Etiqueta: Gustavo Petro

  • Elecciones en Colombia transcurren en calma a media jornada

    Elecciones en Colombia transcurren en calma a media jornada

    La primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia se desarrolla este domingo en un ambiente de tranquilidad y sin incidentes de gravedad, pese a la preocupación existente por los hechos de violencia política registrados durante la campaña electoral.

    Más de 118,000 mesas de votación fueron habilitadas en todo el país para que los colombianos eligieran al mandatario que gobernará durante el período 2026-2030. La Registraduría Nacional instaló 118,346 mesas distribuidas en 13,489 centros de votación ubicados tanto en zonas urbanas como rurales.

    Las encuestas publicadas antes de la jornada electoral situaban como favorito al senador Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, seguido por el abogado Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y por la senadora Paloma Valencia, del partido Centro Democrático.

    Sin embargo, los sondeos también coinciden en que ninguno de los aspirantes alcanzaría la mitad más uno de los votos necesarios para imponerse en primera vuelta, por lo que el país se encaminaría a una segunda ronda electoral prevista para el próximo 21 de junio.

    La Misión de Observación Electoral (MOE) informó que durante la jornada únicamente se registraron incidentes menores relacionados con hechos de seguridad en una zona rural de Tibú, en la región del Catatumbo, y la activación de un artefacto explosivo en el departamento de Caquetá.

    No obstante, la organización precisó que ninguno de estos acontecimientos afectó el normal desarrollo de las votaciones ni interrumpió la participación ciudadana.

    Por su parte, el registrador nacional, Hernán Penagos, indicó que la principal novedad se produjo en una zona rural del municipio de Urrao, donde las condiciones climáticas retrasaron el traslado del material electoral por vía aérea, provocando la apertura tardía de dos mesas de votación.

    En Medellín también se reportaron inconvenientes logísticos en un centro comercial utilizado como centro de votación. El traslado de las mesas desde la planta baja hacia el undécimo nivel generó largas filas y dificultades de acceso, especialmente para personas adultas mayores.

    Los principales candidatos acudieron a votar durante las primeras horas del día y aprovecharon para hacer llamados a la ciudadanía a participar masivamente en las urnas antes del cierre de la jornada.

    Iván Cepeda emitió su voto en el sur de Bogotá y expresó su confianza en que el oficialismo continuará al frente del Gobierno. “A la ciudadanía: hemos venido a ejercer nuestro derecho a elegir un futuro y un destino distinto para Colombia, profundizar los cambios que hemos tenido en estos años de Gobierno”, manifestó.

    Por su parte, Abelardo de la Espriella votó en Barranquilla y aseguró que la elección definirá el futuro político del país. “Hoy se define la libertad, la democracia. Vamos a derrotar a la tiranía en primera vuelta”, declaró ante periodistas y simpatizantes.

    Mientras tanto, Paloma Valencia ejerció el sufragio en Bogotá luego de acompañar al expresidente Álvaro Uribe a votar en Rionegro. La senadora busca convertirse en la primera mujer en alcanzar la Presidencia de Colombia.

    Al inicio de la jornada, el presidente Gustavo Petro también invitó a los ciudadanos a participar en los comicios. Según el mandatario, la elección permitirá definir el rumbo que tomará Colombia durante los próximos cuatro años.

    Los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 4:00 de la tarde, hora local, cuando comenzará el proceso de escrutinio que definirá si la presidencia se resuelve en esta jornada o si los colombianos deberán regresar a las urnas para una segunda vuelta electoral.

     

  • Colombia elige presidente este domingo entre dudas y alta expectativa

    Colombia elige presidente este domingo entre dudas y alta expectativa

     Colombia celebra este domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales en las que más de 41.4 millones de ciudadanos están habilitados para acudir a las urnas y elegir al sucesor del presidente Gustavo Petro.

    La Registraduría Nacional informó que todo el material electoral fue distribuido en los municipios del país y aseguró que no existen inconvenientes que obliguen a modificar puestos o mesas de votación durante la jornada electoral.

