El petróleo de Texas (WTI), de referencia para El Salvador, registró este viernes un fuerte incremento de 3.1 %, acercándose nuevamente a la barrera de los $100 por barril, en medio de la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio.
Al cierre de la jornada, los contratos de futuros para entrega en abril subieron $3.08 respecto a la sesión anterior, situándose en $98.71 por barril.
El precio del crudo estadounidense terminó ligeramente por encima del nivel registrado el lunes, cuando cerró en $94.77 por barril. En el acumulado semanal, el WTI avanzó 8.6 %, consolidando una tendencia alcista.
Con este comportamiento, el petróleo alcanza niveles que no se observaban desde 2022, reflejo de la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales.
La subida se produce cuando se cumplen 13 días desde que Estados Unidos e Israel iniciaron bombardeos contra Irán, un conflicto que posteriormente escaló hacia países de la región donde Washington mantiene bases militares.
La tensión aumentó después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenara mantener cerrado el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético global.
El líder iraní afirmó en su primer mensaje a la nación que el paso marítimo «debe permanecer cerrado» con el objetivo de «presionar al enemigo», lo que incrementó el nerviosismo en los mercados internacionales de petróleo.
Por el estrecho de Ormuz, bajo influencia de Irán, circula aproximadamente 20 % del petróleo mundial, además de importantes volúmenes de minerales estratégicos, lo que convierte cualquier interrupción en un factor clave para los precios globales de la energía.
La Guardia Revolucionaria iraní también amenazó con atacar buques que intenten cruzar el estrecho. Mientras tanto, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intentado ofrecer «seguridad» a las navieras, aunque su secretario de Energía reconoció que la Armada estadounidense aún no está preparada para escoltar tanqueros en la zona.
En paralelo, Washington anunció la liberación de 172 millones de barriles de crudo de sus reservas estratégicas a partir de la próxima semana para contener el aumento de precios.
Asimismo, la Agencia Internacional de la Energía acordó liberar 400 millones de barriles adicionales al mercado, en lo que constituye la mayor liberación de reservas petroleras desde la creación del organismo tras la crisis energética de 1973.

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