Categoría: Salud

  • Expertos advierten que restringir el consumo de agua durante viajes puede dañar el suelo pélvico

    Expertos advierten que restringir el consumo de agua durante viajes puede dañar el suelo pélvico

    Reducir la ingesta de agua con el objetivo de evitar el uso de sanitarios durante los desplazamientos vacacionales incrementa la irritación de la vejiga y favorece el estreñimiento, una práctica que impacta de forma directa y negativa en la salud del suelo pélvico. Así lo advirtió Soraya Hijazi Vega, especialista de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), quien señaló que las alteraciones en las rutinas diarias, los viajes y la alimentación en periodos festivos vulneran esta zona anatómica, afectando en mayor medida a personas con incontinencia, vejiga hiperactiva o prolapsos.

    La especialista detalló los principales errores que se cometen en la temporada y ofreció pautas preventivas para cuidar la salud urinaria y perineal:

    • Restricción de líquidos y falta de planificación: reducir el consumo de agua provoca irritación vesical. La recomendación es mantener una hidratación adecuada y ajustar la ingesta de líquidos únicamente antes de dormir en casos de nicturia. Para trayectos prolongados, se aconseja verificar paradas técnicas, confirmar el acceso a servicios sanitarios o recurrir a medios de transporte como el tren.

    • Sedentarismo en trayectos largos: permanecer sentado por periodos extendidos en autobús, auto o avión ralentiza el tránsito intestinal y agrava las disfunciones pélvicas. Se sugiere realizar caminatas breves y mantener la movilidad durante el viaje.

    • Uso prolongado de ropa húmeda: mantener trajes de baño mojados o posponer la micción de manera recurrente favorece la aparición de infecciones urinarias. Ante síntomas como escozor, urgencia o dolor suprapúbico, se debe acudir a valoración médica.

    • Humedad e irritación cutánea: la combinación de sudor, calor y prendas ajustadas aumenta las lesiones y el roce en la piel perineal, en especial si se emplean absorbentes por incontinencia. Se recomienda usar ropa transpirable, mantener la zona seca y reemplazar los absorbentes con frecuencia.

    Finalmente, la especialista enfatizó la importancia de mantener la práctica diaria de ejercicios para el suelo pélvico y la musculatura abdominal profunda durante las vacaciones.

    Hijazi subrayó que la prevención integral no solo radica en el fortalecimiento muscular, sino en un estilo de vida que evite la sobrecarga continua mediante el control del peso, la hidratación adecuada, una dieta equilibrada y la actividad física constante.

  • El calor y el ambiente seco elevan el riesgo de lesiones y enfermedades en los ojos

    El calor y el ambiente seco elevan el riesgo de lesiones y enfermedades en los ojos

    El incremento de las temperaturas y las condiciones ambientales propias de la temporada aceleran la evaporación de la película lagrimal, una situación que agrava el síndrome de ojo seco y eleva el riesgo de sufrir lesiones en la superficie ocular.

    Así lo advirtió el Dr. Carlos de Astica, oftalmólogo del Centro de Oftalmología Hospiten Roca de Gran Canaria, quien explicó que al perder su hidratación natural, la estructura ocular queda privada de su principal barrera defensiva ante agresores externos.

    Factores de riesgo e impacto en la salud visual

    Según el especialista, la exposición a partículas ambientales —como el polvo y la calima— actúa como un elemento microabrasivo sobre el ojo. A esto se suman otros factores cotidianos que resecan el ambiente y comprometen la córnea y la conjuntiva:

    • Ambientes interiores: uso continuado de aire acondicionado y flujos directos de ventilación.

    • Exposición exterior: radiación ultravioleta, viento, arena, cloro de piscinas y salitre del mar.

    • Hábitos de viaje: abuso o uso prolongado de lentes de contacto.

    El Dr. de Astica señaló que un ojo seco mal controlado puede desencadenar una inflamación crónica y la aparición de microlesiones en la córnea (queratitis):

    «Si la lágrima es inestable, las células epiteliales del ojo sufren estrés por desecación, desencadenando una respuesta inflamatoria celular que puede alterar la calidad visual de forma permanente si no se frena a tiempo», afirmó.

    Síntomas de alerta

    Las manifestaciones más frecuentes de daño en la superficie ocular incluyen:

    • Sensación de arenilla, roce o cuerpo extraño.