    Los comicios se desarrollan en medio de un ambiente de debate sobre la transparencia del proceso, luego de que el presidente Petro y dirigentes del Pacto Histórico expresaran dudas sobre las garantías del escrutinio. En respuesta, el registrador nacional, Hernán Penagos, defendió la confiabilidad del sistema y afirmó que no existe posibilidad de que los resultados sean alterados mediante herramientas tecnológicas.

    Para estas elecciones también están habilitados para votar cerca de 1.4 millones de colombianos residentes en el exterior, quienes comenzaron a ejercer el sufragio desde el pasado lunes. Del total de electores convocados, aproximadamente 20.5 millones son mujeres y 19.4 millones son hombres.

    La jornada contará con 118,346 mesas de votación distribuidas en 13,489 centros electorales ubicados en zonas urbanas y rurales. Además, alrededor de 248,000 integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía participarán en los operativos de seguridad para garantizar el normal desarrollo de las elecciones.

    Aunque trece candidatos aparecen impresos en la papeleta electoral, únicamente once continúan oficialmente en la contienda. En las últimas semanas, el exministro Luis Gilberto Murillo y el exalcalde Carlos Caicedo retiraron sus candidaturas para respaldar al senador Iván Cepeda, quien encabeza las principales encuestas de intención de voto.

    Cepeda llega a la elección como favorito, seguido por el abogado Abelardo de la Espriella, representante del movimiento Defensores de la Patria, y por la senadora Paloma Valencia, del partido Centro Democrático. Sin embargo, ninguno de los candidatos aparece con suficiente respaldo para obtener la mayoría absoluta necesaria para ganar en primera vuelta.

    Las proyecciones apuntan a que el proceso podría definirse en una segunda vuelta programada para el 21 de junio. Según los sondeos más recientes, los candidatos con mayores posibilidades de avanzar serían Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, cuya candidatura ha registrado un crecimiento sostenido en las últimas semanas.

    La jornada electoral contará además con una amplia supervisión nacional e internacional. La Registraduría informó que 26 organizaciones y misiones internacionales desplegarán alrededor de 1,500 observadores para monitorear el proceso y fortalecer la transparencia de las elecciones presidenciales.

     

  • Colombia, entre la continuidad del izquierdista Petro y el regreso de la derecha

    Colombia, entre la continuidad del izquierdista Petro y el regreso de la derecha

    Colombia celebrará este domingo 31 de mayo unas elecciones presidenciales consideradas decisivas para definir si continúa el proyecto político impulsado por el presidente Gustavo Petro o si la derecha regresa al poder tras cuatro años de gobierno de izquierda.

    Doce candidatos participan en la contienda electoral, aunque las encuestas coinciden en que solo tres aspirantes mantienen opciones reales de disputar el poder y todo apunta a que la elección se definirá en una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.

    El favorito en los sondeos es el senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y representante de la continuidad del proyecto político de Petro, cuya aprobación ronda el 50 %.

    «Todo indica que va a haber segunda vuelta; si bien las elecciones muestran un panorama claramente polarizado y en esta polarización el candidato de la continuidad del Gobierno tiene una clara ventaja, ningún sondeo le da más allá del 44 %», explicó a EFE la analista política Eugénie Richard, profesora de la Universidad Externado de Colombia.

    El principal rival de Cepeda es el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, quien centra su campaña en un discurso de mano dura contra la delincuencia y las guerrillas.

    De la Espriella, conocido como “el Tigre”, promete “salvar este país y convertirlo en una patria milagro” y se presenta como la figura más fuerte de la oposición frente al oficialismo.

    Por el voto de derecha también compite la senadora Paloma Valencia, candidata del partido uribista Centro Democrático, quien busca captar al electorado moderado y de centro que aún no encuentra un liderazgo sólido en la campaña.

    La elección refleja además una disputa interna dentro de la derecha colombiana, históricamente dominada por el uribismo, pero ahora desafiada por el crecimiento político de De la Espriella y su estilo confrontativo.

    Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático.

