EE.UU. reitera que México debe hacer más contra las drogas para no tener que intervenir

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reiteró el martes la presión del presidente Donald Trump sobre México para que fortalezca el combate contra el narcotráfico y evite una posible intervención estadounidense.

Durante una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Hegseth afirmó que espera que las autoridades mexicanas den “un paso hacia el frente” frente al avance de las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.

La advertencia surgió mientras congresistas estadounidenses cuestionaban al jefe del Pentágono sobre el creciente uso de drones por parte de los carteles y las recientes incursiones criminales detectadas en territorio estadounidense.

La semana pasada, el presidente Donald Trump ya había advertido desde la Casa Blanca que si México “no hace su trabajo” para combatir el crimen organizado, Estados Unidos actuaría directamente.

Pese a las advertencias, Hegseth describió la cooperación bilateral en seguridad como una “colaboración sin precedentes” y aseguró que Washington valora el trabajo conjunto desarrollado con las fuerzas mexicanas.

El funcionario también hizo un llamado a las autoridades de Defensa y Marina de México para “continuar en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más” en la lucha contra el narcotráfico.

Desde el regreso de Trump a la presidencia, el combate contra el tráfico de fentanilo se ha convertido en una de las principales prioridades de seguridad para Estados Unidos, que además declaró a varios carteles mexicanos como organizaciones terroristas.

Aunque Trump ha destacado públicamente la relación con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, también ha insistido en que Estados Unidos debe intervenir en territorio mexicano para enfrentar a los grupos criminales, una postura rechazada por el gobierno de México bajo el argumento de la defensa de la soberanía nacional.

La tensión volvió a incrementarse luego de que el gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fuera acusado por un tribunal federal estadounidense de supuestos vínculos con narcotráfico y tráfico de armas.

Rocha Moya, integrante del partido Morena, enfrenta acusaciones junto a otros nueve funcionarios mexicanos por presuntos delitos relacionados con estructuras criminales.

Sin embargo, el gobierno mexicano sostuvo que Estados Unidos ha solicitado detenciones con fines de extradición sin presentar “elementos de prueba” suficientes que sustenten las acusaciones contra los señalados.

 

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