Los empresarios con viviendas afectadas por un evento ambiental tienen 2.6 veces más probabilidades de enfrentar limitantes para el crecimiento de su negocio, según el Observatorio MYPE de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (Fusai).
La institución sostiene que el crecimiento empresarial no depende únicamente de las ventas, el acceso al crédito o la formalización, sino también de factores que pueden frenar el desarrollo de un negocio vulnerable, según los resultados de un estudio.
En concreto, la investigación indica que un empresario cuya vivienda ha sido afectada por fenómenos como lluvias intensas, inundaciones o deslizamientos tiene 2.6 veces más probabilidades de percibir que las condiciones de su hogar limitan el crecimiento de su negocio.
“Este dato no implica que los fenómenos ambientales sean el único tipo de situación que puede afectar a una mype con condiciones habitacionales vulnerables. Más bien, permite identificar una evidencia concreta: cuando la vivienda enfrenta riesgos, estos pueden trasladarse también al ámbito productivo”, sostiene Fusai.
La institución señala que el papel de la vivienda en el desarrollo de una micro y pequeña empresa (mype) ha sido poco explorado, pese a que no es un elemento aislado dentro de la economía familiar ni de la actividad productiva.
De la vivienda al negocio
Generalmente, las mypes desarrollan sus operaciones en sus propias viviendas. Por ello, una afectación provocada por un evento extremo obliga a los propietarios a tomar decisiones cruciales sobre la reparación de daños, la reposición de bienes o la cobertura de las necesidades de su familia.
“Cuando una vivienda es afectada por un fenómeno ambiental, la persona empresaria puede verse obligada a redirigir recursos que, en otras circunstancias, habrían podido destinarse al negocio. Así, un problema habitacional puede convertirse también en un obstáculo empresarial”, añade Fusai.
Un estudio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), retomado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en una nota técnica, señala que el 70 % de las pérdidas y los daños ocasionados por eventos extremos se concentran en vivienda, agricultura y transporte.
Para Fusai, este dato cobra relevancia si se considera que el 68 % de las micro y pequeñas empresas se encuentra en condición de subsistencia. La institución agrega que “la frontera entre las finanzas del hogar y las del negocio suele ser difusa o casi inexistente”.

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