    Según la analista Eugénie Richard, el abogado representa un perfil de “outsider” similar al de otros líderes latinoamericanos como el presidente salvadoreño Nayib Bukele o el mandatario argentino Javier Milei.

    «Con un perfil de ‘outsider’ que se aleja de las formaciones políticas tradicionales para proponer un liderazgo mucho más personalista y mucho más fuerte», señaló la académica.

    La campaña también estuvo marcada por cuestionamientos hacia Paloma Valencia debido al rechazo de sectores conservadores a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien es abiertamente homosexual.

    Además de los principales favoritos, en la contienda participan los exalcaldes Sergio Fajardo, Claudia López y Carlos Caicedo; los exsenadores Roy Barreras y Mauricio Lizcano; el general retirado Gustavo Matamoros; y el empresario Santiago Botero, quien propone incluso la pena de muerte para determinados delitos.

    La seguridad, la política de paz total, la situación económica y la reforma del sistema de salud se convirtieron en los principales temas de debate durante la campaña electoral.

    Por un lado, Cepeda mantiene el respaldo de sectores identificados con las políticas sociales de Petro, especialmente aquellas enfocadas en reducción de desigualdades y restitución de tierras.

    Mientras tanto, la oposición capitaliza el descontento por el manejo gubernamental de la seguridad y las negociaciones de paz con grupos armados ilegales.

    «La duda no es tanto si va a haber segunda vuelta, sino más bien con quién», concluyó Richard.

     

  • El candidato izquierdista Iván Cepeda dice que la relación de Colombia con EE.UU. tiene «importancia estratégica»

    El candidato izquierdista Iván Cepeda dice que la relación de Colombia con EE.UU. tiene «importancia estratégica»

    El candidato presidencial de izquierda Iván Cepeda afirmó que, de llegar a la Presidencia de Colombia, buscará mantener una relación estratégica con Estados Unidos sustentada en el respeto mutuo, la cooperación y el diálogo diplomático.

    En una entrevista concedida a EFE en la víspera de las elecciones presidenciales del próximo domingo, el aspirante del oficialista Pacto Histórico destacó que tanto Estados Unidos como América Latina ocupan un lugar prioritario dentro de su visión de política exterior.

    “Aquí de lo que se trata es de mantener a América Latina y al hemisferio como una zona de paz. Eso para mí es prioritario”, expresó Cepeda, quien aparece liderando las principales encuestas de intención de voto.

    El político señaló que su eventual administración también pondrá énfasis en la protección ambiental y en el fortalecimiento de las relaciones con los países vecinos de la región.

    Asimismo, sostuvo que la relación con Washington seguirá siendo fundamental para Colombia debido a los vínculos históricos, económicos, comerciales y de seguridad que ambas naciones han construido durante más de dos siglos.

    “Así que en ambos planos habrá relaciones, yo espero, respetuosas, de colaboración, de cooperación y diplomáticas, como corresponde”, manifestó el candidato.

    Cepeda reconoció que la relación bilateral atravesó momentos de tensión desde el inicio del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, especialmente por diferencias relacionadas con las políticas migratorias y la estrategia de combate al narcotráfico.

    En ese sentido, consideró necesario replantear algunos enfoques tradicionales en la lucha contra las drogas y promover mecanismos de cooperación más efectivos entre ambos países.

    “Yo lo que quisiera es un diálogo útil en el que partamos de la constatación que han hecho los gobiernos en Colombia, pero también las propias autoridades estadounidenses sobre el fracaso de la guerra contra las drogas. Por ahí no es el camino”, afirmó.

    El aspirante presidencial argumentó que la expansión de redes criminales transnacionales y el crecimiento del mercado de drogas sintéticas evidencian la necesidad de adoptar nuevas estrategias para enfrentar el problema.

    “Tenemos redes criminales transnacionales, tenemos una globalización del mercado de las drogas ilícitas, tenemos drogas sintéticas que no existían hace unos años, así que algo no se está haciendo bien en ese campo”, señaló.

