Categoría: Opinión

  • Sociedad, familia y educación

    Sociedad, familia y educación

    Existe una relación interrelacionada entre sociedad, familia y educación, tal parece que es un sistema en donde los seres humanos, desde que nacemos, vamos conviviendo con cada uno de ellos.

    La familia es el primer acercamiento de formación con el que se enfrenta el ser humano. Los padres de familia son los responsables de proporcionar todo lo indispensable y necesario a sus hijos y, por ende, enseñar educación y valores. Cada ser humano irá adoptando gustos y preferencias en su vida. 

    Es fundamental analizar el tipo de familia en el que crece cada ser humano. En un mayor porcentaje, el carácter y personalidad dependen la forma de la crianza de parte de los padres de familia. En El Salvador, muchos hogares son disfuncionales. Eso hace que los hijos se críen con sus abuelos u otros familiares. En el seno familiar es en donde se forjan las mejores mentes, es en donde se pulen a las personas, es en donde se aprende muchas cosas para luego ponerlas en práctica en la sociedad. Muchos no tuvieron la oportunidad de crecer en un hogar funcional; sin embargo, fueron personas de bien.

    Con respecto al sistema educativo salvadoreño, el cual se ha transformado, ha cambiado aquellos años en los que el maestro tenía total autoridad, se le decía autoritario, castigador, represivo por su forma de corregir, por su forma de enseñar. Nada ni nadie podía decir nada, nadie podía protestar. El mismo padre de familia estaba satisfecho de que a su hijo se le reprendiera, que se le castigase por portarse mal. Era una clase magistral, los alumnos se sentaban y escuchaban por horas al maestro. Era una didáctica estilo conductista, no se aplicaba el constructivismo. Actualmente, con las reformas leyes educativas, todo cambió. 

    En pleno siglo XXI existe una generación de cristal a la cual no se le puede decir nada, ellos tienen su modus vivendi, expresan sus emociones y pensamientos. En este caso, los padres de familia también son parte de esta nueva generación, suelen tener más sobreprotegidos a los hijos y no anhelan tratar a sus hijos como los trataron a ellos; hacen hasta lo imposible para darles todo lo que ellos no tuvieron. Cada sociedad es diferente y cada época también. 

    El ámbito social y cultural determinará cómo será el hijo en el futuro. Los padres de familia deben de enseñar a sus hijos valores, urbanismo y civismo. Lo anterior es la base relevante para criar a hijos exitosos, amables, empáticos y dispuestos a dejar a un mundo mejor. 

    La sociedad es la última etapa en la que el ser humano se ve envuelto, es acá en donde el niño empieza a experimentar la socialización, hace amistades, se comunica, utiliza la inteligencia emocional, etc. El niño, en su subconsciente ya sabe lo que es bueno y lo que es malo. Luego, ya con una madurez aprendida, sabrá cómo actuar. En la psicología del desarrollo o psicología evolutiva, estudiada por Jean Piaget y otros investigadores, estudia los cambios psicológicos y conductuales de los seres humanos desde la niñez hasta la vejez. Por lo tanto, el ser humano va adquiriendo aprendizajes durante su proceso de vida. Es en donde pone en práctica los vínculos emocionales, empáticos e inteligencia emocional. 

    El ser humano saldrá de su hogar, allá de él si se convierte en un ser bueno, colaborador, exitoso y que deje un mundo mejor. O, al contrario, sea una bazofia en la sociedad. Ser malo o bueno está también en qué tipo de amistades se tengan en la vida. 

    No es fácil estudiar al ser humano. Es complejo. Eso sí, en cada etapa de la vida irá aprendiendo, irá comportándose según las reglas y leyes. La sociedad, la familia y la educación están íntimamente ligadas y son la base en donde los seres humanos nos desenvolvemos a diario. 

     

    *Fidel López Eguizába, lDocente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • Romero siempre vigente

    Romero siempre vigente

    Óscar Arnulfo fue el segundo hijo de Santos Romero y Guadalupe Galdámez. Vino al mundo el 15 de agosto de 1917, día de la asunción de la Virgen María. Esa fecha también la festejo personalmente, por la llegada al mundo de mi tercera hija hace apenas catorce años. Hermosa casualidad pues, además de coincidir la celebración de ambos nacimientos sin importar años y distancias, esta me terminó de convencer de algo muy personal: no me equivoqué al hacer lo que he hecho a lo largo de mi existencia y que continuaré haciendo durante el resto de la misma. Todavía más, con el camino que escogieron transitar sus hermanas. Pero no se trata de hablar de mí sino de los tiempos terriblemente convulsos que ahora vivimos en este nuestro terruño, para reflexionar desde el mensaje y el ejemplo romerianos sobre sus peligrosas dimensiones y consecuencias. 

    No digo que eso hubiera dicho hoy monseñor Romero, pero intento inspirarme en lo que él dijo e hizo para decir yo lo siguiente. Creo que estaría recibiendo ‒con las puertas abiertas y sus brazos fraternos extendidos‒ a las familias de las personas inocentes encarceladas sin respetar sus garantías judiciales, a quienes se les niega el respeto de reglas precisas del debido proceso tras haber sido capturadas a lo largo de los más de tres años que ya dura el régimen de “excepción”; también acogería compasivamente a las familias de las que han sido detenidas o son perseguidas por razones políticas.

    Pienso que además estaría con el “alma partida” al escuchar “el amargo llanto de madres viudas y niños huérfanos que, entre inconsolables sollozos” y sin “explicaciones estudiadas”, le “narraban el cruel atropello y lamentaban la orfandad en que se les había dejado”. Eso se lee en la carta que le envió al coronel Arturo Armando Molina, otro de los presidentes fraudulentos y autoritarios que registra nuestra historia, tras la masacre en el cantón Tres Calles perpetrada el 21 de junio de 1975. Atropellos y orfandades que hoy perjudican irreparablemente a las familias de las personas fallecidas en prisión. 

