Categoría: Opinión

  • ¿Por qué razón El Salvador es un país de Tercer Mundo?

    ¿Por qué razón El Salvador es un país de Tercer Mundo?

    Son muchas las aristas para analizar por qué razón no avanzamos. El Salvador sigue siendo un país de Tercer Mundo, eso necesita que todos los sectores nos preocupemos. Cuesta asimilarlo; sin embargo, hay muchas razones.

    El promedio de escolaridad en El Salvador es hasta el octavo grado. Según el nuevo censo que se desarrolló en el país, el grado de escolaridad aumentó un grado. Mientras no se le apueste a la educación o se inyecte más presupuesto, no saldremos adelante. Mientras más profesionales se tenga, mejores oportunidades vendrán para el país, especialmente si se les apuesta a carreras tecnológicas.

    No hay empresas que fabriquen: autos, maquinaria, industria, etc. Cuando se visita un país industrializado, se nota que hay capital, trabajo y desarrollo. Quizá contemos con algunas empresas como «Aeroman»; sin embargo, hace falta más empresas como esas en el país. Además, tenemos niveles bajos de industrialización.

    No hay recursos minerales como en otros países. El presidente Bukele está con la idea de extraer el oro. Quizá haya un poco; pero eso no es suficiente para decir que tenemos riquezas naturales como: petróleo, cobalto, cobre, etc.

    El PIB per capita es bajo, hay más de las 600,000 personas que viven en pobreza, existe desigualdad social, el sueldo mínimo es de $365 dólares, muchos emigran por no encontrar oportunidades laborales, etc. Estos son algunos indicadores que miden cómo está un país.

    La agricultura no es sostenible. Todos sabemos que dependemos de países como Guatemala y México. Esos países importan muchas verduras y frutas al país. Somos un país pequeño, pero eso no quiere decir que no tenemos la capacidad de autoabastecernos con la agricultura. Es más, hay poca tecnología y la agricultura cada día se va haciendo menos sostenible.

    Dependemos en un gran porcentaje de las remesas. Eso es lo que hace que el país no se hunda más en la miseria. Casi 3 millones de salvadoreños viven en el extranjero y son más de 6,000 millones de dólares los que ingresan anualmente. Eso hace que la economía no llegue a números rojos.

    Mientras se dependa económicamente de países poderosos, no saldremos adelante. La asistencia social es importante; pero no es suficiente para salir de la pobreza, de los problemas económicos. Eso ayuda a que una comunidad se mantenga, pero no se solucionan de raíz los problemas.

    No contamos con un sistema de salud pública eficaz y eficiente. Hace falta tener una calidad de salud. El mismo ISSS adolece de especialistas. Los hospitales públicos no tienen el suficiente presupuesto para funcionar óptimamente.

    Debe de haber más apoyo para los pequeños y medianos empresarios. Si se hace una reingeniería para apoyar a los micro, pequeños y medianos empresarios, se tendrá una mejor clase empresarial. Los pequeños emprendedores necesitan de capital semilla, de créditos blandos y de mejores oportunidades. Recordemos; que el comercio informal es el que mantiene la economía del país.

    El desarrollo de las zonas rurales no llega a todos los pobladores. Los países de primer mundo no abandonan las zonas vulnerables, en el área rural apoyan a los agricultores, artesanos y a la población en general.

    Mientras no crezca la inversión extranjera en el país, seguiremos con un gran porcentaje de pobres. Todo el país necesita que se afinquen empresas para que aumenten las plazas laborales. El Salvador tiene oportunidades laborales, por ejemplo, en los «call centers», hay más de 36,000 empleados, pero eso no es suficiente para miles de bachilleres y profesionales que se gradúan anualmente. Se necesita más inversores, más y mejores oportunidades laborales.

    Es importante que se apueste por la tecnología, al acceso equitativo de la educación y por distribuir los recursos apropiadamente. Las desigualdades merman cuando existen políticas públicas que ayuden a todos los sectores. Dejemos atrás los días de conflicto armado, las pandillas y la inseguridad.

    Actualmente, se debe pensar también en la democratización del país para poder salir adelante. Debe de haber un gobierno que piense en todos los sectores y que canalice inversión. Saldremos adelante si el Estado garantiza el progreso, la inversión extranjera y la seguridad social.

    * Fidel López Eguizábal, Docente investigador Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv

  • Pedir justicia implica clemencia

    Pedir justicia implica clemencia

    Cada uno de nosotros, solo será justo,

    en la medida en que haga sus labores de desapego, porque nuestra víscera egoísta perenemente está apegada a la deslealtad, dentro de una atmósfera adherida al odio, a la venganza, a los rencores. Por desgracia, cualquiera hemos presenciado la destrucción de vínculos hogareños, que nos revuelven por dentro, pero que ahí suelen estar, pasando de una generación a otra. Son muchas las personas que viven distanciándose de sus propios lazos naturales, que no han aprendido aún a reprenderse y, todavía menos, a perdonar de corazón. Desde luego, la rabia es un vicio que destruye las relaciones humanas y una fuente de desatinos. De ahí, la necesidad de templarnos con la amplitud de mirada y la benevolencia del sabio que cabal lo justifica.