    Cepeda también adelantó que observará experiencias de otros gobiernos latinoamericanos para impulsar transformaciones sociales en Colombia. Entre ellas mencionó los procesos desarrollados en México bajo las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, así como las políticas implementadas en Brasil.

    El candidato aseguró que estas experiencias representan referencias valiosas para construir políticas públicas orientadas a la reducción de desigualdades y al fortalecimiento del desarrollo social en Colombia.

     

     

  • Seguridad y salud dominan el debate electoral en Colombia

    Seguridad y salud dominan el debate electoral en Colombia

    Colombia llegará a las elecciones presidenciales de este domingo 31 de mayo con varios desafíos acumulados tras cuatro años de Gobierno progresista encabezado por Gustavo Petro, entre ellos el recrudecimiento del conflicto armado, la crisis del sistema de salud y las dificultades para impulsar reformas sociales.

    Las encuestas perfilan una disputa cerrada entre el izquierdista Iván Cepeda, considerado el sucesor político de Petro; el ultraderechista Abelardo de la Espriella y la candidata derechista Paloma Valencia, quienes buscarán capitalizar el descontento y la polarización que vive el país.

    Para la analista política Sandra Borda, el principal reto del próximo mandatario será enfrentar el deterioro de la seguridad en varias regiones de Colombia, donde grupos armados ilegales y organizaciones criminales incrementaron su presencia territorial en los últimos años.

    «El efecto que tuvo el diálogo con grupos insurgentes y criminales fue que esos grupos han crecido en número y en dominio territorial», afirmó Borda al referirse a la estrategia de “paz total” impulsada por el Gobierno de Petro desde 2022.

    La administración actual abrió negociaciones con guerrillas, disidencias de las FARC y bandas criminales, pero distintos sectores cuestionan que esos grupos aprovecharon el proceso para fortalecer sus estructuras, ampliar el control territorial y aumentar las disputas armadas en distintas zonas del país.

    Deterioro de seguridad

    El deterioro de la seguridad coincide además con el décimo aniversario del acuerdo de paz firmado con las antiguas FARC, pacto que redujo la intensidad del conflicto armado, aunque no logró frenar el surgimiento de nuevas organizaciones criminales ni el avance del narcotráfico.

    Borda también advirtió que el próximo Gobierno heredará una agenda social inconclusa, luego de que Petro no consiguiera aprobar varias de las reformas prometidas para combatir la desigualdad. “Somos el segundo país más desigual de América Latina después de Brasil”, recordó la analista.

    La lucha contra el narcotráfico también aparece como otro de los grandes desafíos para el futuro presidente. Según Borda, el aumento de los cultivos ilícitos y el fortalecimiento de grupos armados complicaron tanto la política de seguridad interna como la relación diplomática de Colombia con Estados Unidos.

    La especialista alertó además sobre el crecimiento de la desconfianza ciudadana hacia las instituciones públicas y el auge de discursos antisistema similares a los observados en otros países de América Latina, como Argentina bajo el liderazgo de Javier Milei.

    Pese al elevado déficit fiscal, Borda considera que gran parte de la población no percibe una crisis económica inmediata, situación que podría beneficiar electoralmente al oficialismo representado por Iván Cepeda. Sin embargo, señaló que la polarización entre derecha e izquierda dificultará la construcción de consensos en el Congreso.

    La experta sostuvo que cualquiera que gane enfrentará un ambiente político altamente conflictivo. Según explicó, un eventual triunfo de la derecha podría provocar movilizaciones sociales, mientras que una victoria de la izquierda mantendría el bloqueo legislativo entre sectores rivales.

    Salud colapsada

    Otro de los problemas más visibles en Colombia es la crisis del sistema de salud, marcada por la escasez de medicamentos, deudas acumuladas de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), cierre de servicios médicos y aumento de quejas por barreras de acceso a tratamientos.

    «El sistema de salud colombiano está colapsado desde hace algún tiempo», afirmó el director de la Federación Médica Colombiana, Diego Fernando González, quien atribuyó parte de la crisis a la “intermediación financiera de los recursos públicos en salud”.

