La Cruz Roja Salvadoreña activó un Protocolo de Acción Temprana para atender hasta 10,000 personas ante el impacto de una sequía inminente provocada por el desarrollo del fenómeno de El Niño.
El protocolo se activó este mes tras confirmarse condiciones críticas asociadas al fenómeno, que generaría severas sequías y una reducción significativa de lluvias.
El programa contempla apoyo para personas en zonas vulnerables de Morazán y La Unión durante tres meses, con un presupuesto de 544,465 francos suizos, equivalentes a más de $692,000 al tipo de cambio actual.
La Cruz Roja explicó que la activación del protocolo se basa en el seguimiento realizado por la Dirección General del Observatorio Ambiental (DGOA), que ha emitido un panorama climático advirtiendo que, entre mayo y julio, las precipitaciones estarán por debajo de lo normal, aumentando el riesgo de déficit hídrico en las zonas priorizadas.
“El Protocolo de Acción Temprana se activa oficialmente con el objetivo de implementar acciones anticipatorias destinadas a reducir los impactos humanitarios en las poblaciones más vulnerables, particularmente en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia, el acceso al agua y la protección”, indicó la institución.
Áreas de atención
La organización humanitaria señaló que el déficit de lluvias afecta principalmente a Usulután, San Miguel, Morazán y La Unión, aunque la intervención inicial se concentrará en los dos últimos departamentos.
Las principales acciones incluyen el suministro de agua potable, la entrega de transferencias monetarias y capacitaciones sobre prácticas agrícolas adaptativas.
Según el plan, se realizarán 600 transferencias monetarias para beneficiar a 2,000 familias —cerca de 10,000 personas—, con el objetivo de cubrir necesidades básicas como alimentos, combustible y alquiler de vehículos.
Además, se contempla la evaluación, tratamiento y distribución de agua potable para 600 familias —unas 3,000 personas—, quienes recibirán 15 litros por persona durante 25 días mediante el despliegue de personal, plantas potabilizadoras y camiones cisterna.
Los beneficiarios también participarán en talleres sobre uso adecuado del agua, campañas de higiene, tratamiento de la deshidratación y prevención de golpes de calor.
La reducción de lluvias coincide con el ciclo agrícola 2026-2027. Ante este escenario, algunos productores han comenzado a sembrar con las primeras lluvias registradas a finales de abril, con el objetivo de que los cultivos estén desarrollados antes de una posible canícula a finales de julio.

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