El ataque contra Irán y la posterior respuesta militar del régimen persa, a poco más de tres meses del inicio del Mundial 2026, coloca a la FIFA ante un escenario complejo respecto a la participación de la selección iraní, ya clasificada para la fase final. El presidente de la Federación Iraní, Mehdi Taj, dejó abierta la posibilidad de que el equipo no dispute el torneo tras el conflicto con Estados Unidos.
“Con lo que ha pasado… y con ese ataque de Estados Unidos, es poco probable que podamos esperar con ilusión el Mundial, pero son los dirigentes deportivos los que deben decidir al respecto”, expresó Taj, aludiendo a una eventual retirada. El reglamento del Mundial 2026 contempla sanciones en caso de renuncia.
Si Irán se retira con más de 30 días de antelación al 11 de junio, la multa mínima sería de 250,000 francos suizos, equivalentes a $323,730.60. Si la decisión ocurre con menos de 30 días, la sanción ascendería al menos a 500,000 francos suizos, es decir, $647,712.
Además de la multa, la Federación Iraní tendría que reembolsar los fondos recibidos para la preparación del torneo. La FIFA acordó otorgar $1.5 millones a cada selección clasificada para gastos previos y un total de $10.5 millones por disputar el Mundial. A estas penalizaciones podrían sumarse medidas disciplinarias adicionales, incluida la exclusión de futuras competiciones organizadas por la FIFA.
El reglamento también establece que la FIFA puede sustituir a una federación que se retire o sea excluida. Si se mantiene el cupo de 8.5 plazas para la Confederación Asiática, Irak sería la mejor posicionada, tras haber ganado el derecho a disputar la repesca internacional el 31 de marzo frente al vencedor del cruce entre Bolivia y Surinam. En ese escenario, Emiratos Árabes podría acceder a la repesca tras haber perdido ante Irak en el ‘play-off’ asiático.
En caso de que Irán decida competir, el torneo enfrentaría retos adicionales de seguridad. Aunque a ciudadanos iraníes se les prohibió viajar a Estados Unidos por razones de seguridad nacional, el Comité Organizador logró que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizara visados para jugadores y oficiales, pero no para aficionados.
Irán tiene previsto instalar su campamento base en el Complejo Deportivo Kino de Tucson, Arizona, y disputar en el grupo G sus partidos contra Nueva Zelanda el 15 de junio en Los Ángeles, ante Bélgica seis días después en la misma ciudad y frente a Egipto el 26 de junio en Seattle.
El contexto bélico añade tensión a un calendario que ya había generado controversia, especialmente por la coincidencia de uno de los encuentros con actividades del Fin de Semana del Orgullo.
“Mañana, nos ocuparemos de los partidos de fútbol. Esta noche celebramos la oportunidad de libertad del pueblo iraní”, declaró Andrew Giuliani, jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo 2026, reflejando el clima político que rodea al torneo.

Deja una respuesta