    Según González, las EPS mantienen millonarias deudas con hospitales, clínicas y laboratorios, situación que generó un “efecto dominó” que afecta directamente a miles de pacientes que necesitan atención médica y tratamientos especializados.

    El dirigente gremial lamentó además que ningún candidato presidencial haya presentado una propuesta concreta para resolver la crisis sanitaria. “No he leído ni una propuesta seria de ningún candidato frente al tema de la salud”, aseguró.

    González señaló que el colapso del sistema sanitario no es exclusivo del Gobierno de Petro, sino el resultado de problemas estructurales acumulados desde las administraciones de Juan Manuel Santos e Iván Duque, periodos en los que también se registró el cierre de varias EPS por problemas financieros.

    Con ese escenario marcado por inseguridad, polarización y crisis institucional, los colombianos acudirán a las urnas en unas elecciones decisivas para definir el rumbo político, económico y social del país en los próximos años.

     

     

  • La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La violencia marca la campaña presidencial más tensa en Colombia

    La campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia, programada para este domingo 31 de mayo, se convirtió en la más violenta y tensa de los últimos ocho años debido al incremento de amenazas, asesinatos y ataques vinculados a grupos armados ilegales.

    El ambiente político se deterioró aún más tras el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, precandidato del partido de derecha Centro Democrático, ocurrido hace un año antes del inicio oficial de la campaña electoral.

    En las últimas semanas también denunciaron amenazas los candidatos Paloma Valencia, del Centro Democrático; Abelardo de la Espriella, del partido ultraderechista Defensores de la Patria; e Iván Cepeda, del izquierdista Pacto Histórico.

    La violencia política dejó además varios asesinatos recientes, entre ellos el de Mileidy Villada González, presidenta del Concejo Municipal de Obando, Valle del Cauca; el exalcalde Rogers Mauricio Devia Escobar, coordinador de campaña de De la Espriella en Cubarral, Meta; y el exsecretario de Gobierno de ese municipio, Fabián Cardona.

    Ante el deterioro de la seguridad, los candidatos reforzaron sus esquemas de protección durante actos públicos y recorridos políticos. Incluso Abelardo de la Espriella participa en eventos resguardado dentro de una estructura blindada de cristal.

    El investigador de seguridad y conflicto de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), Gerson Arias, aseguró que el crecimiento de los grupos armados ilegales explica el aumento de la violencia política en el país.

    «Si nos situamos en el 2022 estábamos en una etapa en la que la capacidad armada y coercitiva que tenían los grupos no tenía una dimensión como la de hoy», afirmó Arias a EFE.

    Según datos de la FIP, los grupos armados ilegales pasaron de tener unos 15,000 integrantes en 2022 a más de 25,278 miembros entre combatientes y redes de apoyo logístico y financiero para julio de 2025.

    La principal estructura criminal del país, el Clan del Golfo, suma al menos 8,945 integrantes y registró un crecimiento del 18 % entre diciembre de 2024 y julio de 2025.

    Le siguen la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con 6,450 miembros, y el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, con 3,919 integrantes.

    «Lo que estamos viviendo es un aumento en la violencia de tipo político y sobre todo violencia de grupos armados que constriñen y amedrentan a la población civil», agregó Arias.

    La seguridad se convirtió así en uno de los temas centrales de la campaña presidencial, especialmente por las dudas sobre el futuro de la política de ‘paz total’ impulsada por el presidente Gustavo Petro.

    Aunque el Gobierno intentó negociar acuerdos con el ELN y las disidencias de las FARC, ninguno de los procesos avanzó significativamente y varias mesas de diálogo atraviesan una etapa de crisis.

    El ELN anunció un cese al fuego unilateral de tres días por las elecciones presidenciales, pero el investigador advirtió que existen al menos 11 zonas del país donde continuarán los enfrentamientos armados.

    Por su parte, la Misión de Observación Electoral (MOE) alertó que 386 municipios colombianos presentan riesgo por violencia electoral en 31 de los 32 departamentos del país.