    También, seguro, le habría reclamado al Estado individualizar las investigaciones precisas, los juicios debidos y los merecidos castigos de los responsables de los horrendos crímenes cometidos en el marco de la violencia pandilleril, como lo demandó en su momento al condenar a los culpables del terrorismo tanto gubernamental como guerrillero. “Nunca voy a defender yo –proclamó el 13 de noviembre de 1977– ni nadie católico puede defender la injusta violencia, aunque proceda del más oprimido. Siempre será una injusticia si traspasa los límites de la ley de Dios”.

    Actualmente estaría desaprobando, que no les quede duda, tanto el “orden” económico como el político y el social por las injusticias que generan. Ello, en sintonía con lo que expresó en su homilía del 24 de julio de 1977, en la cual además estableció que la Iglesia no podía callar ante eso. Si cerraba los ojos y enmudecía frente al sufrimiento de su feligresía sumida en la pobreza y la represión, sería cómplice del conformista enfermizo y pecaminoso de quienes padecían esa realidad y no se rebelaban; también de aquel que fomentara ese adormecimiento para favorecerse. Demandaría a la Iglesia que presidía desde su sentir, la libertad de decir la verdad de lo que estaba ocurriendo sin importar ser perseguida; lo anterior, diría ‒como lo dijo en su momento‒ es “una cuestión de vida o muerte para el reino de Dios en esta tierra”.

    Nuestro santo en algún momento, siendo el cuarto jerarca de la Arquidiócesis metropolitana, recordó una “comparación sencilla” que le compartió un campesino. Al meter la mano sana en una olla de agua con sal, le manifestó este, no pasa nada; “pero si tiene una heridita, ¡ay!, ahí le duele”. Y si la Iglesia es fiel a su mandato, reflexionó Romero, termina siendo esa sal que en un país como el nuestro ‒con muchas y muy hondas heridas‒ es natural que arda y mucho. Por querer ser fiel a ese legado, ahora se escuchan temerarias voces amenazantes contra el cardenal Gregorio Rosa Chávez; también hasta censuran al, para mi gusto y el de más gente, tímido arzobispo José Luis Escobar Alas.

    San Romero de América incomodaría al poder afirmando que “el mal es muy profundo en El Salvador” y de no entrarle en serio a “su curación”, constantemente seguiremos cambiándole nombres pero continuará “siempre el mismo mal”. ¡Cuánta razón tenía y tiene! Al día de hoy, ese mal continúa siendo profundo y profundizándose. Ahora se están repitiendo y renovando, denunciaría sin tapujos, “los atropellos de una autoridad abusiva”. 

     

  • Uno tiene que estar vivo, pero siempre, asegurarse comprensivo

    Uno tiene que estar vivo, pero siempre, asegurarse comprensivo

    Existo, luego asisto al poema viviente y me presento, con la sorpresa de reencontrarme y de sentirme algo vivo, en este ámbito cruel, siempre en continuo combate. Precisamente, la vida no es sino un constante caudal de oportunidades para sobrevivir, pero que no debe asustarnos, porque tras el ocaso siempre llega el crepúsculo con su energía vivificante. Lo primordial es que la humanidad bregue unida, respetándose mutuamente, para poder colaborar cada cual desde su quehacer, construyendo comunidades menos divididas y más integradoras, forjando la concordia y exigiendo un porvenir justo, ecológico y equitativo. Aquí en la tierra, que lo sepamos todos, la voz de cualquier corazón andante, por débil que nos parezca, debe ser oída y considerada.

    Nuestra misión es única, nadie la puede suplantar. Por mucho poder que tengan otras voces, nuestras singulares ideas forman y conforman la mejor alianza armónica, cuando se vierte pasión en la entrega, y no interés mundano. De ahí, la importancia de abrirse corazón a corazón entre análogos. Quizás necesitemos entrar en sanación mística para ausentarnos del aburrimiento y de la mediocridad, acercándonos más entre nosotros, que es lo que realmente nos da felicidad. Aprovechemos, pues, los días para estar y ser satisfechos. Únicamente nos hallamos, mientras nos rejuvenecemos. La edad no cuenta, por tanto. Es cuestión de trabajar los diversos momentos, de valorar nuestros sueños, de hacer valer nuestros andares, aunque incluyan el negro.

    Una supervivencia armonizada se sustenta en la regeneración de cada amanecer y se sostiene en la comunión de latidos, que forman comunidad de hogar y vida, a la que no se puede dar marcha atrás, ya que uno existe y cohabita en una calle de único sentido, la de ir hacia adelante. Es cierto, que al pulso caritativo le falta autenticidad, una necesidad de verdad (y de bondad) que no podemos ignorar y que debe, cuando menos interrogarnos, para volver a estremecernos y a enternecernos. Removerse y moverse es tan vital como ineludible para alzar los ojos, mirar a lo alto y despojarnos de mundo. Desde luego, la sociedad tiene la obligación de volverse más humanitaria y fraterna. Comprar, acumular, consumir no es suficiente; precisamos de otros platos más donantes y menos egoístas.