    • Ardor, picor o escozor constante y enrojecimiento intenso.

    • Fotofobia (sensibilidad a la luz) y fatiga visual temprana.

    • Visión borrosa o fluctuante que mejora de forma temporal tras parpadear.

    Asimismo, el oftalmólogo enfatizó la importancia de no automedicarse ante un ojo rojo o irritado:

    «Un error grave es utilizar colirios blanqueadores, con corticoides o antibióticos ante un ojo rojo cuya causa se desconoce. Un tratamiento inadecuado puede enmascarar un problema ocular grave o incluso producir una hipertensión intraocular», advirtió de Astica, haciendo un llamado a consultar con un especialista ante molestias persistentes.

  • El estigma y la soledad ahogan a las personas con esquizofrenia: el 64 % teme no poder llevar jamás una vida normal

    El estigma y la soledad ahogan a las personas con esquizofrenia: el 64 % teme no poder llevar jamás una vida normal

    El peso de la esquizofrenia va mucho más allá de los síntomas clínicos de la enfermedad. El 64 % de las personas diagnosticadas con este trastorno mental en Europa teme que nunca podrá llevar una vida normal, según los resultados del informe «Más allá de lo visible: descubriendo los factores ocultos y el impacto del estigma en la esquizofrenia», elaborado por la compañía farmacéutica Teva a partir de encuestas a 182 pacientes y cuidadores de diversos países europeos, entre ellos 30 participantes españoles.

    Esta afección es considerada una de las más incomprendidas dentro del ámbito de la salud mental. De hecho, un alarmante 65 % de los afectados asegura que rara vez tiene un «buen día».

    El estigma como «segunda carga» de la enfermedad

    La doctora Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y jefa de sección en el Hospital Clínico San Carlos, advierte que el perjuicio social actúa como una «segunda carga» que se suma a la propia condición médica.

    «El estigma dificulta la adherencia terapéutica, favorece el aislamiento social, reduce las oportunidades educativas y laborales, y aumenta el riesgo de depresión, desesperanza e incluso de conducta suicida», explicó la especialista.

    Los datos respaldan este diagnóstico: el 91 % de los encuestados manifiesta que la esquizofrenia repercute negativamente en la forma en que los demás los perciben y tratan, alterando incluso la imagen que tienen de sí mismos.

    Aislamiento social y el agotamiento del entorno cuidador

    El informe expone indicadores críticos sobre la soledad y las trabas que enfrentan las personas diagnosticadas:

    • Falta de red afectiva: casi la mitad afirma no tener a nadie que le haga sentirse querido.

    • Ausencia de apoyo: el 42 % no cuenta con alguien a quien recurrir en busca de consejo para sus problemas personales.

    • Relaciones e integración: el 68 % encuentra serias dificultades para mantener amistades y el 74 % señala que la enfermedad ha impactado negativamente en su vida laboral.

    Esta realidad salpica con fuerza a los familiares y cuidadores. El 55 % de los cuidadores confiesa tener problemas para velar por su propia salud debido a la tensión acumulada, mientras que a un abrumador 90 % le preocupa qué ocurrirá con sus seres queridos cuando ellos ya no estén.

    Tratamientos modernos y un llamado al cambio de mirada

    A pesar del complejo panorama, los especialistas enfatizan que el pronóstico ha evolucionado de forma notable. La doctora Díaz Marsá destacó que hoy en día existen opciones farmacológicas y abordajes psicoterapéuticos «mucho más eficaces que hace apenas unas décadas».

    «El primer paso es dejar de definir a las personas por su diagnóstico. Detrás de cada caso hay una persona con capacidades, proyectos y derechos. Con un diagnóstico precoz, un tratamiento adecuado y atención integral, muchas personas pueden estudiar, trabajar y mantener un proyecto de vida pleno», aseveró la psiquiatra.

    Cinco claves para transformar el abordaje de la esquizofrenia

    El informe de Teva concluye trazando una hoja de ruta centrada en cinco líneas de actuación estratégicas:

    1. Refuerzo en el momento del diagnóstico: incrementar el acompañamiento por parte de los sistemas de salud mental nada más confirmar el trastorno, etapa crítica donde suele afianzarse el autoestigma.

    2. Empoderamiento de pacientes y cuidadores: otorgar herramientas para identificar factores de estigma y potenciar la resiliencia personal y familiar.