    Según la MOE, 125 municipios están catalogados en riesgo medio, 122 en riesgo alto y 139 en riesgo extremo, especialmente en los departamentos de Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Valle del Cauca.

     

  • La campaña presidencial colombiana, una carrera entre ideas diferentes y coincidencias

    La campaña presidencial colombiana, una carrera entre ideas diferentes y coincidencias

    La campaña para la primera vuelta presidencial del próximo domingo en Colombia avanza marcada por una fuerte polarización ideológica entre sectores de izquierda y derecha, aunque los principales candidatos también comparten coincidencias personales, académicas y familiares que han llamado la atención durante el proceso electoral.

    La atención de la contienda se concentra en el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente Gustavo Petro; el ultraderechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria; y la derechista Paloma Valencia, del Centro Democrático, quienes lideran las encuestas de intención de voto de cara a los comicios.

    Cepeda estudió filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid, en Sofía, Bulgaria, mientras que Valencia también obtuvo el mismo título académico en la Universidad de los Andes, en Bogotá, institución fundada por su abuelo materno, Mario Laserna. La candidata además se graduó como abogada, profesión que comparte con De la Espriella.

    El presidente Gustavo Petro se refirió esta semana a Cepeda en su cuenta de X al afirmar que “Colombia ha tenido candidatos que querían ser presidentes filósofos como quería Platón, el griego”, y agregó que considera que esta “es una oportunidad no platónica sino real”.

    “Mejor aún: una mujer presidente filósofa. Eso sí sería histórico”, respondió Valencia en la misma red social.

    Cepeda y Valencia también coinciden en su trayectoria parlamentaria, ya que ambos ocupan un escaño en el Senado colombiano desde 2014. Durante la actual campaña electoral, los dos han utilizado el escenario legislativo para lanzarse críticas mutuas, especialmente luego de que Cepeda rechazara participar en varios debates presidenciales.

    Los dos candidatos proceden además de familias con tradición política, aunque desde posiciones ideológicas completamente opuestas. Iván Cepeda es hijo del senador de izquierda Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 por agentes estatales en complicidad con paramilitares, y de Yira Castro Chadid, dirigente comunista y exconcejal de Bogotá.

    Paloma Valencia, en cambio, pertenece a una reconocida familia conservadora del departamento del Cauca. Su abuelo paterno, Guillermo León Valencia, gobernó Colombia entre 1962 y 1966, mientras que su abuelo materno, Mario Laserna, fue fundador de la Universidad de los Andes y rector de la Universidad Nacional de Colombia.

    Otro punto de coincidencia en la actual elección presidencial es la participación de representantes de la comunidad LGTBIQ+ en fórmulas presidenciales de diferentes corrientes ideológicas. Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, compite por el movimiento de centro Imparables, mientras que el economista Juan Daniel Oviedo acompaña como fórmula vicepresidencial a Paloma Valencia para atraer votos moderados.

    La elección presidencial colombiana se desarrolla en medio de una profunda división política y social en uno de los procesos electorales más polarizados de los últimos años en el país sudamericano.

     

  • Colombia llega a las urnas entre presión fiscal y debate por el legado económico de Petro

    Colombia llega a las urnas entre presión fiscal y debate por el legado económico de Petro

    Colombia llegará a las elecciones presidenciales del domingo en medio de un intenso debate sobre el rumbo económico del país, marcado por el incremento de la deuda pública, el deterioro fiscal y la desaceleración de la inversión extranjera durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro.

    La campaña electoral ha estado centrada en cómo mantener los programas sociales promovidos por el oficialismo sin profundizar el déficit fiscal ni afectar la confianza de los inversionistas. Según las encuestas, la definición presidencial probablemente se trasladará a una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.

    Aunque Colombia evitó entrar en recesión desde el inicio del Gobierno de Petro en 2022, el crecimiento económico ha sido moderado. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2.6 % en 2025, después de registrar apenas un 1.5 % en 2024, de acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

    Durante el primer trimestre de este año, la economía colombiana avanzó un 2.2 %, impulsada principalmente por sectores vinculados al gasto estatal, como administración pública, salud y educación. Sin embargo, actividades como la construcción y la minería continúan mostrando señales de debilidad.