    No olvidemos que el vínculo más esencial que tenemos en común es que todos vivimos en una casa común, en un planeta en el que todos respiramos el mismo aire y por el que todos estamos de paso. En consecuencia, nada de lo que sea condescendiente puede resultarnos extraño, máxime en un orbe globalizado como el actual. Sea como fuere, y ante el asombro de restablecernos cada día, con el gozo de sentir que existo para los demás, hacen que la pertenencia y la participación, encuentren espacio y reciban estímulos, al ser una especie híperconectada, a pesar de las desconfianzas que puedan surgir y de que la inteligencia artificial no se desarrolle y regule de manera inclusiva, ética y ecuánime. Pensemos, por tanto, que ningún ser es un ser por sí mismo y para sí.

    Somos parte de un todo, una genealogía a la que nos toca evitar la espiral del caos. Realmente, el ser humano vive de los cambios y su manantial de realidades, moran en el corazón. Necesitamos cuidados y mucho amor, que es de lo que nos nutrimos, para poder transitar y que descanse el dolor que nos lanzamos entre sí. Los testimonios vivientes del espíritu bienhechor son más que símbolos de supervivencia, acciones que nos convocan a prevenir guerras, defender la dignidad humana y a garantizar que las tragedias del pasado no vuelvan a repetirse. Aprendamos la lección, perseveremos en la erradicación de las armas, con la voluntad del entendimiento, antes de que crucemos un umbral sin retorno. Es maravilloso estar vivo, aunque duela salvaguardarse benigno. ¡Vivámoslo!

  • La justicia tarda, pero llega a Chilanga

    La justicia tarda, pero llega a Chilanga

    A veces la justicia tarda, pero llega. A eso de las 4:00 de tarde del miércoles 4 de julio de 2018, Fernando Coreas, de 70 años de edad, se encontraba descansando en su vivienda junto a su esposa María Albertina López, de 65 y su hija Marlene Coreas López, de 31, cuando fueron atacados a balazos por pandilleros de la MS-13 que rodearon la vivienda. Los tres murieron en el acto ocurrido en el caserío Quebrada Onda, en las cercanías del cementerio de Chilanga, departamento de Morazán.

    El crimen fue planificado contra un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) que estaba destacado como investigador en La Unión y que gozaba de licencia, pero al no encontrarlo en la vivienda los criminales decidieron asesinar a su padre,  su madre y su hermana. Un sobrino de cuatro años resultó lesionado.

    Siete años después un Juzgado Especializado contra el Crimen Organizado de San Miguel realizó el juicio contra siete de los imputados, contra quienes encontró suficientes evidencias de su participación en el triple crimen contra los tres adultos y el homicidio en grado de tentativa contra el niño, por lo cual les condenó a diferentes penas de prisión.

    A José Antonio Díaz Guevara le impuso 100 años de prisión, pues fue el autor material e intelectual del crimen. Para Díaz la condena es una nimiedad si se toma en cuenta que en noviembre del año pasado fue condenado a 229 años por otros homicidios, extorsión agravada y agrupaciones terroristas. Es decir, este sujeto ya tiene una condena de 329 años de cárcel.

    Por su participación en el triple homicidio también fueron sentenciados a 28 años de cárcel Fredy Noé Ramírez Blanco y Ruendy Jonathan Hernández Vásquez. Ambos fueron juzgados en ausencia y son prófugos de la justicia. Ojalá que tarde o temprano sean apresados para que paguen por sus crímenes.

    También fueron condenados José Wilfredo Flores Martínez, Wilson Alexis Ponce Vásquez y Santos Guadalupe Villalta Vásquez, los dos primeros a 20 años de prisión y el último a ocho años. Además, enfrentan otros delitos, entre ellos organizaciones terroristas, extorsiones y otros homicidios.

    Otro pandillero condenado  por el triple crimen que conmocionó a toda la población salvadoreña es José Gerber Rodríguez Coreas, que recibió la sentencia de 20 años en la cárcel. Este pandillero, suma ahora 70 años de cárcel, ya que en abril del año pasado fue condenado a 50 años de cárcel porque junto a otros  pandilleros participó en el doble horrendo homicidio de Rudy Joseth Martínez Márquez, de 23 años y su pareja Aracely Cecibel Rosa Sánchez, de 22. Este crimen ocurrió  a eso de las 2:00 de la tarde del domingo 10 de diciembre de 2017 en el caserío Los Ventura del cantón la Joya del Matazano, siempre en Chilanga.

    Por la muerte de la joven pareja,  a la que interceptaron en una vereda, vendaron de los ojos y amarraron de pies y manos y luego mataron salvajemente a golpes con rocas y  palos para posteriormente enterrarlos en una fosa clandestina descubierta tres días después, también fueron condenados los pandilleros José Antonio Díaz Guevara, César Eliseo Díaz Amaya, José Miguel González Fuentes, José Alfredo Álvarez Vigil, José Aníbal García, Javier Ventura Cruz, Marvin Antonio Cruz, Kevin Francisco Vásquez, Edwin Geovany Ventura y Cristian Eduardo Cardona Sánchez. Todos pagaran 50 años de prisión que los salvadoreños vamos a patrocinar con nuestros impuestos.

    A los jóvenes los mataron porque sencillamente se negaron a ser parte de la pandilla que mantenía en zozobra las áreas urbana y rural de Chilanga y a la pareja de ancianos y a su hija por su relación consanguínea con el agente policial. Motivos fútiles que generaron el repudio nacional y que culminan con sentencias que a pesar de todo no llenan el vacío dejado por las víctimas ni el dolor de perder a seres queridos.

    A veces la justicia tarda, demasiado tiempo, pero finalmente llega. Estos cinco homicidios en Chilanga, terminaron con condenas, que los buenos ciudadanos aplaudimos por justas y necesarias. No se trata de odio o una sed de venganza, sino de que los criminales paguen por su maldad. Las leyes y la justicia deben aplicarse a todos por igual, sin sesgos ni ataduras.