    Indudablemente, no somos responsables del naciente desespero, ya que coexistimos humanos y tenemos sentimientos, pero siempre sí que existimos como garantes de su desarrollo. En ocasiones, es saludable que el furor se desahogue de la manera adecuada. Si un ser humano no se indignase ante la injusticia, si no sintiera la opresión de un débil, entonces significaría que tiene un corazón empedrado, deshumanizado por completo e inhumano. La solidaridad con el indefenso es algo innato en nosotros. Necesitamos hallarnos arropados entre sí; máxime en un momento en el que la desaceleración económica, las tensiones geopolíticas y el cambio climático ponen en peligro, ya no solo el mercado laboral, también las nuevas oportunidades de subsistencia.

    Hoy más que nunca, no podemos cerrar los ojos a la realidad que nos ha tocado vivir; y, aunque progresemos en la conciencia de la moralidad, tenemos que hacer valer su significado, al menos para mejorar la concordia entre análogos. Sea como fuere, y a poco que nos adentremos en nosotros mismos, observaremos que vivimos en un mundo en el que los vínculos hogareños apenas existen, cada cual camina a su rumbo materialista, con ritmos existenciales frenéticos, sin importarnos para nada la construcción de una sociedad más humana y fraterna. En este sentido, también me dirijo a los responsables políticos, pidiéndoles que ayuden socialmente a ese aluvión de desfavorecidos, que caminan por el mundo desolados, sin que nadie le extienda una mano.

    En medio de importantes necesidades humanitarias y de seguridad, tampoco podemos ignorar ciertas corrientes dominadoras, sostenidas por principios mercantiles posesivos e individualistas, que han llegado a sustraer del concepto de rectitud sus raíces culminantes, separándolas de un espíritu decente y solidario. Sin duda, es imperativo el apoyo internacional, al menos para poner fin a la mayor crisis de desplazamiento mundial. La justicia, en efecto, no es un simple pacto entre semejantes, ya que lo que es justo no está determinado originariamente por la efectiva ley, sino por la identidad profunda del ser, llamada a cultivar el gusto por lo que es equitativo y auténtico, aun cuando esto pueda comportar sacrificio e ir contracorriente.

    Todo en esta vida, requiere esfuerzo y dedicación; ahora bien, si cuando fuiste mazo no tuviste compasión, ahora que eres yunque, te toca tener aguante. Sea como fuere, continuamente me he reafirmado que los derechos fundamentales, están inscritos en nuestra propia naturaleza humana; y, como tales, deben salvaguardarse con tolerancia comprensiva, pero sin dejar de intensificar el esfuerzo conjunto y universal de garantizar su respeto. Por ello, en tiempos difíciles como los actuales, las naciones deben sumar esperanzas e impedir que se desmorone el orden mundial. De lo contrario, acabaremos destruyéndonos como linaje. ¡Triste época la nuestra!; porque las leyes abundan, lo que falta es la entereza, para perpetuar la civilización y que se armonice.

  • Me declaro «marzista»

    Me declaro «marzista»

    Sí, así, con «zeta». Porque marzo es un mes cargado de significado y heroísmo, al hablar de la defensa de los derechos humanos en este mi país. Algunas personas pensarán que lo digo por la figura más reconocida en esa lucha acá y puede que también mundialmente. Obviamente hablo del cuarto arzobispo de San Salvador, monseñor Óscar Arnulfo Romero, cuyos verdugos consumaron su encargo hace 45 años: el lunes 24 de marzo de 1980. Claro que tiene que ver con él, si hasta la Organización de las Naciones Unidas ha dedicado esa fecha a la conmemoración del Día internacional del derecho a la verdad en relación con violaciones graves de los derechos humanos y de la dignidad de las víctimas. Pero no solo es por él, ahora santo de la Iglesia católica y pastor inmortal de su pueblo, sino también por otra cantidad de personas que fueron igualmente sacrificadas durante ese mes por haber abrazado –cada cual a su manera– tan noble y riesgosa cruzada. Algunas pocas, las recuerdo enseguida.

    Comienzo este breve recorrido trayendo a cuenta al amigo de Romero: Rutilio Grande. Este jesuita fue asesinado el 12 de marzo de 1977 junto a: Manuel Solórzano de 72 años y Rutilio Lemus de apenas dieciséis, que por la edad de ambos representaban a nuestro campesinado. Hoy los tres son beatos. El martirio del padre Grande –así le decíamos en el colegio Externado de San José cuando, en 1971, era nuestro prefecto de disciplina– no fue lo que propició que monseñor pasara de ser «malo» a convertirse en «bueno», como se suele simplificar la historia; pero sí terminó siendo, junto con el sufrimiento del pueblo, un factor fundamental para su evolución.

    Me hubiera encantado verlos en poderosa dupla, lista y dispuesta siempre a denunciar ‒cada cual por su lado o a dos voces‒ los crímenes y otras graves violaciones de derechos humanos que impunemente cometió la dictadura en aquella época. Bueno, ni tan impunes porque precisamente este par de valientes curas ya las venían denunciando con corazón ardoroso y voz potente; ello los condujo hasta el inaceptable sacrificio de sus vidas. La puesta en escena de esa generosa pareja jugándose el pellejo por su gente, bien pudo titularse «Rutilio y Romero, el pueblo primero». Pero no pudo ser: Grande fue inmolado dieciocho días después de que a monseñor lo encumbraran como cuarto arzobispo de San Salvador.

