«The Man I Love»: el drama LGBT que compite en Cannes con memorias del sida

Tras ganar el Oscar en 2019 por el ‘biopic’ de Freddie Mercury, Rami Malek, de 45 años, se metió en la piel de un actor de musicales enfermo en una actuación aún más profunda que la del astro de Queen.

Es así como el director estadounidense Ira Sachs ha llegado con este filme y todo su elenco al festival de cine de Cannes, en Francia y en competencia por la Palma de Oro.

La película se ambienta a finales de los años 80, época en la que Ira Sachs vivía en Nueva York mientras el VIH asolaba su entorno. Se inspira en las desgarradoras experiencias de sus allegados en aquel entonces, muchos de ellos pertenecientes al mundo artístico, impulsado por el deseo de capturar esos momentos genuinos de alegría y dolor, para un documental en su memoria.

«Si Freddie me enseñó algo fue a afrontar el miedo», recordó este jueves el oscarizado Rami Malek en referencia al filme «Bohemian Rhapsody» (2018). Por eso aceptó el papel que le ofreció Sachs en «The Man I Love».

La cinta gira sobre Jimmy Geroge, una figura del mundo del teatro en la Nueva York de finales de los años 80, quien vive con su pareja (Tom Sturridge) y afronta la muerte que le aguarda por culpa del sida con el deseo de seguir actuando, de amar y de experimentar placer.

Con esta premisa, lo primero que Malek pensó fue: «no puedo hacerlo». Eso admitió este jueves en una rueda de prensa con el equipo de la película, porque veía a priori demasiadas similitudes con el papel de Mercury.

«Supe que tenía que enfrentarme al miedo, si Freddie me enseñó algo fue a afrontar el miedo», explicó, y su siguiente paso fue confiar en el realizador Ira Sachs, conocido por títulos como «Passages» o «Keep the Lights On», para «elevar el papel».

Trabajando el personaje se dio cuenta, en realidad, de que eran dos figuras muy diferentes, porque con Mercury sentía que tenía un «destino», mientras que «Jimmy está buscando simplemente creatividad, amor, intimidad, y alegría y placer», enumeró, y lo hace «explotando de vida», aunque sepa que se le acerca la muerte.

Sobre la génesis del proyecto, Sachs explicó que él y Maurício Zacharias, su coguionista, querían hacer una historia sobre el amor, la homosexualidad, el arte y el sida en aquella época desde siempre, pero les ha llevado 15 años sentir que era el momento adecuado.

Y la razón de contarla es «porque la hemos vivido», dijo Sachs, y describió que aquel momento, con la expansión del VIH mientras el Gobierno estadounidense hacía oídos sordos al problema, fue una época de mucho dolor y de pérdidas, pero también de alegría y de arte.


Además, la música tuvo un papel preponderante en este drama ‘queer’, incluido en la forma en la que se desarrolla la historia. Se refleja con un momento particularmente desgarrador en el que Malek interpreta «Look What They Did to My Song, Ma», una canción de Melanie Safka de 1970.

Sobre la forma de dirigir de Sachs, Sturridge y Malek coincidieron en que fue delicada, orgánica y generosa a la hora de compartir con ellos cosas que sabían que procedían de sus propias experiencias.

Eso «te impacta de forma visceral», aseveró Malek.

Sachs aseguró que la creatividad es «una forma de supervivencia absoluta» y deseó, como alguien que fue parte del movimiento ACT UP (para denunciar la inacción del Gobierno frente al sida), que esta película haga sentir «rabia», sobre todo teniendo en cuenta las medidas políticas del Gobierno de Donald Trump.

«Era la energía en aquel tiempo y espero que en hoy», reflexionó el realizador.

 

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