Los Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo para aprobar el vigésimo primer paquete de sanciones contra Rusia, una nueva batería de medidas con la que el bloque busca incrementar la presión económica sobre Moscú por la invasión de Ucrania y limitar su capacidad para financiar la guerra.
El acuerdo fue confirmado este jueves por la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea, que destacó que las nuevas sanciones apuntan a reducir las fuentes de ingresos del Kremlin, obstaculizar las operaciones de la denominada «flota fantasma» utilizada para transportar petróleo y afectar las cadenas de suministro vinculadas a la economía rusa.
«Europa está con Ucrania frente a la brutal guerra de agresión de Rusia», afirmó la ministra de Asuntos Exteriores de Irlanda, Helen McEntee, tras conocerse el consenso alcanzado entre los Veintisiete.
El entendimiento político fue respaldado por los embajadores de los Estados miembros luego de varios meses de negociaciones.
El nuevo paquete extiende por otros 12 meses el mecanismo que limita el precio del petróleo ruso, amplía las restricciones al sector financiero y a las criptomonedas, incorpora nuevas sanciones contra embarcaciones y personas señaladas de facilitar la evasión de las medidas vigentes, y endurece las limitaciones dirigidas a la industria militar rusa.
Las conversaciones permanecieron estancadas durante los últimos días debido a las objeciones planteadas por Grecia sobre las restricciones relacionadas con el transporte de gas natural licuado (GNL) ruso hacia terceros países. Atenas consideraba que esas medidas tendrían un impacto reducido sobre las exportaciones de Rusia, mientras afectarían de manera significativa a la industria naviera europea.
Finalmente, los países lograron superar las diferencias mediante un compromiso que establece una exención limitada para las transferencias de GNL destinadas a terceros países y para las compras vinculadas a contratos firmados antes del 24 de febrero de 2022.
El acuerdo también impide que operadores europeos amplíen ese tipo de operaciones y establece que el Consejo de la Unión Europea revisará anualmente la aplicación de estas excepciones para evaluar su continuidad.
Con este nuevo paquete, la Unión Europea mantiene su estrategia de endurecer progresivamente las sanciones económicas contra Rusia desde el inicio de la invasión de Ucrania, con el objetivo de reducir los recursos financieros del Kremlin y reforzar el respaldo político y económico a Kiev.

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