La reciente decisión del Gobierno de Estados Unidos de suspender el procesamiento de visados para ciudadanos de 75 países no afectará a quienes soliciten visas de turismo, estudios o trabajo temporal, confirmaron autoridades del Departamento de Estado este miércoles tras el anuncio de la suspensión de emisión por parte del presidente Donald Trump.
La medida se limita exclusivamente a los visados de inmigración, que son aquellos que permiten a los extranjeros residir de manera permanente en territorio estadounidense.
En contraste, los visados de no inmigrante —utilizados para estancias temporales como viajes turísticos, programas académicos o empleos de corta duración— seguirán tramitándose con normalidad, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó en la conferencia que la política busca impedir el ingreso al país de personas que eventualmente puedan depender de programas de asistencia social y otros beneficios públicos financiados por el Estado.
Esta decisión se enmarca en una línea más amplia de endurecimiento migratorio impulsada por la administración del presidente Donald Trump. En noviembre pasado, el Gobierno ordenó a los consulados estadounidenses en todo el mundo aplicar una nueva guía que instruye a negar visados a solicitantes considerados con alta probabilidad de depender de ayudas públicas.
El miércoles, la Administración del presidente Trump suspendió oficialmente el procesamiento de visados de inmigración para ciudadanos de 75 países, entre ellos Brasil, Rusia e Irán. Un portavoz del Departamento de Estado confirmó a la agencia EFE la cantidad de países afectados, aunque no detalló el listado completo.
No obstante, la cadena Fox News informó que tuvo acceso al documento, en el que también figuran países de Centroamérica como Nicaragua, Guatemala, Colombia, Brasil y Venezuela, además de otras naciones de África, Medio Oriente y Europa del Este ,así como islas del Caribe como Bahamas, Barbados, Cuba, Jamaica, Granada Haití entre otras.
Las autoridades estadounidenses no han precisado cuánto tiempo se mantendrá vigente la suspensión, aunque indicaron que forma parte de una revisión más estricta de los criterios de elegibilidad migratoria y de seguridad nacional.
