El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este martes que «está claro» que el mecanismo de control fronterizo de Marruecos falló durante la entrada masiva de personas a Ceuta del pasado 30 de julio y aseguró que su Ejecutivo pidió respuestas y medidas al país vecino. Documentos publicados por el Gobierno español confirman que organismos de seguridad emitieron informes y comunicaciones antes y durante la crisis.
Sánchez abordó la situación durante una entrevista con CNN, coincidiendo con su participación en la apertura del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. El mandatario sostuvo que España debe garantizar la seguridad y el orden en Ceuta sin perjudicar la dignidad de las personas migrantes.
«Estamos recuperando la normalidad en la ciudad de Ceuta y, al mismo tiempo, también estamos proporcionando el marco jurídico a aquellos migrantes que puedan tener derecho a protección internacional» subrayó. El Gobierno español mantiene procesos de identificación para determinar qué personas pueden solicitar protección y cuáles deben ser retornadas.
Sobre Marruecos, Sánchez destacó la relación bilateral mantenida durante su mandato, pero señaló deficiencias en los controles fronterizos durante la crisis. El propio presidente había explicado anteriormente que durante unas diez horas del 30 de julio las autoridades marroquíes no lograron contener la llegada de miles de personas, antes de reforzar posteriormente su actuación en la frontera.
El jefe del Ejecutivo explicó que España pidió a Marruecos adoptar las medidas necesarias para impedir que una situación similar vuelva a repetirse y ofrecer respuestas sobre lo ocurrido. Sánchez insistió además en la necesidad de conservar una relación positiva con Rabat para gestionar los flujos migratorios y facilitar los retornos.
Sánchez defendió que la documentación desclasificada no mostraba indicios claros de que pudiera producirse una entrada de la magnitud registrada el 30 y 31 de julio. El Gobierno reconoció que se detectó previamente un aumento de las llegadas, pero sostuvo que las cifras observadas no permitían anticipar una movilización de decenas de miles de personas.
La actuación marroquí también es objeto de investigaciones en España. Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras remitido a la Audiencia Nacional describió la entrada como “planificada” y señaló comportamientos de agentes marroquíes compatibles con el seguimiento o control de lo ocurrido, según informó EFE a principios de septiembre.
El presidente español lamentó además la falta de solidaridad que, a su juicio, mostraron algunos socios europeos frente a la crisis de Ceuta y recordó que tanto esta ciudad como Melilla forman parte de la frontera exterior de la Unión Europea. Sánchez contrastó esa posición con el respaldo ofrecido por España ante otras situaciones internacionales que afectaron a socios comunitarios.

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