    Debió transcurrir un año, luego de este par de acontecimientos, para conocer el surgimiento de un nuevo organismo defensor de la dignidad de nuestra gente más sufrida: la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador. Una de sus fundadoras y primera presidenta, fue Marianella García-Villas. A esta abogada y filósofa salvadoreña, el ejército gubernamental la emboscó ‒junto con más personas indefensas‒ en La Bermuda, Suchitoto, departamento de Cuscatlán el 13 de marzo de 1983; se la llevaron herida para luego torturarla y asesinarla a mansalva.

    Previamente, el 17 de marzo de 1982, fueron víctimas fatales de otra emboscada artera el periodista holandés Koos Koster junto a tres colegas más de la misma nacionalidad. También defendían los derechos humanos del pueblo salvadoreño, investigando en el terreno y difundiendo la denuncia de lo que ocurría en nuestro país.

    Y el 15 de marzo de 1993 presentó su informe público la Comisión de la Verdad; sin embargo, cinco días después, los señalados como responsables de las graves violaciones de derechos humanos incluidos en el mismo fueron «premiados» con la mal llamada «Ley de amnistía general para la consolidación de la paz». Lo hicieron sin importar el sufrimiento que le causaban y aún le causan a las familias de sus víctimas. Pero así pretendieron enterrar la historia dolorosa de lo ocurrido antes y durante la guerra, como también pasó en 1932 con el «perdón» dictado por el tirano salvadoreño del siglo pasado ‒Maximiliano Hernández Martínez‒ en favor de los autores de la matanza perpetrada en enero de ese año, incluido él mismo.

    Ahora, marzo permanece desafiante para quienes nos empeñamos en no abandonar a las víctimas de las cochinadas pasadas y presentes. A seis días de iniciado ese mes en 1980, se suspendieron garantías constitucionales al decretarse un estado de sitio que duró casi siete años; en el presente, a finales de marzo del 2022 Bukele impuso su régimen de excepción que está por cumplir tres. En este último escenario, se han violado y se continúan violando derechos humanos. No queda más que seguir y persistir siendo «marzistas»: convencidos militantes y combatientes por la verdad y la justicia que, además, debemos convencer a más personas para que abracen esta causa como la verdadera ruta hacia la verdadera paz.

  • En el día internacional del teatro

    En el día internacional del teatro

    Con grandes caravanas, festivales, muestras y diversas manifestaciones escénicas se celebra el día mundial del teatro declarado por el Instituto Internacional del Teatro ITI de la UNESCO desde 1961 cada 27 de marzo, con el objetivo de dar a conocer la importancia del teatro en la cultura, promover el teatro como una forma de arte, fomentar la paz y la reconciliación entre los pueblos, dar a conocer el mundo de las artes escénicas a más personas.

    En El Salvador sin mucho esplendor, sin mucha pompa pero con todo corazón nos disponemos a celebrar este día, cada año el ITI designa a un personaje distinguido para que dirija un mensaje a nivel mundial, para este año fue Theodoros Terzopoulos, también educador, autor, fundador y director artístico de la Compañía de Teatro Attis quien en su alocución cuestiona que si el teatro está respondiendo al SOS que los tiempos actuales nuestra sociedad está demandando, y puede el teatro convertirse en parte del ecosistema en que el ser humano vive, dentro de células digitales, deterioro el entorno en que vivimos, desastres ambientales, nos invita a volver al mito y miremos a los ojos de Dioniso, el dios extático del teatro y el mito que une el pasado, el presente y el futuro.

    La sociedad está en crisis y por ende el teatro, la risa fácil, el gesto falso que inunda los pabellones ante el telón y que conllevaría a un cambio desde el teatro como un arte provocativo ha ido perdiendo espacio por vivir en una realidad de la inmediatez como consecuencia de la revolución digital y el avance de la tecnología, debemos repensar el arte teatral como propone Terzopoulus acudir al llamado de alerta, a expresar la vida humana de una manera más profunda, que cuestione las desigualdades, las injusticias, el irrespeto al derecho humano, la destrucción del ambiente por maquinas colonizadoras, un teatro que provoque esclarecer la verdad.

    El mundo sigue su curso y el teatro es el medio idóneo para replantear la realidad en que vivimos , Terzopoulos señala que:» necesitamos nuevas formas narrativas dirigidas a cultivar la memoria y dar forma a una nueva responsabilidad moral y política que surja de la dictadura multiforme de la actual Edad Media».

    En El Salvador nos preparamos para este celebración del 27 de marzo por lo que invitamos al público a vivir con nosotros este 22, 23 y 27 de Marzo, y compartir un momento especial en el Centro Cultural Cabezas de Jaguar de tres espectáculos dedicados a este día , el Centro Cultural se ubica en la 73 Avenida Norte # 319 Colonia Escalón.

  • La condena anunciada y las denuncias contra exalcaldes

    La condena anunciada y las denuncias contra exalcaldes

    El exalcalde municipal de Olocuilta, Marvin Ulises Rodríguez «Álvarez», fue condenado la semana pasada por un Tribunal de Sentencia de Zacatecoluca a 27 años de cárcel por los delitos de enriquecimiento ilícito, peculado y malversación de fondos.

    Además, deberá regresar al Estado más de $200 mil, en concepto de responsabilidad civil.

    La condena contra el exalcalde, que fungió en el cargo por el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), a pocos sorprende pues ya se esperaba, ya que ejerció como jefe edilicio desde mayo de 2006 hasta abril de 2018 y en todo ese tiempo fue evidente el mal manejo de los fondos del erario municipal. En 2006, apenas llegó al cargo lo primero que hizo fue doblarse el salario en relación a lo que ganaba su antecesor.