    Ningún crimen debe tener edad para extinguirse o proscribir, la justicia debe aplicarse tarde o temprano para quienes han cometido masacres, homicidios, feminicidios, secuestros, desapariciones forzosas, violaciones sexuales, extorsiones, estafas, hechos de corrupción, desplazamientos obligados y toda clase de delitos graves. Los criminales, tarde o temprano, deben ser juzgados siguiendo el debido proceso.

    *Jaime Ulises Marinero es periodista

  • La diplomacia de Trump

    La diplomacia de Trump

    La diplomacia de Trump es extraña.  Como vendedor de artilugios que es, vende humo. Hace trucos con las manos. Habla en lenguas para decir lo que no quiere decir y dice lo que nunca dijo pero que se podía colegir de los actos que siguieron a sus hechos. Quizás es un híbrido nacido del mix Truman-Nixon-Reagan, tres de los presidentes norteamericanos que han marcado época. Y ahora él, que quiere dejar una huella indeleble. ¡Su vanidad es enorme!

    Eso de enarbolar los aranceles y jugar a amenazar a sus interlocutores con que si no sueltan a Bolsonaro (en Brasil) pues les aplicará el 50% o poner a tentar tablita a la Unión Europea con volver a cambiar el acuerdo que tenían si no llevan inversiones millonarias (‘regalo’, le llama Trump) a Estados Unidos o amenazar a India con altos aranceles porque compra petróleo ruso, todo eso y más que falta de ver y de oír, constituye un esquema diplomático caótico, que a lo mejor funcione para la compra-venta de productos de tal o cual característica, pero que en la escena internacional resulta difícil encajar. Podrá lograr algunos resultados, pero serán siempre endebles, porque hay engañifas de por medio.

    Jugar a la amenaza quizá no sea tan problemático (a lo mejor en secundaria así se relacionó con sus compañeros de estudios, de seguro las relaciones con las mujeres ―Melania es solo una de tantas― han estado regidas por ese ‘método’; y ahora, en su vejez, quiere hacer cosas locas que en sus noches de insomnio lo atormentaron. ¡Cómo le vendría de bien una terapia psicoanalítica!). El asunto complicado es comenzar a replicar lo que hizo con Irán, amenazar, hacer que una pinza la manejara el ejército israelí y él se reservó la cereza del pastel. Porque ese bombardeo de las instalaciones nucleares de Irán es una operación de altísimo riesgo para todo el mundo. 

    Y es que quizá Trump quiere mandar un mensaje a aliados y a enemigos: ¡Soy capaz de cualquier locura si no me hacen caso!

    Pronto se reunirá con Putin (otro que se ha puesto a jugar con las ojivas nucleares) y se aplicarán sus métodos. Putin viene de ser agente de inteligencia (y quizá de contrainteligencia también) y sabe medir al toro cuando está enfurecido, cuando tiene sed, cuando le duele la cola, cuando está harto del mismo pienso…; Trump viene de una vida desordenada (lo de la relación con Epstein y sus ‘juegos sexuales  colaterales’) y las cosas las ha resuelto ―si es que las ha resuelto― con trompadas, con dinero, con chantajes…  

    Esta diplomacia de Trump está desordenando todas las mesas. En el terreno económico, que es la apuesta principal ―aunque parezca que la maneja con gran ligereza porque cambia de opinión como de calcetines―, en el corto plazo le puede causar problemas. Es un hecho que las inversiones estratégicas solo se vuelven en realidad efectivas en el mediano y en el largo plazo, y Trump quiere para ayer todo. Y ese desfase puede causarle corto-circuito en su dispositivo de poder.

    En el momento presente, cuando los organismos internacionales creados por las mismas potencias mundiales ya no funcionan, porque no quieren que funcionen, seguir el itinerario de estos personajes que encarnan el poder político de sus países, resulta obligado para tratar de entender lo que está ocurriendo en el mundo.

    La negociación en Alaska de la guerra contra Ucrania que lleva acabo Rusia puede resultar en un gran deslizón para Trump, si Putin lo logra driblar con tácticas como la de ‘la culebrita macheteada’. 

    Logre parar esa guerra o no, se irá a arreglar lo de Gaza. Su primera propuesta ha sido sacar a los palestinos de allí, y mandárselos a Egipto o a Arabia Saudita, y dejar a Israel como rey y señor del desierto.

    Con los errores que ha cometido el ejército israelí, y Netanyauh en particular, al llevar al colapso a los palestinos en Gaza bajo el pretexto que todo es por combatir a Hamás, se ha generado un cuadro poco favorable para la ocupación total de Gaza. Si camina en esa dirección, es probable que el mundo árabe ‘se mueva’ y tercie. 

    Hamás selló su suerte con el ataque terrorista del 7 octubre de 2023: expuso a un suplicio a los palestinos de Gaza, y eso los pone fuera del esquema de solución a la cuestión palestina. Mientras tengan los rehenes podrán ser interlocutores, ¿y después? 

    Si la diplomacia de Trump no sopesa con cuidado lo que puede y debe hacerse en Medio Oriente para construir una paz estable y duradera, pues se habrá perdido una oportunidad valiosa para salir de aquel infierno. 

    Esta puede ser una hora buena para los palestinos, y también para los israelíes que quieren vivir en paz, que son muchos, porque nadie debe creer que Netanyauh representa a la totalidad de Israel. 

