunidades en energías renovables, eficiencia energética, movilidad eléctrica y gestión de residuos.

    En conjunto, estos cuatro cambios o tendencias redefinirán el mercado laboral salvadoreño en la próxima década. Si bien presentan riesgos evidentes —como el desplazamiento de empleos rutinarios, la vulnerabilidad ante choques externos y la persistencia de desigualdades en el acceso a la digitalización—, también ofrecen la posibilidad de impulsar transformaciones largamente postergadas: mejorar la educación técnica, fortalecer la capacidad productiva de las MYPE, diversificar la economía y fomentar sectores emergentes con alto potencial de crecimiento.

    El futuro del trabajo en El Salvador no está escrito de antemano. Dependerá de la capacidad del país para anticiparse, invertir en su capital humano y diseñar políticas que acompañen los procesos de cambio en lugar de resistirlos. La profundización de la era digital, la transición verde, la gestión de los cambios demográficos y la adaptación al nuevo entorno geoeconómico al que se está configurando con el neoproteccionismo serán pruebas decisivas para construir un mercado laboral más inclusivo, resiliente y capaz de sostener el desarrollo en las próximas décadas.

    *William Pleites es director de FLACSO El Salvador

  • Compras Médicas y Corrupción: Lecciones para la Red Nacional de Hospitales

    Compras Médicas y Corrupción: Lecciones para la Red Nacional de Hospitales

    En mi columna anterior analizaba la magnitud del riesgo de corrupción que implica la nueva Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales. Como se mencionó entonces, estudios de la OMS, el Banco Mundial y Transparency International estiman que entre el 10% y el 25% del gasto mundial en salud se pierde debido a la corrupción. Si aplicamos ese escenario al presupuesto nacional adjudicado al Ministerio de Salud —que en 2024 ascendió a $1,262 millones—, estaríamos hablando de hasta $315 millones que podrían terminar en bolsillos privados. El impacto de semejante fuga de recursos sobre el acceso y la calidad de los servicios públicos resulta evidente.

    De ese total, el área de compras de medicamentos e insumos médicos constituye uno de los focos más vulnerables. Diversos análisis señalan que entre el 40% y el 60% de los casos documentados de corrupción en el sector salud están vinculados a los procesos de adquisición y suministro. Por ello, en esta ocasión examinaremos los riesgos específicos de corrupción asociados al mecanismo de compra de medicamentos establecido en la Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales.

    La Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales establece que esta entidad contará con un sistema propio de vigilancia y control de calidad para los medicamentos adquiridos, regulando su compra e importación sin supervisión de la Superintendencia de Regulación Sanitaria, sino bajo normas internas propias. Para medicamentos adquiridos en el extranjero, se aceptarán certificaciones internacionales de Buenas Prácticas de Manufactura y Certificados de Productos emitidos por la Organización Mundial de la Salud u otras autoridades competentes. Además, la Red dispondrá de un laboratorio propio para verificar que los medicamentos cumplan con estándares nacionales, regionales e internacionales de eficacia, seguridad y calidad.

    Este sistema busca garantizar la calidad y control en la adquisición de medicamentos para los hospitales que integran la Red Nacional, promoviendo transparencia y seguridad en la atención médica.

    La compra de medicamentos puede realizarse mediante varios métodos: contratación directa sin competencia, requiriendo cotizaciones; compras internacionales invitando proveedores extranjeros calificados sin anuncio público; y compras en línea cuando sean más beneficiosas. Estos métodos buscan brindar flexibilidad y eficiencia, priorizando la calidad y el cumplimiento de especificaciones técnicas.

    En la evaluación de ofertas se da mayor ponderación a la calidad, además del precio y cumplimiento técnico. Se exigen garantías mínimas de un año sobre el buen funcionamiento o calidad de los medicamentos adquiridos.

    Este proceso garantiza la adquisición eficiente y de alta calidad para la atención médica en la Red Nacional de Hospitales.

    El proceso de la Red Nacional de Hospitales se diferencia del utilizado por el Ministerio de Salud (MINSAL) principalmente en cuatro áreas: autonomía, certificaciones internacionales, laboratorio de control de calidad e independencia en sus procedimientos. Esto refleja la descentralización y autonomía de la Red en la gestión de sus compras y operaciones. Un punto importante es que la Red Nacional de Hospitales tiene autonomía plena en la regulación, vigilancia, compra e importación de medicamentos, insumos médicos y equipos. No está supervisada por la Superintendencia de Regulación Sanitaria ni se rige por las disposiciones del Sistema Nacional Integrado de Salud, salvo en casos específicos no regulados por la institución propia. Esta autonomía le permite manejar un régimen especial de adquisiciones fuera de la Ley de Compras Públicas y operar con un sistema interno más flexible y propio para garantizar la calidad y eficiencia en la atención médica.