    El oficialismo sostiene que la recuperación económica responde a las políticas sociales implementadas por Petro, entre ellas los incrementos consecutivos al salario mínimo. Para 2026, el salario llegó a dos millones de pesos mensuales, equivalentes a 463 euros -> $539, incluyendo el subsidio de transporte, tras un incremento acumulado de 23.7 %.

    Además, el Gobierno amplió subsidios dirigidos a adultos mayores y hogares vulnerables, medidas que el petrismo considera fundamentales para fortalecer el consumo interno y reducir la desigualdad social en el país.

    Uno de los defensores de ese modelo es el exsenador Roy Barreras, aliado político del presidente colombiano. “Reconozca que el salario mínimo vital fue un éxito (…) hoy, tres millones de ancianos reciben un subsidio. El salario mínimo vital logró aumentarse y la gente tiene más recursos en la calle para poder comprar”, afirmó durante un debate presidencial.

    El senador Iván Cepeda, candidato del oficialista Pacto Histórico y uno de los favoritos en las encuestas, también respalda la continuidad de la política económica de Petro, con énfasis en programas sociales, economía popular y transición energética.

    Sin embargo, el crecimiento del gasto público y las dificultades fiscales han despertado preocupación entre economistas y organismos internacionales. Según el Ministerio de Hacienda colombiano, la deuda neta del Gobierno central alcanzó el 61.5 % del PIB en el primer trimestre de 2025, frente al 54.1 % registrado un año antes.

    La inversión extranjera directa también mostró signos de debilitamiento, especialmente en sectores estratégicos como petróleo y minería, actividades históricamente claves para las exportaciones y las finanzas públicas de Colombia.

    Esa situación alimentó las críticas de varios aspirantes presidenciales, quienes consideran prioritario recuperar la confianza de los inversionistas y fortalecer la disciplina fiscal. El candidato centrista Sergio Fajardo ha insistido en garantizar “responsabilidad fiscal” y generar estabilidad para estimular la inversión privada.

    Por su parte, el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella propone reducir la burocracia estatal y fortalecer la producción nacional para enfrentar el deterioro fiscal. “Reduciendo la burocracia y activando la producción nacional podemos cerrar el hueco fiscal sin meterle la mano al bolsillo de la gente”, sostiene en su propuesta de campaña.

    Mientras tanto, la senadora Paloma Valencia, del partido derechista Centro Democrático, plantea reactivar sectores extractivos y ofrecer mayor seguridad jurídica para atraer capital extranjero. “Vamos a hacer ‘fracking’ porque no vale la pena empobrecer un país que necesita recursos cuando la tecnología ya ha demostrado sus resultados ambientales en el mundo”, declaró en una entrevista previa con EFE.

    El debate también gira alrededor de la transición energética impulsada por Petro, quien decidió no firmar nuevos contratos de exploración petrolera, una medida que profundizó las diferencias entre oficialismo y oposición sobre cómo financiar el desarrollo económico del país.

    Con ese panorama, los colombianos acudirán a las urnas en unas elecciones donde no solo se definirá el sucesor de Gustavo Petro, sino también la continuidad o el cambio del modelo económico y social implementado por su administración.

     

     

  • Encuesta revela que la derecha ganaría elección presidencial colombiana en segunda vuelta

    Encuesta revela que la derecha ganaría elección presidencial colombiana en segunda vuelta

    El candidato de izquierda Iván Cepeda se mantiene al frente de la intención de voto para las elecciones presidenciales de Colombia previstas para el próximo 31 de mayo, según una encuesta divulgada este jueves por las firmas Guarumo y Ecoanalítica.

    El sondeo, publicado por el diario colombiano El Tiempo, otorga a Cepeda, representante del oficialista Pacto Histórico, un respaldo del 37.1 %, mientras que el abogado derechista Abelardo de la Espriella alcanza el 27.5 %.