    Ya el 21 de junio de 2019 la Cámara de la Tercera Sección del Centro de San Vicente le impuso al exalcalde, hoy prófugo de la justicia, una condena civil tras encontrarlo responsable de enriquecimiento civil por $249,045.68 dinero que obligadamente debió regresar al Estado en efectivo o bienes decomisados. La Cámara también lo inhabilitó para que en un periodo de diez años pudiera buscar o ejercer cualquier cargo público.

    En el juicio del Tribunal de Sentencia también se condenó a 12 años de cárcel al extesorero municipal Edwin Orlando León por peculado, delito que ellos y otras nueve personas (ocho exconcejales y un civil) habrían cometido en el período 2012-2015 cuando con anomalías adquirieron un terreno para construir un parque ecológico y un cementerio municipal. Según la acusación fiscal el ex alcalde Rodríguez y el extesorero León (también prófugo) movieron dinero del desaparecido Fondo para el Desarrollo Económico y Social (FODES) hacia sus cuentas particulares. Los exconcejales y el civil fueron condenados a tres años de prisión sustituidos por medidas alternas.

    Todo acto de corrupción debe perseguirse y aplicarse justicia, sin importar la procedencia o filiación política y partidaria del corrupto. Algunos exalcaldes están presos, otros tienen procesos abiertos, pero muchos llevan una vida cómoda y hay algunos que hasta se mantienen reelegidos en los cargos. Nadie debe escudarse en un partido político o en los cargos para abusar de los intereses ciudadanos. A los cargos públicos se llega a servir, no a servirse de ellos.

    Los procesos contra los exalcaldes deben continuar en su debido proceso. La Fiscalía General de la República (FGR) debe proceder con sendas investigaciones en aquellos casos denunciados como es la denuncia contra el exjefe edilicio de Sonsonate, Rafael Edgardo Arévalo a quien el actual concejo de Sonsonate Centro, quien supuestamente compró un camión recolector de la basura con el motor ya fundido (el cual ya tenían en arrendamiento) y habría pagado horas extras no trabajadas y combustible no utilizado.

    Igual denuncia ciudadana hay contra el exalcalde destituido de San Salvador Este, José María Chicas, por el mal manejo del refugio de animales en el distrito de Ilopango. La Fiscalía debe tomar cartas e iniciar una investigación por el posible cometimiento del delito de incumplimiento de deberes, maltrato animal y cualquier otro, pues recordemos que Chicas dijo públicamente que la Fiscalía ya había verificado o inspeccionado el refugio animal y que había validado las condiciones del mismo.

    Otros exalcaldes y actuales alcaldes también tienen denuncias ciudadanas abiertas por posibles actos de corrupción o por abusos de poder, desde funcionarios que se han aumentado el salario de manera exorbitante hasta aquellos que se aprovechan de su cargo para cometer peculado y perseguir a la población, principalmente a los comerciantes a quienes han duplicado o triplicado los impuestos. En Olocuilta, distrito de La Paz Oeste, por ejemplo, la ciudadanía se siente con ausencia de alcalde porque no tienen obras ni apoyo municipal y porque hay una persecución contra los pequeños comerciantes.

    La Fiscalía debe perseguir la corrupción emane de donde emane. Lo del exalcalde de Olocuilta era más que evidente, pero qué pasó con todos aquellos exfuncionarios edilicios que se transfirieron dinero del FODES o aquellos actuales concejales y jefes edilicios que han llenado los puestos públicos con parientes o que se han colocados altos salarios, inclusive superiores a los del Presidente de la República. Hay alcaldías donde los concejales reciben hasta $500 por reunión semanal.

    De conocimiento público es sabido que muchos exalcaldes cobraban el famoso «diezmo» es decir el diez por ciento por proyecto que concedían a particulares o empresas. Así, si un proyecto tenía un costo de 100 mil dólares, 10 mil eran para el alcalde y sus concejales y 90 mil los «costos reales». Estos casos deben perseguirse y aplicar justicia con el debido proceso.

    Valiéndose de su «autonomía» muchos gobiernos locales hicieron su antojo y muchos lo siguen haciendo. La corrupción a veces es evidente y otras veces hay que descubrirla cuando asoman los indicios. Alcalde y concejales corruptos deben ser enjuiciados y condenados si se les prueba su autoría delictiva.

  • Un congresista estadounidense en la historia de Cuba

    Un congresista estadounidense en la historia de Cuba

    Hay personas que por su obra de vida dejan huellas indelebles y entre esos rastros que enorgullecen la posteridad, están los de Lincoln Diaz Balart, un hombre que honro el gentilicio de dos países durante toda su vida.

    Lincoln fue un hombre con grandes compromisos ciudadanos, responsabilidad que se puede apreciar a través de sus actividades en las que mostró sentirse obligado con Cuba y Estados Unidos por igual, pero mas profundamente, con las personas que enfrentaran situaciones de injusticias como causa toda dictadura, en particular las de corte castro chavista que padecen Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.

    Lincoln nació en La Habana y como tantos otros cubanos de 1959 a la fecha, abandono su tierra en plena infancia, no obstante, su identidad nunca la perdió.

    Le forjaron en amor a la Patria, amor que como escribiera el apóstol Jose Martí, «El amor, madre, a la patria no es el amor ridículo a la tierra, ni a la yerba que pisan nuestras plantas. Es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca».

    Lincoln cumplió a cabalidad con esta máxima del apóstol. Nunca cejo en su empeño de combatir el castro totalitarismo. Puso su talento y devoción al servicio de esos ideales y fue efectivo en su gestión.

    Fue un político exitoso. Interpreto sabiamente a sus electores manteniendo con ellos una estrecha relación, además, fue capaz de escoger un equipo de colaboradores en el que se destacó Ana Carbonell, una mujer de gran talento y talante.

    Su primera postulación fue como miembro del partido Demócrata donde asumió distintos liderazgos, entre ellos, presidente de los Jóvenes Demócratas del condado Miami Dade y Jóvenes Demócrata de la Florida, después, fue integrante del comité ejecutivo del partido en el condado y en 1985 cambio de Partido, inscribiéndose junto a varios miembros de su familia en el Partido Republicano.

    En 1986 fue elegido a la Cámara de Representantes de Florida hasta 1989, año que paso al Senado del Estado hasta 1992, posteriormente fue electo a la Cámara de Representante de los Estados Unidos donde sirvió hasta el 2011.

    Lincoln Diaz Balart fue el segundo congresista federal de los exiliados cubanos, fue precedido por una cubana que nos enorgullece a todo, Ileana Ros Lethinen, elegida en 1989, convirtiéndose en la primera hispana en llegar la Cámara estadounidense.

    Fueron dos congresistas particularmente activos, hijos de dos cubanos de pura cepa, Enrique Ros y Rafael Diaz Balart, respectivamente. Estos dos congresistas marcaron pautas a favor de Cuba en la política de Estados Unidos, fue una época dorada en el aspecto exterior de nuestra lucha, ocupando la causa insular una posición prioritaria.

    No hubo servidor del totalitarismo que no fuera severamente confrontado por estos paladines. Trabajaron intensamente a favor de retorno de la democracia en Cuba, una gesta que considero todos los exiliados estamos obligados a reconocer, con independencia de las simpatías partidarias que cada quien pueda albergar.

    En el 2003 fue miembro fundador del Instituto de Liderazgo Hispano del Congreso, una organización bipartidista que ofrece espacio a la diversidad e inspira a las nuevas generaciones de líderes hispanos y en el año 2011 constituyo el Instituto La Rosa Blanca en memoria de su padre Rafael y cuyo propósito es respaldar la construcción de una Cuba democrática, otra muestra de su perenne compromiso con la Isla.

    Lincoln, aparte de la defensa de los mejores valores y tradiciones estadounidenses, mostro una seria preocupación por la libertad y el mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos promoviendo leyes históricas como la aprobación de la Ley de Ajuste Nicaragüense y Alivio de Centroamérica (NACARA) en 1997, y la codificación del embargo de los Estados Unidos contra Cuba en 1996, condición que exige que todos los presos políticos sean liberados y que se programen elecciones multipartidistas en Cuba antes de que se puedan levantar las sanciones estadounidenses, características que acabaría con la esencia del régimen totalitario.

    Lincoln Diaz Balart cumplió a plenitud con un deber que todos estamos obligados a acatar, ser un buen ciudadano.

  • Putin y Trump, una historia de amor que puede acabar en desastre

    Putin y Trump, una historia de amor que puede acabar en desastre

    A falta de registros fiables que digan lo contrario, Vladímir Putin y Donald Trump se conocieron personalmente en julio de 2017, en Hamburgo, Alemania, durante una de las sesiones del G20.

    Apenas unos meses antes, en noviembre del año anterior, habían tenido una primera conversación telefónica en la que el líder ruso felicitó a Trump por su victoria contra Hillary Clinton. En una segunda llamada, en enero, el recién juramentado presidente estadounidense reiteraba a su homólogo que deseaba tener «una relación sólida y duradera con Rusia».

    Trump había querido conocer a Putin en noviembre de 2013, cuando un amigo mutuo, el magnate azerbaiyano Aras Agalarov, le organizó el certamen Miss Universo en Moscú. La reunión no pudo concretarse en ese momento, pero el hombre fuerte del Kremlin le envió al empresario inmobiliario y propietario del concurso de belleza una nota de disculpa junto a una miniatura lacada tradicional de Fedoskino.

    Cuando por fin pudieron estrecharse las manos, Putin llevaba más de 17 años al timón de la Federación Rusa; desde 2012, de hecho, ejercía su tercer mandato presidencial, luego de haber manejado tras bambalinas todos los hilos de Dimitri Medvédev, títere al quien había designado para que le calentara la silla por cuatro años en «obediencia» a la Constitución. Trump, por su lado, solo había cumplido seis meses a la cabeza del Gobierno estadounidense, pero se mostraba particularmente interesado en charlar con aquel personaje autoritario al que luego calificaría de «nuevo amigo».

    Un testigo de excepción de aquel encuentro, Rex Tillerson, a la sazón secretario de Estado, comentó después que Putin se había despachado un monólogo de naturaleza «histórica» para convencer a Trump de que Ucrania no era en realidad un país, sino una región plagada de políticos corruptos que debía estar subordinada a Rusia. Tillerson le confió al New York Times que salió alarmado de aquella reunión, solicitando a los asesores presidenciales que le ayudaran a cambiar la mala percepción que sobre Ucrania habría podido dejar el líder ruso en su jefe. Unos meses después, en marzo de 2018, Mike Pompeo llegaría a sustituir a Tillerson, calificado de «más tonto que una piedra» por Trump.

    Sea como fuere, la relación de estos dos machos alfa iniciada en Hamburgo se alargó durante el resto de la primera administración trumpista, lo que granjeó al mandatario republicano, incluso mientras ejercía el cargo, amplias investigaciones por parte del fiscal especial Robert Mueller, ex director del FBI. La conclusión de estos procesos no condujo al presidente al banquillo, pero sí confirmó que los lazos entre Putin y Trump eran más estrechos de lo que admitían públicamente. Solo veamos el ilustrativo ejemplo de Paul Manafort.

    Consultor de varias administraciones republicanas desde Gerald Ford, Manafort se mantuvo muy cercano a la Casa Blanca a pesar de haber cabildeado a favor de Víktor Yanukóvich, gobernante ucraniano aliado de Moscú y expulsado del poder tras las manifestaciones patrióticas de 2013-2014 en la Plaza de la Independencia de Kiev. A pesar de haber sido condenado y llevado a la cárcel por diversos delitos, Manafort fue indultado por Trump y hoy, increíblemente, ha vuelto a ser parte de su equipo. Este tipo de cosas (sospechosas por decir lo menos) pasan con demasiada frecuencia alrededor del actual presidente estadounidense.

    Donald y Vladímir, pues, no esconden su cercanía. Tampoco escapan a nadie sus evidentes semejanzas. Ambos comparten el gusto por el mando abusivo, padecen la misma urticaria por la prensa investigativa y poseen egos absolutistas inflamados por análoga vanidad. Las diferencias se encuentran en los sistemas que sirven de marco a sus respectivas gestiones: Putin ha podido desmontar la frágil democracia rusa y es hoy un autócrata, mezcla de zar y bolchevique con inyecciones de testosterona; Trump nunca será dictador aunque lo quiera, por las mismas razones por las que Rusia y Estados Unidos han tenido trayectorias tan diferentes, esto es, por sus opuestas fundaciones históricas y por la muy dispar formación de sus ciudadanos.

    Lo que un ruso acepta como parte de su tradición política —un líder con actitudes despóticas, por ejemplo—, un estadounidense lo deplora hasta bordear el cinismo, cuando no la protesta y el abierto activismo.

    Pero más allá de la simpatía personal que Donald experimente por Vladímir —traducida quizá en paralelos prejuicios por líderes acosados como Volodímir Zelenski—, el pragmatismo político tendrá que imponerse tarde o temprano en la agenda del presidente Trump. Las amistades, por íntimas que sean, no deberían contaminar de subjetividad las decisiones de un gobernante, máxime si son de naturaleza geopolítica. En adición a ello, como dice el historiador británico Timothy Garton Ash, «Trump es el aliado de una sola persona: Trump. Es un matón narcisista que fundamentalmente solo está interesado en sí mismo». (Descripción que también se ajusta al perfil de Putin).

    Las alarmas ya deben estar sonando al interior del equipo publicitario de la Casa Blanca. Los sondeos más creíbles confirman que el ciudadano estadounidense está lejos —y bastante lejos, si nos atenemos a ciertos números— de aplaudir las derivas excéntricas y prepotentes de Washington con Kiev. Y al revés: las afinidades con el Kremlin no abonan nada a la imagen de Trump ni a su credibilidad internacional como líder de una gran nación. Europa está corriendo al rearme y los mercados envían señales que solo un fanático del Maga (Make America Great Again) podría ignorar. Si no corrige pronto, el presidente Trump estaría a un paso de encarnar el más catastrófico aislacionismo que se recuerde en la reciente historia americana.

  • Los avances de la educación salvadoreña

    Los avances de la educación salvadoreña

    Desde hace varios años, y en una serie de entregas los años 2023 y 2024, he brindado un seguimiento a los importantes cambios que se desarrollan en el sistema educativo salvadoreño, de los cuales, lamentablemente, estamos hablando poco y forman parte de las grandes transformaciones que impulsa el Gobierno.

    Exponiendo y desarrollando los avances en todos los niveles de la educación en nuestro país, compartiendo vivencias y verificaciones por mis diferentes roles de padre, ciudadano, docente universitario, investigador académico, conversando con docentes de todo nivel, con los papás y con los protagonistas, los estudiantes, de todo nivel, pero sobre todo haciendo un esfuerzo por ser un adulto significativo.

    Por ejemplo, en el marco de la Reforma Educativa «Mi Nueva Escuela», se ha dotado de tecnología a todos los docentes y estudiantes del sistema público, y este año todos los centros educativos tendrán acceso a Internet. Un esfuerzo similar en América Latina se realizó años atrás en Uruguay, en tiempos de normalidad y sin pandemia, cuando se entregó computadoras a todos los estudiantes del sistema educativo uruguayo en un lustro y con el apoyo del Plan CEIBAL.

    En El Salvador, esta universalización del derecho al uso y aprovechamiento de las tecnologías fue acelerada y en condiciones de pandemia, solo gracias al compromiso y aumento en el presupuesto para educación nacional (el cual pasó de un pírrico 3.4% a un 5.1% del PIB).

    La introducción de las tecnologías se acompañó con la formación de todos los docentes del país, tanto del sector público como privado, para que las nuevas herramientas pudieran ser realmente aprovechadas en el aula. Ahora, con el acompañamiento de grandes referentes mundiales de la tecnología, como Google, el país ensaya procesos innovadores de aprovechamiento de la inteligencia artificial para generar contenidos, para evaluar a los estudiantes y para superar la escuela tradicional que se caracterizaba por el uso de la tiza, el metro o la pizarra.

    Nunca, los salvadoreños habían disfrutado de espacios de paz y seguridad en las escuelas y, además, acceso gratuito y universal a las tecnologías.

    He notado que tampoco en los espacios de opinión se está conversando sobre la reforma curricular que se ha construido en los últimos cinco años. De hecho, desde la década de los noventa del siglo pasado no se contaba con programas y libros de texto completamente renovados para todas las asignaturas y para todos los niveles educativos desde educación inicial hasta bachillerato.

    Solamente este año el MINEDUCYT imprimió y distribuyó aproximadamente 6 millones de libros de texto para todos los estudiantes del país.

    De hecho, El Salvador se ha convertido en el referente centroamericano de la enseñanza de la matemática, e incluso ha sido reconocido por Gobiernos como el de Panamá o Colombia, los cuales han solicitado los libros de texto salvadoreños.

    En las escuelas de El Salvador se enseña una nueva asignatura denominada Ciencia y Tecnología que no sólo traslada los conocimientos científicos fundamentales a los jóvenes, sino que busca forjar una actitud experimental y una conciencia clara con la protección del medio ambiente.

    Por otra parte, aunque el proceso de renovación de todo el plantel educativo es más complejo de lo esperado, es importante mencionar que «Mi Nueva Escuela» cuenta con un nuevo modelo de infraestructura el cual ha dejado atrás las escuelas tristes, bicolores, con ventanales altos que generaban la sensación de encierro a nuestros niños, niñas y jóvenes.

    La nueva infraestructura educativa cuenta con todos los espacios requeridos para un desarrollo integral, espacios deportivos, nuevo mobiliario, libros de texto, espacios para la recreación y la alimentación, en su conjunto los nuevos espacios están llenos de color y esperanza para nuestros niños y niñas.

    El fin de semana anterior estuve en la zona oriente de San Salvador y pude constatar muchos aspectos sobre la relevancia de «Mi Nueva Escuela» que les compartiré en próximas entregas que se van a sorprender pero que les van a ilustrar sobre realidades y trabajo de campo.

    Tras una serie de cambios fundamentales en el país, es importante que valoremos los avances en educación, por lo que en futuras columnas seguiré proponiendo sobre esta temática y exponiendo los avances alcanzados. Recordemos que una educación de calidad es la que garantiza el desarrollo y la consolidación de los avances para nuestro pueblo, además es relevante en la criminología, ya que es posible prevenir la delincuencia, la violencia, así como transformar proyectos de vida de familias desde la primera infancia.

    • Ricardo Sosa, Docente universitario certificado
    Criminólogo

  • ¿Cómo impactaría a la economía salvadoreña el aumento de los aranceles de Estados Unidos?

    ¿Cómo impactaría a la economía salvadoreña el aumento de los aranceles de Estados Unidos?

    Con una participación del 15.6% en el PIB mundial ajustado por paridad de poder adquisitivo (PPA), Estados Unidos es la mayor economía del planeta. Además, es el principal importador global, concentrando alrededor del 17% de las importaciones mundiales de mercancías, y el segundo mayor exportador, con cerca del 8.8%. No obstante, su balanza comercial ha sido estructuralmente deficitaria desde la década de 1970, con una tendencia al alza. En los últimos años, el valor de sus exportaciones de bienes ha representado apenas entre el 50% y el 60% de sus importaciones.

    Cerca del 70% de las importaciones estadounidenses provienen de China, México, Canadá y la Unión Europea, países con los que mantiene los mayores déficits comerciales. En 2023, Estados Unidos importó mercancías desde China por $436,000 millones, mientras que sus exportaciones a ese país fueron de apenas $154,000 millones. En el caso de México, importó $475,000 millones y le exportó $322,000 millones, mientras que con Canadá la relación fue de $405,000 millones en importaciones y de $322,000 millones en exportaciones. Finalmente, las importaciones desde la Unión Europea fueron deaproximadamente $623,900 millones, frente a exportaciones por un valor de $367,900 millones.

    En este contexto, la Administración Trump ha decidido aumentar en un 25% los aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de distintos países, además de aplicar un arancel del 20% a productos chinos. Asimismo, ha amenazado con extender estos incrementos a un mayor número de bienes y países, lo que podría generar efectos significativos en el comercio global y, por ende, en economías como la salvadoreña.

    Si las amenazas de aumentar los aranceles a China, México, Canadá y la Unión Europea se materializan, es probable que se desate una guerra comercial con estos países, generando efectos como la reducción del comercio bilateral, el incremento de la inflación y la reorientación de flujos de comercio e inversión.

    Esta reorientación de flujos podría beneficiar a países como El Salvador, siempre que logren negociar con Estados Unidos la continuidad del libre comercio. Un argumento clave, como se muestra en el gráfico, es que, desde la entrada en vigor del TLC entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, el déficit comercial de El Salvador (y el de toda la región) con este país no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado, a diferencia de lo ocurrido con sus principales socios comerciales. Según cifras del Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR), en 2024 las exportaciones salvadoreñas a Estados Unidos alcanzaron los $2,134 millones, mientras que las importaciones desde ese país sumaron $4,423 millones, resultando en un déficit comercial de $2,288 millones. En consecuencia, no habría justificación para extender al país los incrementos arancelarios anunciados.

    Sin embargo, para que esta oportunidad impulse el crecimiento de la inversión nacional y extranjera en El Salvador, es fundamental identificar qué sectores y empresas, ya establecidas o con capacidad de instalarse rápidamente en el país, podrían reemplazar a los proveedores de otros países afectados por el proteccionismo estadounidense. También es crucial reconocer los principales obstáculos que enfrenta el país —como la calificación y disponibilidad de mano de obra, la infraestructura y la burocracia— y, a partir de ahí, diseñar e implementar políticas sectoriales efectivas.

    El Salvador necesita con urgencia políticas que aumenten de manera sostenida la productividad y rentabilidad de su agricultura y su industria. Paradójicamente, el resurgimiento del proteccionismo liderado por Estados Unidos podría representar una oportunidad. Sin embargo, esta ventana también podría cerrarse en cualquier momento. Actuar con rapidez es fundamental.

    No hay que olvidar que el proyecto MAGA (Make AmericaGreat Again) también incluye disposiciones que podrían poner fin al modelo de exportación de mano de obra que ha caracterizado al país en los últimos 35 años. Urge que distintos sectores de la sociedad —gobierno, empresarios, trabajadores, académicos y otros actores clave— se unan para analizar a fondo las implicaciones globales de esta estrategia y definir cómo aprovechar sus oportunidades y mitigar sus amenazas para El Salvador.

    • William Pleites, director de FLACSO El Salvador

  • El uso del cuaderno y la escritura ayudan al aprendizaje significativo

    El uso del cuaderno y la escritura ayudan al aprendizaje significativo

    El siguiente artículo de opinión hace a un lado la tecnología. El uso del cuaderno, los dictados deben de volver. Con ello, se tendrá a alumnos pensantes, que apliquen el pensamiento crítico y desarrollen el aprendizaje significativo.

    ¿Qué es el aprendizaje significativo? El psicólogo y pedagogo, David Ausubel, manifiesta sobre el aprendizaje significativo: «se caracteriza por edificar los conocimientos de forma armónica y coherente, por lo que es un aprendizaje que se construye a partir de conceptos sólidos». No se trata solo de memorizar cuando se lee un texto, se trata de que el estudiante sepa interpretar lo escrito.

    De las características del aprendizaje significativo, es importante destacar que fomenta la participación y el debate. Un niño escribe, dibuja, y su imaginación se incrementa. Con las tecnologías les dejamos a las máquinas que piensen por ellos. Los maestros deben de aplicar estrategias didácticas a temprana edad en educación preescolar.

    El uso del cuaderno ayuda a organizar mejor las ideas, estructura los conocimientos y ayuda al aprendizaje significativo. Por eso, siempre debe de haber cuadernos y libros de texto. Cuando el alumno escribe, le ayuda a analizar y sintetizar mejor las ideas.

    Un aspecto importante al escribir es que se ocupan los cinco sentidos. Pedagógicamente, se aprende mucho mejor escribiendo. Existe un proceso mental; esto beneficia especialmente a los infantes; ya que, les ayuda a tener una letra legible, aprenden a interpretar lo que están escribiendo. En Chile, se les dijo a los niños que escribiesen, que separan cada palabra con un espacio. Eso ayuda mucho a comprender mejor lo que escriben.

    Por lo tanto, escribir ayuda mucho, y es el docente que debe de enseñarle a los estudiantes a explicarles lo que han escrito, a ayudarles a que ocupen el razonamiento y sepan para qué les servirá en la vida lo que están aprendiendo.

    Según Germán Gómez, director general del Lycée Jean Mermoz Alianza Francesa, de Curicó: «Numerosos científicos del campo de las neurociencias han venido verificando experimentalmente las cualidades beneficiosas de esta práctica, destacando que los escolares adquieren un desarrollo más cabal de sus capacidades a causa de la estimulación y desarrollo neuronal que genera la escritura a mano». Es acá donde se aplica la neurociencia.

    Recordemos que la caligrafía se ha perdido. Cuando el docente le dice a un alumno que escriba en la pizarra, se evidencian los errores ortográficos y una letra poco legible. Además, cuando un docente pasa a un alumno a leer enfrente de sus compañeros, se corrobora que le cuesta seguir la secuencia de la lectura, se corrobora que le cuesta leer. Otro problema que surge al no leer o no comprender los textos. Cuando alguien escribe, hace que su cerebro trabaje mejor. Entre más se lea, más se logra comprender los textos.

    Por lo tanto, redactar con papel y lápiz ayuda a desarrollar las habilidades motoras finas. No se puede enseñar en parvularia con tablets y computadoras. Desde pequeños se les debe enseñar a escribir en cuadernos de caligrafía. En países como Francia, Finlandia y Estados Unidos volvieron a utilizar libros impresos y a escribir a mano. La tecnología pasó a un segundo plano.

    No se quiere decir que al leer a través de pantallas electrónicas no se aprenda. Este no es el caso de este tema. Lo que se comprueba es que un estudiante, al leer y escribir, hace que su cerebro trabaje mucho mejor y los aprendizajes sean más efectivos.

    En conclusión, se debe fomentar el uso del cuaderno y libros de texto. Con las pruebas internacionales como PISA, se comprueba que hace falta mucho por mejorar la comprensión lectora. Es recomendable volver a la didáctica anterior, la tecnología ayuda; sin embargo, no son los mismos resultados cuando se escribe. No dejemos que la tecnología distraiga a los infantes y jóvenes.

    • Fidel López Eguizábal, Docente Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv