El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este lunes una reunión privada con el presidente electo de Honduras, Nasry «Tito» Asfura, en la que acordaron reforzar las relaciones bilaterales, con énfasis en la seguridad regional y la cooperación en materia de inteligencia.
Según un comunicado del Departamento de Estado, Rubio felicitó a Asfura por su victoria en las elecciones del pasado 30 de noviembre, tras un proceso de más de tres semanas marcado por denuncias de fraude electoral y la falta de confirmación inmediata de los resultados.
Durante el encuentro, el funcionario estadounidense subrayó la intención de Washington de “profundizar” la relación con el nuevo gobierno hondureño, a través del fortalecimiento del tratado de extradición y la ampliación del intercambio de información para combatir el crimen transnacional.
Desde días antes de los comicios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó abiertamente su respaldo a Asfura, candidato del Partido Nacional, asegurando que era el único con quien su gobierno mantendría relaciones bilaterales directas.
Asfura, quien tomará posesión el próximo 27 de enero, prometió que su mandato se centrará en reforzar la seguridad, enfrentar al crimen organizado y promover la cooperación internacional, principalmente con Estados Unidos y las naciones vecinas de Centroamérica.
Un día antes de la reunión entre Rubio y Asfura, la presidenta saliente Xiomara Castro solicitó un nuevo conteo total de los votos, alegando irregularidades y la existencia de actas no escrutadas. Sin embargo, el Ejército hondureño expresó su respaldo a la resolución del Consejo Nacional Electoral (CNE), que declaró oficialmente como ganador al candidato de derecha.