    Los resultados reflejan un estancamiento del candidato cercano al presidente Gustavo Petro, quien perdió 0.4 puntos porcentuales respecto a la medición realizada en marzo.

    En contraste, De la Espriella registró un crecimiento de 7.3 puntos porcentuales y se consolida como el principal contendiente de la oposición conservadora.

    En el tercer lugar aparece la senadora Paloma Valencia, del partido derechista Centro Democrático, con una intención de voto del 21.7 %, tras subir 1.8 puntos porcentuales frente al estudio anterior.

    La encuesta coincide con otros estudios de opinión en que ninguno de los aspirantes alcanzaría la mayoría absoluta necesaria para ganar en primera vuelta, por lo que Colombia se encaminaría a una segunda ronda electoral el próximo 21 de junio.

    Según la medición, si la segunda vuelta enfrentara a Cepeda y De la Espriella, el candidato ultraderechista obtendría el 43.6 % de los votos frente al 40 % del aspirante oficialista.

    El resultado representa un cambio importante respecto a encuestas anteriores, en las que Cepeda aparecía como favorito en escenarios de balotaje.

    En otro posible escenario, si la segunda vuelta fuera entre Cepeda y Paloma Valencia, la senadora del uribismo obtendría el 44.8 % de los votos, mientras que el representante del Pacto Histórico alcanzaría el 39.9 %.

    La encuesta también proyecta una eventual segunda vuelta entre Valencia y De la Espriella, donde el abogado ultraderechista se impondría con el 32.2 % frente al 30.3 % de la legisladora.

    El estudio fue realizado con entrevistas a 3,269 personas en zonas urbanas y 518 en áreas rurales de Colombia, con un margen de error de 2.2 %.

    Las elecciones presidenciales colombianas se desarrollan en medio de una fuerte polarización política y bajo el debate sobre la continuidad o rechazo de las políticas impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro.

     

     

  • Fiscalía colombiana pide arresto contra hijo de Petro por desacato judicial

    Fiscalía colombiana pide arresto contra hijo de Petro por desacato judicial

    La Fiscalía de Colombia solicitó este lunes imponer una medida de arresto contra Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Gustavo Petro, por presuntamente incumplir órdenes judiciales en el proceso que enfrenta por corrupción.

    La petición fue presentada por la fiscal Lucy Marcela Laborde ante el juez del caso, luego de que el acusado no asistiera de forma presencial a varias audiencias.

    “Su señoría, esta delegada solicita sancionar con arresto hasta por cinco días al señor Nicolás Fernando Petro Burgos por haber desobedecido órdenes impartidas por su despacho en ejercicio de sus atribuciones legales”, expresó la fiscal durante la diligencia.

    Petro Burgos enfrenta cargos por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, relacionados con presuntas irregularidades cometidas cuando se desempeñaba como diputado de la Asamblea del Atlántico.

    Según la investigación, los hechos incluyen el supuesto direccionamiento de contratos y la apropiación de 111 millones de pesos, equivalentes a unos $29,000.

    La Fiscalía señaló que el acusado no se presentó a audiencias realizadas los días 4 y 5 de noviembre de 2025, ni a otras diligencias posteriores, argumentando problemas para movilizarse.

    No obstante, la fiscal indicó que existen elementos que contradicen esa versión, ya que el imputado habría estado de vacaciones en ciudades como Santa Marta y Cartagena durante ese periodo.

    A juicio del ente acusador, esta situación evidenciaría un incumplimiento deliberado de las órdenes judiciales.

    El juez deberá decidir si impone la medida de arresto solicitada, mientras el proceso continúa en curso.

    Además, se prevé que los días 7 y 8 de mayo se realicen nuevas audiencias, que inicialmente serían virtuales, aunque la Fiscalía insiste en que se desarrollen de manera presencial.

    El caso mantiene atención pública en Colombia por tratarse del hijo del mandatario y por la gravedad de los señalamientos en su contra.