    Este proceso de compra que propone la nueva ley está alineado con los estándares internacionales, incluyendo los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).  El proceso incluye una certificación de buenas prácticas de manufactura, un certificado de productos farmacéutico también incluye la creación de un laboratorio de control de calidad. Estos requisitos aseguran que los medicamentos adquiridos cumplen con los estándares internacionales de calidad y seguridad promovidos por la OMS.

    La nueva Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales busca modernizar y flexibilizar la gestión en la adquisición de medicamentos e insumos médicos, estableciendo un sistema autónomo con control de calidad interno y alineado con estándares internacionales como los de la OMS. Sin embargo, dada la prevalencia histórica y mundial de la corrupción en el sector salud y la vulnerabilidad particular de los procesos de compra de insumos, esta autonomía y flexibilidad también representan riesgos significativos de corrupción y pérdida de recursos públicos. Por ello, resulta imprescindible que la implementación de esta ley vaya acompañada de mecanismos sólidos de transparencia, supervisión independiente y rendición de cuentas para evitar que una parte importante del presupuesto destinado a la salud termine en manos privadas, protegiendo así el acceso y la calidad de los servicios públicos para la población. Solo con controles efectivos se podrá garantizar que la Red Nacional de Hospitales cumpla con su objetivo fundamental: brindar una atención médica eficiente, segura y equitativa para todos.

    *El Dr. Alfonso Rosales es médico epidemiólogo y consultor internacional

     

  • Un sonido diferente

    Un sonido diferente

    La cuica es un instrumento musical de fricción, conocida como el alma de la samba y a la cual también podemos reconocer en la música tradicional brasileña. Siendo en sus orígenes un pequeño tambor membranófono, que fue traído a Brasil por esclavos provenientes de África; se dice que en aquel indómito continente, era utilizado un artefacto similar a este instrumento para las faenas de  cacería. Como una técnica que se ejecuta para la consecución de dicha actividad y en conocimiento de la naturaleza, descubrieron que al  frotar un palillo en la altura de las membranas de piel estiradas en la circunferencia, este emitía un rugido muy parecido al de leonas en celo, lo cual atraía a los machos, logrando así el cometido.

    Pero el sonido también es comparable al chillido de un mono que pareciera estar oculto en los árboles, que saltando entre las espesas ramas observa y aunque no se deja ver, nos dice que anda por allí; quizás por eso allá por los años treinta lo distinguieron en las escuelas de samba como el “sonido diferente”. Presente la constante de aquello que no podemos ver pero sabemos que existe, para el caso, a nivel sensorial.

    Probablemente, en esos estadios tempraneros de la historia, no había mayor conciencia sobre lo que trascendería tiempo después sobre el comercio forzado y ventajoso de personas. Visto por unos como propiedad y fuerza de trabajo garantizado para el incremento patrimonial, pero para los autores de estas vejaciones, significaría el abandono de una tierra, de su tierra, que en su entorno habían formado vínculos de comunidad. Pero las costumbres, tradiciones, la manera como celebraban o agradecían, eso intangible, viaja siempre muy adentro, tanto que nadie lo podía desarraigar. Y que ahora, solamente por medio de una mirada compasiva y de aceptación  a estos acontecimientos, podemos agradecer la fusión de cultura y enriquecimiento posterior de la misma.

    Y es que cuando nos dedicamos a escuchar, independiente del género musical, podemos ir distinguiendo los diferentes instrumentos con sus sonidos, la apreciación de los mismos, encontrando la belleza de una cultura que en su momento creo, interpretó y diseminó a través de una actividad musical, que como muchas otras primitivamente, resulto de la interacción grupal  a una  finalidad comunitaria.

    Georg Simmel, sociólogo alemán, dijo que todos somos fragmentos no solo del hombre en general, sino de nosotros mismos. En este sentido, somos un mosaico de piezas que se integran algunas veces, compartiendo la misma experiencia humana al trascender, al ir dejando estelas en nuestro paso. Al imaginar la cantidad de experiencias comunes que a través de la historia hemos y seguimos compartiendo, se vuelve asombroso contemplar el impacto que se produce en generaciones.

