Los colombianos van a la segunda vuelta presidencial marcados por una profunda división política

Colombia llegará este domingo a una decisiva segunda vuelta presidencial marcada por una profunda polarización política, una intensa confrontación verbal y un ambiente de tensión que analistas consideran inédito en la historia reciente del país.

El candidato del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, y el aspirante del Pacto Histórico, Iván Cepeda, disputarán la Presidencia para el período 2026-2030, en una contienda que definirá quién sucederá al mandatario Gustavo Petro.

En la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo, De la Espriella obtuvo 10.3 millones de votos, equivalentes al 43.78 %, mientras que Cepeda alcanzó 9.7 millones de sufragios, un 40.98 %. La estrecha diferencia intensificó la búsqueda de apoyos y elevó el tono de la campaña.

Durante las últimas semanas, ambos candidatos intercambiaron acusaciones y descalificaciones personales. De la Espriella calificó a su rival como “bandido, colaborador de delincuentes”, “narcoterrorista” y “heredero de las FARC”, mientras que Cepeda respondió llamándolo “fascista mafioso”, “defensor de narcotraficantes, paramilitares y estafadores” y “traidor de la patria”.

El exrector de la Universidad Nacional de Colombia, Moisés Wasserman, consideró que el país enfrenta una situación excepcional.

“Me da la impresión de que estamos en una situación única. Es decir, las elecciones anteriores ya habían sido bastante pugnaces, complicadas, pero estas son extraordinariamente difíciles”, afirmó.

Cepeda también anunció acciones judiciales contra su adversario por supuestos vínculos con grupos paramilitares y denunció una presunta participación de su firma de abogados en irregularidades relacionadas con recursos destinados al sistema de salud.

El candidato izquierdista a la Presidencia de Colombia por el partido Pacto Histórico, Iván Cepeda. EFE

La campaña del candidato de izquierda enfrentó dificultades tras la primera vuelta. Analistas señalan que su discurso no logró conectar con sectores clave del electorado y que sus cuestionamientos iniciales a los resultados electorales generaron desgaste político. Aunque posteriormente reconoció el escrutinio oficial, no consiguió revertir el impacto de esas declaraciones.

Además, los intentos de construir alianzas con sectores de centro tuvieron resultados limitados. Mientras el excandidato Sergio Fajardo optó por mantenerse neutral, la exalcaldesa de Bogotá Claudia López anunció recientemente su respaldo a Cepeda.

Por su parte, De la Espriella logró consolidar una campaña basada en redes sociales y actos masivos con un tono más festivo. El abogado, conocido por sus simpatizantes como “El Tigre”, consiguió ampliar su respaldo entre sectores de clase media y capitalizó el trabajo económico de su compañero de fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo.

La campaña también estuvo marcada por la participación indirecta de figuras internacionales. El presidente Gustavo Petro manifestó públicamente su respaldo a la continuidad de un gobierno de izquierda, mientras que el mandatario estadounidense Donald Trump expresó que Colombia contará con “el apoyo y la fuerza total” de Estados Unidos si De la Espriella resulta electo.

Las declaraciones de Trump generaron críticas tanto del Gobierno colombiano como de legisladores estadounidenses. Petro pidió al mandatario norteamericano no intervenir en un proceso que corresponde exclusivamente al pueblo colombiano.

A pocos días de la votación, las encuestas reflejan una competencia cerrada entre dos proyectos políticos opuestos. Los analistas advierten que, independientemente del resultado, el próximo presidente enfrentará un escenario complejo y una oposición que promete mantenerse activa y combativa durante todo el mandato.

 

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