         

    •Jaime Barba. REGIÓN Centro de Investigaciones

  • Cárcel por deudas no es opción, pero el embargo sí

    Cárcel por deudas no es opción, pero el embargo sí

    Cuando una persona decide actuar como fiador en un contrato de deuda, está asumiendo una responsabilidad financiera significativa. El fiador se compromete a pagar la deuda de otra persona si el deudor principal no cumple con su obligación. Este compromiso, aunque puede ser una ayuda desinteresada, conlleva riesgos legales y económicos que no siempre se comprenden en su totalidad. En El Salvador, el artículo 622 del Código Procesal Civil y Mercantil regula el embargo de salarios en caso de incumplimiento de la deuda, pero es esencial entender cómo se distinguen los derechos de los fiadores frente a los mecanismos de cobro de las deudas. 

    Especialmente en relación con el artículo 27 de la Constitución, que prohíbe la cárcel por deudas. De modo que el artículo 622 establece que el salario del fiador será inembargable hasta el monto equivalente a dos salarios mínimos urbanos, es decir, hasta $817.60 mensuales para los sectores de comercio, servicios, industria y agroindustria (según el salario mínimo actualizado en junio de 2025). Sin embargo, si el salario del fiador supera este monto, el exceso será susceptible de ser embargado de acuerdo con una proporción progresiva. 

    Los porcentajes de embargo varían según la cantidad que exceda los dos salarios mínimos, y se aplica una retención progresiva de acuerdo con los tramos del salario. Por ejemplo, si un fiador gana $1,500.00 mensuales, el excedente de $682.40 (lo que está por encima de los $817.60) podría ser embargado, con un 5% de embargo sobre el primer tramo de excedente, lo que resultaría en $34.12 de retención mensual. Es fundamental que el fiador comprenda que, a pesar de que su salario puede ser embargado en caso de que el deudor no cumpla con la deuda, la Constitución protege su libertad ambulatoria frente a las deudas. 

    El artículo 27 Cn, prohibida la cárcel por deudas. Esto significa que, aunque el fiador pueda enfrentarse a un embargo de salario o bienes, no puede ser encarcelado simplemente por no poder cumplir con la deuda. Este principio es fundamental porque prohíbe al acreedor usar la amenaza de cárcel para cobrar una deuda, es decir que, en lugar de utilizar medidas coercitivas como la prisión, el sistema legal permite que los acreedores utilicen mecanismos legales, como el embargo de salario o bienes, para recuperar el dinero prestado. La acción podría tornarse una estafa si el deudor cometió fraude para adquirir un préstamo. 

    Aunque la ley permite a los acreedores cobrar las deudas por todos los medios legales disponibles, es fundamental recordar que el cobro de deudas no debe involucrar acoso, amenazas o intimidación. La ley prohíbe expresamente que los acreedores acosen a los deudores, ya sea a través de amenazas de encarcelamiento, llamadas fuera del horario laboral o cualquier otra conducta que viole los derechos del deudor. Ahora bien, al prohibir la cárcel por deudas, también la Constitución establece un límite a las prácticas abusivas de cobro que vienen realizando algunos buros de recuperación de deudas. 

    Los acreedores no pueden afirmar que un deudor será encarcelado por no pagar una deuda o difamarlo públicamente, ya que la ley prohíbe esta práctica, garantizando que el deudor no sea manipulado o presionado de manera ilegal. Este principio es fundamental para la protección de los derechos humanos y la dignidad de los ciudadanos, asegurando que los deudores no sean sometidos a situaciones de abuso o violencia verbal, ni fuera de sus horarios laborales ni en situaciones no relacionadas con el proceso de pago de la deuda.

    Es entendible que existen malos deudores, es decir personas deshonestas que abren por aquí y por haya una deuda de forma irresponsable, pero no por ello debemos de encasillar a todos los deudores en el mismo barco. En Proverbios 6:1-3, encontramos advertencias sobre los riesgos de asumir el rol de fiador. Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enredado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.

    Este pasaje nos enseña que el compromiso de ser fiador puede enredarnos en palabras que nos atan y que, una vez que hemos asumido esa responsabilidad, podemos quedar atrapados en ella. La sabiduría Bíblica nos aconseja actuar con prudencia y, si ya hemos asumido este compromiso, buscar la manera de liberarnos de él lo antes posible. Esto resalta la importancia de no tomar a la ligera el papel de fiador, pues las consecuencias de no poder cumplir con esta deuda pueden ser graves. En otras palabras, el fiador es responsable de pagar la deuda en caso de que el deudor principal no lo haga. 

    De manera que el riesgo de ser fiador es una decisión que debe ser evaluada cuidadosamente, teniendo en cuenta que las consecuencias financieras será el embargo de salario. La prudencia nos invita a no asumir el riesgo de ser fiador, ya que las consecuencias pueden ir más allá de lo esperado. A pesar de las buenas intenciones de ayudar a alguien cercano, es esencial recordar que no debemos poner en peligro nuestra estabilidad financiera y personal por el compromiso de otro. Por lo tanto, lo más sabio es noservir de fiador a nadie. La ayuda a otros puede tomar muchas otras formas, pero comprometer nuestros bienes y salario por la deuda de otro es una carga que, muchas veces, no podemos prever ni manejar adecuadamente.

     

  • El sistema totalitario cubano es enemigo mortal de Estados Unidos.

    El sistema totalitario cubano es enemigo mortal de Estados Unidos.

    Tal vez el gobierno de Estados Unidos de América, junto a ciertos políticos, dirigentes sociales, religiosos, académicos y periodistas, se convenzan de una vez por todas que los que mandan en Cuba odian con fervor religioso todo lo que encarna este país.

    Periódicamente en esta poderosa nación surge un influyente comedor de pecados que se identifica con los gobiernos tiránicos y asumen la defensa de gobernantes ineptos que violan de forma permanente los derechos de sus ciudadanos.

    Uno de los regímenes más beneficiados por estos sujetos con un profundo sentido de culpas que equivocadamente consideran a su país responsable de todos los males que acontecen en el mundo ha sido la dictadura castrista, siendo el expresidente Barack Hussein Obama el mejor aliado que el totalitarismo antillano ha tenido en la Casa Blanca.

    Por cierto, al parecer la fiebre de culpa del hoy millonario Obama, se le paso cuando dejo el gobierno, ya que, sepamos, no ha vuelto a abogar a favor de su compañero en La Habana, Raúl Castro y menos por Raúl Guillermo Rodríguez Castro, más conocido por “El Cangrejo” nieto del dictador. Obama, el generoso, no ha dispuesto que una pizca del capital que posee vaya a aliviar la miseria que padece el pueblo que el trato de salvar del embargo.

    El expresidente, por los motivos que fueran, ordeno a su embajadora ante Naciones Unidas, la señora Power, que se abstuviera en la votación que todos los años se efectúa en ese organismo sobre el embargo estadounidense a Cuba. La alta funcionaria, es prudente recordarlo, dijo “que Washington cambiaría su política de cara a la Antilla Mayor, porque “fracasó en lograr su meta de aislar a Cuba y más bien aisló a Estados Unidos”, una afirmación completamente falsa.

    Estos individuos tal vez sean muy talentosos, pero no comprenden, o no quieren entender, que el problema de totalitarismo caribeño es que repudia el capitalismo que concibe la libertad como un bien fundamental y que respeta el disfrute de los derechos ciudadanos, por el contrario, valoran positivamente el capitalismo de estado que se caracteriza por su rígido control social

    El estado totalitario cubano actúa en base a las convicciones y motivos de sus lideres fundadores entre los que se destacó por su perversidad Fidel Castro, que nunca dejo de profesar hacia esta nación los sentimientos más negativos.

    Muchos han olvidado que el sátrapa isleño en plena Sierra Maestra antes de triunfo de la insurrección le dijo a su cómplice Celia Sánchez, “Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta de que ese va a ser mi destino verdadero”.

    En su odio a este país involucró a un importante fragmento del pueblo cubano que fue seducido por sus delirios de grandezas y falsas promesas de hacer de Cuba un país mejor con progreso para todos.

    Muchos, en la Isla, asumieron de buena fe la propuesta y al percatarse que todo era un fraude la abandonaron y lucharon contra lo que habían ayudado a construir, mientras, otros, se dejaron manipular por las falsedades del tirano, proveyendo, al sistema impuesto en la mayor de las Antillas, de un ejército de imbéciles, porque es imposible continuar calificándolos de tontos útiles.

    Los regímenes de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia son aliados de Rusia, Irán y China, por tanto, se deben considerar como bastiones del enemigo en nuestro hemisferio y actuar en consecuencia. Descuidarse ante jenízaros como Daniel Ortega, Nicolas Maduro, Evo Morales y Raúl Castro, más otros que haría esta relación muy extensa, es ser cómplice de criminales.

    Esta nación, por los valores que sintetiza, tiene enemigos permanentes que trascienden lo político, como el crimen organizado y el narcotráfico para los que ha instrumentado legislaciones que sostienen políticas de estado para combatirlo, mandato similar deben establecer para enfrentar proyectos políticos que se nutren regularmente de facinerosos que asumen la misión social como un instrumento para manipular la ciudadanía y el enriquecimiento personal, dificultando en extremo el surgimiento de “redentores” que ayuden al enemigo.
    *Pedro Corzo es periodista cubano

  • Melancolía, serotonina y el negocio farmacéutico: Un análisis crítico

    Melancolía, serotonina y el negocio farmacéutico: Un análisis crítico

    Oh melancolía, novia silenciosa. Íntima pareja del ayer. Oh melancolía, amante dichosa. Siempre me arrebata tu placer…Así como Silvio Rodríguez describe ese estado de ánimo, mas profundo que la misma tristeza, así la describen los expertos en salud mental y las casas farmacéuticas. La melancolía o depresión, es producto de un desbalance químico intracerebral, nos han contado siempre. Específicamente un desbalance de la serotonina, un neurotransmisor que juega un papel crucial en el cerebro y el sistema nervioso. Conocida popularmente como la “hormona de la felicidad” porque sus niveles altos en el cerebro generan sensaciones de bienestar, relajación y satisfacción, mejorando la concentración y la autoestima. Y así por muchos años, tanto el gremio medico y la industria farmacéutica, nos han enseñado que esos estados de melancolía son causados por un desequilibrio químico, y que una simple “pastillita” nos traerá la felicidad. 

    Así en países como los Estados Unidos hay 60 millones de adultos y 6 millones de niños tomando “antidepresivos”. Menudo negocio el de las casas farmacéuticas. En El Salvador existen tanto laboratorios que producen antidepresivos como distribuidores que los comercializan, y aunque hay indicios de aumento de atención en salud mental y uso de antidepresivos, no hay una cifra pública exacta y actualizada para el consumo total de antidepresivos en El Salvador. Seria interesante conocer cual es nuestro consumo a nivel nacional de estos tipos de medicamentos, aunque podría ser inconveniente al mercado farmacéutico y al gremio médico, especialmente dado que investigaciones recientes han puesto en tela de juicio la teoría del desequilibrio químico de la depresión, en particular la idea de que la depresión está causada por una deficiencia de serotonina u otros neurotransmisores en el cerebro.

    ¿Cuál es la evidencia científica que apoya el desequilibrio químico como causa de la depresión?

    La idea de que la depresión está causada por un «desequilibrio químico» en el cerebro -específicamente una deficiencia o disfunción de neurotransmisores como la serotonina- ha circulado ampliamente entre el público y muchos profesionales sanitarios durante décadas. Sin embargo, recientes estudios y revisiones científicas exhaustivas han hallado pocas pruebas convincentes que respalden esta teoría.

    Las revisiones a gran escala no han mostrado ninguna relación sólida entre la depresión y los niveles bajos de serotonina o su actividad. La mayoría de los estudios no encuentran pruebas de que las personas con depresión tengan menos serotonina que las que no la padecen, ni de que la reducción de serotonina en personas sanas provoque depresión. Una revisión sistemática publicada en la revista científica (Nature) en el 2023 concluyo que las principales áreas de investigación sobre la serotonina no aportan pruebas consistentes de que exista una asociación entre la serotonina y la depresión, ni apoyan la hipótesis de que la depresión esté causada por una disminución de la actividad o las concentraciones de serotonina.

    A pesar de carecer de un sólido respaldo científico, el mensaje del desequilibrio químico ha proliferado gracias al marketing farmacéutico, las directrices oficiales y las explicaciones rutinarias de muchos profesionales sanitarios. Este amplio respaldo lo ha convertido en una explicación profundamente arraigada y ampliamente aceptada en la sociedad. El apoyo al modelo de desequilibrio químico puede tener efectos no deseados, como el aumento de la estigmatización, el pesimismo sobre la recuperación y la tendencia a favorecer la medicación frente a las opciones psicoterapéuticas, a pesar de que estos tratamientos suelen mostrar niveles similares de eficacia. Incluso, estudios recientes han proliferado la idea que cambios de comportamiento, como la integración del “ejercicio” en nuestra vida diaria, tiene efectos similares a la ingesta de medicación antidepresiva y la psicoterapia en el alivio de los síntomas de la depresión.

    Las pruebas científicas predominantes no apoyan la teoría del desequilibrio químico como explicación adecuada o exhaustiva de la depresión. La investigación moderna favorece un modelo biopsicosocial, que reconoce que la depresión surge de una compleja interacción de factores biológicos, psicológicos y ambientales, y no puede reducirse a una simple cuestión de niveles químicos en el cerebro.

    Si usted sufre de esa novia silenciosa, que le arrebata su placer, la próxima vez que visite a su psiquiatra o psicólogo, pregúntele acerca de las causas de su problema, y coméntele acerca de la efectividad del nuevo fármaco “ejercicio” en el tratamiento de su problema.

     

     

     

  • Undécimo mandamiento: no socavarás la confianza ciudadana

    Undécimo mandamiento: no socavarás la confianza ciudadana

    En días recientes, luego de un largo proceso que arrancó en 2012, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez fue sentenciado a una docena de años en prisión domiciliaria, convirtiéndose en el primer mandatario colombiano en agenciarse una condena penal. Según la jueza a cargo del caso, Uribe es culpable de sobornos y fraude procesal, luego de un litigio en el que el ex presidente era el demandante inicial por una supuesta calumnia en su contra.

    Más allá de los pormenores del escándalo, o si Uribe tiene razones para considerarse un “perseguido de la justicia”, lo cierto es que la sentencia ha agudizado el enfrentamiento entre los seguidores y detractores del ex mandatario, polarizando aún más –si cabe– el ya bastante caldeado ambiente político en Colombia.

    En España, mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez amenaza con la ruina. Los señalamientos de cobros ilegales, contratación inflada de obra pública, blanqueo de capitales y hasta tráfico de favores sexuales, han sacudido al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) hasta sus cimientos. Las apuestas se centran ahora en cuánto tiempo aguantará Sánchez esta borrasca. La prestigiosa revista británica, The Economist, le ha dedicado al obstinado líder del PSOE una nota catastrófica: “Para restaurar la confianza en la democracia española, el presidente del Gobierno debería asumir su responsabilidad y dimitir. No hay ninguna razón válida para que siga en el cargo”. Imposible decirlo con mayor claridad.

    Hoy son innumerables los votantes republicanos que exigen transparencia en el caso Epstein y están cargando los dados contra Trump

    La tenebrosa historia del magnate Jeffrey Epstein, muerto en 2019 mientras cumplía condena de cárcel por tráfico sexual de menores de edad, ha terminado salpicando a la Casa Blanca por razones que no deberían extrañarnos, pues se nutren de ese enredo de teorías conspirativas que los propios seguidores de Trump, a veces instigados por él mismo, han urdido con vigorosa pasión en los últimos años.

    Hoy son innumerables los votantes republicanos que exigen transparencia en el caso Epstein y están cargando los dados contra el líder que les enseñó a reconducir las neuronas por los conductos del hígado. Por supuesto, como en los casos de Uribe y Sánchez, no es este el espacio para dar una opinión acabada sobre la culpabilidad de Donald Trump. Lo único cierto es que la quiebra moral de la dirigencia política actual, en la mayor parte del mundo, es manifiesta e incuestionable.

    Pienso que todo ciudadano bien nacido, viva donde viva, desearía ver a los corruptos caer fulminados por un rayo cuando se acercan con malas intenciones a las arcas del Estado, tal como le sucedía a los que se atrevían a tocar el Arca de Yahvé en tiempos bíblicos. Querríamos que los funcionarios que se enriquecen indebidamente fueran castigados por una ley infalible, suprema, para que recordaran siempre que el lugar en que se guardan los caudales públicos es sitio sagrado.