    3. Atención personalizada y multidisciplinar: diseñar respuestas terapéuticas integrales que atiendan tanto las necesidades médicas como las sociales.

    4. Políticas públicas e intervención precoz: fortalecer las estrategias nacionales con programas de reducción del estigma, medicina personalizada, rehabilitación psicosocial e inserción laboral.

    5. Visibilización y participación activa: situar la voz de pacientes y cuidadores en el centro del diseño de las políticas y servicios comunitarios de salud mental.

  • Consumir colina y betaína se asocia a una mejor función cognitiva en personas mayores, según un estudio

    Consumir colina y betaína se asocia a una mejor función cognitiva en personas mayores, según un estudio

    Una investigación liderada por científicos españoles ha revelado que una mayor ingesta de colina y betaína está relacionada con una evolución más favorable de las funciones cognitivas durante el envejecimiento, especialmente en adultos mayores con sobrepeso, obesidad o síndrome metabólico.

    Claves de la investigación

    Para evaluar el impacto de la alimentación en la salud cerebral, el equipo analizó durante dos años los datos de 6.610 hombres y mujeres de entre 55 y 75 años, participantes en el ensayo clínico Predimed-Plus.

    Los investigadores analizaron dos compuestos clave:

    • Colina: nutriente esencial implicado en la formación de membranas celulares y la producción de acetilcolina (neurotransmisor clave para la memoria y el aprendizaje). Se encuentra en alimentos como huevos, pescado, carnes magras y lácteos.

    • Betaína: derivado de la colina que participa en la protección celular y procesos metabólicos. Abunda en cereales integrales, espinacas, remolacha y ciertos mariscos.

    Impacto en la memoria, el lenguaje y la atención

    Los resultados del seguimiento mostraron diferencias significativas según el nutriente predominante en la dieta:

    • Una mayor ingesta de colina se asoció con una evolución más favorable en las capacidades de atención y lenguaje.

    • Una mayor ingesta de betaína se vinculó con una notable preservación de la función ejecutiva (capacidad de planificar, tomar decisiones y resolver problemas) y también del lenguaje.

    «Nuestros resultados sugieren que nutrientes presentes en alimentos de consumo habitual pueden contribuir a preservar determinadas funciones cognitivas durante el envejecimiento».
    Héctor Vázquez-Lorente y José María Manzanares-Errazu, investigadores de la URV y primeros autores del estudio.

    Por su parte, el catedrático de Nutrición y investigador principal de Predimed-Plus, Jordi Salas-Salvadó, subrayó que estos hallazgos reafirman que la dieta no solo protege la salud cardiovascular, sino que desempeña un papel directo en la salud cerebral.

    Hacia nuevas estrategias nutricionales

    Ante el reto demográfico del envejecimiento y el impacto acelerador que enfermedades como la obesidad tienen sobre el deterioro cognitivo, los expertos sugieren que promover patrones alimentarios ricos en colina y betaína podría integrarse en futuras guías de prevención. No obstante, recalcan la necesidad de realizar seguimientos a largo plazo para confirmar su eficacia frente a patologías como la demencia.

  • Expertos urgen a combatir la desigualdad para enfrentar eficazmente futuras pandemias

    Expertos urgen a combatir la desigualdad para enfrentar eficazmente futuras pandemias

    Una nueva investigación publicada en la revista científica New England Journal of Medicine por el Consejo Global sobre Desigualdad, Sida y Pandemias advierte que la capacidad técnica por sí sola resulta insuficiente para responder a las crisis sanitarias.

    El fracaso de los indicadores tradicionales

    Como evidencia, la investigación apunta a que naciones como Estados Unidos y el Reino Unido —que lideraban los índices oficiales de preparación— registraron algunas de las tasas más altas de infección y mortalidad durante las crisis del Covid-19 y el sida. Los datos demuestran que no existe una relación directa entre estas concepciones tradicionales y el éxito real en la práctica.

    «Durante décadas, el mundo juzgó qué tan preparado estaba un país para una pandemia contando sus laboratorios, reservas y planes de respuesta. Como demuestra esta investigación, eso no es suficiente», destacó el Premio Nobel de Economía y copresidente del Consejo, Joseph Stiglitz.

    Cuatro propuestas de acción clave

    Ante este escenario, el Consejo Global ha planteado cuatro medidas prácticas, asequibles y probadas para mitigar el impacto de las desigualdades:

    • 1. Reforzar la protección social: implementar bajas por enfermedad remuneradas, transferencias monetarias y ayudas por desempleo durante los brotes. El objetivo es evitar que los ciudadanos deban elegir entre cumplir las medidas sanitarias y subsistir, acompañado de inversiones a largo plazo en vivienda, educación y empleo seguro.

    • 2. Planificación multisectorial: involucrar a los ministerios de finanzas, trabajo y educación, integrando activamente a las organizaciones comunitarias en la estrategia, con base en las lecciones aprendidas durante la crisis del sida.

    • 3. Mecanismos financieros de emergencia: establecer la suspensión temporal de la deuda para países en crisis, la liberación automática de fondos internacionales al declararse una pandemia y la ampliación de créditos globales para garantizar recursos a todas las naciones.

    • 4. Transparencia científica y fabricación regional: promover licencias abiertas para investigaciones financiadas con fondos públicos, crear un fondo de premios mundial para innovadores que permita la producción descentralizada de fármacos, y ampliar la manufactura regional de vacunas y tratamientos.

  • El consumo elevado de proteínas no es saludable, concluye una revisión científica

    El consumo elevado de proteínas no es saludable, concluye una revisión científica

    Una revisión de 350 estudios científicos publicada este viernes por la revista Cell concluyó que consumir proteínas en exceso no representa un beneficio para la mayoría de las personas y, por el contrario, podría afectar la salud y acelerar procesos relacionados con el envejecimiento.

    La investigación sostiene que una restricción moderada del consumo de proteínas favorece el metabolismo, mejora la respuesta de las células a los nutrientes, disminuye la inflamación, reduce el daño celular y contribuye a preservar el funcionamiento saludable del organismo, factores asociados con una mayor esperanza de vida.

    «Las proteínas aportan beneficios al crecimiento muscular y a la respuesta al ejercicio de las personas activas, pero la mayoría de personas llevan una vida sedentaria y consumen más proteínas de las que necesitan, lo cual es negativo para su salud», explicó Dudley Lamming, investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison y uno de los autores del estudio.

    Los investigadores señalan que uno de los mecanismos detrás de estos beneficios es el aumento de una hormona denominada factor de crecimiento fibroblástico 21 (FGF21), cuyos niveles se incrementan cuando la ingesta de proteínas disminuye. Esta hormona favorece un mayor gasto energético, mejora el control de la glucosa en la sangre y reduce los procesos inflamatorios.

    La revisión también identifica tres aminoácidos —metionina, isoleucina y valina— cuyo consumo elevado podría incrementar el riesgo de obesidad, inflamación y enfermedades asociadas con el envejecimiento, entre ellas algunos tipos de cáncer.

    «Estos estudios nos vienen a decir que el exceso de proteína que consumen las personas sedentarias puede tener consecuencias negativas para su salud», afirmó Lamming.

    No obstante, los autores aclaran que una dieta rica en proteínas continúa siendo recomendable para determinados grupos de población, como deportistas, mujeres embarazadas, niños en etapa de crecimiento y adultos mayores de 65 años. En estos casos, el mayor consumo ayuda al desarrollo muscular o a prevenir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad.

    Respecto a las cantidades recomendadas, el estudio recuerda que la referencia general es consumir 0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. Así, una persona de 65 kilogramos debería ingerir aproximadamente 52 gramos diarios. Para los mayores de 65 años, la recomendación aumenta a entre 1 y 1.2 gramos por kilogramo para reducir el riesgo de sarcopenia, mientras que un ensayo clínico citado por la investigación encontró que quienes consumían 1.2 gramos por kilogramo registraban un 40 % menos de pérdida muscular que aquellos que ingerían 0.8 gramos.

    Los investigadores consideran que las recomendaciones oficiales vigentes en Estados Unidos, que oscilan entre 1.2 y 1.6 gramos por kilogramo de peso corporal al día, podrían ser demasiado elevadas para la población en general y plantean que las futuras guías nutricionales deberían adaptarse a factores como la edad y el nivel de actividad física. «Probablemente debamos personalizar las recomendaciones sobre el consumo de proteínas basándonos no solo en la edad, sino también en el nivel de actividad física de las personas», concluyó Lamming.