    La belleza y el horror en su constante vital, completando nuestros días. Que aunque no lo veamos hay un sentido de ser en todo, como la cuica solo la escuchamos al estar atentos a los acordes.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    29/Agosto/2025

  • El mensaje inspirador de Nick Vujicic

    El mensaje inspirador de Nick Vujicic

    Después de más de 15 años de estar mencionando en mis cátedras a Nick Vujicic, lo he conocido. El australiano que ha cambiado la vida de muchos seres humanos. Ha llenado estadios y es uno de los motivadores más famosos.

    Por redes sociales me enteré de que vendría Nick, las dos presentaciones fueron en el Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel en San Salvador. Me levanté temprano el domingo 26 de agosto. Estaba dispuesto a verlo en cualquiera de las dos presentaciones. No conocía el Tabernáculo, lo que hice fue conversar con alguien que se dirigía también a la iglesia. Le pregunté: —¿Cree que me dejen entrar? — Claro, no hay problema. Ya sentado, esperé con ansias. El anfitrión preguntó quiénes eran las personas que habíamos llegado por primera vez, me puse de pie; y luego, una señora del protocolo me regaló una alcancía, un premio de bienvenida.

    Estaba casi en las últimas gradas del segundo nivel, pero eso no me importaba. No era a un rockstar al que esperaba, era alguien que deja mensajes inspiradores. De repente, luego de unos cánticos religiosos, aparece en silla de ruedas Nick. En ese momento todos nos pusimos de pie y le aplaudimos. Lo subieron a una tarima e inició el excelente mensaje. Yo me quedé atónito, se me puso la piel de gallina y lloré. Era como un culto evangélico en donde lo invitaron a dar la palabra de Dios. En su participación tomó de referencia algunos versículos de la Biblia.

    El motivador espiritual mostró en una pantalla gigante fotos de su esposa y sus cuatro hijos. En lecturas anteriores había leído que Nick intentó suicidarse debido a su apariencia física. A todos nos volvió a manifestar lo mismo; sin embargo, nos comentó que Dios tenía destinado para él un trabajo que hacer en la vida “cambiar la vida de muchas personas”.

    Nick nos dijo que cerráramos los ojos y que oráramos. Oró por las personas que tienen cáncer, oró para que toda enfermedad y dolor sea sanado; etc. Los más de 5,000 asistentes quedamos impactados por las palabras religiosas del motivador. El objetivo es cambiar de actitud y ser mejores seres humanos. Exhortó: “Señor Jesucristo, por todo El Salvador, por todos los que nos están oyendo y mirando, por todos los que estamos en este edificio, oremos en el nombre de Jesús para que seamos sanos”.

    He visto muchas veces junto con mis alumnos sus videos, luego les digo, si él, sin haber nacido sin piernas ni brazos, puede salir adelante y ser exitoso en la vida, entonces, ustedes también lo pueden hacer. Además, tiene estudios de maestría. El video que siempre les muestro es El circo de la mariposa, el cual narra la historia de Will (personaje interpretado por Nick), un hombre que nació sin brazos y piernas, solo tiene una parte de su pie izquierdo. En el cortometraje demuestra que todos los seres humanos, sin importar sus limitaciones físicas, sociales o emocionales, tenemos un valor único y una capacidad extraordinaria de transformarnos y dar frutos. Cada ser humano tiene un potencial oculto.

    Ha viajado por todo el mundo, imparte mensajes de motivación y superación. Su narrativa también está basada en la palabra de Dios. También imparte charlas en el ámbito corporativo y empresarial. Tiene el don de llenar estadios. Su primer libro se titula ¡Sin brazos, Sin Piernas, ¡Sin Preocupaciones! Nick es un ejemplo a seguir. Creo que si abrimos el corazón cuando escuchamos a un motivador, las cosas pueden cambiar. Con fe, determinación y amor podemos  superar las barreras.

    El anfitrión, quien fue el que tradujo el mensaje de inglés al español, le dio las gracias a Nick y a todos los asistentes. Yo salí con el alma motivada y me fui inspirado para mi casa para contarles el mensaje a mi familia. Me puse a pensar, él es un gran motivador, y yo seguiré brindando sus mensajes a muchas personas. Concluyo con una frase del motivador Vujicic “No puedo cambiar las circunstancias de mi vida, pero puedo elegir ser feliz incluso en medio de la adversidad”.

    * Fidel López Eguizábal es docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv