El Real Madrid presentó ante la UEFA un escrito en el que solicita la adopción de medidas disciplinarias contra el Barcelona por el denominado caso Negreira, al considerar que los pagos realizados al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira, representan una amenaza para la credibilidad del fútbol.
A través de un comunicado, la entidad madridista sostuvo que los hechos investigados constituyen «un riesgo sistémico de máxima gravedad para la integridad de las competiciones», ya que, a su juicio, evidencian una estructura de influencia indebida sobre el estamento arbitral.
El club argumentó que esa situación es incompatible con principios fundamentales del deporte como la igualdad competitiva, la imparcialidad, la neutralidad y la imprevisibilidad de los resultados deportivos.
Por ello, solicitó a la UEFA que reactive de forma inmediata el expediente disciplinario abierto en marzo de 2023. Según el Real Madrid, resulta «inaceptable que esta situación se haya prolongado en el tiempo, ya que su persistencia compromete seriamente la credibilidad del fútbol, de sus instituciones y de sus dirigentes».
La entidad añadió que la respuesta deportiva debe producirse de manera independiente a los procesos judiciales que continúan en España. Además, señaló que existen «evidencias relevantes» relacionadas con pagos prolongados durante años que, según sostiene, carecen de una justificación verificable.
El presidente del club, Florentino Pérez, ya había adelantado el pasado 12 de mayo la presentación de un informe ante el máximo organismo del fútbol europeo. Durante esa comparecencia calificó el caso como «el mayor caso de corrupción de la historia del fútbol».
El denominado caso Negreira salió a la luz en febrero de 2023 tras conocerse que el Barcelona realizó pagos por aproximadamente €7.3 millones -> $8.4 millones a Enríquez Negreira entre 2001 y 2018, período en el que ejercía como vicepresidente del CTA.
Actualmente, el proceso continúa en un juzgado de Barcelona. La defensa del exdirigente arbitral, de 80 años, ha alegado que padece demencia, una situación que fue respaldada por un informe médico realizado recientemente. Mientras tanto, el Real Madrid aseguró que continuará impulsando todas las acciones necesarias para defender la transparencia y la integridad de las competiciones deportivas.

Deja una respuesta