    La corrupción, el fraude, el tráfico de influencias, ciertamente, no son delitos que nuestras sociedades deban tolerar. Gracias a ellos se desvían recursos valiosos destinados a propósitos mucho más nobles que el de abultar las bolsas de los canallas; peor todavía, de esta manera se pone en grave riesgo la credibilidad de nuestras instituciones y sus dirigentes. Por desgracia, aún sobran anarquistas y socialistas desvelados que se aprovechan de las inaceptables faltas de algunos servidores públicos para proclamar el fin de las democracias y proponer derivas autoritarias (que luego terminan siendo igual o más repugnantes que los liderazgos sustituidos).

    Pienso que todo ciudadano bien nacido, viva donde viva, desearía ver a los corruptos caer fulminados por un rayo

    Ya el jurista y filósofo austriaco Hans Kelsen nos advirtió al respecto: “La tendencia a la claridad es específicamente democrática, y cuando se afirma a la ligera que en la democracia son más frecuentes que en la autocracia ciertos inconvenientes políticos, especialmente las inmoralidades y corrupciones, se emite un juicio demasiado superficial o malévolo de esta forma política, ya que dichos inconvenientes se dan lo mismo en la autocracia, con la sola diferencia de que pasan inadvertidos por imperar en ella principios opuestos a la publicidad”, es decir, a la denuncia, a la libertad de expresión, a las garantías por y para la verdad que brindan los sistemas liberales.

    Usted y yo, amigo lector, tenemos derecho a exigir que el dinero que damos al Estado se convierta en obras de beneficio público. Usted y yo tenemos derecho a pedir que no se proteja a quien deshonró su cargo y engañó con lujo de vehemencia para aferrarse al poder.

    La corrupción y la mentira son altamente corrosivas: degradan, socavan, carcomen. Aparte de contribuir a la depravación de la política, despojan a la ciudadanía de una confianza que es indispensable para que los sistemas institucionales funcionen como es debido. La calidad de vida sufre sin remedio, porque todo tiende al desmoronamiento.

    Nos compete exigir, por tanto, que los corruptos y los mendaces sean fulminados con denuncias efectivas y leyes severas. Sin importar qué ideas prediquen, los funcionarios que envilecen su labor deben estar seguros de que sus delitos jamás quedarán impunes.

  • Perfil criminológico de Nicolás Maduro

    Perfil criminológico de Nicolás Maduro

    Un personaje lleno de polémicas debido a sus conductas es el de Nicolás Maduro Moros quien ocupa la presidencia de la República de Venezuela desde el año 2013 y quien fue dirigente sindical, además de vicepresidente de la república del 2012 al 2013 con 62 años, nació en Caracas, Venezuela. Luego de las elecciones del 28 de julio del 2024 fue señalado por la oposición política y parte de la comunidad internacional de fraude electoral, fue proclamado presidente sin que se publicaran los resultados. Cuando enfermo el expresidente Hugo Chávez asumió la presidencia.

    Hace unos días impartiendo formación especializada en criminología para un grupo de maestrantes sobre perfilación criminal fuera del país me pregunto un maestrante si existía una recompensa por la captura de Nicolás Maduro si era posible que existiera un perfil criminológico mi respuesta fue que sí, pero les dije que para entender su perfil hay que conocer a Hugo Chávez, presentando alguna de las características que presento desarrollo:

    • Presenta rasgos narcisistas, en el cual se presenta como una persona altamente exitosa, muy importante.
    • Se considera líder y que representa al pueblo venezolano.
    • Pensamientos distorsionados de la realidad.
    • Ideas delirantes ya que se cree un salvador para los venezolanos.
    • Ha manifestado y expresado públicamente delirio de persecución, que lo quieren matar y que tiene conspiradores a su alrededor, y en este momento que existe una recompensa de al menos 50 millones de dólares no ha de dormir bien.
    • Alucinaciones ya que ve y escucha pajaritos que le hablan, así como casos donde viaja al futuro.
    • Ausencia de sentimientos de compasión con las personas.
    • Prepotente que siempre tiene la razón y su nivel es de superioridad.
    • Se burla de sus semejantes que es algo muy frecuente en personas con baja formación académica o intelectual.
    • Ausencia de empatía y remordimiento.
    • Sentimiento ilusorio de superioridad sobre personas que está demostrado son más inteligentes que él, conocido como efecto Dunnin-Kruger lo que no hace posible que comprenda su limitada capacidad.
    • Crea un mundo de fantasía para convencer o justificar a otros que tiene la razón.
    • Es un mentiroso por patología usualmente para cubrir otras mentiras.
    • Es una persona muy peligrosa que puede generar un conflicto mundial o masacres.
    • No le importa Venezuela, no le importa sus habitantes, no le importa el pueblo, solo le importa el mismo.
    • Pensamientos de grandeza sobre el mismo.
    • Sus intereses son seguir acumulando riqueza y poder.
    • Altísima necesidad de captar la atención.
    • Podría padecer de alto aburrimiento en varias etapas del año.
    • Posibles problemas de promiscuidad sexual.
    • Involucramiento en actividades de crimen organizado transnacional.

    Nicolás Maduro no se va a rendir, no se va a entregar, no va a dejar el poder por su voluntad, tratará de lograr una negociación donde ponga en juego su libertad en otro país y que no le quiten su riqueza y bienes, y un gran detalle solo para él, no haría ninguna gestión por alguien cercano o colaborador, de no conseguirlo prefiere suicidarse a que lo capturen y ser expuesto derrotado esposado de manos y pies.

    El final no se puede presagiar bueno en ningún escenario lo más predecible es drama, dolor, luto, cárcel, exilio, soledad, atentados de cualquier tipo, que sea decapitado o fusilado, así como que alguien de su confianza o cercano atente contra él o lo entregue. Esta opinión no es completa deben existir otros elementos que no estoy considerando, pero desde mi punto de vista y fundamentado en la criminología es un psicópata presidencial.

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología @jricardososa